26 julio 2015

Nuevas prioridades

Publicado en Mediterráneo el 25 de julio de 2015

La próxima semana el gobierno local de Castelló llevará al pleno municipal, para su debate y votación, la primera de las modificaciones presupuestarias que debe afrontar el nuevo ejecutivo. Ha pasado poco más de un mes desde el cambio político y con la mayor de las urgencias hemos impulsado esta modificación de créditos para poder financiar operaciones y gastos por valor de 2.135.000 euros. 

De un lado, se han de cubrir legalmente determinadas partidas que no habían sido previstas por el gobierno anterior, como una parte del consumo eléctrico en alumbrado público y dependencias municipales, excesos de obra en el complejo deportivo Gaetà Huguet o la limpieza de algunos centros escolares. También el sobregasto derivado de la perversa compulsión propagandística de los anteriores dirigentes del ayuntamiento, que desbordaron notablemente en sólo cinco meses su propia previsión para financiar campañas institucionales convertidas por ellos en propaganda partidaria durante las últimas semanas de su mandato. 

Por otro lado, ha habido que reponer a toda prisa créditos en partidas agotadas para poder afrontar determinadas necesidades durante el segundo semestre de 2015. Así, en programas de atención a situaciones de emergencia social, que afectan a miles de ciudadanos y ciudadanas víctimas de la crisis; o en aquellos destinados a la promoción cultural, que fueron literalmente liquidados por la hiperactividad impulsada desde el gobierno de Bataller ante las malas perspectivas que les auguraban las previsiones electorales. 

Esta es la razón de los cambios presupuestarios que vamos a tratar en el pleno municipal el próximo jueves y para lo que esperamos contar con el mayor respaldo político posible. Con la finalidad de atender las obligaciones que otros contrajeron con proveedores, contratistas y acreedores, por supuesto. Pero también, y muy especialmente, para afrontar desde el primer momento nuestros compromisos con la ciudadanía.

Decía esta semana uno de los jefes popularistas castellonenses, el concejal Sales, que la suya había sido una gestión “intachable” y que habían legado al gobierno de progreso una situación envidiable. No vale la pena dedicar siquiera un minuto a volver a argumentar aquello que la mayoría social expresó con claridad hace ahora dos meses. Esa gestión intachable es la misma que ha dejado pendiente de pago más de 16 millones de euros o una deuda municipal de 115 millones. O la misma que renunció a exigir a la Generalitat Valenciana los casi nueve millones que debe a nuestro ayuntamiento. O la que dio instrucciones para retrasar el cobro del IBI y no hacerlo coincidir con las elecciones de mayo… Nada nuevo. Viejas palabras. Ahora tenemos nuevas prioridades.

12 julio 2015

Un servicio público para el cambio

Publicado en Mediterráneo el 27 de junio de 2015

Es tanto lo dicho y lo escrito sobre el trabajo de las empleadas y los empleados públicos que, a menudo, pudiera parecer ocioso referirse a ello. Tanto y muchas veces falto de rigor, cuando no manifiestamente incierto. La democracia se construye sobre un servicio público capaz, eficaz y diligente. Son los servidores públicos, de las distintas administraciones y organizaciones institucionales, los que confieren al Estado la fuerza necesaria para garantizar los derechos de la ciudadanía y preservar la igualdad de todos y de todas en el ejercicio de las libertades democráticas. Los gobiernos promueven principios que las administraciones convierten en políticas publicas que inciden directamente en la vida de la gente. Por ello es esencial la confianza recíproca entre ambos espacios de la acción pública: la esfera de la política y el territorio de las administraciones. 

El gobierno municipal de Castelló tiene esa convicción. Sabe que las políticas de cambio que esta ciudad necesita de forma inaplazable exigen del compromiso firme de los cerca de 1.200 empleados y empleadas municipales. Que son ellos y ellas, con su implicación, su conocimiento y su capacidad para afrontar los retos que plantea la gestión pública, quienes han de hacer realidad la agenda transformadora que quedó planteada de resultas de las elecciones de mayo.

