El blog de Toni Lorenzo.
Algunas consideraciones sobre el mundo en que vivimos: cómo analizarlo, cómo representarlo, cómo vivirlo y cómo transformarlo.
Escribe Eliane Brum en El PaísEl golpe de estado de Bolsonaro está en marcha. La ocupación del poder por el neofascismo en Brasil. Lo dicen bien Steven Levitsky y Daniel Ziblatt en su necesario Cómo mueren las democracias: "la paradoja trágica de la senda electoral hacia el autoritarismo es que los asesinos de la democracia utilizan las propias instituciones de la democracia de manera gradual, sutil e incluso legal para liquidarla." También la activista turca Ece Temelkuran en Cómo perder un país : los siete pasos de la democracia a la dictadura: "las sorprendentes semejanzas existentes entre lo que ocurrió en Turquía y lo que el mundo occidental ha empezado a experimentar poco después son demasiado numerosas para descartarlas. Hay algo similar a un patrón en esa locura política que hemos dado en llamar «el auge del populismo» y que todos estamos presenciando en mayor o menor medida." y muchas y muchos más. De cómo los enemigos de la democracia utilizan sus instituciones para reventarla. No es nuevo. Hitler llegó al poder bendecido por los votos en Alemania, por ejemplo. Vuelvo a Brum: "Ya está sucediendo: el momento de luchar por la democracia es ahora".
Mario Bunge: "Ningún partido, una vez que está en el poder, puede darse el lujo de guiarse estrictamente por su propia ideología, porque pronto descubre que el mundo real es demasiado complejo y cambiante para ser descrito con precisión por una ortodoxia ―y porque el ejercicio del poder exige la negociación y el compromiso―."
Yuval N. Harari. 21 lecciones para el siglo XXI. Barcelona: Penguin Random House, 2018.
Cuando mil personas creen durante un mes algún cuento inventado, esto es una noticia falsa. Cuando mil millones de personas lo creen durante mil años, es una religión, y se nos advierte que no lo llamemos «noticia falsa» para no herir los sentimientos de los fieles (o provocar su ira).
Entretenidos como nos tienen con el folletín venezolano de Barajas. O con las idas y venidas de Arrimadas buscando un acomodo bajo las alas de las gaviotas. Mientras nos entretienen, digo, con minucias Derecha Unida se dedica en Madrid a borrar a Miguel Hernández del memorial a las víctimas de la represión franquista de la Almudena. Como a Julia Conesa, una de las Trece Rosas. O a las casi 3.000 represaliadas y represaliados cuyos nombres ya figuran en las lápidas conmemorativas arrancadas por el gobierno municipal madrileño. Dicen que es para resignificar el monumento. Para no abrir heridas. En verdad es para que no se hable de las heridas aún abiertas. Para liquidar la memoria de quienes lucharon por la democracia. Para mantener el cordón sanitario (ese sí) contra el recuerdo de la indignidad de los liberticidas. Para ellos Hernández, o Conesa, o miles de víctimas de la dictadura representan una España que no quieren. La España que luchó por la democracia en la que hoy vivimos.
Hace ya mucho tiempo, al poco de su publicación en 1990, leí España en su sitio, la visión de un diplomático intelectual comprometido con la política desde el socialismo. Una lectura necesaria para entender la evolución de la política exterior española en los primeros años tras la restauración de la democracia. Leer a Fernando Morán, allí y en tantos escritos, escuchar sus intervenciones públicas, aportaba perspectiva, reflexión, mirada larga. Hoy ha muerto este socialista sosegado y culto. "El mercado no regulado, que nos somete a una tiranía invisible, en nuestro principal enemigo. No se trata del consumo sino de la creencia en que todo se va a solucionar mecánicamente sin acción política", decía al comienzo de este milenio. Ha llovido mucho desde entonces pero no lo suficiente como para diluir esa verdad esencial.
