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27 enero 2013

La lucha de las mujeres indias, nuestra lucha

He oído que en la India se ha creado el primer juzgado especializado en violencia contra la mujer de ese país. La lucha de las indias y la repercusión mediática internacional que han tenido los últimos episodios conocidos de agresiones criminales a mujeres están, con total seguridad, en el origen de esa decisión. Es un paso pequeño en en ese gran país pero es un paso muy importante para su dignidad. Aquí, ofuscados como estamos por encontrar el santo grial que nos devuelva al crecimiento económico, hemos perdido ímpetu en nuestra voluntad colectiva de construir una democracia de hombres y mujeres realmente iguales. El compromiso de nuestros actuales gobernantes con la igualdad de género está preñado de renuncias y retrocesos que nada tienen que ver con la crisis y mucho con una visión rancia, antigua e hipócrita de las relaciones entre mujeres y hombres. Y hemos de saber que es esa la igualdad esencial sobre la que se levantarán las grandes democracias del siglo XXI. Cada paso desandado en esa dirección, y han sido muchos en este último tiempo, es un salto al vacío de la indecencia y una renuncia más al futuro.

22 julio 2012

El aborto de Ruiz-Gallardón

Alberto Ruiz-Gallardón nos ha hecho saber hoy a través de la prensa que el Gobierno tiene previsto enviar a las Cortes un proyecto de ley que retrotraerá la situación legal del aborto a antes de 1985. Hace unos días el ministro Wert anunció el restablecimiento de las reválidas eliminadas por la Ley General de Educación de Villar Palasí de 1970. Esta es la verdadera hoja de ruta de la derecha gobernante: la liquidación del progreso social y político en nuestro país. Lo harán con el aborto como lo han hecho ya con la dependencia, con los derechos laborales o con la sanidad y la educación públicas. Es un plan preestablecido que se ampara en el pánico generado por la crisis para aniquilar los avances conquistados tras décadas de lucha. Es la Gran Liquidación. De cumplirse el anuncio de Gallardón, el Gobierno de Rajoy nos situaría en cuanto al aborto entre los países más regresivos del mundo occidental. Se liquida la ley de plazos de 2010 y se vuelve sólo parcialmente a los supuestos de 1985, con la exclusión de la malformación del feto que no habilitaría el amparo legal de la interrupción del embarazo. Una involución inaceptable, una marcha atrás de tres décadas en el reconocimiento de los derechos de la mujer y en la construcción de una sociedad de iguales. Un momumento a la hipocresía y al cinismo que empeora la calidad de nuestra democracia y generará más dolor y más sufrimiento. Es cierto que, esto sí, lo llevaban en su programa; es verdad que, en esto, no han engañado. Lo digo, una vez más, para quienes siguen insistiendo en lo de PPSOE, para quienes dicen que da igual unos que otros. No, no es lo mismo: quitan derechos a las mujeres que otros legislaron, eliminan los derechos de los dependientes que otros reconocieron, reducen la cobertura sanitaria que otros universalizaron, laminan las becas que otros impulsaron... Siguen y seguirán liquidando el futuro mientras la gente de progreso y los partidos de la izquierda sean incapaces de entender realmente lo que está ocurriendo.

19 octubre 2011

Isonomía

Emitido en el programa Castellón en la onda de Onda Cero Castellón el 18 de octubre de 2011.


Buenos días Lorena:

Dentro de unas semanas la Universitat Jaume I volverá a acoger el Seminario Estatal contra la Violencia de Género, organizado por la Fundación Isonomía. Será esta ya su séptima edición. Una referencia obligada en la agenda universitaria española que viene reuniendo en nuestra ciudad a expertos y expertas nacionales e internacionales sobre políticas de igualdad.


De nuevo Isonomía nos sitúa en la vanguardia del compromiso social contra la discriminación por razones de género. Un año más Castellón concitará la atención de quienes creemos en la causa de la igualdad, de quienes sabemos que no hay futuro de dignidad sin una sociedad de hombres y mujeres realmente iguales.

Es pues razón de justicia que reconozcamos públicamente la enorme labor que viene realizando desde hace años la Fundación Isonomía. Que sepamos todos y todas que aquí, en Castellón, en nuestra universidad, contamos con un espacio de excelencia para la reflexión y la acción por la igualdad y contra la violencia de género.

