17 junio 2014

El cuerpo yacente del autogobierno valenciano

Hace unos días el conseller Moragues, guardián de la caja de la Generalitat, proclamaba ufano que el Gobierno de España iba a adjudicar al Consell un tercio de los remanentes sobrantes del Fondo de Liquidez Autonómico. Decía que esto mostraba la influencia valenciana sobre el Gobierno y el compromiso de este con nuestras instituciones. Y creo yo que lo que evidenciaba la decisión de Montoro es que esta es la Comunidad con mayor deuda y con menor capacidad para afrontar sus compromisos de todas las administraciones españolas. Que lo que hace el Gobierno de España es incrementar el rescate de la Generalitat, manifiestamente desbordada ante la cola inacabable de acreedores que reclaman a diario lo que se les debe tras años y años de políticas disparatadas y ejercicios megalómanos que han convertido nuestra agenda fiscal en un campo de minas infranqueable. El Consell de Fabra vende como un éxito lo que es el reconocimiento palmario del fracaso más absoluto. Sólo la respiración asistida del FLA, en forma de préstamos que alimentan nuestra deuda pública y que han de ser devueltos convenientemente, mantiene con vida el cuerpo yacente del autogobierno valenciano. Han gastado tanto y tan mal para el interés general que no queda aliento para nada. Ayer nos recordaban otra vez que la nuestra es la Administración española que menos invierte en servicios sociales, en políticas de solidaridad: poco más del 60 por ciento de la media nacional. Así ocurre también en Educación o en Sanidad, desde los tiempos de la abundancia. Sólo andan sobrados de soberbia y de indecencia.


16 junio 2014

Socialistas ejerciendo la democracia

Oigo y leo estos días a algunos hablar de forma despectiva del proceso abierto por el PSOE para elegir a su dirección. Dicen que los y las socialistas andamos liados entre tanto candidato, que estamos otra vez a lo nuestro en lugar de ocuparnos de lo de todos. Que esto es otra evidencia de la división instalada en el partido, la falta de un proyecto unitario para la sociedad. Lo dicen quienes reclaman insistentemente la necesidad de cambiar la forma de organizarse los partidos; quienes exigen continuamente su democratización, su apertura a la sociedad. Y digo yo, que de física de fluídos entiendo lo mismo que mi abuela sobre la secuenciación del genoma humano, que no parece fácil sorber y soplar al mismo tiempo. Que si queremos cambiar los partidos para hacerlos más útiles a la sociedad habrá que empezar por su propio funcionamiento. Que más democracia significa más debates, más alternativas, más participación. Que la concurrencia de varios candidatos a dirigir el PSOE no es prueba de fragmentación sino de vitalidad; no es expresión de debilidad sino de compromisos compartidos. Los socialistas españoles elegimos por primera vez a nuestra dirección por sufragio universal entre todas y todos los militantes: un militante, un voto. Y hemos puesto en marcha un proceso deliberativo sin precedentes en la vida política del país. Otros, también en esto, seguirán nuestros pasos tarde o temprano. Para mí es un privilegio enorme poder participar con decenas de miles de compañeros y compañeras en la elección de quienes dirigirán mi partido en los próximos años. Votaré por aquella opción que mejor represente los cambios ineludibles que de inmediato ha de afrontar el PSOE; apoyaré a quien más identifique con los valores esenciales del socialismo democrático, la igualdad, la libertad, la solidaridad, el compromiso, la empatía, la honradez, la modernidad; y a quien me transmita con más solvencia una visión de futuro del partido y del país, sin orillar los graves retos que uno y otro tienen por delante. Ahí estaremos.