Es evidente que la perpetuación, durante décadas, de formas de hacer y ejercer la dirección política en nuestro Ayuntamiento ha podido generar dinámicas indeseadas en el conjunto de la organización. Y que esas derivas, donde las hubiere, deberán ser corregidas con la mayor celeridad. Pero no es menos cierto que el cambio ha liberado también iniciativas y voluntades que han permanecido constreñidas a lo largo del tiempo. Y es ese caudal de talento profesional el que debe ser canalizado para aprovechar su fuerza creativa. 

Queremos una administración municipal que esté a la altura de las expectativas de sus empleados y de las aspiraciones de la ciudadanía. Que no coharte su capacidad para imaginar soluciones provechosas para resolver los problemas de la gente. Que abra los procesos de decisión a la participación multisectorial profundizando la horizontalidad y empoderando el trabajo colaborativo y distribuido. Que haga de cada trabajador público actor corresponsable en la voluntad colectiva de crear excelencia organizativa. 

Queremos, sí, que el Ayuntamiento de Castelló se referencie como una administración pública de calidad, en cómo diseña y activa sus procesos, toma sus decisiones y se relaciona con la sociedad. Transparente, flexible, participada, ágil y dinámica. Porque un gobierno abierto lo ha de ser, necesariamente, hacia fuera y hacia adentro. Para ser, de verdad, un motor de cambio eficaz y ejercer el liderazgo que demanda la ciudadanía. 


28 junio 2015

Vigilantes

Publicado en Mediterráneo el 27 de junio de 2015

Me decía el otro día un buen amigo que andáramos, desde el gobierno municipal de Castelló, con cuidado. Que extremáramos los sistemas de alerta, de seguimiento, de detección. En todo momento, sin descuido. Y lo decía con vehemencia y preocupación severa. No, no era de los adversarios políticos respecto de quienes debíamos mantener ese estado de vigilancia permanente. Era de nosotros mismos, de nuestra capacidad para responder certeramente a la ilusión con que muchas y muchos habían celebrado la alternancia política en el Ayuntamiento de Castelló de la Plana. La gente, quienes votaron por los partidos que hemos conformado el equipo de gobierno y quienes no lo hicieron, había depositado su confianza en el cambio. Y ese caudal de compromiso ciudadano no podía ser defraudado.

Esa exigencia de mi amigo ha de ser el guión que conduzca nuestra acción de gobierno. No defraudar a quienes imaginaron, durante tantos años, que las cosas podían hacerse de otra manera. A quienes creyeron, muchos, que el ejercicio de la política institucional no podía hacerse desde la renuncia a los límites que la ética pública y el sentido común marcan para el conjunto de la ciudadanía. A quienes reclamaron, tantas veces, que el privilegio y el favor fueran erradicados de la vida municipal de nuestra ciudad.

Por eso hemos puesto en marcha, desde el primer día, gestos y políticas que puedan ser entendidos por nuestros vecinos y nuestras vecinas como antesala de los cambios que han de venir. Hemos reducido significativamente las retribuciones de los miembros del gobierno, hasta en un 30 por ciento para la alcaldesa y el vicealcalde, sin disminuir ni en un euro las del resto de concejales y concejalas. Hemos aminorado la carga que para el presupuesto municipal representaba el personan eventual, los asesores externos. Hemos dejado en uno sólo los cinco coches oficiales a disposición del ejecutivo municipal. Hemos renunciado a los escoltas que acompañaban en todo momento al anterior alcalde. Gestos que marcan caminos distintos y que han de generar economías que van a ser destinadas a atender el estado de emergencia en que viven muchas familias.

Estamos dando ya los primeros pasos para abordar de forma integral el problema de la vivienda que constriñe los proyectos de futuro de tantos conciudadanos. También en lo que afecta a los desahucios, para ayudar a los afectados en la negociación con las entidades bancarias y, si fuera necesario, ofrecerles alternativas habitacionales dignas. Y vamos a contar, para ello, con las organizaciones civiles implicadas en ese compromiso. 

Del mismo modo, hemos comenzado a estudiar otras formas de poner a disposición de la ciudadanía la información que genera la gestión municipal. Para que el control ciudadano sobre la acción gubernamental sea eficaz y el escrutinio de las políticas públicas municipales esté al alcance de todos y de todas.

No somos ingenuos. Sabemos de la dificultad que entrañan los cambios que queremos abordar y, sobre todo, de la exigencia democrática de quienes los demandan. Y vamos a esforzarnos para hacerlos posibles.