Asunción Ventura y Alicia Gil impulsaron este proyecto que hoy es una realidad valorada y prestigiada en toda España. Han sido años de trabajo exigente y de dificultades. También de satisfacción por el esfuerzo recompensado. Ahora, con el liderazgo renovado de la profesora Ventura y la tenacidad de mujeres como María José Ortí, Gemma Escrig o Anna Sales, Isonomía continúa dándonos ejemplo de compromiso cívico, de rigor académico y de activismo solidario en defensa de los derechos de la mujer.

A todas ellas y a quienes, hombres y mujeres, colaboran día a día con ellas, muchas gracias. Porque su tarea es imprescindible para que nuestra sociedad sea cada vez mejor. No es fácil, queda mucho por hacer. A ese esfuerzo colectivo estamos todos y todas llamados. Y ahí estaremos, sin permitir un solo paso atrás, sin renunciar a uno solo de los espacios conquistados para construir la igualdad de lo cotidiano. Para que sea real lo que ya hoy dicen nuestras leyes.

Buena suerte y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.

08 marzo 2011

8 de marzo

Emitido en el programa Castellón en la onda de Onda Cero Castellón el 8 de marzo de 2011.


Buenos días Lorena:

Te hablo hoy desde las tierras del Baix Maestrat, donde estoy comprobando el avanzado estado de las obras de duplicación del gasoducto que atraviesa de norte a sur nuestra provincia. Una infraestructura esencial para la industria castellonense que está siendo ampliada para que el sistema gasista español sea más eficiente.

Pero más allá de esta circunstancia, quiero hoy celebrar contigo, Lorena, y con vosotras, oyentes de Castellón en la onda, el Día Internacional de la Mujer. Como cada 8 de marzo, conmemoramos el sacrificio, hace hoy 100 años, de las decenas de trabajadoras neoyorquinas que murieron abrasadas en el interior de su fábrica encerradas por los propietarios de la empresa para evitar que se sumaran a una huelga convocada para reivindicar salarios y jornadas laborales dignos, la abolición del trabajo infantil y el derecho a unirse a los sindicatos.

Porque la lucha de las mujeres por conseguir la igualdad de derechos políticos y sociales con los hombres conforma uno de los relatos más apasionantes de la historia de la humanidad. Es un argumento que nos habla de libertad, de dignidad, de igualdad, de exigencia democrática.

Soy hijo, nieto, marido, compañero y amigo de mujeres trabajadoras. Luchadoras incansables, hacedoras de riqueza y de solidaridad en un mundo predominantemente machista que nada les ha regalado.

Es cierto que, en nuestra sociedad, hemos avanzado notablemente para garantizar la igualdad legal entre hombres y mujeres. En los últimos años hemos impulsado iniciativas como la Ley contra la violencia de género, el Plan Concilia, la Ley de igualdad efectiva de hombres y mujeres o la Ley de salud sexual y reproductiva y de interrupción voluntaria del embarazo. Y hemos definido un marco normativo que posibilita una real igualdad de oportunidades para todos y todas, independientemente de nuestro sexo. Así ha sido en estos treinta años de democracia y así seguirá siéndolo en el futuro.

Queda, sin embargo, mucho por hacer. Hoy, 8 de marzo, como cada día, sigue la lucha para que las leyes que democráticamente nos hemos dado nos hagan más iguales. Porque nadie elige su sexo al nacer y nadie puede ser condenado o premiado por ello.

Es una cuestión de justicia pero, sobre todo, es una cuestión de decencia. Porque no será la nuestra una sociedad decente mientras persista la discriminación por razón de sexo.

A todas y a todos, buen día de la mujer. Buena suerte y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.

22 febrero 2011

Igualdad salarial

Emitido en el programa Castellón en la onda de Onda Cero Castellón el 22 de febrero de 2011.

Buenos días Lorena:

Hoy conmemoramos el Día Internacional de la Igualdad Salarial. En noviembre de 2008, el Parlamento Europeo acordó que en todos los países de la Unión esta jornada se dedicara a concienciar a la ciudadanía, a las empresas y a las instituciones de la brecha salarial que separa a los hombres de las mujeres.

Porque, a pesar de lo mucho que hemos avanzado en las últimas décadas en la igualación de las condiciones laborales entre los dos géneros, siguen existiendo diferencias notables en el salario que perciben un hombre y una mujer por realizar un mismo trabajo.

Esa es una desigualdad inaceptable que sigue dando valor a la vieja reivindicación sindical de “a igual trabajo, igual salario”. Hoy, en el conjunto de la Unión Europea, las mujeres se ven obligadas a trabajar un año y 53 días para cobrar el mismo sueldo que los hombres perciben en un año. Esto es, han de trabajar un 15 por 100 más que sus compañeros para obtener la misma retribución. En España, esa diferencia se sitúa en el 22 por 100.

