#FabraIncapaz #DebatCV Hace apenas unos meses Alberto Fabra se alineaba públicamente con Gallardón en la defensa de su proyecto de prohibición del aborto. Hacía frente así a otros gerifaltes derechistas que cuestionaban la idoneidad de la apuesta liberticida encargada por Rajoy a su ministro estrella. Gusta el gaviota alfa valenciano de abrazar esperpentos. Ahora la estrella se ha estrellado y Fabra sigue abrazándose a las farolas que franquean su particular camino de perdición. Ayer en el debate sobre el estado de la Comunitat hizo alarde de su falta de sentido de la realidad y, lo que es peor, de ausencia total de sentido del ridículo. Podría haber aprovechado su último gran debate parlamentario para dibujar con sus labios la palabra perdón, para decir a las valencianas y los valencianos que lamentaba profundamente lo ocurrido aquí los 20 últimos años y que asumía humildemente la responsabilidad del hundimiento. Pero no. Eso exigía de dignidad política y de gallardía democrática, virtudes que no adornan precisamente el currículo del president. Se lanzó a prometer hacer aquello que justamente no ha hecho, ni él ni sus predecesores, durante lustros. Se comprometió en sacar miles de millones de euros de su chistera, como si no supiéramos que de ella no salen más que deudas, fraudes y engaños. Y se aplicó en pretender trasladar a la oposición la responsabilidad de la ruina que asola nuestro país. Hasta el presidente de los empresarios se preguntaba ayer dónde pensaba Fabra encontrar el dinero para pagar sus ensoñaciones. No da más. De tanto abrazar esperpentos se ha convertido él mismo en uno de ellos. Nada de cuanto dice o hace tiene ya valor, ni siquiera para los suyos. Dicen que en el Palau de la Generalitat el hedor de la putrefacción es ya irrespirable.
24 septiembre 2014
23 septiembre 2014
PP valenciano: mil millones (más) de vergüenza en Feria Valencia
Más de 1000M€ ha costado a la Generalitat la ampliación de la Feria de Valencia. El equivalente a la construcción de 200 nuevos colegios o 20 hospitales comarcales. Ese es el compromiso de los gobiernos gaviotas de la Generalitat con las necesidades reales del país. Casi cuatro veces lo invertido en la construcción del nuevo hospital de La Fe, celebrado por Camps en su día como el mayor de Europa, con sobrecostes del 20 por ciento incluídos. Lo dice la Intervención General de la Generalitat, no los revientapatrias de la oposición. Más de mil millones a cargo del erario público que ha tenido que soportar incrementos de casi el 90 por ciento sobre lo presupuestado inicialmente. ¿Quieren hacernos creer, esta gente, que sólo ellos pueden gobernar este país? ¿Quieren hacernos creer que nos han endeudado hasta las cejas sólo por la, real, infrafinanciación autonómica? ¿Quieren que creamos que son ellos los únicos capaces de gestionar sensatamente la cosa pública? Mil millones de euros. Mirad, cuando esto ocurría (las obras se prolongaron entre 2002 y 2009) la Comunitat Valenciana era ya la última en el reconocimiento de los derechos de los dependientes en España. Cuando esa desvergüenza se consumaba (y la Fórmula 1, y el Palau de Les Arts, y la Ciudad del Cine, y la maqueta de Calatrava en Castellón, entre tantos desvaríos), éramos ya quienes menos camas hospitalarias teníamos o quienes peor dotación tecnológica sufríamos en nuestras escuelas. Y, sabéis, ese era el tiempo en el que la Generalitat se negó a invertir tres millones, tres, en la reposición de los daños causados por el gran incendio de L'Alcalatén y obligó a la devolución de otros tres millones ingresados ya por el Gobierno de España en las cuentas de la Diputación de Castellón. Esta es la historia real de las décadas de la indecencia. Mil millones, mil, y sólo en la Feria de Valencia.
22 septiembre 2014
¿Bajar impuestos? ¡Que Fabra no te engañe!