15 junio 2014

Los liquidadores de la sanidad pública siguen con su plan

El plan de liquidación de la sanidad pública sigue su camino. No con la rapidez que los liquidacionistas desearan, cierto es, debido a las mareas, decisiones judiciales y legislación impulsada por los gobiernos socialistas. Pero la derecha gobernante sabe que es cuestión de tiempo. Sólo la pérdida del poder absoluto que mantiene en las instituciones le privaría de tan provechoso negocio. Por eso se afanan en el País Valenciano en blindar las concesiones a la sanidad privada, para intentar bloquear la reversibilidad derivada del cambio político que se vislumbra el año que viene. Y por eso siguen provocando el crecimiento descontrolado de las listas de espera en todo el Sistema Nacional de Salud. Nunca como ahora hemos tenido que esperar tanto para ser atendidos en nuestra sanidad pública, hasta anteayer referencia mundial en la salvaguarda de los derechos sanitarios de la ciudadanía. Quieren colapsarla, quieren generar hartazgo y desafección ciudadana hacia el sistema. No hay mejor estrategia que impedir que el servicio público sanitario pueda cumplir con su misión para presentarlo ante la gente como ineficaz, insostenible, incapaz y, consecuentemente, prescindible. Ellos siguen a lo suyo. La algarabía los reconforta.

12 junio 2014

Los aquelarres de Juan Cotino (y Alberto Fabra)

Pasadas poco más de 36 horas desde la presentación por Alberto Fabra de GvaOberta, el enésimo engaño del Consell para negar la transparencia gubernativa que exige la ciudadanía, el grupo popularista en Les Corts y su presidente Juan Cotino protagonizaron la exaltación del más rancio oscurantismo en el Parlamento valenciano. El acto de lapidación contra la diputada Oltra, blindado el hemiciclo para evitar la entrada de los medios de comunicación, evidencia en toda su crudeza la voluntad decidida de la derecha valenciana de llevarse por delante las instituciones de nuestro autogobierno en su caída libre por el precipicio de la indecencia política. No quiso estar presente el president en el aquelarre gaviota y dejó a los suyos, Cotino, Camps, Barberá y compañía, que ultrajaran una vez más la dignidad de Les Corts en un ajuste de cuentas sin precedentes en nuestra historia parlamentaria. Está en la naturaleza de esta gente, en su genética política, en su visión de las cosas que las instituciones públicas son el antedespacho de sus negocios privados, y no consienten que la oposición de izquierdas ponga en solfa su mafiosa forma de entender la política. Deben pensar sus catolicísimas señorías que la magnanimidad de su dios depurará sus pecaminosas trayectorias terrenales. Pero han de saber que hasta la paciencia del santo Job tuvo un límite. Y ese ha quedado ya perdido en la noche de los tiempos.


11 junio 2014

El 27 por ciento del PIB valenciano en el lado oscuro

Casi el 27 por ciento del PIB valenciano escapa al control del Estado. Más de una cuarta parte de nuestra economía está sumergida, es opaca para la Hacienda pública. Hablamos de uno de cada cuatro euros generados en nuestro país. Una proporción insoportable para un modelo de sociedad que necesita fuertes ingresos fiscales para mantener el Estado del bienestar, la calidad de sus servicios y la universalidad de sus prestaciones. El impacto de la crisis ha sido brutal en este sentido; en Castellón, por ejemplo, entre 2008 y 2012 el peso de la economía sumergida pasó del 20 al 27 por ciento. La crisis ha creado el entorno perfecto, y la debilidad de los mecanismos de control estatales sobre la economía privada, con cuerpos de inspección manifiestamente insuficientes, han posibilitado la multiplicación del dinero negro. Y un tercer factor, igualmente esencial: el descrédito de los poderes públicos, la quiebra de confianza entre las administraciones públicas, sus dirigentes y la ciudadanía. La falta de ejemplaridad de los gobernantes, el rosario de asuntos pestilentes que se ventilan a diario en el País Valenciano provoca en una sociedad, ya de por sí proclive al incumplimiento de sus obligaciones fiscales, la ocultación de buena parte de su actividad económica. Con ese nivel de economía en B difícilmente podemos pretender sostener unas prestaciones públicas dignas. Y con esos comportamientos de quienes tienen obligación de actuar ejemplarmente ante la mirada de los contribuyentes poco se puede luchar contra el fraude fiscal masivo. Este ha de ser uno de los asuntos primeros sobre los que trabajar un futuro gobierno de la Generalitat.