13 junio 2015

Discurso de constitución del ayuntamiento de Castelló de la Plana, 13.06.2015

Presidenta, querida Carmen. Miembros de la mesa. Compañeras y compañeros de corporación. Empleadas y empleados públicos de esta casa. Trabajadoras y trabajadores de los medios de comunicación. Ciudadanas y ciudadanos de Castelló.

Querido Francesc, muchas gracias por querer acompañarnos pocas horas después de ser elegido president de Les Corts Valencianes. Un honor, siempre.

Ximo, sabíamos que no iba a ser fácil que hoy estuvieras aquí, en este salón de plenos de nuestro Ayuntamiento. Gracias por el esfuerzo y por tantas y tantas cosas. Serás un gran president al frente de un gran gobierno. El que necesita este país para recuperar el pulso y recobrar el aliento que le permita encontrar el futuro. Mucha suerte.

Quiero iniciar esta intervención manifestando mi agradecimiento a los compañeros y compañeras del GMS por permitirme intervenir en este acto como portavoz. Sé que no tengo más mérito que el de la edad pero es, de verdad, un gran honor representaros desde esta tribuna y hacerlo este día por tantos motivos singular.

Dejadme, también, expresar el reconocimiento de los socialistas castellonenses al conjunto de la ciudadanía. A quienes nos dieron su confianza el pasado 24 de mayo y a quienes no lo hicieron. A quienes creyeron encontrar en nuestra candidatura argumentos para impulsar el cambio o a quienes decidieron confiarlo a otras formaciones políticas. Gracias, gracias de corazón a todos y a todas. 

Hace 28 años, tal día como hoy, el 13 de junio de 1987 se constituía el último gobierno de coalición que ha dirigido este ayuntamiento. Entonces el entendimiento de varios partidos políticos, el PSPV, el CDS y el Bloc, garantizó la gobernabilidad de la ciudad eligiendo a nuestro compañero socialista Daniel Gozalbo alcalde de Castelló. 

Hace tres semanas la ciudadanía habló, de nuevo, en términos de concertación. Trasladó a las fuerzas políticas el mensaje inequívoco de que debían sumar para ganar, hablar para gobernar, colaborar para decidir. Y que debían hacerlo para cambiar el rumbo de una realidad agotada. Para transitar nuevos caminos hasta ahora ignorados. Para alentar nuevas oportunidades que den esperanza a miles y miles de conciudadanos y conciudadanas que habitan en el dolor de tanta injusticia.

Hoy estamos aquí para interpretar la voluntad soberana del pueblo y conformar un gobierno municipal que sepa liderar este tiempo nuevo con dignidad, con decencia, con audacia y con lealtad. 

Dignidad para trabajar sin descanso por quienes se han visto humillados por una crisis que no provocaron y por todos aquellos y aquellas que se sienten perdedores de batallas en las que ni siquiera supieron haber participado.

Decencia para regenerar la vida pública municipal haciéndola transparente al control de una ciudadanía que debe exigir de sus gobernantes la gestión honesta de los recursos públicos. 

Audacia para entender y afrontar con valentía los retos que tenemos por delante para alumbrar nuevas imágenes de un Castelló distinto, creativo, atrevido, inconformista y abierto. 

Y lealtad para con los ciudadanos y las ciudadanas. Este va a ser un ayuntamiento leal al pueblo, a sus derechos, a su exigencia democrática. Un ayuntamiento comprometido con la igualdad y la diversidad. Austero. Integrador y responsable. Que sabrá escuchar lo que dice la gente y darle cuentas de la acción de gobierno. Que hablará con razón y con verdad, abiertamente a la ciudadanía, buscando y encontrando su complicidad para profundizar en la democracia. Un gobierno que no aspira a la infalibilidad y que pedirá perdón cuando se equivoque.

Los y las socialistas castellonenses creemos que así debe ser. Creemos firmemente que Castelló necesita un gobierno digno, decente, audaz y leal. Y que ha de ser, necesariamente, un gobierno de progreso que supere la zozobra colectiva a la que las malas políticas nos han conducido. 

