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21 mayo 2013

Privatizar nuestros ayuntamientos


Paso a paso continúan los sobresueldistas liquidando la democracia y el Estado social en España. Los mismos que durante lustros se han beneficiado del reparto de beneficios sin cuenta de esa multinacional del sobre en que han convertido al PP S.A., los mismos, digo, anuncian ahora la desaparición de facto de 3 de cada 4 ayuntamientos en nuestro país. Lo hacen de tapadillo, manteniendo la apariencia de esos 6.000 gobiernos municipales pero sustrayéndoles sus competencias y su autonomía financiera para entregarlas a ese fósil administrativo que son las diputaciones provinciales. Un paso decisivo para la gran privatización de los servicios municipales que pretende la derecha para alimentar la burbuja sobre la que aspiran a revivir glorias pasadas. Se equivocan quienes dicen que andan desorientados desbordados por la crisis. No, no es así. Saben muy bien lo que tienen entre manos, es una estrategia meridianamente clara: el gran reparto de lo público (enseñanza, sanidad, servicios sociales, ayuntamientos) entre unos pocos. Y llegará el día en que al despertarnos de la pesadilla no reconozcamos la sociedad en que vivimos. Si no lo remediamos, pasará, ya lo creo. Y entonces de poco servirá seguir soñando con la revolución. Ellos, los de los sobres y sus amigos, se habrán quedado con todo.

PD: hoy nos hemos enterado, también, de que el jefe de la Gürtel regaló más de 30.000 euros a la hija de Aznar con motivo de los fastos del Escorial. Y es que la gran familia no perdía oportunidad de mostrar adhesión inquebrantable al líder, timonel de todas las Españas.


06 abril 2013

Lamela, el capataz de la liquidación

Tuve el privilegio de conocer a Luis Montes hace unos años con motivo de una conferencia ofrecida por el médico en Castellón. Hacía ya tiempo que había comenzado la cacería contra Montes y sus compañeros del hospital Severo Ochoa puesta en marcha por el Gobierno de Esperanza Aguirre e Ignacio González en Madrid. De él dijeron que era el "doctor Muerte". Corría el año 2005. Ni rastro de la crisis. Años de bonanza, de vino y rosas. Pero ya entonces Aguirre había encargado a Manuel Lamela la voladura del sistema sanitario público madrileño para ponerla en manos amigas. Lamela, el capataz de la liquidación, se ensañó desde el primer momento contra los sanitarios del Severo, a los que denunció por "mala práxis médica". Se había iniciado ya la solución final contra la sanidad pública y había que desacreditar a diestro y siniestro para estrangularla. Ahora hemos sabido que el capataz de Aguirre es socio en una de las empresas beneficiadas por la privatización que él mismo impulsó. Como Güemes, otro liquidador beneficiado, Lamela sacó tajada. En enero de 2007, la Audiencia de Madrid archivó la denuncia. Montes y sus compañeros y compañeras siguen trabajando con dignidad al servicio de la sociedad. Y los Lamela, los Güemes y tantos otros siguen sembrando de misera moral e indignidad nuestro país. ¡Qué asco!

07 marzo 2013

Un régimen de querellas

Hace unos días la UGT del País Valenciano publicitaba un informe sobre el impacto que la mala gestión del sistema sanitario público tenía en la salud de los valencianos. Se decía en él que en el período 2000-2009, todavía sin el impacto de la crisis, cerca de 3.000 ciudadanos y ciudadanas de la Comunitat morían anualmente de forma prematura por las deficiencias observadas en el funcionamiento del sistema. La reacción del Consell de la Generalitat fue anunciar una querella contra el sindicato por generar alarma social, sin haber pedido siquiera de los autores acceso al documento. Hoy sabemos de un nuevo informe oficial de las autoridades sanitarias británicas en el que se da noticia de los miles de muertes provocadas por el desastroso proceso de privatización del en otros tiempos ejemplar Sistema Nacional de Salud del Reino Unido. En este caso, el Gobierno del también conservador Cameron ha expresado su preocupación por tan nefastas consecuencias. Dos formas bien distintas de sentir y practicar la democracia. A pesar de que ambos gobiernos comparten acreditadamente el objetivo de la liquidación de la sanidad pública en manos de intereses privados, lo que allí genera disculpas por parte del Gobierno aquí se convierte en amenazas y querellas contra quienes denuncian la evidencia. ¡Cuánto tenemos todavía que aprender respecto de los usos y la práctica de la democracia!

