Uno de cada tres niños vive en España por debajo del umbral de pobreza o en riesgo de exclusión. Ese es el dato escalofriante que resume el informe de Unicef sobre el estado de la infancia en nuestro país conocido estos días. Digámoslo de otra manera: al menos un tercio de quienes dentro de 20 o 30 años estarían en condiciones de generar riqueza, expectativas y oportunidades de futuro propio y colectivo están hoy sometidos al estrés tóxico de la pobreza y sus demoledoras consecuencias sobre el aprendizaje y la capacitación. Niños y niñas sobre los que recae, además de la falta de recursos y las tensiones familiares, la liquidación de los servicios públicos educativos y sanitarios, la destrucción de un sistema de becas igualitarista y la desaparición de las políticas de fomento de las escuelas 0-3, esencial para combatir la herencia social. En dos, tres décadas, muchas de esas familias, y de otras, se encontrarán con una situación tremenda: hijos con enormes limitaciones de empleabilidad, sin ni siquiera la opción de buscarse la vida en el exterior; padres con sueldos, en el caso de que los tengan, de pobreza cronificada; y abuelos, los actuales pioneros de los salarios del hambre y las cotizaciones de la miseria, con pensiones y prestaciones sociales ínfimas. Ese es el destino de las políticas de la desigualación y la liquidación del bienestar público. El mundo está cambiando, sí, pero si no cambiamos las políticas lo va a hacer hacia el abismo. Y de momento estamos bien encarados.
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30 octubre 2014
22 octubre 2014
Desigualdad, ese es el proyecto
#DesigualdadPGE2015 - Desigualdad. Ese es el proyecto político que subyace bajo el discurso de la austeridad. No porque esta conduzca necesariamente a aquella, sino porque el modo en que se gestiona esa austeridad convertida en fetiche lleva ineludiblemente a la desigualdad creciente. La crisis no ha supuesto un empobrecimiento de todos, no. Ha alcanzado a la mayoría, pero no a todos. Hace una semana nos enterábamos que en un año habían crecido en un 24 por ciento el número de millonarios en España. Y acabamos de saber también que quienes están por encima de los 30 millones son ahora el doble que en 2007. Mientras, cada vez más jóvenes se adentraban en la generación perdida y más adultos en la generación olvidada, la de quienes están en el paro con más de 45 años, muchos de ellos y de ellas ya sin subsidio de desempleo. Cada vez más millonarios y cada vez más pobreza. Sueldos obscenos para algunos que dicen tener la responsabilidad de conducir nuestros bancos y nuestras grandes empresas al éxito y sueldos de miseria para muchos, víctimas sin fin de la desregulación laboral. Ayer, en el debate de presupuestos, Montoro proclamaba el fin de la crisis y el inicio de una nueva era de prosperidad y empleo. Él, que creció en el regazo político de Rato, él nos habla de prosperidad para todos. Sí, ya lo hemos entendido. Todo claro. De nuevo somos el ejemplo del mundo, como con Rato, el gran hacedor de la prosperidad patria. Está claro. Desigualdad, ese es el proyecto.
06 octubre 2011
Las listas Forbes y la desigualdad en el mundo (III)
Hace un año publiqué en este blog dos notas sobre el desigual reparto de la riqueza en el mundo tomando como referencia la información aportada por las listas Forbes de mil millonarios y de mayores empresas cruzada con los datos del PIB (a precios internacionales actualizados) de varios países del mundo. Actualizo aquí esa información a partir de la lista de los más ricos en 2011, incorporando nuevas comparativas:
- 87 ciudadanos del mundo tienen una fortuna personal de más de 10.000 millones de dólares. 216 están por encima de los 5.000 millones. La riqueza nacional de los 9.981.000 guineanos es de 10.800 millones de dólares.
- Si los 50 más ricos de la lista Forbes aunaran sus patrimonios personales superaría el billón de dólares (1.157.000.000.000 dólares), una cifra similar a la riqueza nacional de Turquía (72,7 millones de habitantes). Representa, también, casi la suma del valor de los activos de los dos mayores fondos soberanos del mundo (el ADIA de Abu Dhabi y el NBIM noruego). En 2007, la inversión global en I+D fue de 1,147 billones de dólares.
- La suma de las 25 mayores fortunas personales del mundo es de 743.000 millones de dólares. En relación con 2010, el club de los 25 más ricos ha visto incrementado su patrimonio un 16 por 100. Esa riqueza multiplica por 5,6 las reservas en oro y divisas de los Estados Unidos. Y es la mitad del PIB de España, un tercio del PIB de Francia o un cuarto del de Alemania (que tiene el quinto mayor PIB del mundo).