#FabraIncapaz dice que bajará los impuestos a los valencianos. La administración autonómica más endeudada de España quiere bajar impuestos. Somos la Comunidad con menor inversión y con peor valoración en servicios sociales, pero nuestros dirigentes quieren bajar impuestos. Somos la Comunidad con peores índices de cobertura sanitaria y educativa, pero el Consell de Fabra quiere bajar impuestos. Somos la Comunidad con menor inversión pública en I+D+i, pero nuestros gobernantes quieren bajar impuestos. Somos la Comunidad investigada por la Comisión Europea por el fraude contumaz en la gestión de los fondos de la Unión, pero quieren bajar los impuestos. Somos la Comunidad del impago a proveedores, y a los dependientes, y a los beneficiarios de subvenciones a la vivienda... pero vamos a bajarnos los impuestos. Dicen que sólo así se reactivará nuestra economía ahora que el milagro de los panes y los peces de Rajoy arrastra con fuerza a medio mundo hacia la prosperidad. Puro fuego de artificio. Un engaño más. No, no estaremos en condiciones de recuperar el pulso económico con menos impuestos sino con mejores impuestos, con un sistema fiscal más eficaz y más justo. Lo haremos con otros gobernantes que devuelvan la reputación perdida a este país. Con otras políticas que contribuyan a liberar el potencial creativo de nuestras empresas sin renunciar a la cohesión social. Con otra forma de gestionar lo público que renuncie al amiguismo y propicie la excelencia. Con otra manera de ejercer el gobierno basado en la participación, la transparencia y la negociación con la ciudadanía y persiga hasta el fin la corrupción. ¡Que no nos vendan la moto! Porque esa es la misma moto que nos ha llevado a la irrelevancia como país y al sufrimiento como sociedad.
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| Alberto Fabra y Cristóbal Montoro |
19 septiembre 2014
Tres años del aeropuerto sin vuelo
Hace tres años la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) tenía la convicción de que, de estar toda la documentación presentada en orden, las certificaciones pertinentes para iniciar la actividad en el aeropuerto de Vilanova-Benlloch, en Castellón, estarían resueltas de inmediato. Todavía seguimos a la espera. El "aeropuerto del abuelito", su idoneidad técnica, aún no ha sido validada por la autoridad aérea. Dicen que ahora ya. Imagino que así será. Decían entonces los Fabra y su gente que era Zapatero el que bloqueaba las autorizaciones, que ellos lo habían hecho todo bien pero que el gobierno socialista estaba empeñado en torpedear el funcionamiento del aeródromo. Era mentira, y me consta de primera mano. Ellos lo sabían, por supuesto que lo sabían. Porque la historia del aeropuerto de Castellón no es sólo un relato de prepotencia, abuso, despilfarro y megalomanía, tan arraigados en los usos y costumbres del fabrismo. Es, también, la historia de la incapacidad para gestionar en orden a la ley un proyecto público del que decían dependía el futuro de las comarcas castellonenses. Como tantos y tantos otros que han acabado naufragando por la incompetencia y la chapuza instaladas en la gestión pública amparada por la gran familia. Cargos directivos entregados a afines no por su valía profesional sino por su fidelidad al clan. Millones y millones de euros públicos, de todos y de todas, puestos en manos de amigos sin otro mérito que la adulación al jefe y a la causa. Zapatero, siempre era Zapatero. Entonces como ahora. No, eran ellos. También entonces como ahora. Porque el otro Fabra, Alberto, ya estaba allí, participando de la gran comilona. Mal que le pese.
17 septiembre 2014
#ToroDeLaVega
Ayer sentí, una vez más, un bochorno profundo, de rabia y vergüenza al ver junto a mi hija en televisión las imágenes sobre lo ocurrido en Tordesillas durante el lanceo al #ToroDeLaVega. Por supuesto, por la tortura a la que se somete al animal entre el regocijo del personal. Indignante. Pero sobre todo por el embrutecimiento de esa multitud, hombres, mujeres, jóvenes y ancianos enloquecidos contra el mundo. Mientras unos lancean al toro otros apedrean, insultan, patean... a quienes denuncian una tradición que no debiera tener cabida en nuestra sociedad. Esa ira desbordada, esas caras desencajadas, esos gestos amenazantes. Estoy convencido de que no todos los tordesillanos participan de esas actitudes y de que muchos allí sentirán vergüenza por todo esto. Imagino que algo dirán, aunque viendo cómo se emplean con los disidentes los partidarios de la matanza no sé cómo les irá. La violencia iracunda que cada año por estas fechas se adueña de ese festejo es inaceptable. Es contraria a la razón y a la decencia. Por muy tradicional que sea.