Por eso, conocida la decisión ciudadana del pasado día 24, buscamos la convergencia programática con aquellas fuerzas políticas más próximas, Compromís y Castelló en Moviment. Y acabamos convergiendo, también, en la concreción de un gobierno para el cambio presidido por nuestra compañera Amparo Marco. Un cambio que ha de ser irreversible, para poner a las personas en el centro de la vida política, para encontrar las claves compartidas de nuestro futuro colectivo, para convertir la diferencia en fuente de riqueza, para hacer de nuestro ayuntamiento una casa de cristal, abierta, transparente y participativa.

Sabemos que si Amparo obtiene definitivamente la confianza mayoritaria de esta corporación ese cambio será posible. De entrada, será la primera mujer en tener el bastón de mando municipal de Castelló. ¡764 años después de la fundación de la ciudad! La primera alcaldesa casi ocho siglos después. Y el primer gobierno con más mujeres que hombres en la historia de este ayuntamiento.

Una alcaldesa para liderar un gobierno capaz, entregado a la causa de la ciudad. Honesto, ejemplar y creíble para afrontar el trabajo, mucho, que exige este nuevo tiempo para Castelló. Nuevas formas, nuevas actitudes, nuevas prioridades y nuevas políticas que hagan posible la regeneración de las instituciones, la promoción de políticas de igualación social y la reorientación del modelo de creación de riqueza y de empleo para hacerlo sostenible y sostenido en el tiempo.

Un programa de cambio que se concreta en las más de 400 medidas acordadas por Compromís, Castelló en Moviment y el PSPV y rubricadas ayer mismo en la Tenencia Alcaldía del Grao por Amparo, Enric y Xavi.

Es imprescindible manifestar aquí nuestro profundo agradecimiento a ambas formaciones políticas. Por su voluntad de encontrar espacios comunes y de llegar a acuerdos a favor del interés general. La ciudadanía pidió sumar y lo hemos hecho. Pidió que habláramos y hemos hablado. Pidió que colaboráramos por el cambio y hemos colaborado para impulsado. Y lo hemos hecho con transparecia desde el primer momento, porque este ha de ser uno de los valores supremos que informen la acción del nuevo gobierno municipal de Castelló.

Ya termino, presidenta. El GMS va a dar su apoyo a la candidatura de Amparo Marco a la alcaldía y va a formar parte, junto a los concejales y concejalas de Compromís, del nuevo gobierno de la ciudad. Convencidos y convencidas de que eso es lo mejor para Castelló.

He de recordar aquí a Mario Edo, compañero y amigo que quedó en el camino a mitad del mandato que hoy cerramos. Él hubiera sabido entender el valor del tiempo que estamos iniciando. En Fanzara, ahora mismo, Ana, su mujer, estará recogiendo el bastón municipal.

Gracias, muchas gracias a todos y a todas. 



31 mayo 2015

Decencia, dignidad y creatividad #PerCastelló - Sumar para ganar

Publicado en Mediterráneo el 30 de mayo de 2015

El pasado domingo el voto de los ciudadanos y ciudadanas castellonenses acreditaba la pérdida de la hegemonía política y social del Partido Popular en la ciudad de Castelló de la Plana y en la mayoría de las ciudades de las comarcas del norte valenciano. Habían pasado dos décadas y media desde que José Luis Gimeno y Carlos Fabra ganaran las elecciones municipales de 1991 en la capital y desalojaran a Daniel Gozalbo de la alcaldía castellonense tras 12 años de mayorías socialistas. Un tiempo de gobiernos de la derecha que consagraron políticas de empobrecimiento democrático y renuncias a la modernidad política y social.

El 24 de mayo la ciudadanía proclamó mayoritariamente el final de una forma de ejercer el gobierno y de entender la política municipal en Castelló. Y abrió el camino hacia más diálogo, más participación, más responsabilidad y más exigencia en la vida pública. Dijo, tambíen, que el cambio debía llegar del entendimiento institucional entre las distintas fuerzas progresistas. Que la reconstrucción de la reputación de la ciudad, su revitalización económica, el emprendimiento de políticas de igualación social y la lucha contra la exclusión debía abordarse con nuevos criterios. Decencia, dignidad y creatividad. Hacer otras cosas, hacerlas bien y rendir cuentas de ello ante la gente. Desde la pluralidad pero con determinación. La ciudadanía ha dicho, en definitiva, que quiere sumar para cambiar.