- La riqueza acumulada por las diez personas más ricas del planeta es de 406.000 millones de dólares, un 19 por 100 mayor que en 2010. Supone casi la riqueza nacional de Malasia (28,4 millones de habitantes) y el doble de la de Finlandia o Hungría. Y es una cifra similar al valor total de las exportaciones del Reino Unido en 2010 (410.300 millones de dólares). El volumen total de las remesas de capital enviadas por los emigrantes de todo el mundo a sus países de origen en 2010 fue de 420.000 millones.
- Los cinco más ricos disponen de 260.500 millones de dólares, lo que equivale al producto nacional bruto de la República Checa (10,5 millones de habitantes) o de Chile (17,1 millones de personas). Esa cantidad supone más del doble de las ayudas públicas al desarrollo donadas por todos los países del mundo en 2009 (127.600 millones de dólares)
- Carlos Slim Heru, el más rico de entre los ricos, cuenta con una riqueza personal de 74.000 millones de dólares, un 40 por 100 más de lo publicado por Forbes en 2010. El magnate mexicano de las telecomunicaciones tiene un patrimonio superior a la riqueza nacional de Guatemala (14,4 millones de habitantes), el doble de la de Costa de Marfil (19,7 millones de habitantes), más del triple de la de Senegal (12,6 millones de personas) o ¡15 veces! la de Sierra Leona (5,9 millones de habitantes).
- Si sumamos los patrimonios de Carlos Slim Heru, Bill Gates (56.000 millones de dólares) y Warren Buffet (50.000 millones) superamos el producto interior bruto de Irlanda.
- El primer español que aparece en la lista Forbes es Amancio Ortega, propietario de Inditex. Sus 31.000 millones de dólares lo convierten en la séptima fortuna del mundo. Su patrimonio es similar a las reservas en moneda extranjera y oro de España. La ayuda oficial neta recibida por los 25 países con menor Indice de Desarrollo Humano en 2009 fue de 32.600 millones de dólares.
22 febrero 2011
Igualdad salarial
Emitido en el programa Castellón en la onda de Onda Cero Castellón el 22 de febrero de 2011.
Buenos días Lorena:
Hoy conmemoramos el Día Internacional de la Igualdad Salarial. En noviembre de 2008, el Parlamento Europeo acordó que en todos los países de la Unión esta jornada se dedicara a concienciar a la ciudadanía, a las empresas y a las instituciones de la brecha salarial que separa a los hombres de las mujeres.
Porque, a pesar de lo mucho que hemos avanzado en las últimas décadas en la igualación de las condiciones laborales entre los dos géneros, siguen existiendo diferencias notables en el salario que perciben un hombre y una mujer por realizar un mismo trabajo.
Esa es una desigualdad inaceptable que sigue dando valor a la vieja reivindicación sindical de “a igual trabajo, igual salario”. Hoy, en el conjunto de la Unión Europea, las mujeres se ven obligadas a trabajar un año y 53 días para cobrar el mismo sueldo que los hombres perciben en un año. Esto es, han de trabajar un 15 por 100 más que sus compañeros para obtener la misma retribución. En España, esa diferencia se sitúa en el 22 por 100.
No podemos resignarnos a perpetuar esa realidad que condena a la mitad de la población a peores salarios por el mero hecho de ser mujer. Una muestra más de la indigna desigualdad entre géneros que debemos combatir para hacer de la nuestra una sociedad mejor, con más oportunidades para todos y para todas y con mejores condiciones para alumbrar el futuro.
Esta es una lucha que nos concierne a toda la ciudadanía. El Gobierno impulsó la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, que junto a otras muchas medidas promovidas por el Ejecutivo y las Cortes, han establecido el marco legal para garantizar la igualdad real entre los géneros y combatir cualquier tipo de discriminación. Pero queda, todavía, mucho camino por recorrer, muchas batallas por ganar.
Reflexionemos hoy sobre ello, querido oyente. Asumamos nuestro compromiso, cada uno y cada una en su ámbito de responsabilidad, para avanzar decididamente en la superación de una desigualdad intolerable: aquella que santifica que una mujer cobre menos que un hombre por realizar el mismo trabajo.
A todas y a todos, buen Día Internacional de la Igualdad Salarial. Suerte y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
Buenos días Lorena:
Hoy conmemoramos el Día Internacional de la Igualdad Salarial. En noviembre de 2008, el Parlamento Europeo acordó que en todos los países de la Unión esta jornada se dedicara a concienciar a la ciudadanía, a las empresas y a las instituciones de la brecha salarial que separa a los hombres de las mujeres.