Homenaje a Fernando Morán López, Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación
Corey Robin: "Lo que al conservador le desagrada de la igualdad no es que amenace la libertad, sino que esta se extienda. Porque en esa extensión ve una pérdida de su propia libertad. [...] Para el conservador, la igualdad entraña algo más que una redistribución de recursos, oportunidades y resultados, aunque eso también le desagrada. Lo que la igualdad significa en último término es la rotación en el poder." La mente reaccionaria: El conservadurismo desde Edmund Burke hasta Donald Trump. Madrid: Capitan Swing, 2019.
Resulta que para el diputado Echániz, de la derecha sumada, la eutanasia es cosa de pasta. Que la piden los de la dictadura progre para ahorrarse unos eurillos a costa de la liquidación de quienes generan gasto al sistema sanitario por los cuidados que precisan. Vamos, para aligerar la deuda pública que nos consume. Eso dice el tal. Y no puede extrañarnos que su subconsciente lo traicione. Porque este sumando de la Derecha Unida era el consejero de Sanidad con Cospedal de jefa en Castilla-La Mancha. Sí, en los tiempos de la Gran Liquidación. Y responsable del mismo negociado en el PP de todas las España. Sí, en los tiempos del copago, el repago y el requetepago. Ya veis. Eso sin entrar en el fondo del asunto. Sabéis. No quieren la regulación de la eutanasia porque no pueden soportar que la gente tenga autonomía para decidir sobre su dignidad. Para ellos y ellas la libertad es patrimonio exclusivo, es su libertad, la que no quieren para otros.
Hoy comienza en el Congreso la tramitación de la ley que regule la eutanasia. A iniciativa del PSOE y con, parece, apoyos suficientes para llegar a ser aprobada en unos meses. Confiemos en ello para dar oportunidad a quienes malviven en el dolor de elegir una muerte digna. Se oponen las derechas extrema y extremada, con sotana o sin ella. Porque denigra a la persona, dice Cañizares. Lo que denigra es vivir sin vivir la esperanza de la liberación. Lo que realmente espanta a quienes niegan ese derecho es que alguien pueda decidir sobre su vida o su muerte, más bien sobre su dignidad. Ando estos días trasteando con el libro de Corey Robin La mente reaccionaria, un recorrido sobre el conservadurismo desde Burke hasta Trump. La reacción conservadora ante la pérdida del poder, que consideran asunto propio. Y, especialmente, del poder en la esfera privada, en lo íntimo, en la familia, en la empresa, en la pareja. "Históricamente, los conservadores han buscado detener el avance de la democracia tanto en la esfera pública como en la privada, basándose en la idea de que el progreso en una de ellas espolea necesariamente el progreso en la otra." Por eso se oponen a regular la eutanasia, como lo hacen con todo aquello que aspire a erradicar el machismo, por ejemplo. No es su libertad lo que los mueve sino la extensión de la libertad a otros, temerosos de que eso acabe por limitar y cuestionar su poder. En fin. Esta vez no podemos perder la oportunidad de conquistar un derecho tan esencial para nuestra dignidad. Por más que les pese. Confiemos.
El esperpento de las primarias del Partido Demócrata en Iowa suma plomo en las alas del antitrumpismo en la carrera electoral hacia las presidenciales de noviembre. El disparate lo hubiera firmado Cuerda sin dudarlo (lo veo, con muchos otros, en una versión actualizada de Amanece...). El sudoku que tienen ante sí los demócratas y el progresismo en general en los Estados Unidos es muy complejo. Contrarrestar las bravuconadas populistas de Trump, su amplificación por los medios al servicio de su causa, la desafección de tantas víctimas del sistema necesitadas de escuchar los cantos de sirena de la antipolítica,... Y la dificultad creciente, allá como aquí, para construir discursos y políticas desde la razón y las emociones democráticas. Para ganar hay que sumar y eso no puede hacerse sólo desde los extremos, esto es así especialmente para la izquierda. Veremos cómo evoluciona todo. Es The Wood Fight pero no sólo. De lo contrario, quedará la satisfacción moral pero seguirán gobernando las fake news.