16 septiembre 2014
Te recuerdo Victor Jara... 41 años después
Hace 41 años, en el Santiago ensangrentado por la avaricia, la deslealtad, el odio de la derecha armada y sublevada contra la democracia chilena, era asesinado con 44 balazos Victor Jara. Cinco días después del golpe militar encabezado por Pinochet. Víctor cayó como miles más de sus compatriotas, torturado y humillado en el estadio de la capital (hoy estadio Vïctor Jara) convertido en sarcófago de sueños de libertad y dignidad. No fue Manuel quien no volvió, fue él; no fue Amanda la que desesperó, fue Joan. Las botas y los espadones quisieron aniquilar allí la voz y la guitarra, como aquí hicieron con Lorca y con tantos otros. No contaban los criminales con que A desalambrar, Te recuerdo Amanda, Puerto Montt o La plegaria por un labrador y el recuerdo del compromiso de Jara con la cultura y la libertad sobrevivirían a su barbarie. Hoy los asesinos están siendo juzgados y la ley de autoamnistia del pinochetismo revisada. No olvidemos nunca que antes que nosotros y nosotras muchos, muchos más lucharon y murieron buscando y defendiendo la libertad y la igualdad. No olvidemos, nunca, que la democracia no está, se hace; que nadie la trae, son generaciones la que la construyen. Con avances y con retrocesos. El recuerdo de Víctor Jara es el antídoto contra la soberbia y la displicencia adanista.
Te recuerdo Amanda
la calle mojada
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha
la lluvia en el pelo
no importaba nada
ibas a encontrarte con él
con él, con él, con él
son cinco minutos
la vida es eterna
en cinco minutos
suena la sirena
de vuelta al trabajo
y tú caminando
lo iluminas todo
los cinco minutos
te hacen florecer.
Te recuerdo Amanda
la calle mojada
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha
la lluvia en el pelo
no importaba nada
ibas a encontrarte con él
con él, con él, con él
que partió a la sierra
que nunca hizo daño
que partió a la sierra
y en cinco minutos
quedó destrozado
suena la sirena
de vuelta al trabajo
muchos no volvieron
tampoco Manuel.
Te recuerdo Amanda
la calle mojada
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
15 septiembre 2014
#ViolenciaMachista: el mito de las denuncias falsas
De las casi 125.000 denuncias presentadas en 2013 por #violenciamachista ante los juzgados españoles sólo 22 (menos del 0,02 por ciento) mostraron indicios de ser falsas, según la memoria de la Fiscalía General del Estado. Desde 2009, sólo 33 de las más de 650.000 denuncias tramitadas por ese motivo culminaron en una sentencia condenatoria de la mujer por determinarse su falsedad (el 0,005 por ciento). Estos son los datos irrefutables que algunos siguen empeñados en negar. Esa es la realidad insultante que pretenden tergiversar algunos opinadores en tertulias de postín y que, recurrentemente, se cuestiona desde ámbitos políticos instalados en la misoginia más despreciable. No hay lugar al error ni a la interpretación: sólo una entre 20.000 denuncias por violencia de género han sido consideradas por los jueces falsas en los últimos cinco años. Y siguen insistiendo esos tipos en público y muchos más en privado en la mentira. Porque mienten deliberadamente, saben que lo hacen, dando cobertura a los violentos. Mienten para sembrar la duda respecto de las víctimas y preservar el imperio del macho alfa. Hace ahora 10 años de la aprobación en Las Cortes de la Ley integral contra la violencia de género y seguimos escuchando infamias de este calado. Insisto, algunos públicamente, muchos en conversaciones privadas, cotidianas. Con la misma cotidianidad debemos rechazarlas de plano, radicalmente. Está es una batalla que los y las demócratas no podemos perder.