Los socialistas de Castelló, con Amparo Marco al frente, estamos persuadidos de que ese es un camino de no retorno. El cambio ha de ser irreversible, para poner a las personas en el centro de la vida política, para encontrar las claves compartidas de nuestro futuro colectivo, para convertir la diferencia en fuente de riqueza, para hacer de nuestro ayuntamiento una casa de cristal, abierta, transparente y participativa. En esos territorios vamos a encontrar alianzas con otros actores igualmente imprescindibles, sin duda. Lo vamos a hacer para emprender un tiempo nuevo en esta ciudad.

Mientras escribo este artículo tengo conocimiento del arresto por la Policía del delegado del Gobierno de España en la Comunitat Valenciana, Serafín Castellano, por adjudicaciones supuestamente delictivas. Hace años que el PSPV llevaba denunciando las posibles actuaciones ilegales de este individuo. No hay institución en este país que no haya sido mancillada por los yonquis del dinero que se cobijan bajo las alas de las gaviotas azules. Por eso, precisamente por eso, la ciudadanía ha decretado con su voto el fin de las décadas de la indecencia. No va más. No caben ya conjeturas ni especulaciones de corto vuelo. Hemos vivido en un régimen de saqueo organizado que debe conducir a sus responsables ante los tribunales. Y esto reclama de quienes hemos recibido el encargo de formar nuevos gobiernos hacerlo cuanto antes para afrontar la emergencia democrática, institucional y social que vivimos con la máxima celeridad.


27 mayo 2015

El giro al cambio

#24M - El giro al cambio que ha impulsado la mayoría social en Castelló y el conjunto del País Valenciano contiene tres encargos esenciales de la ciudadanía: la regeneración de las instituciones, la promoción de políticas de igualación social y la reorientación del modelo de creación de riqueza y de empleo para hacerlo sostenible y sostenido en el tiempo. Decencia, dignidad y creatividad. Hacer otras cosas, hacerlas bien y rendir cuentas de ello ante la gente. La sociedad ha puesto sus condiciones a los actores políticos para llevar adelante ese programa de cambio: pluralidad, entendimiento, reconocimiento mutuo y determinación. Esa es la nueva situación. Y ese es el gran reto que tienen las fuerzas del cambio en la conformación de los gobiernos de progreso. Sabiendo que las expectativas generadas no pueden ser defraudadas y que los compromisos acordados han de ser realizables y explicados con claridad a la ciudadanía. No se puede fallar en esto si de lo que hablamos realmente es de abrir nuevas sendas por las que transitar la política en esta tierra.


25 mayo 2015

Un tiempo nuevo... o un nuevo tiempo

#24M - Un tiempo nuevo. O un nuevo tiempo. Durante estos últimos años ese ha sido el sintagma que con mayor asiduidad se ha asomado a estos comentarios con los que me he permitido expresar algunas reflexiones sobre lo que ha venido ocurriendo en nuestro entorno. Ayer las elecciones autonómicas y municipales evidenciaron el sentido del cambio que, en lo político, está viviendo nuestra sociedad. El camino hacia más diálogo, más participación, más responsabilidad y más exigencia en el ejercicio de la política. El fin de la impunidad de los corruptos, también. En el País Valenciano y en Castelló, la necesidad ineludible de encontrar espacios de entendimiento institucional entre las distintas fuerzas progresistas para iniciar la reconstrucción política y social tras las décadas de la indecencia. Con determinación para impulsar el cambio real pero con la comprensión cierta de las dificultades que se agazapan tras cada uno de los retos que deben ser abordados. La ciudadanía ha dicho que quiere sumar para cambiar. Sabiamente. Así lo expresó en las urnas y así me lo recuerdan mensajes incontables de amigos y amigas que celebran el cambio a través de Whatsapp o de otros canales de mensajería. Ha de ser. Será. Mi hija me lo decía esta mañana: tengo ya ganas de ver cómo os entendéis para cambiar esto, papá. Vamos a hacerlo. Salud y enhorabuena.


