sábado, 28 de febrero de 2015

Pedro Sánchez y la furia de Rajoy

"Patético" dijo el otro día Rajoy de Pedro Sánchez en el debate del estado de la nación (#‎DEN2015). El jefe derechista salió del plasma hecho una furia, colérico contra el líder del PSOE. Indignado, él de quien no se conoce indignación alguna por las tropelías de su banda. "No vuelva usted por aquí", le espetó después de hacer como que escuchaba a Sánchez hablarle de ‪#‎LaEspañaReal. "No está a la altura", insistió cuando le recordó que Bárcenas y el PP son una misma cosa negra metida en sobres o en cajas de puros. Más allá de los números, forzados para proyectar la imagen de un país irreal, Rajoy estuvo en modo tabernario. Bronco, para huir de los argumentos hilvanados por su interlocutor en torno a la dignidad pública, la igualdad y la decencia. No es nuevo. Este es el mismo tipo que hace unos años vomitó sobre Zapatero, en otro debate similar, aquello de que había traicionado la memoria de las víctimas de ETA por buscar el fin del terrorismo. El mismo que dijo de Gürtel que era un montaje de Rubalcaba. Con la misma indignidad, el mismo tono chulesco, la misma voluntad de mentir. España es ya la envidia de Occidente, llegó a decir cuando Sánchez le mentó la mutilación de derechos sociales y civiles impuesta por su gobierno. O cuando le habló de la necesidad de una recuperación justa para la gente. O cuando propuso una salida de izquierda para encontrar otro futuro lejos de la resignación. "Patético", dijo. En fin,