14 septiembre 2014
Política empática
Gestos. La política es también transmitir empatía, acercarse siquiera a escuchar los argumentos de otros. Es hacer y decidir, pero también hablar, buscar puntos de encuentro. Es abrir y no cerrar puertas, es imaginar espacios intransitados para que un día sea compartidos por muchos. Sentir lo que otros sienten para crear entendimiento. Eso es también, y por encima de todo, la política. Lo que nos hace humanos, lo que trasciende la individualidad para crear sociedad. Hemos desacreditado tanto el valor de la palabra, del consenso, del pacto, del acuerdo que el espacio de la política ha quedado exhausto. Y así no vamos bien, vamos muy mal. No hay democracia sin convicciones compartidas, sin proyectos soñados cooperativamente. Sumar y no restar, identificar lo común para construir juntos. Sólo las democracias plurales, diversas, abiertas, empáticas merecen tal nombre. Lo contrario: la imposición, la fractura, la exclusión, el pensamiento único y la tiranía.
11 septiembre 2014
Rajoy, Cañete y la Marca España
El empecinamiento de Rajoy por meter a Arias Cañete en la Comisión Europea ha llevado a la irrelevancia más absoluta el peso de España en el Gobierno de la Unión. Junker ha relegado la cuota española en el Ejecutivo europeo a una comisaría rasa poniendo a Cañete al frente de los asuntos de la energía y la lucha contra el cambio climático bajo la supervisión de una vicepresidencia. La militancia misógina del exministro, acreditada tantas veces y manifestada tan estruendosamente durante la última campaña electoral, tal vez haya pesado en su arrinconamiento entre la tropa del colegio de comisarios. Él, que iba de para vicepresidente al decir de los suyos. También es cierto que qué mejor regalo para un empresario petrolero que recibir el encargo de gestionar las cosas de la energía en Europa. Mal, mal para España y mal para Europa que lanza el mensaje de que le importa un higo la lucha contra el cambio climático y la transición energética poniéndolas en manos de este hombre. Ahora corresponde al Parlamento Europeo evaluar a los candidatos y darles, o no, el placet. Veremos qué ocurre. De nuevo Rajoy creando Marca España. ¿Cuánto tiempo hace que el plasmas paseó su campechanía de la mano de Merkel en Santiago? ¿Dos, tres semanas? Caramba. Entonces las crónicas hablaban del gran éxito rajoniano por conseguir el apoyo de la teutona a que Guindos y Cañete ocuparán puestos de relumbrón en el nuevo gobierno europeo. Pues ahí estamos. Lo de Guindos en el Eurogrupo, que iba a ser inmediato, no se sabe para cuándo. Y lo de Cañete, pues eso. Un hacha, eso es lo que eres Mariano, un hacha.
10 septiembre 2014
Facturas ocultas: el hedor irrespirable del PP valenciano
Dice el conseller de Economía Máximo Buch que en la ocultación de miles de facturas adeudadas por el Consell durante años no hubo mala fe. No. Ni siquiera negligencia. Que "eran otros tiempos y otra forma de gestionar", dice. Y que al dar la orden de sacarlas de los cajones del desván Fabra ha demostrado que es transparente. No sé si en la Comisión Europea se habrán quedado más tranquilos al leer las declaraciones del conseller. No sé si con estas explicaciones paralizará la investigación en marcha sobre el fraude cometido por el Consell con las cuentas públicas. Me da la impresión de que no. Se ocultaron miles de millones de euros de deuda en el fondo de los cajones porque "eran otros tiempos y otra forma de gestionar". Ya ves. Y lo dicen sin el más mínimo rubor. Al contrario, que para Bonig la culpa es de Zapatero, por no enterarse y fiarse de Alíbabá. A ver, Fabra sacó las facturas porque no tenía más narices que hacerlo, no por transparencia. Lo hicieron porque el hedor de la putrefacción de años de armarios cerrados era insoportable, incluso para tipos de pituitarias tan acostumbradas a la podredumbre como estos. Detrás de cada una de esas facturas había pequeñas empresas, autónomos, proveedores estrangulados por los créditos bancarios mientras Camps y Rita se paseaban en el Ferrari de Alonso por las calles de Valencia. Bruselas está escandalizada por la desvergüenza del Gobierno valenciano, el de Camps y el de Fabra. Y hacen mal aquellos de entré nosotros que no lo están. "Otros tiempos y otra forma de gestionar", qué poca vergüenza.