Joseph Stiglitz: "no es solo la economía lo que ha fallado, también nuestra política. Nuestra brecha económica ha conducido a una brecha política, que a su vez ha venido a reforzar la brecha económica. Aquellos que tienen dinero y poder lo han empleado en la política para escribir las reglas del juego económico y político de formas que refuercen su ventaja." Capitalismo progresista : la respuesta a la era del malestar. Madrid: Taurus, 2020. Citaba hoy Joaquín Estefanía el último libro del Nobel norteamericano, de nuevo sobre la desigualdad y el rumbo que el capitalismo y las políticas económicas tomaron a partir de 1980. Y una propuesta para su reformulación que permita compatibilizar crecimiento, igualdad y sostenibilidad.
El PP (PinParental) es unos de los caballos de Troya que la derecha unida quiere introducir en la guerra ideológica que está armando contra el gobierno progresista. No es nuevo. Bajo otras formas lo llevan haciendo desde hace mucho tiempo. Sólo recordar la cruzada contra la educación para la ciudadanía en tiempos de Zapatero. El discurso, fácil de vender, de que los hijos han de ser lo que los padres quieran que sean. La garantía de la perpetuación del statu quo, de lo que ellos han determinado como lo natural, lo normal, lo que corresponde. La esencia del bloqueo social, de la negación del cambio, de la continuidad de los prejuicios establecidos. Dicen los jefes de la derecha: "quitad vuestras manos de nuestros hijos, porque son nuestros". Y lo que quieren decir es que cada uno siga siendo lo que sus padres son, que nada cambie, que lo que siempre fue siga siendo, que el ascensor social que es la educación pública se detenga, que no sea un instrumento de transformación que abra nuevas formas de ver, de entender, de pensar y de comprender la realidad. La del PP no es una batalla menor. Lo revisten con las flores de la libertad cuando en realidad están hablando de propiedad. Para que nada cambie.
Isabel Celaá. Fotografía: Efe. Publicada en eldiario.es
El pasado sábado el Boletín Oficial del Estado publicaba la orden del Ministerio de Hacienda que va a permitir reducir el valor catastral de los inmuebles de #Castelló en un 9,3 por ciento a partir del 1 de enero de 2019. Por segundo año consecutivo el gobierno de la ciudad ha pedido al ministerio que minore ese valor, de tal forma que entre 2018 y 2019 habrá disminuido en casi un 16 por ciento. Así, un inmueble que tuviera el 31 de diciembre de 2017 un valor catastral de 100.000 euros lo verá reducido desde el próximo enero a 84.600 euros.
Solicitamos la disminución de los valores tan pronto como fue posible hacerlo de acuerdo con la ley. Y lo hicimos porque consideramos que la revisión catastral encargada por el gobierno del alcalde Fabra provocó un incremento injusto por abusivo de la valoración catastral de los inmuebles de nuestra ciudad. Lo denunciamos desde la oposición y estamos corrigiéndolo desde el gobierno del Pacte del Grau.
Los nuevos valores afectarán a las cuotas que los ciudadanos y las ciudadanas de Castelló pagarán por el im-puesto de bienes inmuebles, el IBI, como ya se ha podido comprobar este año. Pero no sólo. El valor que el Catastro da a cada inmueble incide también sobre los impuestos de sucesiones y transmisiones, así como sobre el IRPF.
Esta medida se acompaña de otras, como la rebaja del 12 por ciento del tipo de gravamen en el IBI urbano y del 40 por ciento en el rústico desde 2016; o las bonificaciones a inmuebles destinados a actividades culturales y al alquiler a personas en riesgo de exclusión; o las que tienen carácter medioambiental…
Mal que pese a algunas seguiremos trabajando para hacer más justa y más eficaz nuestra hacienda municipal.
Publicado en Levante de Castelló el 23 de julio de 2018
Hace apenas unas horas el presidente del Gobierno de España Pedro Sánchez se reunía en la ciudad de Castelló con el president Puig para avanzar en una agenda de trabajo conjunta en relación con la mejora de la financiación de la Comunitat. Una cuestión irrenunciable, esencial para que los valencianos y las valencianas podamos mantener y reforzar nuestro bienestar y dar cumplimiento a nuestros derechos de forma efectiva. Poco antes Sánchez visitaba el ayuntamiento de la capital de La Plana donde la alcaldesa Amparo Marco le trasladó la necesidad de reforzar el compromiso del Gobierno con el municipalismo, restituyendo la autonomía local secuestrada durante los gobiernos recentralizadores del rajoyismo.
