domingo, 11 de junio de 2017

Dos años del cambio

Publicado en Levante de Castelló el 11 de junio de 2017
#GovernsDelCanvi
#ElCanviFunciona

En diciembre de 2014, la entonces ministra de Fomento y hoy presidenta del Congreso Ana Pastor proclamaba a los cuatro vientos que unos meses después el tren de alta velocidad iba a llegar a Castelló. Seis meses después, durante un viaje a la provincia, volvió a reiterar ese compromiso. Es evidente que no fue ni en 2015, ni en 2016. Y que no será en la primera mitad de 2017 con total certeza.

Pastor, que pasa por estar en la fracción seria del popularismo gaviota, no se equivocó. No. Dijo lo de 2015 ante las elecciones municipales de ese año. No fue un error, fue un engaño. Porque el partido de Pastor, el mismo que el de Javier Moliner, Begoña Carrasco, Vicent Sales o Miguel Barrachina, sabía entonces, meses antes de los comicios, que su tiempo de poder cuasi absoluto en nuestra tierra tenía fecha de caducidad y que necesitaba poner su maquinaria propagandística a toda marcha. En esto del AVE como en tantas otras cuestiones.

De poco les sirvió. Hace ahora dos años, el 24 de mayo de 2015, el voto ciudadano quebró la hegemonía popularista en Castelló y abrió el paso a gobiernos municipales de progreso en las principales poblaciones de la provincia y en un buen número de pequeños municipios, así en Benicarló, la Vall d´Uixó o Segorbe, como en Montanejos, Altura o Rosell. La voluntad de la gente trajo el mayor cambio político de las últimas dos décadas, aquí y en el conjunto del País Valenciano, posibilitando la presidencia de Ximo Puig en la Generalitat Valenciana. 

Se cerraban así 20 años de indecencia en la vida pública e institucional castellonense y en el conjunto del país. Y se abría un tiempo nuevo, de nuevas políticas, de nuevas oportunidades y de nuevos retos. De gobiernos plurales y decisiones compartidas, formas distintas y miradas amplias. Tal vez tiempos que no se dejan aprehender por aquellos que sólo entienden la política y el gobierno con tintes monocromos y sonidos monocordes.

Hoy, esos gobiernos progresistas liderados en la mayor parte de los casos por el PSPV, siguen promoviendo políticas centradas en las personas, comprometidos con el rescate ciudadano e implicados en dejar en manos de la gente el escrutinio de la acción de gobierno. Siguen trabajando por mejorar la reputación de sus ciudades y por alentar políticas de modernización económica y social que nos sitúe en condiciones mejores para afrontar nuestro futuro colectivo. Y mientras… mientras el AVE sigue sin llegar.