Mientras Europa sigue definiendo su futuro a partir del efecto palanca que el fondo de reconstrucción post COVID-19 debería tener en el avance hacia la sostenibilidad verde y digital, en España seguimos empantanados en tacticismos pueriles, broncas delirantes y deslealtades manifiestas. "¿Algún adulto en la sala?“, se pregunta hoy Jesús Maraña en su columna en Infolibre. Pues eso. La evidencia del manoseo indecente que algunos hacen de la política y de las instituciones no puede arrastrarnos a todos al abismo. El coronavirus está y seguirá estando durante meses. Pero hay mucho más y seguirá habiendo si no persistimos en seguir escarbando en el pozo hasta que las paredes se nos vengan encima y llegue la oscuridad absoluta. Si no somos capaces de emplear el Estado, todo, para garantizar la convivencia presente y futura en dignidad (empezando por unos presupuestos audaces y realistas) perderemos el tren que Europa está intentando poner en marcha. Y eso, eso sería letal.
17 septiembre 2020
15 agosto 2020
Lo dicen Bosé y sus terraplanistas
¿Os acordáis del Aznar de los buenos tiempos? Aquel de "a mí no me gusta que me digan las copas de vino que yo tengo o no tengo que beber", en relación con las medidas que tomaba la DGT con Zapatero en el Gobierno en la lucha contra la inseguridad vial. Defendía la libertad individual contra la intromisión del Estado, decía. Si a mí me da la gana conducir borracho quién narices es el Estado para meterse en mi vida. Lo mismo que dicen ahora los negacionistas contra la #COVID19 y las vacunas. Se manifiestan mañana porque el Estado limita nuestra libertad y nos humilla con las medidas de protección contra la pandemia. Que es todo mentira, dicen, después de 21 millones de contagiados y casi 800.000 personas muertas en el mundo. Que es un montaje de Gates, Soros y los poderosos del mundo contra la libertad de la ciudadanía, para controlarnos. Lo dicen Bosé y sus terraplanistas. Mentes abiertas.... en canal.
14 agosto 2020
Comisión de análisis sobre la #COVID19
La creación de una comisión de expertos que analice de modo independiente la forma como se está gestionando la pandemia es una necesidad ineludible. También respecto de las circunstancias sociales, legales e institucionales en las que se ha dado esa gestión. Estudiar el comportamiento del coronavirus en España, los procesos de toma de decisiones en las distintas administraciones, el impacto sobre los sistemas sanitario y asistencial, los mecanismos de control y seguimiento, la relación de la difusión de la enfermedad con la desigualdad, el nivel de colaboración intergubernamental... Es imprescindible conocer qué, cómo y por qué se ha hecho. No sólo aquí, pero también. Los aciertos y los errores. No para inculpar a esta o disculpar a aquel, sino para saber cómo mejorar esa gestión. Es evidente que queda mucho por delante para superar esta pesadilla y necesitamos, como sociedad, un catálogo contrastado y fiable de buenas y malas prácticas en relación a la #COVID19 y la crisis social que está provocando. Aún sabiendo que hay muchas incertidumbres todavía que ni siquiera la ciencia es capaz de resolver y que cada día se conocen nuevas informaciones que obligan a cambiar la forma de responder a la pandemia. Pero lo necesitamos imperativamente. Y si en el camino los hay que intentan sacar tajada partidaria y cortoplacista de lo que se concluya, tendremos que asumirlo y reprobarlo, si es el caso. La certeza de que esto ocurra no puede impedir hacer lo debido. Lo circunstancial no puede hipotecar lo esencial.