Porque, a pesar de lo mucho que hemos avanzado en las últimas décadas en la igualación de las condiciones laborales entre los dos géneros, siguen existiendo diferencias notables en el salario que perciben un hombre y una mujer por realizar un mismo trabajo.
Esa es una desigualdad inaceptable que sigue dando valor a la vieja reivindicación sindical de “a igual trabajo, igual salario”. Hoy, en el conjunto de la Unión Europea, las mujeres se ven obligadas a trabajar un año y 53 días para cobrar el mismo sueldo que los hombres perciben en un año. Esto es, han de trabajar un 15 por 100 más que sus compañeros para obtener la misma retribución. En España, esa diferencia se sitúa en el 22 por 100.
No podemos resignarnos a perpetuar esa realidad que condena a la mitad de la población a peores salarios por el mero hecho de ser mujer. Una muestra más de la indigna desigualdad entre géneros que debemos combatir para hacer de la nuestra una sociedad mejor, con más oportunidades para todos y para todas y con mejores condiciones para alumbrar el futuro.
Esta es una lucha que nos concierne a toda la ciudadanía. El Gobierno impulsó la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, que junto a otras muchas medidas promovidas por el Ejecutivo y las Cortes, han establecido el marco legal para garantizar la igualdad real entre los géneros y combatir cualquier tipo de discriminación. Pero queda, todavía, mucho camino por recorrer, muchas batallas por ganar.
Reflexionemos hoy sobre ello, querido oyente. Asumamos nuestro compromiso, cada uno y cada una en su ámbito de responsabilidad, para avanzar decididamente en la superación de una desigualdad intolerable: aquella que santifica que una mujer cobre menos que un hombre por realizar el mismo trabajo.
A todas y a todos, buen Día Internacional de la Igualdad Salarial. Suerte y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
11 octubre 2010
Las listas Forbes y la desigualdad en el mundo (II)
En una nota anterior en este blog comparé la riqueza de los países con la riqueza de los mil millonarios de la lista Forbes. Un ejercicio similar, ahora con la lista Forbes de las mayores empresas, completa esa radiografía de la desigualdad en el mundo.
- La primera empresa por ventas del mundo es la cadena de supermercados estadounidense Wal-Mart Stores, con más de 408.000 millones de dólares en 2009. Wal-Mart vendió más que el PIB de Colombia (401.500 millones de dólares), el doble del PIB de Israel, el cuádruple del de Siria y diez veces el de Panamá.
- Las ventas de las petroleras Royal Dutch Shell y ExxonMobil (segunda y tercera en la lista) fueron de 278.000 y 275.000 millones de dólares, ambas por encima de la riqueza nacional de Noruega.
- Banco Santander es la primera empresa española por ventas y la vigésimo novena del mundo. Sus más de 109.000 millones de dólares son equivalentes al PIB de Ecuador.
- La suma de las ventas de las cuatro mayores empresas (Wal-Mart, Shell, Exxon y BP) es mayor al PIB de España.
- La riqueza del Reino Unido está por debajo de las ventas de las 10 mayores empresas del mundo (2,2 billones de dólares).
- Las 25 mayores empresas vendieron en 2009 por valor de casi 4,2 billones de dólares, una cifra similar al PIB de Japón, casi la mitad del de China y en torno al 30 por 100 del de Estados Unidos o la Unión Europea. La suma de la riqueza de 123 países con 1.171 millones de habitantes está ligeramente por debajo de esos 4,2 billones de las 25 grandes compañías.
28 septiembre 2010
Las listas Forbes y la desigualdad en el mundo (I)
La publicación de las listas Forbes nos dan siempre una oportunidad excelente para otear, siquiera sea parcialmente, el panorama de la desigualdad en el mundo. Hace años que dedico algún tiempo a comparar, a partir de ellas, la riqueza de los más ricos con la riqueza de los países. Y el resultado es tremendamente esclarecedor.
