martes, 4 de noviembre de 2014

José Luis Olivas: del trono al altar sin puerta giratoria mediante

#‎SonCorruPPció‬ - La Fiscalía pide tres años de cárcel para José Luis Olivas por delito fiscal y falsedad documental. Es el segundo de los cuatro presidentes valencianos de las décadas de la indecencia que merece ser acusado por los fiscales de ser un delincuente. Dos de cuatro, de momento. Los dos ungidos por el dedo benefactor de Eduardo Zaplana, convertidos en herederos del cartagenero moreno. Olivas fue concejal de Hacienda en los primeros años de Rita Barberá en Valencia (a quien, acabamos de saber, también investiga la Fiscalía por presuntos tejemanejes contractuales) y conseller de lo mismo con Zaplana en la Generalitat. El jefe de la caja, vaya. Tanto que tras un año como presidente autonómico desembarcó con todos los honores en "la Caja". Ellos no necesitaban de disimulo: de president a presidente del consejo de administración de Bancaja, del trono al altar sin puerta giratoria mediante, así, a pelo. Poder político y poder financiero sin intermediarios, como Berlusconi en Italia. Olivas llegó a Bancaja siendo esta la tercera caja española y la dejó en la quiebra más insultante siete años después. El ciclo Zaplana, Olivas, Camps y Fabra llega a su fin pero ha sido tanto y tan profundo el daño que han causado a este país con la complicidad de tantos que haríamos mal, muy mal en olvidar las consecuencias que tiene la renuncia de parte de la ciudadanía al ejercicio de su poder político.