10 junio 2014

El esperpento se llama GVAOBERTA

El esperpento se llama GVAOBERTA. Ayer el president de la Generalitat presentaba a bombo y platillo la enésima ocurrencia de su chiripitifláutica corte de aduladores. Habían anunciado que el jefe del Consell mostraría al mundo su compromiso con la transparencia gubernativa. Que el líder de la valencianidad bien entendida comandaría el tránsito de la oscuridad cenagosa, habitual en la información dada desde el gobierno gaviota valenciano, hacia la claridad cegadora. Todo iba a ser ya luz sin taquígrafos, abiertas las cajas de caudales que custodiaban el arcano de la sapiencia que iluminaron a los Zaplana, Olivas y Camps y que adornan a Alberto. Otra trola. Sin matices. Un embuste. GvaOberta es una valla de carretera embutida en una página web, en el sitio web de nuestro gobierno, de nuestro estado autonómico. Cuatro rayas mal hechas que intentan llenar de contenido, como tantas otras, la agenda hueca del president de la Generalitat. Han dicho que problemas técnicos han impedido dar el lustre que la solemnidad de la Presidencia requería. Peor ha sido solucionarlos. La evidencia del engaño abre las carnes de cualquiera que ame a este país y a las instituciones de su autogobierno. Hay centenares de experiencias excelsas de transferencia de la información de que disponen los gobiernos a la ciudadanía. Sin manipular, sin engañar, sin defraudar a los únicos y legítimos albaceas de esa información, los ciudadanos y las ciudadanas. No digo más. Hazme caso y visita http://www.gvaoberta.gva.es. Otro día hablaremos de lo que otros hacen mientras nuestro Gobierno dilapida los recursos que recorta a la gente para montarle saraos al Molt Honorable.

09 junio 2014

El gobierno que acabó con las energías verdes

El efecto de las políticas del gobierno de Rajoy sobre la estrategia energética española va a ser demoledor. Lo está siendo ya. En dos años y medio los sectores vinculados a las renovables (desde la investagación y el diseño a la explotación, pasando por la fabricación de componentes y su instalación) han visto cómo se iba constriñendo su espacio de negocio. España ha pasado de ser un país de referencia en el mundo por su apuesta por la generación de energía a partir de fuentes renovables a serlo por su renuncia a las energías limpias. Incluso la cogeneración en plantas industriales a partir del aprovechamiento de excedentes de los procesos de fabricación está siendo estrangulada por las políticas gubernamentales; 53 millones de euros anuales, por ejemplo, perderá el sector azulejero castellonense por este motivo. El apoyo público a la investigación, fabricación y producción de instalaciones y energía renovable es vital para nuestro futuro como país. Las medidas del Gobierno de España liquidando la viabilidad del sector y conduciéndolo a la marginalidad son desastrosas, ya no sólo para nuestro mix energético sino también para el cambio de modelo económico que precisamos. Hay que recuperarlas en buena parte; como hay que apostar decididamente y sin titubeos por el fomento de la producción distribuida o autogeneración. El viento y el sol nos ofrecen oportunidades a las que no podemos renunciar.


08 junio 2014

1984



El 8 de junio de 1949 se publicaba 1984, la novela de George Orwell que nos habló del Gran Hermano...

"El Ministerio de la Verdad —que en neolengua (La lengua oficial de Oceanía) se le llamaba el Minver— era diferente, hasta un extremo asombroso, de cualquier otro objeto que se presentara a la vista. Era una enorme estructura piramidal de cemento armado blanco y reluciente, que se elevaba, terraza tras terraza, a unos trescientos metros de altura. Desde donde Winston se hallaba, podían leerse, adheridas sobre su blanca fachada en letras de elegante forma, las tres consignas del Partido:

LA GUERRA ES LA PAZ
LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD
LA IGNORANCIA ES LA FUERZA

Se decía que el Ministerio de la Verdad tenía tres mil habitaciones sobre el nivel del suelo y las correspondientes ramificaciones en el subsuelo. En Londres sólo había otros tres edificios del mismo aspecto y tamaño. Éstos aplastaban de tal manera la arquitectura de los alrededores que desde el techo de las Casas de la Victoria se podían distinguir, a la vez, los cuatro edificios. En ellos estaban instalados los cuatro Ministerios entre los cuales se dividía todo el sistema gubernamental. El Ministerio de la Verdad, que se dedicaba a las noticias, a los espectáculos, la educación y las bellas artes. El Ministerio de la Paz, para los asuntos de guerra. El Ministerio del Amor, encargado de mantener la ley y el orden. Y el Ministerio de la Abundancia, al que correspondían los asuntos económicos. Sus nombres, en neolengua: Miniver, Minipax, Minimor y Minindantia."

