Mostrando entradas con la etiqueta Rajoy Brey - Mariano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rajoy Brey - Mariano. Mostrar todas las entradas

23 octubre 2014

El lodo tóxico cubre a Rajoy

Con Rato y Acebes imputados en menos de una semana el lodo tóxico se acerca cada vez más a Rajoy. Cuando parecía parcialmente recuperado del chapapote de Bárcenas, las aguas fétidas vuelven a cubrirle la cintura. Sus viejos compañeros de gabinete con Aznar andan liados con fondos mafiosos destinados unos a pagar favores mediáticos a Jiménez Losantos y otros a atiborrar el gaznate de suculentas viandas a costa de Bankia. Rajoy vuelve al plasma y escapa al acoso de la prensa. Acebes fue su segundo entre 2004 y 2008. Eran los tiempos en que ambos, Acebes y Rajoy, seguían negando la evidencia de los atentados del 11M; los años en que, ambos, decían que Zapatero hacía la política que ordenaba ETA... Acebes fue la Dolores de Cospedal de aquel tiempo, controlaba el partido y sabía, como Mariano, lo que hacía y deshacía Bárcenas y el entramado de extorsión y recaudación ilícita montado por el PP tras la pantalla de cientos de gürteles diseminados por todo el país. Sólo la desvergüenza y el mayor de los cinismos pueden mantener a Rajoy aislado de la lluvia radiactiva. Altísimos cargos de su partido en toda España están implicados en todo tipo de casos de corrupción; y el mismo núcleo de decisiones de Génova está carcomido por todas partes. Y él sigue hablando del milagro español. Pff, qué mal cuerpo.


30 septiembre 2013

Rajoy, Berlusconi y el Tea Party

"Hay cosas que no se van a poder demostrar". Eso dijo Mariano Rajoy en relación al asunto Bárcenas en la entrevista que concedió a Bloomberg la semana pasada, durante su viaje a Estados Unidos. "Todos los apuntes [de los papeles de Bárcenas] son falsos, salvo algunas cosas", volvió a decir el Emplasmado. "Nadie de mi partido está imputado por eso", insistió el personaje. O, sobre la destrucción de los discos duros de Bárcenas, "lo desconozco absolutamente". Esa es la forma de defender la marca España que tiene este tipo, esta es la manera de representarnos en el exterior que entienden Mariano y los suyos, esta es la dignidad que conceden a la presidencia del Gobierno de España. No es de extrañar que una vez visto el resultado de la entrevista los responsables de Comunicación de La Moncloa quisieran secuestrar lo dicho por su jefe, acostumbrados como están a traficar favores e intereses con ciertas mafias mediáticas en casa. Que esta gente sea la que nos pida sacrificios sin fin, la que ha excluído a cientos de miles de extranjeros del sistema sanitario, la que obliga al repago farmacéutico a millones de pensionistas, la que está triturando nuestro sistema educativo, que este individuo Rajoy sea el que capitanea la liquidación de nuestro estado del bienestar y vaya por ahí hablando como un tal Corleone y pavoneándose como un cierto Soprano, a mí, sinceramente, me produce náusea. Vemos estos días hasta dónde está dispuesto a llegar el berlusconismo en Italia ante el eventual de encarcelamiento de su líder; vemos también cómo los republicanos estadounidenses prefieren la quiebra del estado, el cierre de la Administración a la creación del sistema sanitario público prometido por Obama. Aunque... Rajoy no es Berlusconi, ni el PP el Tea Party... ¿o sí?

Ilustración de Sinking of the Titanic, most appalling ocean horror (1912),
 por Jay Henry Mowbray. En Richard Howells, 
The Unsinkable Myth, The Public Domain Review.

26 septiembre 2013

La mendacidad de Rajoy

Oigo a Pepa Bueno está mañana decir que Rajoy negó ayer en una entrevista a medios estadounidenses que hubiera un sólo imputado gaviota por el caso Bárcenas y que el presidente liquidó el asunto diciendo que en los papeles del exfactótum derechista casi todo es falso, en rajoyés, "salvó algunas cosas". No me hace ni pizca de gracia que el jefe de mi Gobierno, que quien lleva cobrando de mis impuestos desde hace más de 30 años ("salvo algunas cosas" que ha cobrado sobre mediante) vaya por ahí arruinando la imagen y la reputación de España. Nada sorprende ya del Emplasmado pero resulta hiriente que el personaje pasee su patológica tendencia al embuste por todas partes. Da igual que sea en las Cortes Generales, en una rueda de prensa con Merkel o ante la prensa norteamericana, él, impertérrito el ademán, erre que erre. ¿De verdad cree que sus interlocutores no tienen ya una idea cabal de lo que ha pasado en su partido? ¿Que quien le pregunta, aquí o allá, no sabe ya lo que hay tras Bárcenas, Gürtel y compañía? Es bochornoso, no por él, por supuesto, sino por la dignidad del cargo que ocupa. Decía Hans Küng en 2008, en un excelente artículo publicado por El País bajo el título ¿Está justificada la mentira en política?: "Las mentiras personales, como las que contó el expresidente estadounidense Bill Clinton durante el caso de Mónica Lewinsky, son malas. Pero lo peor es la falsedad, que afecta al fondo de las personas y sus actitudes esenciales (como puede verse en la actitud del presidente George W. Bush en los cinco años de la guerra de Irak). Y lo peor de todo es la mendacidad, que puede impregnar vidas enteras." Fin de la cita. Nada que añadir.

Publicidad de la primera edición de Las aventuras de Pinocho, publicada el 14 de febrero de 1883
en el Corriere del Mattino. Wikimedia Commons. Esta imagen está en el dominio público.