No podemos resignarnos a perpetuar esa realidad que condena a la mitad de la población a peores salarios por el mero hecho de ser mujer. Una muestra más de la indigna desigualdad entre géneros que debemos combatir para hacer de la nuestra una sociedad mejor, con más oportunidades para todos y para todas y con mejores condiciones para alumbrar el futuro.

Esta es una lucha que nos concierne a toda la ciudadanía. El Gobierno impulsó la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, que junto a otras muchas medidas promovidas por el Ejecutivo y las Cortes, han establecido el marco legal para garantizar la igualdad real entre los géneros y combatir cualquier tipo de discriminación. Pero queda, todavía, mucho camino por recorrer, muchas batallas por ganar.

Reflexionemos hoy sobre ello, querido oyente. Asumamos nuestro compromiso, cada uno y cada una en su ámbito de responsabilidad, para avanzar decididamente en la superación de una desigualdad intolerable: aquella que santifica que una mujer cobre menos que un hombre por realizar el mismo trabajo.

A todas y a todos, buen Día Internacional de la Igualdad Salarial. Suerte y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.

27 noviembre 2010

Por ellas, por todos ¡Basta ya!

Publicado en Mediterráneo el 27 de noviembre de 2010

Lucila nos habló el pasado miércoles desde el escenario del Teatro Principal de Castellón. Lucila nos dio ejemplo, una vez más, del coraje cívico de una mujer apenada, de una madre dolorida por la pérdida de su hija a manos del machismo criminal. Lucila y Félix son los padres de Rocío, asesinada hace dos años por su pareja, Jairo Ortiz. Como los familiares de María o de Fabiola o de Teresa o de Rosario, son víctimas también de hombres asesinos que dijeron que querían a sus hijas, a sus madres o a sus hermanas hasta matarlas.

Lucila y Félix, su valentía, su compromiso, su determinación, su entrañable discreción se van convirtiendo, para muchos de nosotros, en símbolo de la lucha de las víctimas del terrorismo machista para rehacer sus vidas. Padres y madres, hijos e hijas, hermanos y hermanas que lloran y sufren la soledad del adiós a sus mujeres asesinadas. Todos y todas, la sociedad en su conjunto debemos comprometernos en ese esfuerzo común de ayudar a las familias. El sistema jurídico-penal debe hacer recaer sobre los asesinos toda la fuerza de la pena que establecen las leyes; y el sistema de protección social y bienestar ha de garantizar a las familias de las víctimas, especialmente a sus hijos, las oportunidades debidas para restablecer su sosiego y seguir construyendo su proyecto vital.

Más de 700 mujeres han sido asesinadas en España en la última década por sus parejas. Mujeres como Rocío, María, Fabiola, Teresa o Rosario. Por ellas, por todas ellas y por los millones de mujeres que cada día, en todo el mundo, son sojuzgadas física o verbalmente en soledad por sus hombres hemos de rebelarnos y decir ¡basta ya!

¡Basta ya! de amparar el rito patriarcal de la imposición violenta, de la anulación de la libertad de la mujer cosificada, convertida en patrimonio del hombre que dice quererlas. ¡Basta ya! de soportar el sufrimiento de millones de seres humanos que, por el mero hecho de ser mujeres, padecen día a día el dolor del desprecio, de la intolerancia y de la violencia machista. ¡Basta ya! de tanta connivencia con el machismo que humilla, que desprecia, que denigra, que violenta… y que mata a las mujeres.

Es la igualdad plena y efectiva la única y laboriosa hoja de ruta para combatir eficazmente la violencia contra la mujer. La igualdad real de hombres y mujeres. Nos hemos dotado de buenas leyes para avanzar por esa senda; nuestras leyes de Igualdad, Dependencia y contra la violencia de género son referencias de vanguardia en todo el mundo. Y son muchos los recursos movilizados para hacerlas eficaces. Pero necesitamos más. Necesitamos un esfuerzo de país para romper el nudo gordiano que perpetúa unas relaciones de género basadas en la desigualdad en favor de los hombres.