Más y mejor financiación para nuestro autogobierno. Y más y mejor autonomía, con mayores recursos, para nuestros ayuntamientos. Esas son dos exigencias que los socialistas castellonenses no podemos acallar, esté quien esté en La Moncloa. Porque ese compromiso con los municipios y con los ayuntamientos ha de estar también entre el conjunto de políticas que permitan afrontar nuestro futuro, el de esta provincia, con opciones para ganarlo. Lo está haciendo la Generalitat y necesitamos que lo haga cuanto antes también el Gobierno.
Sabemos que no es fácil, a pesar de la convicción reiterada en ese sentido por el presidente y el PSOE. Pero es imprescindible. Mirad, las comarcas castellonenses configuran un territorio cubierto por multitud de pequeños municipios que, en su inmensa mayoría, no superan los 1000 habitantes. El Maestrat, Els Ports, L'Alcalaten o las tierras altas del Millars y del Palancia vienen sufriendo desde hace décadas un proceso de despoblación que desequilibra dramáticamente nuestro desarrollo territorial. Los municipios del interior de Castelló siguen perdiendo población y sus ayuntamientos afrontan cada vez mayores dificultades para atender las necesidades de la ciudadanía.
Por ello planteamos en el último debate sobre el estado de la provincia celebrado en la Diputación que es cuestión de supervivencia el cambio del escenario normativo creado a partir de 2012. Las leyes de estabilidad presupuestaria (abril de 2012), de racionalización y sostenibilidad de la administración local (diciembre de 2013) y de contratos del sector público (noviembre de 2017) han quebrado, como nunca antes se había hecho desde la restauración de la democracia, el principio constitucional de la autonomía de los ayuntamientos para gestionar los recursos municipales en beneficio de la ciudadanía.
Es cierto que estas leyes, y otras del mismo cariz neoliberal y centralizador, han provocado problemas graves a municipios de todo tamaño. Las ciudades de nuestro litoral, desde Castelló de la Plana a Vinaròs, Borriana o Vila-real, padecen también la sinrazón de esas normas. Pero son especialmente los de menor población los que la sufren con mayor rigor, viéndose en muchos casos abocados a la parálisis. Cada vez son más las exigencias burocráticas y menos el personal para atenderlas; cada vez es menor la deuda municipal y mayores los superávits presupuestarios que no pueden ser invertidos en mejorar la vida en esos pueblos; cada vez es más compleja la compra pública y menor la oportunidad de nuestras pequeñas empresas locales para poder concurrir a ella.
Nuestra provincia necesita que el nuevo Gobierno de España comience a desarticular el andamiaje normativo construido durante los años de mandato de Rajoy en detrimento de la autonomía local. Confiamos para ello en el equipo que lidera Pedro Sánchez. Ha de ser.
Hace tres años, cuando llegamos al gobierno de #Castelló, nos comprometimos a restablecer la dignidad de la memoria de quienes sufrieron la violencia del fanatismo en nuestra ciudad. El recuerdo de vidas sufridas, dolientes, atemorizadas por el terror franquista. El pasado viernes abrimos a la ciudadanía uno de los refugios de la guerra del 36, convertido en espacio para la recuperación de la memoria democrática y de la lucha popular contra el fascismo.
Sí, esta es una de esas razones que justifican muchas horas de trabajo para recobrar el sentido público de la decencia en Castelló. Gracias a los colectivos que han mantenido durante décadas esa pasión por la dignidad. No olvidar para alentar el compromiso cívico con la democracia, una máxima que la ciudadanía debe exigir de los poderes públicos.
El refugio de la Plaza de Tetuán supone un testimonio que muestra la crueldad de las guerras y sus consecuencias para la población civil. Un testimonio abierto a la ciudadanía, a la reflexión y al deber ético de cualquier sociedad de no olvidar su pasado. También el más trágico. De intentar reparar, en la medida de lo posible, el daño infligido a las víctimas. De honrar su memoria.
