domingo, 12 de julio de 2015

Un servicio público para el cambio

Publicado en Mediterráneo el 27 de junio de 2015

Es tanto lo dicho y lo escrito sobre el trabajo de las empleadas y los empleados públicos que, a menudo, pudiera parecer ocioso referirse a ello. Tanto y muchas veces falto de rigor, cuando no manifiestamente incierto. La democracia se construye sobre un servicio público capaz, eficaz y diligente. Son los servidores públicos, de las distintas administraciones y organizaciones institucionales, los que confieren al Estado la fuerza necesaria para garantizar los derechos de la ciudadanía y preservar la igualdad de todos y de todas en el ejercicio de las libertades democráticas. Los gobiernos promueven principios que las administraciones convierten en políticas publicas que inciden directamente en la vida de la gente. Por ello es esencial la confianza recíproca entre ambos espacios de la acción pública: la esfera de la política y el territorio de las administraciones. 

El gobierno municipal de Castelló tiene esa convicción. Sabe que las políticas de cambio que esta ciudad necesita de forma inaplazable exigen del compromiso firme de los cerca de 1.200 empleados y empleadas municipales. Que son ellos y ellas, con su implicación, su conocimiento y su capacidad para afrontar los retos que plantea la gestión pública, quienes han de hacer realidad la agenda transformadora que quedó planteada de resultas de las elecciones de mayo.

Es evidente que la perpetuación, durante décadas, de formas de hacer y ejercer la dirección política en nuestro Ayuntamiento ha podido generar dinámicas indeseadas en el conjunto de la organización. Y que esas derivas, donde las hubiere, deberán ser corregidas con la mayor celeridad. Pero no es menos cierto que el cambio ha liberado también iniciativas y voluntades que han permanecido constreñidas a lo largo del tiempo. Y es ese caudal de talento profesional el que debe ser canalizado para aprovechar su fuerza creativa. 

Queremos una administración municipal que esté a la altura de las expectativas de sus empleados y de las aspiraciones de la ciudadanía. Que no coharte su capacidad para imaginar soluciones provechosas para resolver los problemas de la gente. Que abra los procesos de decisión a la participación multisectorial profundizando la horizontalidad y empoderando el trabajo colaborativo y distribuido. Que haga de cada trabajador público actor corresponsable en la voluntad colectiva de crear excelencia organizativa. 

Queremos, sí, que el Ayuntamiento de Castelló se referencie como una administración pública de calidad, en cómo diseña y activa sus procesos, toma sus decisiones y se relaciona con la sociedad. Transparente, flexible, participada, ágil y dinámica. Porque un gobierno abierto lo ha de ser, necesariamente, hacia fuera y hacia adentro. Para ser, de verdad, un motor de cambio eficaz y ejercer el liderazgo que demanda la ciudadanía.