Si enfrentamos la lista de mil millonarios de Forbes de 2010 con los datos de PIB de los distintos países del mundo que recoge el World Facbook de la CIA (una fuente extraordinaria de información estadística de referencia), podemos llegar a estas consideraciones:
Si enfrentamos la lista de mil millonarios de Forbes de 2010 con los datos de PIB de los distintos países del mundo que recoge el World Facbook de la CIA (una fuente extraordinaria de información estadística de referencia), podemos llegar a estas consideraciones:
- El empresario mexicano de las telecomunicaciones Carlos Slim Heru dispone de la mayor riqueza personal del mundo. Le sigue, muy de cerca, Bill Gates. En ambos casos, sus más de 53.000 millones de dólares de patrimonio equivalen a la riqueza nacional de los cuatro millones de habitantes del Líbano. Y está ligeramente por debajo de la suma de los PIBs de Afganistán, Sierra Leona, República Centroafricana, Mali, Zimbabwe y Somalia (57,3 millones de habitantes en total). Juntos, Slim y Gates, acumulan una riqueza similar al PIB de Angola o del Ecuador. Si fueran países, cada uno de ellos ocuparían los puestos 90 y 91 del entre los 227 del mundo.
- El tercer mayor patrimonio personal del mundo es el del empresario estadounidense Warren Buffet, con 47.000 millones de dólares. Es mayor que la de los casi diez millones de bolivianos y bolivianas.
- Amancio Ortega, propietario de la cadena Zara, ocupa, con 25.000 millones de dólares, el noveno lugar entre los más ricos del mundo y el primero entre los españoles. Su patrimonio es mayor que el PIB de Estonia.
- Y Silvio Berlusconi, el presidente del Consejo de Ministros italiano, propietario del conglomerado mediático Mediaset y del Milán, que ocupa el puesto 73 de la lista Forbes, tiene casi tanto patrimonio como Mongolia.
- Los diez mayores patrimonios personales del mundo acumulan 342.200 millones de dólares. Eso es más que el PIB de un país de 150 millones de personas como Nigeria. Bastante por encima del de Grecia o Suecia.
- Si sumanos la riqueza de los 25 más ricos según Forbes llegaremos a los 641.000 millones de dólares. Esto los convertiría en el vigésimo tercer país más rico del mundo, equivalente a la riqueza de Holanda. Esos 641.000 millones dólares suponen un tercio de la riqueza nacional de Francia, la mitad de las riquezas de España o de Canadá, tres cuartas partes de la de Australia o el doble de la de Austria. Y, también, diez veces la riqueza de los 156 millones de hombres y mujeres que habitan Bangladesh.
25 noviembre 2009
Desigualdad y violencia
Publicado en Mediterráneo en noviembre de 2009
Este jueves he tenido la inmensa satisfacción de poder compartir mesa y micrófono con Lydia Cacho en la inauguración del V Seminario contra la violencia de género organizado por la Fundación Isonomía y patrocinado por el Ministerio de Igualdad, la Caja de Ahorros del Mediterráneo y la Universitat Jaume I.
Cacho es una reputada activista mexicana a favor de la justicia social y la igualdad y contra la violencia machista, la discriminación de género y la explotación de menores. Un ejemplo de vida, de lucha y de compromiso con la libertad y la dignidad de millones de mujeres, niños y niñas que sufren la iniquidad de la violencia y la miseria de la desigualdad.
Gracias, pues, a Isonomía. Gracias por traer a Castellón a esta mujer excepcional. Y, sobre todo, gracias por tantos años de trabajo para construir una sociedad de iguales, una sociedad de hombres y mujeres realmente libres. Este año, la fundación ha galardonado a Lydia con su premio contra la violencia de género; el año pasado el galardón reconoció el compromiso de Cristina del Valle y su plataforma de mujeres artistas contra la violencia machista. Y así, día tras día, con la convicción que da trabajar por una causa justa e inaplazable, el equipo de mujeres y hombres que catalizan Alicia Gil y Asun Ventura se ha convertido en referente nacional en el estudio, análisis y evaluación de las políticas de igualdad.
Castellón, su gente, sus instituciones debemos sentir el sano orgullo de haber alumbrado en nuestra universidad ese centro de pensamiento y acción contra la discriminación de género. Porque es tiempo ya de que todos y todas, sin excepción, nos movilicemos para combatir el machismo en todas sus expresiones. Desde la más descarnada (el terrorismo criminal que mató a Rocío, a Fabiola, a María y a tantas otras) hasta el nuevo machismo de baja intensidad, ese que el delegado del Gobierno contra la violencia de género Miguel Lorente llama posmachismo, que con formas menos bruscas y explicitas, más taimadas sigue legitimando la perpetuación de la desigualdad.