Este nuevo espacio de memoria colectiva contribuirá a conocer una parte de nuestra historia. Ayudará a consolidar la cultura de la paz, a luchar contra el olvido y recordar a miles de hombres y mujeres que pagaron duramente la defensa de la libertad y la justicia. El Ayuntamiento de la ciudad estuvo entonces junto a ellos y ellas, liderando la defensa civil en cada uno de los refugios públicos que recorrían nuestra ciudad para mantener con vida la democracia republicana. Y está ahora, preservando su memoria. Mantener la memoria de las víctimas, dignificarlas, ofrecerles el homenaje que se merecen y recuperar sus historias, sus biografías y las infamias que padecieron. Ni más ni menos.
Intervención en el pleno de la Diputació de Castelló el 14 de junio de 2018 con motivo del debate sobre el estado de la provincia.
Buenos días señor presidente, compañeras y compañeros de corporación, ciudadanos y ciudadanas...
Durante años el Grupo Provincial Socialista reclamó en esta sala de plenos la celebración de este debate. Creíamos necesario que la presidencia de esta institución rindiera cuentas ante la ciudadanía periódicamente, especialmente en un tiempo en que no era costumbre hacerlo. Y lo hicimos, en todo momento, poniéndolo en relación con la convocatoria de un foro de alcaldes y alcaldesas que permitiera confrontar, debatir y acordar propuestas y políticas entre los representantes de nuestros municipios y la corporación provincial. Debate y foro conformaban un núcleo argumental indisociable.
Lo hacíamos así porque estamos convencidos de que la legitimidad de esta institución es una legitimidad derivada. Somos diputados, todas y todos, nosotros en la oposición y ustedes en el grupo de gobierno, porque somos concejalas y concejales en nuestros respectivos municipios. Para ello concurrimos a las elecciones y para eso nos votaron nuestros conciudadanos. Y de ahí deriva la legitimidad de cada una y cada uno de nosotros y de esta institución y sus órganos de gobierno. Esa convicción es la que define nuestro modelo de diputación. Ya sabemos cuánto les gusta a ustedes hablar de "presidente provincial", de "gobierno de la provincia" o de "parlamento provincial". Y de su secular pretensión de situar la diputación por encima de los ayuntamientos. En eso, lo saben bien, no nos van a encontrar; para los socialistas de Castelló esta institución tiene sentido si se piensa en ella como un espacio de concertación de políticas, codecisión de medidas y colaboración administrativa entre los 135 municipios que dan vida a nuestro territorio.
Miren, la diputación no es el actor provincial; es uno más de los actores políticos, administrativos, institucionales o económicos que intervienen en la evolución de la sociedad castellonense. Por todo ello proponemos que este debate vaya dejando paso a la cumbre de alcaldesas y alcaldes, convocada anualmente en las semanas anteriores al comienzo de la elaboración de los presupuestos de las distintas administraciones. Y que sirva, realmente, como foro de debate sobre la situación de nuestras comarcas.
Dicho lo anterior, permítame señor presidente reconocer el cambio significativo en las formas y en el ejercicio de la acción política e institucional de esta casa durante su presidencia. Es incuestionable, señor Moliner. Y no dudamos de su contribución personal a esta evolución. Otras formas de entender las relaciones políticas y el papel de la diputación. Otras actitudes que se hicieron más evidentes a medida que fue deshaciéndose de los restos del fabrismo más rancio, unas veces por voluntad propia y otras por prescripción judicial. Sabemos, señor Moliner, que entre usted y el señor Barrachina, por ejemplo, hay diferencias notables. Aunque fuera sólo en el ámbito de los gestos.
Quizás sea el Plan 135 el fruto más convincente de ese cambio de actitud, que sinceramente esperamos perdure en el tiempo. Empezamos este mandato, en 2015, reclamando más transparencia, menos arbitrariedad, más eficiencia y menos partidismo. Así se lo exigió el alcalde de Vila-real y anterior portavoz socialista en esta Diputación, José Benlloch, en el último debate de este tipo celebrado en 2016. Y en reiteradas ocasiones. Hoy constatamos que hemos avanzado en el sentido adecuado, dejando menos espacios al sectarismo, simplificando el laberinto de subvenciones que tanto estrés generaba a nuestros ayuntamientos, fijando criterios que faciliten la libre concurrencia... Por eso avalamos con nuestro voto el Plan 135. Aunque para nada signifique esto un cheque en blanco a sus políticas, señor Moliner. Hemos presentado en estos casi tres años 87 mociones y enmiendas en el Pleno.
