Dice Fabra que tiene "sentimientos encontrados" respecto del ingreso en prisión del otro Fabra. Que el encarcelamiento de su tutor demuestra que la Justicia es igual para todos pero que lamenta que quien tanto ha hecho por Castellón esté en esta situación. Poco más podía decir el president. Balbuceos de quien sabe lo que hay. Fabra es Fabra porque Fabra lo quiso. Él como otros. Han crecido políticamente al amparo del tejido de intereses entrelazado por el mentor. Es así, por más que ahora pretendan difuminar esa relación de dependencia absoluta. Nada de lo hecho por Carlos hubiera sido posible sin los Albertos de turno; y nada hubieran sido estos sin el aliento de aquel. "Lo mucho que ha hecho por Castellón". Ese es el soniquete que sale del barco antes del hundimiento. Lo dicen mientras saltan en desbandada. Serían incapaces de decir una sola de esas realizaciones portentosas sin que se les trabara la lengua, ni una sola que respondiera al interés general de la ciudadanía. Patético. Fabra son ellos.
Mostrando entradas con la etiqueta Fabra Carreras - Carlos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fabra Carreras - Carlos. Mostrar todas las entradas
03 diciembre 2014
19 septiembre 2014
Tres años del aeropuerto sin vuelo
Hace tres años la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) tenía la convicción de que, de estar toda la documentación presentada en orden, las certificaciones pertinentes para iniciar la actividad en el aeropuerto de Vilanova-Benlloch, en Castellón, estarían resueltas de inmediato. Todavía seguimos a la espera. El "aeropuerto del abuelito", su idoneidad técnica, aún no ha sido validada por la autoridad aérea. Dicen que ahora ya. Imagino que así será. Decían entonces los Fabra y su gente que era Zapatero el que bloqueaba las autorizaciones, que ellos lo habían hecho todo bien pero que el gobierno socialista estaba empeñado en torpedear el funcionamiento del aeródromo. Era mentira, y me consta de primera mano. Ellos lo sabían, por supuesto que lo sabían. Porque la historia del aeropuerto de Castellón no es sólo un relato de prepotencia, abuso, despilfarro y megalomanía, tan arraigados en los usos y costumbres del fabrismo. Es, también, la historia de la incapacidad para gestionar en orden a la ley un proyecto público del que decían dependía el futuro de las comarcas castellonenses. Como tantos y tantos otros que han acabado naufragando por la incompetencia y la chapuza instaladas en la gestión pública amparada por la gran familia. Cargos directivos entregados a afines no por su valía profesional sino por su fidelidad al clan. Millones y millones de euros públicos, de todos y de todas, puestos en manos de amigos sin otro mérito que la adulación al jefe y a la causa. Zapatero, siempre era Zapatero. Entonces como ahora. No, eran ellos. También entonces como ahora. Porque el otro Fabra, Alberto, ya estaba allí, participando de la gran comilona. Mal que le pese.
27 noviembre 2013
Los Fabra y el perdón
#CasoFabra #soncorrupcióPPCV Los dos Fabra, el liquidador y el condenado, comparecían ayer ante la prensa para no defraudar a sus respectivas parroquias. Uno, el president, para volver a culpar a los sindicatos del cierre de RTVV y decirles que a él nadie le pone entre la espada y la pared y que quien lo hace, ya sabe, ¡puerta!. El otro, el padrino del president, para demostrar que la decisión de los jueces de enviarlo a prisión no había afectado en lo más mínimo a su talante bravucón. Ni uno ni el otro sin la más mínima intención de mostrar arrepentimiento por lo que han hecho y siguen haciendo, sin voluntad alguna de pedir perdón por las consecuencias demoledoras que su forma de vivir y hacer vivir la política están teniendo en nuestra tierra. Ellos y cuantos con ellos persisten en seguir apuntalando ese barco pirata a la deriva en que han convertido al principal partido político valenciano. Es el hundimiento.
26 noviembre 2013
Los corifeos del cacique
#CasoFabra #soncorrupcioPPCV Para Alberto Fabra la condena judicial del otro Fabra no conlleva responsabilidad política alguna. No tiene ya, Carlos, ningún cargo orgánico en el partido ni ocupa ningún puesto institucional. Es el argumentario del que echó mano también Dolores de Cospedal. Pero resulta que los delitos juzgados fueron cometidos diez años antes de que el condenado dejara ni uno sólo de los cargos partidarios e institucionales sobre los que urdió su trama caciquil. Resulta que el condenado delinquió contra la Hacienda Pública, al menos, mientras Alberto Fabra crecía políticamente agarrado a sus pantalones. Resulta que toda la cúpula de poder gaviota en la provincia de Castellón, toda, también la que hoy dice respetar la sentencia, se amamantó en las ubres políticas del condenado patriarca durante años. Resulta que mucho tiempo después de iniciadas las investigaciones sobre las andanzas del condenado siguieron, todos, jaleando sus bravatas, aplaudiendo sus insultos contra la oposición, alentando sus arbitrariedades. Resulta que nadie entre ellos hizo ademán de crítica alguna contra quien durante años les concedió cargos y prebendas cuando ya todo, y mucho más, se sabía del condenado. Para Alberto Fabra no caben responsabilidades políticas. ¿Pero qué sentido de la política y de la decencia pública tiene esta gente?