05 junio 2014

720.000 euros para cada uno...

720.000 euros ganará cada jugador de la selección española de fútbol por ganar el mundial. No sé si coincidimos en esto pero me parece una soberbia indecencia. Que una sociedad que ve cómo se abortan proyectos de investigación vitales para nuestro futuro por la falta de 100 o 200 mil euros consienta esto me resulta tremendo. Que una sociedad que no puede acondicionar debidamente sus escuelas por la falta de unos cuantos miles de euros aliente esto me indigna. Que una sociedad que siente el dolor y la humillación de miles y miles de niños condenados a la pobreza calle ante tamaño despropósito me asquea. Qué valores, qué criterios morales, qué cultura cívica trasladamos a nuestros hijos y a nuestras hijas cuando asistimos sin inmutarnos a esto. Sí, será cuestión de orgullo patrio y de "marca España" pero yo quiero que la reputación de mi país se juegue en los laboratorios de investigación, en las escuelas públicas y en la dignidad de mis conciudadanos. No me sirve aquello de que son cuestiones privadas, porque de mis impuestos, y de los tuyos, salen miles de millones de euros para ayudar a las empresas que patrocinan estos dislates. En fin, seguramente una estupidez comparada con la trascendencia que ahora nos ocupa.


04 junio 2014

La Ciudad de las Lenguas de Castellón: los engaños del fabrismo

Después de casi una década de engaños, simulaciones y esperpentos varios parece que Fabra ha decidido echar el cierre a uno de sus proyectos estrella en Castelló de la Plana. La Ciudad de las Lenguas ha pasado a mejor vida sin haber nacido siquiera. Un aborto que ha costado cientos de miles de euros al erario público en forma de papeles grotescos y sueldos astronómicos para la nada. Un proyecto personalísimo de Alberto Fabra engendrado para recolocar a su antecesor en la capital de La Plana, José Luis Gimeno, desalojado en 2005 de la alcaldía para dar paso al hoy president de la Generalitat. Y un proyecto, más, de pura y dura especulación urbanística edulcorado con la falsa apariencia de una propuesta orientada al turismo cultural e idiomático. Sabían desde hace años, como se les dijo desde la oposición municipal, que eran fuegos de artificio, un sumidero de gasto público sin sentido carente de toda razón. Pero siguieron, Fabra y su sucesor Alfonso Bataller, empecinados en sostener la ficción y las nóminas para mantener agradecidos ciertos estómagos. Llegaron en su despropósito a culpar al Gobierno de España, en tiempos de Zapatero, de torpedear la viabilidad de la nada; un clásico en esta tierra de irresponsabilidades contumaces que tan grandes recompensas obtuvieron de un electorado distraído con el pan y circo gaviota. Ahora, casi diez años después, ya no tienen caja para seguir con el embuste. Ni un ladrillo, ni una palabra, ni una lengua. Sólo estómagos agradecidos. Esto es el fabrismo.


03 junio 2014

El único soberano es el pueblo

La abdicación ayer del rey abre un escenario nuevo que debiera ser aprovechado para recomponer y actualizar el maltrecho andamiaje institucional que soporta nuestra democracia. La abdicación debiera ser un hecho normal en una monarquía constitucional. La anormalidad viene en este caso del rosario de circunstancias turbias e indecorosas que han adornado los últimos años del reinado de Juan Carlos de Borbón. Su discurso ayer, en el que hablaba de nuevas generaciones y nuevos tiempos sin aludir a las causas del deterioro de la imagen pública de la institución que representa por encargo del pueblo soberano, no aportó nada positivo. Creo en la superioridad política de la república como forma de organización de la sociedad pero nunca he hecho de ello causa máxima convencido como estoy de que monarquías constitucionales como las escandinavas o la holandesa o la británica han sido compatibles con el desarrollo de sociedades eficaces en la lucha contra la desigualdad y en favor de la libertad de sus pueblos. También aquí. La quiebra de las hechuras institucionales que vive este país, no obstante, y la creciente brecha que separa la oficialidad de la realidad de la calle exigen de respuestas que devuelvan la confianza a la gente. Síganse las previsiones constitucionales al efecto de la sucesión en la figura de Felipe de Borbón. Y ábrase a continuación, y sin dilación, un profundo proceso de revisión, reforma y actualización del pacto ciudadano del que emana el Estado y la democracia. En proceso constituyente o no, pero hágase. Sin espacios vetados para el debate. El único soberano es el pueblo.