El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero está radicalmente comprometido con la igualdad de mujeres y hombres. No sólo con la imprescindible igualdad legal, con la igualación de derechos. También, por encima de todo, con la igualdad esencial: la igualdad de vida. Por ello ha impulsado y puesto en marcha leyes como las de Igualdad, Dependencia y contra la violencia de género, reconocidas en Europa como vanguardia en la construcción de un nuevo tiempo. Y un amplio abanico de ambiciosas políticas públicas específicas y transversales que ha permitido, en colaboración con las administraciones autonómica y local, movilizar la más importante cantidad de recursos públicos jamás puestos a disposición de la igualdad en nuestro país.
Sabemos, no obstante, que no es suficiente, que hay que seguir trabajando para achicar y erradicar los espacios de violencia desde el convencimiento de que donde triunfa la violencia es derrotada la igualdad; y, en definitiva, los derechos de las mujeres. Somos conscientes de que es una apuesta de largo recorrido, porque es una propuesta revolucionaria que terminará por quebrar el statu quo que ha garantizado en exclusividad el poder político, económico, social y familiar a los hombres durante siglos. No se trata de un conflicto entre hombres y mujeres; es la lucha de la dignidad, de los derechos y de la libertad contra la desigualdad, la infamia y la injusticia. Un imperativo ético del que nadie, nadie podemos sustraernos.
Este jueves he tenido la inmensa satisfacción de poder compartir mesa y micrófono con Lydia Cacho en la inauguración del V Seminario contra la violencia de género organizado por la Fundación Isonomía y patrocinado por el Ministerio de Igualdad, la Caja de Ahorros del Mediterráneo y la Universitat Jaume I.
Cacho es una reputada activista mexicana a favor de la justicia social y la igualdad y contra la violencia machista, la discriminación de género y la explotación de menores. Un ejemplo de vida, de lucha y de compromiso con la libertad y la dignidad de millones de mujeres, niños y niñas que sufren la iniquidad de la violencia y la miseria de la desigualdad.
Gracias, pues, a Isonomía. Gracias por traer a Castellón a esta mujer excepcional. Y, sobre todo, gracias por tantos años de trabajo para construir una sociedad de iguales, una sociedad de hombres y mujeres realmente libres. Este año, la fundación ha galardonado a Lydia con su premio contra la violencia de género; el año pasado el galardón reconoció el compromiso de Cristina del Valle y su plataforma de mujeres artistas contra la violencia machista. Y así, día tras día, con la convicción que da trabajar por una causa justa e inaplazable, el equipo de mujeres y hombres que catalizan Alicia Gil y Asun Ventura se ha convertido en referente nacional en el estudio, análisis y evaluación de las políticas de igualdad.
Castellón, su gente, sus instituciones debemos sentir el sano orgullo de haber alumbrado en nuestra universidad ese centro de pensamiento y acción contra la discriminación de género. Porque es tiempo ya de que todos y todas, sin excepción, nos movilicemos para combatir el machismo en todas sus expresiones. Desde la más descarnada (el terrorismo criminal que mató a Rocío, a Fabiola, a María y a tantas otras) hasta el nuevo machismo de baja intensidad, ese que el delegado del Gobierno contra la violencia de género Miguel Lorente llama posmachismo, que con formas menos bruscas y explicitas, más taimadas sigue legitimando la perpetuación de la desigualdad.
El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero está radicalmente comprometido con la igualdad de mujeres y hombres. No sólo con la imprescindible igualdad legal, con la igualación de derechos. También, por encima de todo, con la igualdad esencial: la igualdad de vida. Por ello ha impulsado y puesto en marcha leyes como las de Igualdad, Dependencia y contra la violencia de género, reconocidas en Europa como vanguardia en la construcción de un nuevo tiempo. Y un amplio abanico de ambiciosas políticas públicas específicas y transversales que ha permitido, en colaboración con las administraciones autonómica y local, movilizar la más importante cantidad de recursos públicos jamás puestos a disposición de la igualdad en nuestro país.
Sabemos, no obstante, que no es suficiente, que hay que seguir trabajando para achicar y erradicar los espacios de violencia desde el convencimiento de que donde triunfa la violencia es derrotada la igualdad; y, en definitiva, los derechos de las mujeres. Somos conscientes de que es una apuesta de largo recorrido, porque es una propuesta revolucionaria que terminará por quebrar el statu quo que ha garantizado en exclusividad el poder político, económico, social y familiar a los hombres durante siglos. No se trata de un conflicto entre hombres y mujeres; es la lucha de la dignidad, de los derechos y de la libertad contra la desigualdad, la infamia y la injusticia. Un imperativo ético del que nadie, nadie podemos sustraernos.
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