08 septiembre 2014
Alberto Fabra es puro PP valenciano
Anda empeñado Alberto Fabra en poner tierra de por medio con los años de la indecencia protagonizados por su partido en el País Valenciano desde hace dos décadas. Dice que él sólo es responsable de lo que se ha hecho en la Generalitat desde que llegó al Palau en julio de 2011. Y que nada de cuanto antes se hizo le atañe. No es de extrañar que el aún president se avergüence de lo que hicieron los suyos con esta tierra durante años. No es de extrañar que pretenda alejarse de los desvaríos, atropellos, saqueos y delitos cometidos por quienes fueron sus jefes a diestro y siniestro, desde la ribera del Sénia a las tierras del Vinalopó. Muy humano. El problema, para Fabra, es que él estuvo allí, es que nada de aquello le es ajeno, es que alentó, participó y se benefició de las formas y de las prácticas políticas que ahora pretende borrar de su currículo. Alberto Fabra es puro PP valenciano, de arriba a abajo, de una pieza, desde el minuto cero. Cuando Camps lo ungió con su dedo (no debemos olvidarlo) no empezaba sino que culminaba una larga carrera al servicio de un proyecto político que ha arruinado económica, institucional y moralmente este país. Ahora pretende huir de la peste, él que no ha tenido la dignidad ni el coraje de pedir una sola vez perdón por la devastación causada por los suyos. Quiere que creamos que es irresponsable de lo que pasó y de lo que pasa en la Comunitat. Y lo cierto es que es precisamente su irresponsabilidad palmaria y manifiesta lo que lo hace corresponsable con Zaplana, Olivas, Camps y tantos otros de la oscuridad a la que nos han conducido. Por mucho que él y sus corifeos proclamen lo contrario.
07 septiembre 2014
#PPucherazo: el gran fraude
El 5 de julio de 1991 Rita Barberá era elegida alcaldesa de Valencia. El PSPV, con Clementina Ródenas a la cabeza, había ganado las elecciones de mayo con el 37 por ciento de los votos y 13 concejales; el PP de Barberá había perdido con 12 puntos menos y 9 regidores. Los popularistas negociaron con los ocho concejales regionalistas de González Lizondo y ahormaron una mayoría alternativa que representaba al 47 por ciento de los votantes y sumaba 17 concejalías. La derecha unida contaba con más fuerza electoral que la izquierda, pues los dos concejales de Izquierda Unida sumados a los socialistas no alcanzaban la mayoría. Y punto. El Ayuntamiento de Valencia se convirtió, con Barberá y Lizondo al frente, en la plataforma que preparó el triunfo de Zaplana en las autonómicas de 1995. El "pacto del pollo" entre las derechas zaplanista y lizondista cimentaron lo que vino después, los largos y funestos años de la indecencia. Ahora Barberá y Fabra no quieren oír hablar de pactos postelectorales. Ahora, quienes llegaron al poder absoluto como consecuencia de ellos dicen que son un fraude a la voluntad de la mayoría. Ahora quieren cambiar las reglas del juego ocho meses antes de las elecciones para seguir mutilando la democracia hasta hacerla irreconocible. Porque les importa un carajo la democracia y la voluntad popular; sólo les importa el perpetuarse en el poder para continuar con el saqueo y la liquidación de lo público. Y la guinda: ayer la portavoz de Fabra apoyó la propuesta de Barberá de extender el estado de excepción electoral que pretenden a las elecciones autonómicas. Sólo una sugerencia, por sí no habían caído en la cuenta: lo de las elecciones es un engorro, un gasto superfluo y un riesgo innecesario; atrévanse y elimínenlas por decreto. Un poco de barullo al principio pero luego todo será más fácil. ¡Qué miseria!