21 mayo 2015

Hemos de cambiar para ganar ‪#‎PerCastelló

Siguen los gaviotas de Castelló promoviendo el miedo entre la ciudadanía. Llevan tantos lustros aferrados a ese discurso atávico que son incapaces de argumentar su programa de gobierno sin recurrir a la teoría de los grandes desastres que ocurrirían en esta ciudad si ellos pasan a la oposición. No tienen solución. 24 años de gobierno absoluto los han alejado absolutamente de la realidad. Dicen que los demás queremos apartarlos del poder municipal. Claro. ¿Cómo no vamos a querer que lo deje el partido de los Fabra, los gúrteles, las comisiones y los sobres? ¿Cómo no vamos a querer cambiar las formas y las esencias, las prácticas y las políticas que han hecho trizas la confianza ciudadana en las instituciones que gobiernan esta ciudad y este país? Queremos cambio, sí. Un cambio para superar tantos años de arrogancia, clientelismo y renuncia al futuro. Para dejar atrás las malas artes. Un cambio para hacer posible otro Castelló, en el que todos y todas contemos, en el que nadie quede al margen del bienestar colectivo. Hemos de cambiar para ganar. Tres días. ‪#‎PerCastelló‬.


17 mayo 2015

Acuerdos #PerCastelló

Publicado en Mediterráneo el 16 de mayo de 2015

Oigo últimamente al alcalde Bataller decir que el Ayuntamiento de Castelló de la Plana tiene un superávit en sus cuentas públicas del 3,5%. Dice que es ejemplo innegable de su buena gestión al frente del gobierno de nuestra ciudad. Habrá que escuchar qué opinan al respecto las empresas castellonenses que esperan cobrar los casi 20 millones de euros que les adeuda la administración municipal. O los contribuyentes, que han visto incrementar la presión fiscal en un 18 por ciento durante el mandato de este alcalde, solo aliviada cosméticamente por la proximidad de las elecciones. O las familias que necesitan recurrir a las políticas de solidaridad municipales, que han sufrido su desmantelamiento en los últimos años víctimas del integrismo austericida del partido en el poder.

La buena gestión pública consiste en la asignación de los recursos de que disponen las administraciones a aquellas políticas que facilitan el crecimiento sostenible y sostenido en el tiempo, la redistribución de la riqueza para favorecer la cohesión social y el cumplimiento de la legalidad en el reconocimiento efectivo de los derechos de la ciudadanía. El superávit real en las cuentas públicas llega una vez recorridas esas exigencias básicas que impone el buen gobierno. De no hacerlo estamos ante un ejercicio puramente nominalista, contable, que sirve para poco más que un titular mediático en campaña electora.

Por eso el PSPV-PSOE quiere, si recibe el encargo ciudadano de liderar el cambio inapelable que exige nuestra ciudad, convocar a todas las fuerzas políticas presentes en el consistorio tras el 24M para fijar los consensos básicos que establezcan esas prioridades. Sacar del rifirrafe partidario las cuestiones esenciales que permitan recuperar el pulso a la sociedad castellonense y encarar los retos que impone el nuevo tiempo: un pacto político por Castelló que fije los acuerdos básicos para promover la actividad económica y generar empleo de forma sostenible y acabar con las vulnerabilidades que han provocado, y siguen haciéndolo, tanto dolor y frustración a miles de familias.

Y pacto social. Como segunda iniciativa a tomar desde el minuto cero del nuevo gobierno local. Con todos los actores que luchan contra la pobreza y la exclusión social, para poner a las personas y sus necesidades en el frontispicio de las políticas municipales. Para recuperar la dignidad de nuestras instituciones y dar sentido a la acción de gobierno. Ese es el superávit que nos interesa a los y las socialistas castellonenses. Esas serán las prioridades inmediatas de Amparo Marco como alcaldesa de Castelló,