13 enero 2013

Güemes, la burbuja y el gran bazar

El pasado 21 de diciembre escribía en este blog la nota "La burbuja reinventada" donde aludía a la estrategia liquidacionista de la derecha gobernante y su manifiesta voluntad de convertir los derechos públicos en negocios privados. Una reedición, mejorada y aumentada, de las políticas de burbuja puestas en marcha en la segunda mitad de los 90s por Aznar y Rato. Ahora ya no hay cemento ni ladrillos que vender y son los servicios públicos los que están expuestos en los mostradores del Gran Casino. Un negocio redondo para la especulación: derechos convertidos en mercancía, ciudadanos y ciudadanas reducidos a rehenes de los beneficiarios de la Gran Liquidación. Güemes como símbolo, el consejero que privatizó lo que más tarde se iba a quedar. Una estrategia de manual: deteriorar lo público, proclamar a los cuatro vientos su insostenibilidad, ponerlo a saldo y rescatarlo en manos de los amigos. Lo están haciendo con la sanidad y la educación públicas, con la atención a los dependientes, con las radiotelevisiones, con las infraestructuras... Un inmenso bazar de cientos de miles de millones de euros en espera de dineros sin escrúpulos. Y todo bajo el mantra del descrédito de la política y de lo político para cerrar el círculo: necesitamos gestores que no hagan politiquería, que no se sometan a las reglas de un Estado podrido. El final de lo público como misión y que cada uno se busque la vida, si puede. ¿Lo conseguirán? Están decididos a ello si no les paramos los pies.

27 diciembre 2012

Quieren que callemos

Vuelven a hacer sonar los jerifaltes de la derecha la cantinela de la regulación del derecho de huelga. Lo proclamó ayer de nuevo el presidente madrileño Ignacio González en relación con la huelga que mantienen los y las profesionales de la sanidad pública en su Comunidad. Lo han reclamado también respecto del derecho a manifestarse. Dicen que tanto derecho genera mucho follón y que así no pueden cumplir su sacrosanta misión de sacarnos del marasmo en que tantos derechos nos han metido. Insiste este hombre, como ya hiciera su jefa Aguirre hace unos meses, en que son los huelguistas los que quiebran los derechos sanitarios de los ciudadanos. Lo dicen quienes hoy culminarán su manifiesta voluntad privatizadora de la salud pública en la Asamblea de Madrid. Los liquidadores generalizarán allí, perfeccionado y aumentado, el modelo Alzira, santo y seña de la sanidad zaplanista que Fabra quiere también llevar a todo el País Valenciano. Madrid y Valencia de nuevo unidas en el redivivo eje de la prosperidad, el eje que parió Bankia y la Gürtel y sobre el que los liquidadores ansían construir una nueva burbuja nacida de la mercantilización de la salud de todos. Quieren que callemos, quieren que los sanitarios callen, que los ciudadanos callen, que nadie rechiste. Ellos saben lo que se hacen.

Sturrock, John, and TUC (UK). Health Services Committee. 
National Health Service (UK). 1982. 
International Institute of Social History, vía Europeana.

19 diciembre 2012

Réquiem por la radiotelevisión pública valenciana

El Consell ha puesto en marcha la ruleta rusa que liquidará la radiotelevisión pública valenciana. 79 trabajadores y trabajadoras de Ràdio 9 recibieron ayer el correo electrónico que les comunicaba su inclusión en el ERE que mutilará de forma irreversible RTVV. El juguete roto de la pompa y circunstancia de la derecha valenciana inicia su solución final. Más de mil profesionales van a engrosar las ya magras listas del desempleo patrio en los próximos meses. El altavoz de los logros sin fin de los Zaplanas, Camps, Fabras, Aznares y Rajoys de todo pelaje ya no sirve a los designios del poder. La convirtieron en laboratorio de sus delirios, la engordaron con toda clase de productos tóxicos hasta hacerla reventar. Se sirvieron de ella hasta la náusea, marginando en la humillación perpetua a los profesionales que ahora despiden. Miles de horas de laudatios indecentes a la zafiedad para convertirla en el templo de la más sórdida manipulación. Ahora, miles de millones de euros después, ya no pueden exprimirla más y la liquidan. El mundo que idearon y difundieron con su juguete se abre bajo sus pies al abismo infinito. Ahora ya no les sirve; malvenderán sus despojos para seguir haciendo negocio. Lo hemos venido diciendo durante los últimos 15 años. Llegó el lobo. Y los hay, ya lo creo que los hay, que seguirán mirando hacia otro lado. Réquiem por la radiotelevisión pública valenciana.