25 noviembre 2013
El condenado fabrismo
#CasoFabra #soncorrupcioPPCV Dice Cospedal que sobre Fabra (Carlos) la Justicia no ha dicho la última palabra. Tal vez, pero ha dicho ya suficientes. Dice el jefe del PP en Castellón, Javier Moliner, que respeta las decisiones judiciales, también en lo que hace a Fabra (Carlos). Tal vez, pero han sido muchos años de complaciente complicidad con la megalomanía caciquil de su padrino. Dice Fabra, (Carlos) que deja el partido hasta que se resuelvan los recursos anunciados contra la condena de cuatro años en prisión y más de 1,2 millones de euros que le ha sido impuesta por defraudar a la Hacienda Pública. Tal vez, pero durante años se ha parapetado tras esa comunidad de intereses que sobrevuelan las gaviotas para intentar ocultar sus desmanes. La Justicia ha hablado, y habrará más, con claridad meridiana: Carlos Fabra Carreras ha delinquido contra la ciudadanía, contra el Estado, contra el común interés público. Lo ha hecho para beneficiarse a sí mismo y a su clan. Hay más, pero no ha sido sentenciado. Muchos han pagado con su dolor, marginados, perseguidos, anatemizados, su atrevimiento al denunciar la indecencia en tierras castellonenses. Muchos más callaron confundidos por la bruma asfixiante de la omertá. Otros ofrecieron sus brazos y sus palabras, incondicionales, a la causa del padrino. La Justicia ha hablado. Nada fue por casualidad. Los hubo quienes lucharon, periodistas libres, políticos honestos, ciudadanos y ciudadanas en fin, por hacer valer la verdad contra la mentira del fabrismo. A ellos, gracias por dar sentido a la democracia.
02 octubre 2013
Fabra se abraza a Fabra
#fabrapadrinodefabra - Dice Fabra que Fabra ha hecho mucho por Castellón y que está convencido de que saldrá bien parado del juicio que se inicia hoy en la capital de La Plana. Fabra respalda a Fabra, le da su apoyo y su reconocimiento público. No cabía esperar otra cosa de quien debe su carrera política al padrino de la gran familia popularista castellonense. Fabra Part no supo poner distancia cuando debía respecto del resto de casos de corrupción que iluminan el viacrucis judicial gaviota. Difícil era que lo hiciera en el que afecta al Don, su padre político. No hay ni cuajo, ni voluntad ni entendimiento para ello. Hasta se hizo anteayer una foto pública con su mentor, para que nadie dude de su sincera admiración por Fabra Carreras. Seguro que se dijeron aquello de que "tranquilos, nada se va a poder demostrar", tan del estilo Rajoy. No está bien que el presidente de todos los valencianos ande alardeando de su comunidad de intereses con quien va a ser juzgado 48 horas después por varios delitos fiscales, cohecho y tráfico de influencias. Ya sé que Fabra sin Fabra no es nada. Pero no está bien. Llegó hace más de dos años Alberto al Palau de la Generalitat prometiendo que iba a combatir la corrupción y su compadreo, aquello de las líneas rojas. Humo y sonrisa fácil, nada más. Han sido la Policía y la Justicia quienes le han marcado la agenda; no ha tomado ni una sola decisión en eso por propia iniciativa. Y si no que le pregunten a Sonia Castedo, alcaldesa, diputada, imputada, y fotografiada con su contratista de cabecera de farra en farra, ahí está, radiante, esperando que Fabra Part le diga algo. Como tantos otros. Vito Corleone decía a su hijo Michael: "Procura vivir no para convertirte en un héroe sino para conservar tu vida." Cosas de la Familia.
![]() |
| Pepelgd. Inauguración de la Marina de Port Castelló. Alberto y Carlos Fabra. 2007. Wikimedia Commons. Compartido bajo la licencia Creative Commons BY-SA 3.0 |
27 septiembre 2013
El fabrismo en el banquillo de los acusados
Carlos Fabra se enfrenta a una petición de 13 años de cárcel, 15 de inhabilitación para empleo público y casi 2,7 millones de euros en conceptos de multa e indemnización a la Hacienda Pública. Eso es lo que va a pedir la Fiscalía en el juicio que comenzará la próxima semana y que sentará en el banquillo de acusados al padre de la familia gaviota castellonense. Anticorrupción da por probado, en su escrito de acusación, que quien fuera ciudadano ejemplar para Mariano Rajoy y padrino político de Alberto Fabra cometió varios delitos fiscales, de cohecho y de tráfico de influencias en los asuntos objeto de investigación. Casi 10 años después de presentada la denuncia inicial, superadas las mil y una tretas legales empleadas por la defensa y salvados los intentos de obstrucción con que algunos pretendieron minar el camino seguido por la instrucción judicial, Fabra deberá rendir cuentas ante la Justicia. Lo hará, bien es cierto, por unos hechos concretos, tasados, y que será respecto de ellos de los que se dictará veredicto de culpabilidad o inocencia en función de la capacidad probatoria de las acusaciones. Pero a nadie se le escapa que de lo que se hablará en sede judicial es del fabrismo, de ese modo torticero, prepotente, arbitrario y caciquil de entender la vida pública, esa losa totémica que asfixia durante décadas las relaciones sociales y políticas en las comarcas del norte valenciano. Una batalla más, sin duda muy relevante, en la larga lucha por la decencia pública en esta tierra. Se equivocan gravemente quienes creen que esto es una cuestión exclusivamente política. No. La oscuridad del presente y la turbidez del futuro que angustia a la gente de Castelló tiene mucho que ver con la vigencia del fabrismo en nuestra sociedad. Una batalla, muy importante, pero una más. El fabrismo sigue ahí, preservando la omertá para robarnos el futuro. No lo olvidemos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