13 mayo 2015

Sin estrategia turística

Estuvo ayer de nuevo Isabel Bonig, representante en provincias del candidato por Valencia y jefe gaviota Alberto Fabra, prometiendo el oro y en moro para Castelló si los compadres de Rus y el otro Fabra ganan las elecciones del ‪‎24M‬. Esta vez proclamando la magneficiencia de sus políticas turísticas, que, dijo, traerán riqueza y empleo sin fin a estas comarcas del norte. Lo hizo con el mismo desparpajo con el que prometió junto a Camps hace cuatro años que la Vall d'Uixó tendría un hospital que ya había sido prometido en dos campañas electorales anteriores y del que sólo se conoce hoy la maqueta y nada más. Y lo hizo en el Grau de Castelló, la ciudad que después de 20 años de política turística del PP es la que recibe menos turistas entre todas las capitales del Mediterráneo español. Todo un acierto: el mensaje y la mensajera. Nunca han tenido una estrategia turística digna de tal nombre para esta tierra, nunca. Pensar el turismo para Castelló es pensar en la diversificación de nuestras fuentes de riqueza. Es convertir nuestra singularidad cultural o paisajística en reclamo para otros. Es incorporar al conjunto de la sociedad en un proyecto colectivo que propicie el bienestar de la mayoría. Es escuchar a los profesionales, a la ciudadanía, a la Universidad para decidir entre todos y todas qué modelo turístico queremos para Castelló. Y para liderar este proceso están inhabilitados quienes no han querido o no han sabido hacerlo durante décadas.


10 mayo 2015

Ciegsa, Rus y el PP de Fabra

‪#‎SónCorruPPció‬ - Durante años el ‪#‎PSPV‬ denunció los abusos cometidos en torno a Ciegsa, la empresa pública creada por Zaplana para la construcción de colegios e institutos. Cientos de iniciativas parlamentarias exigieron al Consell información sobre su gestión, los sobrecostes que acompañaban a cada uno de los centros construídos, las puertas giratorias que permitían la recolocación en su organigrama de gaviotas quemados en cargos gubernamentales, el clientelismo sistemático... El oscurantismo y la opacidad fueron la respuesta reiterada durante lustros. Ni Zapalana, ni Olivas, ni Camps, ni Fabra consintieron el control democrático de Ciegsa. Ahora sabemos que esta empresa, nutrida de fondos públicos, alimentada con los impuestos que pagamos cáda uno de nosotros, era la cueva de Alíbaba en torno a la que revoloteaba la trama urdida por Rus. Lo sabían todos ellos, todos. Por eso no querían que nadie más supiera. Han convertido a Rus en el Rato valenciano, el chivo expiatorio de todas las culpas de la gran familia. Sobreactúan para hacer de este tipo el sumidero de todas sus tropelías. 

No obstante, las escuchas de las conversaciones de la trama están abriendo en canal al partido de Alberto Fabra. Como ya hicieran los casos Blasco, Brugal o Emarsa, entre otros muchos. La evidencia de que estamos ante una organización dedicada, supuestamente, al tráfico de favores para cobrar comisiones. Una trama delictiva que alimentaba la panza oronda del partido de los gaviotas valencianos para pagar campañas sin fin que les han dado una posición de ventaja en infinidad de procesos electorales en Valencia, Castelló y Alicante. Lo que tienen que preguntarse los y las votantes que durante años han dado su apoyo al PP valenciano es si están dispuestos a seguir respaldando a quienes han actuado con tanta deslealtad y desvergüenza. A quienes representan, aquí y fuera de aquí, lo peor de nuestra vida política e institucional.


06 mayo 2015

Gobiernos de amigos para los amigos

#PerCastelló - Durante los últimos 75 años la derecha ha gobernado 63 en el ayuntamiento de Castelló de la Plana. Salvo los doce años de gobiernos socialistas en los primeros tiempos de reconstrucción democrática, el poder institucional en esta ciudad ha estado teñido de azul a lo largo de los últimos tres cuartos de siglo. No cabe, pues, extrañeza ante el arraigo social que la forma de entender la vida pública desde la derecha tiene en la capital de La Plana. El clientelismo, la escasa calidad democrática de las instituciones locales, la injerencia partidaria sobre los asuntos ciudadanos, la renuncia al liderazgo colaborativo con las ciudades del entorno metropolitano, el victimismo, el intervencionismo moral, el sometimiento a los intereses de unos pocos.. Gobiernos de amigos para los amigos. El 24 de mayo tenemos la oportunidad de romper esa costra de caspa que atenaza las potencialidades de la ciudadanía castellonense. Explorar otros territorios, caminar por nuevas sendas, escrutar oportunidades ahora sepultadas por décadas de renuncias al futuro. Esta ciudad necesita un nuevo impulso para encarar nuevos tiempos. Es imprescindible que así sea. Y será.


