jueves, 19 de marzo de 2015

Tiempo de imposturas y postureos

Siento hablar de obviedades pero a menudo es necesario hacerlo en este tiempo de imposturas. ¿Sabías que Mercedes Cabrera, que fue ministra de Educación con Zapatero, era catedrática de Historia del Pensamiento y los Movimientos Sociales y Políticos de la Complutense cuando llegó al Gobierno? ¿O que Ángel Gabilondo fue nombrado ministro de lo mismo siendo rector de la Autónoma de Madrid y catedrático de Filosofía, también con Zapatero? ¿O que Cristina Garmendia, doctora en Biología molecular, fue pionera en España en biotecnología antes de ocupar la cartera de Ciencia y Tecnología con el mismo presidente? ¿O que Ángeles González Sinde era presidenta de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas antes de llegar al Gobierno de España en 2009? ¿O que Bernat Soria era catedrático de Fisiología y y coordinador de la Red Europea de Células Madre Embrionarias cuando fue nombrado ministro de Sanidad en 2006 por Zapatero? ¿O que Juan Fernando López Aguilar era catedrático de Derecho Constitucional, como Francisco Caamaño, ambos ministros de Justicia? ¿Sabías que antes que ahora decenas de catedráticos y profesores universitarios y profesionales de todo tipo con valiosas carreras en sus áreas de especialización han desempeñado cargos gubernamentales y se han implicado en la política? Sí, aunque cueste creerlo oyendo lo que oímos a diario, es así. Tal vez prefiramos ignorarlo y seguir construyendo mitos que actúen como placebos en este tiempo de incertidumbre. Y que perseveremos en este simulacro de aquelarre supuestamente purificador para expiar fantasmas colectivos. Tal vez. Pero no olvidemos lo que es, por muy importante que sea lo que parece.