Mostrando entradas con la etiqueta juventud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta juventud. Mostrar todas las entradas

27 marzo 2013

Los cachorros del fabrismo y el regreso del macarthismo

#quenotelien La campaña iniciada por los polluelos de las gaviotas en Castellón reclamando entre los escolares la delación anónima contra aquellos profesores que les "adoctrinen" poniendo en cuestión las políticas gubernamentales, es una muestra más de la deriva autoritaria y antidemocrática en que se ha instalado la derecha. Los mismos que vociferaban contra la educación para la ciudadanía de Zapatero argumentando que era puro adoctrinamiento equiparable a la "formación del espíritu nacional" franquista, promueven ahora la denuncia anónima de los estudiantes contra sus maestros. Una degeneración del sentido de la democracia que pone los pelos como escarpias viniendo como viene de los cachorros del fabrismo. Ayer ni el presidente provincial del PP, Javier Moliner, ni el jefe de la derecha y del Consell valencianos, Alberto Fabra, tuvieron la decencia política de afear la conducta de sus muchachos, limitándose a decir que aquellos profesores que no hagan lo que no deben no han de preocuparse. Un respaldo en toda regla al matonismo de la peor especie, a la cacería del disidente fomentada ya desde la infancia. Así, día a día, golpe a golpe, se sitúan cada vez más extramuros del sistema. Como ciudadano, como demócrata y como empleado público al servicio de la Generalitat Valenciana exijo de mis gobernantes que pongan fin a este despropósito y que recuerden, si les queda razón y voluntad para ello, que gobiernan en un Estado de Derecho.

Joseph Raymond McCarthy, por United Press. Library of Congress. Documento en el dominio público.


12 febrero 2013

Beatriz Talegón y el socialismo sincero

Las palabras que pronunciara ayer la secretaria general de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas y de las Juventudes Socialistas de España Beatriz Talegón ante el pleno del Consejo de la IS están cargadas de sinceridad socialista. Reclamó Beatriz, ante dirigentes socialdemócratas de más de cien países, nuevas formas de hacer y de decir desde los partidos socialistas, nuevos compromisos con el pueblo y con los jóvenes, más internacionalismo y mejor democracia. Afeó, Beatriz, las conductas acomodaticias de quienes olvidan la causa esencial del socialismo, la lucha por la libertad real de todos y de todas en un mundo de hombres y mujeres iguales, cegados por el resplandor de los poderes del sistema. Criticó con vehemencia socialista la renuncia a la juventud que aleja el discurso y las políticas socialdemócratas del futuro. Hizo bien Beatriz, aunque pudiera generar indignación en algunos socialistas y regocijo entre los adversarios del progreso. Porque vivimos un tiempo determinante para el socialismo democrático. Un tiempo en el que millones de jóvenes luchan en las calles de Madrid, Valencia, Liverpool o Florencia para defender lo que los socialistas consiguieron desde los gobiernos, sí, pero lo hacen sin confiar en partidos que sienten ajenos, viejos, alejados de sus intereses. Defienden el Estado social, pero exigen participación, inclusión, liderazgo compartido, sinceridad, compromiso íntergeneracional. Más que regenerar lo viejo, reclaman generar más y mejor democracia para codecidir su futuro, su mundo, su vida. Confiemos en ellos y en ellas, de lo contrario olvidémosnos de su confianza.