Creemos que no han hecho muchas cosas como debieran haberlas hecho. Una de las más grave ha sido su renuncia a trasladar al gobierno del M. Rajoy la urgencia de muchos de nuestros problemas. Renuncia desde la Diputación y renuncia desde su partido, del que hay que recordar que usted fue presidente provincial entre 2011 y 2017. Simplemente, no han sido interlocutores válidos para otras administraciones , ni siquiera para aquella que han gobernado hasta hace unos días. Para nosotros, tal vez una de sus mayores irresposabilidades ha sido permitirle al gobierno popularista de España la desactivación de la ley para el desarrollo sostenible del medio rural (45/2007, de 13.12.1997).
Porque es esa una ley vital para nuestro territorio que ustedes se encargaron de desdibujar desde el primer momento. Miren, el Instituto Nacional de Estadística advierte en sus últimos estudios que nuestra provincia será en las próximas décadas la que pierda más porcentaje de población de entre todas las que conforman el arco mediterráneo español, con una diferencia significativa. Estamos hablando de que seremos la única provincia mediterránea con pérdidas similares, en cifras relativas, a Huesca, Albacete o Pontevedra, por citar sólo algunos ejemplos.
Lo saben, lo sabemos todos: la mayor parte de nuestro territorio está en grave riesgo de despoblación. Ese es, o debería ser, el argumento esencial de las políticas puestas en marcha desde aquí. La acción permanente contra la despoblación. Ahí nos lo jugamos todo, señor Moliner. La ciudadanía ha de saber que desde 2011 los municipios de las comarcas del interior han perdido casi 15.000 habitantes, más del 13 por ciento de la población. Muy por encima del retroceso demográfico provocado por la crisis en el conjunto de la provincia. En estos últimos siete años los municipios con menos de 1.000 habitantes han pasado de 80 a 89 y los que tienen menos de 100 lo han hecho de 13 a 17.
Una mirada rápida a las estadísticas demográficas de los últimos 30 años nos advierte que Suera ha perdido un ocho por ciento de su población, Morella un 13 por ciento, Ludiente ha perdido un 32 por ciento, Culla un 40 por ciento...
No cuestionamos su sinceridad cuando dicen coincidir con nosotros al ver en la despoblación el principal reto que tiene planteado Castelló. Pero siguen teniendo una visión parcial, sectorial y desagregada de las políticas para afrontarla. Llaman Repoblem a un cajón de sastre en el que meten cualquier programa, proyecto, subvención o convenio que pueda llegar a un pueblo del interior de la provincia. No creemos en ese cajón de sastre, señor Moliner; no queremos el mucho ruido y las pocas nueces de su Repoblem
Para este grupo la lucha contra la despoblación exige de la planificación de políticas transversales con programas específicos para abordar cada una de las caras que proyecta cuestión tan compleja. Una lucha que convoca a todas las administraciones a cooperar con lealtad y convicción colaborativa. Trabajar con los ayuntamientos a través del foro de municipios de interior puesto en marcha por la FVMP. Y con la Generalitat, participando activamente en la Agència Valenciana Antidespoblament - AVANT.
Planificar y colaborar. Imprescindible para nosotros. Por eso venimos insistiendo, una y otra vez, en un plan provincial de carreteras, en un plan para el aprovechamiento de la biomasa, en un plan para la gestión de purines, en un plan para la teleasistencia, en un plan de implantación y mejora de la fibra óptica...