02 junio 2014

Partidos en red

Los partidos políticos tradicionales, de izquierda a derecha y de derecha a izquierda, deberán aprender a incorporar al núcleo de sus organizaciones y de sus decisiones tres de los rasgos definitorios del nuevo tiempo: la liquidez, la desintermediación y el trabajo compartido. Pasar de la verticalidad a la horizontalidad del funcionamiento en red, en el que muchos generan conocimiento y razón política a partir de la suma de argumentos, experiencias, intercambios... no necesariamente planificados. La capilaridad, la capacidad de cada fibra de la red (cada militante, cada núcleo de vida partidaria) de absorber y transferir al conjunto de la organización y de proyectar sobre el entorno, compartiendo, cooperando, colaborando. Las relaciones líquidas, fluidas entre los individuos y la organización; el tiempo de las fidelidades hasta la muerte ha dejado paso al de las lealtades circunstanciales y múltiples. Ya no es la fe la que mueve montañas, es la convicción compartida de intereses concurrentes que se manifiestan en formas diversas de relación con el partido. Activistas que entran y salen, que aportan a unos y a otros, que aborrecen los contratos de exclusividad. Que no quieren intermediarios entre la experiencia y la decisión política; que entienden el poder en la organización como argumento de legitimidad y no como expresión de la infalibilidad divina. Un poder que persiga hasta el fin a los corruptos que puedan anidar al calor del partido, sin concesiones al relativismo moral. Este es el camino. Pensar que todavía mucha gente en nuestra sociedad está anclada en el pasado y no entendería los cambios en ese sentido es renunciar a la política que viene, profundizar por el camino de la irrelevancia. Es cierto que no va a ser fácil para quienes han ocupado el núcleo del hacer político hasta ahora transitar a esa nueva realidad. Puede que mueran en el intento; lo que es seguro es que morirán si no lo intentan.





01 junio 2014

Un militante, un voto... para cambiar todo.

Tengo la convicción absoluta de que el socialismo y la izquierda española en general se juegan buena parte de su futuro en el proceso congresual abierto por el PSOE de resultas del escrutinio electoral del 25M y la dimisión, subsecuente, de Pérez Rubalcaba. El socialismo, la izquierda y la sociedad. Dicen algunos que vuelven los dimes y diretes, que vuelve el ombliguismo, los debates inacabables sobre el quién y el cómo. Vamos a ver... es que en democracia debatir, confrontar. contrastar, argumentar es esencial. Y hacerlo en la plaza pública, enriquecedor para la ciudadanía. El PSOE se está abriendo en canal ante la gente como sólo lo sabe hacer este partido. No, no me incomoda, ni me provoca temor, ni vértigo. No. Es que se trata de esto. De hablar, de compartir, de ver con otros ojos, con otras miradas, la vigencia del socialismo democrático español. Me da igual que los conglomerados mediáticos estén en lo que están, que les guste o que no, el PSOE ha de hacer su transición al nuevo tiempo ya, sin demoras. Participación, máxima; democracia, máxima; transparencia, máxima. Sin cautelas ni prevenciones desmovilizadoras. Claro que es importante saber quién será el o la líder; y cómo sea elegido. Fundamental. Cuanto más se abra el partido a la sociedad mejor, sin ninguna duda. Y esta es una oportunidad única. #1militante1voto. Abrirse para escuchar y para decir. Pero por encima de todo es importante saber para qué este o aquella; para qué una secuencia u otra del proceso; para qué decimos que estamos decididos a recuperar nuestra vocación de izquierda realmente transformadora. Sé que el PSOE es el partido más democrático de este país... Pero o lo es más o no será. Sé que el PSOE lleva 135 años luchando por la dignidad de los trabajadores y las trabajadoras de este país... Pero o lucha más y mejor o no será. Sé que el PSOE recoge como ninguno otro de los partidos españoles los principios de igualdad y libertad verdaderas para todos y para todas. Pero o se compromete más con ello o no será. Quiero que la gente, todos en mí partido decidamos quién va a liderarnos. Quiero que la gente, más allá de mi partido, toda la ciudadanía decida quién va a encabezar nuestra apuesta electoral en ayuntamientos, comunidades y en España. Quiero todo eso y creo en todo eso. Seremos capaces. Lo vamos a ser.