04 septiembre 2014
Milagro español: cobrar menos y pagar más
"La OCDE alerta de las penurias en los hogares de España por la bajada salarial". Así titula El País su información sobre el último análisis de esa organización respecto de las perspectivas de desarrollo de las principales economías mundiales. Los salarios de las trabajadoras y los trabajadores españoles han sido los que más han caído en Europa desde el comienzo de la crisis, excepción hecha de Grecia. Y eso, según los analistas del principal organismo de coordinación económica de los países desarrollados, es un lastre para la recuperación de nuestro país. Nada nuevo que no haya sido repetido hasta la saciedad por los sindicatos y la izquierda política en los últimos años. Porque una cosa es lo que avanzara Paul Krugman hace ya un quinquenio respecto de la necesaria devaluación interna (ajuste salarial) de las economías periféricas del euro para ganar en competitividad internacional y otra muy distinta es lo que ha ocurrido. En España la disminución del salario directo, de las nóminas (un 2 por ciento anual de media), se agrava dramáticamente con la precariedad de los contratos que consagra una temporalidad insostenible, con el incremento insultante de los costes energéticos y con un factor determinante: la liquidación en marcha del sistema público de bienestar, el salario indirecto que los trabajadores reciben en forma de prestaciones sanitarias, educativas y asistenciales. Las y los empleados españoles cobran cada año menos a final de mes y pagan cada vez más por la energía y por servicios que hasta ahora eran costeados por las políticas redistributivas del Estado. Más aún quienes han perdido su trabajo e incluso su prestación por desempleo. Y esto tiene consecuencias ciertas: los recursos disponibles por la mayor parte de las familias para destinarlos al consumo siguen decreciendo y la fractura social se hace cada vez más evidente. ¿Es a esto a lo que bobaliconamente se referia Rajoy cuando hablaba este domingo del milagro español que atraía a nuestro país a masas sin cuenta de estudiantes erasmus europeos? Hay que ser muy cínico... o rematadamente estúpido.
03 septiembre 2014
Fabra quiere ser indultado
Carlos Fabra acudirá hoy a la Audiencia Provincial de Castellón para que la Justicia le comunique su ingreso en prisión. El factótum castellonense cumplirá así con la obligación que le impone la condena en firme por cuatro delitos fiscales contra la Hacienda Pública. Tal vez su ingreso en la cárcel se demore un tiempo hasta que el Gobierno decida si le concede o no el indulto que Fabra ha pedido alegando su conducta intachable, su arraigo social y el daño que el cumplimiento de la condena generaría a su familia. Está en su derecho, el otrora todopoderoso jefe derechista, de pedir clemencia a su amigo Rajoy. Lo está porque así lo contempla nuestra legislación, esa que él convirtió en mera coartada para sus trapicheos privados. Y lo está también, justo es reconocerlo, porque no debe entrar en su razón que quienes le han acompañado, jadeado y alabado durante tantos años en sus correrías ahora lo abandonen en momento tan adverso. Al fin y al cabo para él, y para muchos de los suyos, los derechos son favores que se dan o se quitan en función del interés de uno. Veremos qué hace Rajoy con su ciudadano ejemplar. Me da que no va a hacer nada y lo dejará caer con estrépito en prisión. Y no sé si los guardianes de la fe fabrista volverán a montar sus mesas petitorias por las calles de Castellón clamando favor para su fetiche. Todo muy berlanguiano. En cualquier caso, por mucho que sus herederos políticos hagan lo indecible por disimularlo, el poder del caciquismo popularista en esta tierra vive su momento más amargo. La Justicia ha actuado, con todas las objeciones que se quiera, pero lo ha hecho. Y ahora es responsabilidad exclusiva de la ciudadanía que esa amargura acabe con décadas, muchas, de arbitrariedad, ventajismo, corrupción e indecencia política en Castellón.
01 septiembre 2014
Ocho años de Facebook
En septiembre de 2006 Facebook, que había nacido dos años antes como una red de intercambio de información entre estudiantes universitarios de Harvard, se abrió a todos los usuarios y usuarias de internet. Hace sólo ocho años. Hoy la red social por antonomasia cuenta con 1.300 millones de cuentas de internautas de todo el mundo. Acababa de nacer, entonces, Twitter (el 21 de marzo de 2006), hacía poco más de un año que Youtube había comenzado su andadura y faltaban todavía tres años para que Whasapp entrara en nuestras vidas. Tanto y tan aceleradamente ha cambiado nuestra forma de comunicarnos y compartir información y conocimiento, para disfrutar, trabajar, estudiar o consumir. Durante el tiempo que dediques a leer este post se habrán enviado casi 400.000 tuits en todo el mundo, o se habrán subido cerca de tres millones de historias a Facebook, 80 horas de vídeo a Youtube, o se habrán visto 20 millones de fotos en Flickr. Pensar que esta revolución no nos está cambiando, no está creando nuevas formas de ver y entender el mundo, de sentir, querer e imaginar es no entender la realidad. ¿Cómo es posible creer que eso no es así cuando cada día más de 54.000 millones de mensajes son lanzados desde nuestras aplicaciones de whatsapp?
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