sábado, 4 de octubre de 2014

Tarjetas indecentes en ‪#‎Bankia‬ y ‪#‎CajaMadrid‬

Yo no sé si lo de las tarjetas opacas de ‪#‎Bankia‬ y ‪#‎CajaMadrid‬ es legal o no. Lo que sí que sé es que es indecente. Lo es en términos absolutos, per se. Y lo es, mucho más, si lo ponemos en relación con el sufrimiento de millones de familias provocado por la crisis y sabemos que eso ocurría mientras la empresa se hundía y necesitaba de 40.000 millones de euros públicos para refundarse. Que 86 directivos de esa entidad dispusieran de barra libre para gastar más de 15 millones cuando el país se desangraba es una indignidad inaceptable. Me da igual que entre ellos hubiera militantes socialistas, de Izquierda Unida, de la derecha, de los sindicatos o de la patronal. O que fueran los propios dirigentes, con Blesa y Rato a la cabeza, los que también en este saco metirean la mano hasta el sobaco. Es inadmisible. ¿Cómo le explico yo a mi sobrino que mientras su madre buscaba durante años un trabajo para darle de comer estos indecentes gastaban a espuestas un dinero que les llovía literalmente del cielo y por el que no declaraban un céntimo? ¿Cómo explicarán miles y miles de padres y madres a sus hijas y a sus hijos que no pueden darles de comer todos los días o que han de dejar su casa desahuciados mientras tipos como estos, y otros más seguro, gastaban a discreción este dinero ilegítimo? Esto no tiene nada, absolutamente nada que ver con incentivar a los gerentes de una empresa para animarles a incrementar sus beneficios. Esto es, simple y llanamente, un atraco a mano armada a una entidad a la que esos mismos dirigentes llevaron a la ruina. Una entidad cuyo rescate estaremos pagando durante décadas con nuestros impuestos, también con los de las familias desahuciadas o que no pueden dar de comer a sus hijos. Es una inmoralidad ante la que nadie puede ponerse de perfil. Ya hay bastante, caramba, ya hay bastante.