miércoles, 1 de mayo de 2013

Primero de Mayo


Giuseppe Pellizza da Volpedo. Il quarto stato. 1901. Museo del Novecento.

"La guerra de clases ha comenzado. Ayer, frente a la fábrica MacCormick , fusilaron a los trabajadores. ¡Su sangre pide venganza! ¡Quién podría dudar de que los tigres que nos gobiernan están ávidos de la sangre de los trabajadores! Pero los trabajadores no son carneros. Responderán al Terror Blanco con el Terror Rojo. Vale más la muerte que la miseria. Si se fusila a los trabajadores, respondamos de tal manera que los amos lo recuerden por mucho tiempo. Es la necesidad la que nos hace gritar: ¡A las armas! Ayer, las mujeres y los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y sus padres fusilados, mientras en un palacio los ricos llenaban sus vasos de vinos costosos y bebían a la salud de los bandidos del orden... ¡Secad vuestras lágrimas los que sufrís! ¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!"
Proclama publicada en el periódico anarquista de Chicago Arbeirter Zeitung el 5 de mayo de 1886, tras la represión de las huelgas obreras en demanda de las ocho horas de trabajo diario. (Maurice Dommanget, Historia del Primero de Mayo, Barcelona, Laia, 1976, p. 34)