Cada vez que un hombre hace chanza, bufa o escarnio sobre una mujer, denigrándola por su condición de serlo (“¡mujer tenía que ser!”) está sembrando la semilla de la indignidad. Dijo Amelia Valcárcel, catedrática de Filosofía Moral y Política de la UNED, que “la igualdad entre géneros llegará cuando las mujeres puedan cometer los mismos errores que los hombres y no se las insulte por ello”. Es eso, eso precisamente. Porque es en ese caldo de cultivo de la cultura machista, del patriarcado que legitima la desigualdad, donde anida y prospera la violencia de los hombres sobre las mujeres.

Félix y Lucila seguirán luchando desde su fundación (Asociación de Ayuda a Familiares de Víctimas “Rocío López Agredano”, AFAVIR) para que el asesinato de Rocío a manos de su pareja no caiga en el olvido. Su ejemplo nos convoca a todas y a todos a seguir construyendo igualdad, esencia última de la libertad. Nos invoca a una mirada distinta, plena y radical, de la convivencia. Lo decía el pasado martes la exministra y actual presidenta de la comisión de Igualdad del Congreso, Carmen Calvo, en el sexto seminario contra la violencia de género de Isonomía: hablamos de “feminizar la democracia”. Es, no lo duden, la revolución pendiente.

25 noviembre 2009

Desigualdad y violencia

Publicado en Mediterráneo en noviembre de 2009

Este jueves he tenido la inmensa satisfacción de poder compartir mesa y micrófono con Lydia Cacho en la inauguración del V Seminario contra la violencia de género organizado por la Fundación Isonomía y patrocinado por el Ministerio de Igualdad, la Caja de Ahorros del Mediterráneo y la Universitat Jaume I.

Cacho es una reputada activista mexicana a favor de la justicia social y la igualdad y contra la violencia machista, la discriminación de género y la explotación de menores. Un ejemplo de vida, de lucha y de compromiso con la libertad y la dignidad de millones de mujeres, niños y niñas que sufren la iniquidad de la violencia y la miseria de la desigualdad.

Gracias, pues, a Isonomía. Gracias por traer a Castellón a esta mujer excepcional. Y, sobre todo, gracias por tantos años de trabajo para construir una sociedad de iguales, una sociedad de hombres y mujeres realmente libres. Este año, la fundación ha galardonado a Lydia con su premio contra la violencia de género; el año pasado el galardón reconoció el compromiso de Cristina del Valle y su plataforma de mujeres artistas contra la violencia machista. Y así, día tras día, con la convicción que da trabajar por una causa justa e inaplazable, el equipo de mujeres y hombres que catalizan Alicia Gil y Asun Ventura se ha convertido en referente nacional en el estudio, análisis y evaluación de las políticas de igualdad.

Castellón, su gente, sus instituciones debemos sentir el sano orgullo de haber alumbrado en nuestra universidad ese centro de pensamiento y acción contra la discriminación de género. Porque es tiempo ya de que todos y todas, sin excepción, nos movilicemos para combatir el machismo en todas sus expresiones. Desde la más descarnada (el terrorismo criminal que mató a Rocío, a Fabiola, a María y a tantas otras) hasta el nuevo machismo de baja intensidad, ese que el delegado del Gobierno contra la violencia de género Miguel Lorente llama posmachismo, que con formas menos bruscas y explicitas, más taimadas sigue legitimando la perpetuación de la desigualdad.

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero está radicalmente comprometido con la igualdad de mujeres y hombres. No sólo con la imprescindible igualdad legal, con la igualación de derechos. También, por encima de todo, con la igualdad esencial: la igualdad de vida. Por ello ha impulsado y puesto en marcha leyes como las de Igualdad, Dependencia y contra la violencia de género, reconocidas en Europa como vanguardia en la construcción de un nuevo tiempo. Y un amplio abanico de ambiciosas políticas públicas específicas y transversales que ha permitido, en colaboración con las administraciones autonómica y local, movilizar la más importante cantidad de recursos públicos jamás puestos a disposición de la igualdad en nuestro país.

Sabemos, no obstante, que no es suficiente, que hay que seguir trabajando para achicar y erradicar los espacios de violencia desde el convencimiento de que donde triunfa la violencia es derrotada la igualdad; y, en definitiva, los derechos de las mujeres. Somos conscientes de que es una apuesta de largo recorrido, porque es una propuesta revolucionaria que terminará por quebrar el statu quo que ha garantizado en exclusividad el poder político, económico, social y familiar a los hombres durante siglos. No se trata de un conflicto entre hombres y mujeres; es la lucha de la dignidad, de los derechos y de la libertad contra la desigualdad, la infamia y la injusticia. Un imperativo ético del que nadie, nadie podemos sustraernos.