05 mayo 2015

Un banco de talento ciudadano para Castelló de la Plana

#PerCastelló - Los socialistas queremos crear en ‪Castelló‬ de la Plana un banco de talento ciudadano. Un espacio virtual liderado por el ayuntamiento que recoja las iniciativas creativas de nuestra sociedad y que contribuya a su difusión y aplicación en beneficio de sus impulsores y del conjunto de la ciudad. Un espacio que permita el intercambio de ideas y el préstamo de experiencias, que ponga en contacto a quienes imaginan y a quienes producen, que posibilite la realización de un mapa del talento castellonense que identifique cuanto merezca ser tenido en cuenta para convertir la nuestra en una ciudad verdaderamente inteligente. Un proyecto coral, colectivo que implique a todos y a todas para convertir la ciudad en un espacio experimental en el que las buenas ideas puedan ser aplicadas y valoradas por la ciudadanía. Porque estamos convencidos que es imprescindible que los y las castellonenses recobren su autoestima conociendo sus posibilidades reales, nuestra capacidad para imaginar y crear, para generar progreso, para hacer realidad nuestros sueños. Hagámoslo juntos.


30 abril 2015

Trampas

El cumplimiento de las reglas de juego es esencial en democracia. Las normas deben cumplirse para que el sistema funcione. Es esa observancia de la ley lo que legítima el poder democrático. Este principio rige para todos, especialmente para las instituciones que dan formalidad a nuestro modelo de convivencia. Y más aún en período electoral, el momento en el que la ciudadanía elige a quienes han de representarla en los órganos de gobierno de la sociedad. Por eso es imprescindible incrementar la exigencia de legalidad a las organizaciones políticas que aspiran a obtener el voto ciudadano. No es cuestión menor; es radicalmente esencial si creemos en una democracia de calidad que preserve la igualdad de oportunidades para todos y todas. Si un alcalde en ejercicio abusara de su condición para primar la visibilidad de su partido a costa del erario público y contra la legalidad, estaría haciendo trampas a la democracia. Si lo hiciera, además, tras reiteradas advertencias de los autoridades electorales se conviertiría en un tramposo contumaz y desleal. Y quien estuviera dispuesto a trampear con las normas que rigen el proceso electoral acreditaría un desprecio supino hacia la democracia y la ciudadanía. ¿Qué no estaría dispuesto a hacer en caso de que los electores y las electoras de dieran su apoyo? No hay democracia real sin ciudadanía vigilante contra los abusos del poder. Lo sabemos bien.


28 abril 2015

Dos décadas de indecencia son ya suficientes

Dice Isabel Bonig, lugarteniente de Fabra para asuntos terrenales, que si no gobierna el PP después de las elecciones de mayo las plagas bíblicas de Egipto serán una broma comparadas con las mil y una desgracias que se cernirán sobre la Comunitat Valenciana. Dice que sólo un gobierno gaviota es capaz de devolver la prosperidad a esta tierra, de defender nuestras señas de identidad -bous al carrer incluídos- y de acabar con la corrupción. Que nadie, salvo ellos, sabe qué hacer con este país. Y que ellos, como nadie, han demostrado saber lo que realmente necesitamos. Lo dice al tiempo que nos enteramos del enésimo negocio mafioso investigado por la Justicia en relación con el saqueo de nuestras instituciones, en este caso con el jefe popularista de la diputación de Valencia Alfonso Rus supuestamente implicado. Y pocas horas después de que el Juez Gómez Bermúdez siente en el banquillo a toda la cúpula de la CAM por la gestión indecente de esa caja. No, ya está bien. Nuestras plagas bíblicas se llaman Partido Popular. Son ellos los inhabilitados para reconstruir el presente y conquistar el futuro que necesitamos las y los valencianos. Son ellos quienes han cubierto de lodo tóxico nuestra tierra. Son ellos quienes han arruinado nuestra reputación. Son ellos quienes han vaciado nuestra Hacienda pública mientras llenaban bolsillos impúdicamente. Son ellos y ellas quienes han hecho de la deslealtad y la desvergüenza sus señas de identidad. Dos décadas de indecencia son ya suficientes para saberlo. Y tanto.