Decía más arriba que no supieron explicar a los suyos en el Gobierno de España que muchas de sus decisiones atentaban plenamente contra los intereses de la mayor parte de nuestro territorio. Y si lo hicieron es evidente que no fueron atendidos. Sólo con tres leyes, la de estabilidad presupuestaria (2/2012, de 27 de abril), la de racionalización y sostenibilidad de la administración local (27/2013, de 27 de diciembre) y la de contratos del sector público (9/2017, de 8 de noviembre), han provocado tal colapso en los ayuntamientos de los pequeños municipios que en muchos casos aguantan milagrosamente. Y eso ha ocurrido sin que la Diputación haya reforzado los servicios de OFISAM en el territorio o del resto de servicios de asistencia técnica. Aún recuerdo, señor Moliner, a su vicepresidente Barrachina en la sesión inaugural de este mandato diciendo aquello de que habían cerrado el círculo de virtud haciendo más y mejor con menos recursos. A usted también se lo he escuchado. Digan la verdad, señor presidente. Dispusieron de los recursos que sus jefes les impusieron y con esos recursos difícilmente han podido atender las necesidades de los ayuntamientos que necesitaban de su ayuda. Y no lo digo yo, que pudiera parecer parte interesada. Lo ha dicho hace unas semanas el tesorero de esta casa en su Informe a la cuenta de Recaudación: "el servicio de Recaudación, a pesar de los buenos resultados obtenidos, se encuentra con una clara necesidad de personal tanto técnico como auxiliar administrativo".
Dé gracias a los magníficos profesionales que trabajan aquí, señor presidente. Sin ellos, tenga la certeza, muchos de los servicios que presta la Diputación a los ayuntamientos serían inviables. No han podido evitar, sin embargo, la enquistación de un buen número de asuntos problemáticos que vienen de lejos y que simbolizan la continuidad de viejos vicios que anidaron entre estas paredes durante décadas. Aquellos fantasmas del pasado que uno cree confinados en el cuarto oscuro y que de tanto en tanto vuelven a asomarse. Vea, si no, el tema de los purines, o el de la gestión de las plagas, o el de la piscina provincial.
Mire hasta qué punto el despropósito de la piscina es un elemento de continuidad que han presupuestado para la campaña de comunicación de su reapertura casi 60.000 euros. ¿Sabe cuánto es esto, señor Moliner? Pues mire, el equivalente al presupuesto de ocho unidades Respira o de cinco becas de un año para graduados.
Y es que, señor presidente, les pierde su obsesión por copar los medios de comunicación. Les pirra esa sensación de poder, tenerla y transmitirla. Más de 6,5 M€ se habrán gastado en publicidad y propaganda cuando termine este año en el bienio 2017-2018. Mucho, señor Moliner. Mucho dinero, tanto como diez planes de empleo similares al previsto por la Diputación para 2018; o siete años de unidades Respira para los 124 municipios con menos de 10.000.
Uno debería pensar que nadie puede quedar al margen de las mil y una campañas que ustedes encargan. Y que entre bombo y bombo algún hueco habrá para explicar a la ciudadanía qué hacemos, qué servicios prestamos, qué subvenciones tramitamos... Y va y resulta que la encuesta provincial que ustedes encargaron hace unos meses nos dice que el 70 por ciento de los encuestados estaban poco o nada informados de lo que hace esta institución. ¡El 70 por ciento, señor presidente, 7 de cada 10! ¿Cuál es la finalidad de ese gasto? ¿Informar a la ciudadanía o satisfacer la demanda de las empresas del sector? ¿Se trata de informar sobre lo que se hace o de influir en cómo se informa?
Señor presidente, acabo ya. Castellón está hoy mejor que en 2016 y mucho mejor que en 2014, cuando se celebrara el primer debate sobre el estado de la provincia. Está mejor porque la evolución de la economía global ha dejado atrás la más grave crisis desde la segunda guerra mundial. Y está mejor, también, porque la concurrencia de las políticas impulsadas por los ayuntamientos del cambio (que hoy gobiernan sobre el 80 por ciento de la población provincial) y el Consell del Botànic han abierto nuevos espacios para la dignidad, la decencia y el futuro en nuestra tierra. Contribuyan decididamente, contribuyamos desde esta Diputación a propiciar un clima de colaboración institucional sincero con la Generalitat y los ayuntamientos. Hágalo y no caiga en la trampa de quienes en su partido están cargando los mosquetones con V de venganza.