29 mayo 2014

Desde la izquierda: entre enrocados y endiosados

La izquierda española corre el riesgo de verse atrapada entre dos fuegos igualmente letales. De un lado la soberbia autista de quienes, desde el PSOE o Izquierda Unida, pretendan mantener formas de hacer política basadas en la verticalidad de las estructuras de poder, favoreciendo la endogamia y la descomexión con la mayoría social. Paso previo, sin duda, para la irrelevancia en una sociedad que camina hacia la horizontalidad. De otro el infantilismo adanista, entre la nueva izquierda surgida en los últimos años, que otorga un carácter taumatúrgico a su sola presencia, fuente de los prodigios que otros no quisieron hacer por incapacidad o por traición a la causa del pueblo. Dicen, los adanes, que ahora llega la hora verdadera de la verdadera izquierda, que todo es fácil y sólo depende de lo que uno quiera o no hacer. Germen de irreparables frustraciones futuras. La colisión de ambas pulsiones no puede llevar más que a la nada; o mejor, sólo puede llevar a la eternización de la derecha en el poder. Ni una ni otra permitirán a la izquierda recomponer una mayoría social progresista que se imponga electoralmente a la derecha. Para ese viaje no nos sirven ni el enrocamiento entre las viejas élites ni el endiosamiento entre las nuevas.

28 mayo 2014

Después del 25M: el socialismo necesario

La jornada electoral del domingo ha provocado el más importante cambio en el mapa partidario español desde 1982. Por primera vez la suma de los votos a los dos principales partidos está por debajo del 50 por ciento del total. Hay todavía una distancia importante entre esas formaciones y el resto pero se ha abierto un escenario distinto en el que los actores deben necesariamente reubicarse. En la derecha, la concentración del voto en un sólo partido (la principal singularidad de nuestro sistema partidario en Europa) se ha abierto a otros como UPyD y Ciudadanos, desde el centro, o VOX, desde la extrema derecha. Y en la izquierda, la hegemonía histórica del PSOE se ve ahora matizada por la recuperación de IU, la eclosión de Podemos, la presencia de Primavera y una pléyade de pequeños partidos y agrupaciones progresistas. El PP ya ha dicho que esto se soluciona explicando mejor lo que hace; que cuando la gente lo entienda volverán a votarle masivamente. Eso dicen. El PSOE cree, por su parte, que lo que dice, lo que hace, cómo lo hace y quién lo hace está en cuestión. También la forma en que se relaciona con la sociedad. Así es, y no cabe espacio para la especulación, el tacticismo o el funambulismo en el principal partido de las izquierdas españolas. No ya por el PSOE, que también. Ni por los miles y miles de socialistas militantes o no, que también. Sino, especialmente, porque es imprescindible para el futuro de la izquierda y del país que el socialismo democrático recobre el aliento, su capacidad de ilusionar y la centralidad política en este tiempo de tan profundas mutaciones. El socialismo de la razón y, también, imperativamente, el socialismo de las entrañas. El que empatiza con el dolor y el sufrimiento de la gente y busca en la razón las soluciones contra la desigualdad y la falta de libertad. El que escucha a la gente, porque es gente; pero también el que propone, el que dice, el que abre nuevos espacios para la ilusión colectiva. Fundamentalista en la defensa de la igualdad y de la libertad; pragmático en la lectura y el entendimiento de la realidad. Ese socialismo es necesario como nunca. Así lo han de entender los y las socialistas y el resto de las izquierdas. No hacerlo sería desastroso para todos.