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13 octubre 2011

Discurso con motivo de la celebración del día de la patrona de la Guardia Civil en Castelló de la Plana el 12 de octubre de 2011

Hace hoy seis meses fallecía en Madrid el niño Nicolás Quintero Ortega. Murió víctima de un cáncer contra el que combatió durante casi toda su vida. La lucha de Nico y de sus padres Yolanda y Jose, el cabo Quintero, contra la resignación se ha convertido en un símbolo de entrega, de amor y de solidaridad. También en manifestación expresa de la simbiosis entre los guardias civiles y sus conciudadanos. La gente de Alcossebre, de Alcalà de Xivert, de Castellón se volcó en apoyo de Nico y de su familia. Cientos de vecinos y vecinas de la comarca y otros que llegamos desde toda la provincia lloramos aquella mañana soleada de abril en la iglesia de Alcossebre por la pérdida de Nicolás y por el ejemplo de vida de Jose y Yolanda. Ese día y los muchos meses que le precedieron se fraguó, un poco más, la comunión entre la Guardia Civil y la sociedad a la que sirve.



Hoy Jose y Yolanda vivirán este día de la Patrona con otra mirada. Sirva, permitidme, su recuerdo para dedicar este acto solemne a las familias de nuestros guardias civiles, por tantas horas de espera e incertidumbre, por tanto sacrificio callado, por tantas angustias compartidas. Vosotros, esposos y esposas, padres y madres, hijos e hijas sois coprotagonistas de esa historia de compromiso y entrega que es la Guardia Civil.

30 años contemplan ya la celebración del día de la Patrona de la Guardia Civil, del día de la Virgen del Pilar, en esta casa-cuartel de Rafalafena. Tres décadas de profunda modernización de este Instituto que hoy es referencia de todas las policías integrales de Europa. 30 años también de fidelidad a lo que sois y de lealtad a la sociedad castellonense, de cuya seguridad y libertad sois garantes.

De nuevo estamos hoy aquí para deciros a los y las guardias civiles de Castellón y a vuestras familias que reconocemos en vosotros y vosotras lo mejor de esta sociedad. Porque los valores que representáis, aquellos sobre los que habéis construido día a día y entre todos el prestigio de esta institución, son los que anhela la ciudadanía. Respeto al Derecho, sentido de la responsabilidad, disciplina razonada, capacidad de sacrificio, entrega a los demás, solidaridad con los más vulnerables y lealtad democrática. Eso es lo que sois y eso es lo que necesitamos ser para superar los retos que el mundo en que vivimos nos plantea.

Lo celebramos en esta Comandancia como se está haciendo en cientos de dependencias de la Guardia Civil en toda España. Con vosotros y con vuestras familias. Hoy, también, por primera vez en los nuevos cuarteles de Morella y de Oropesa, que explicitan el renovado compromiso del Gobierno y de la sociedad con el trabajo que desempeñáis.

Porque comprometiéndonos con la Guardia Civil nos comprometemos con nuestro futuro. Lo dije hace unos días en la Comisaría provincial con motivo del Día de la Policía: no hay democracia sin seguridad, no hay libertad sin seguridad, no hay derechos sin seguridad. Y este axioma os sitúa en el eje central de las políticas públicas que el Estado debe abordar para garantizar la viabilidad de nuestro modelo de vida. Un servicio público policial capaz, eficaz y dinámico es imprescindible para el correcto desarrollo de una sociedad justa y equilibrada que lucha por su dignidad.

El coronel Cabello ha hecho referencia sumaria a la actividad de la Comandancia a lo largo de estos últimos meses. Sois acreedores de nuestro agradecimiento por ese trabajo continuo para defender los derechos individuales y colectivos de cada uno de nosotros. Por hacerlo desde el convencimiento de que es el servicio público prestado desde el Estado el que crea más y mejor sociedad, el que nos iguala a todos como ciudadanos y ciudadanas responsables de nuestros actos ante la comunidad.

Sabemos, no obstante, que tenemos que seguir trabajando para ampliar y consolidar los espacios de seguridad. Hay que mantener el esfuerzo público que nos ha permitido incrementar dotaciones y modernizar equipamientos en estos años. Pero, sobre todo, en el tiempo que vivimos se impone intensificar la cooperación con todas las administraciones para aunar esfuerzos y acrecentar la eficacia del Estado en esa tarea esencial.

En esta línea hemos puesto en marcha, a lo largo de este año, un nuevo mecanismo de relación con los municipios de nuestras áreas rurales. En una provincia como Castellón, con una marcada dicotomía entre los territorios del litoral y del interior, era imprescindible protocolizar el establecimiento de esas pautas de colaboración con los gobiernos locales de los municipios que no tienen constituidas, por su pequeña población y limitada capacidad presupuestaria, juntas locales de seguridad. De esta forma se vienen realizando reuniones periódicas de los mandos de esta Comandancia con responsables municipales a fin de establecer estrategias que permitan sensibilizar a la población sobre la necesaria colaboración ciudadana con la Guardia Civil y que ayuden a los profesionales del Instituto a definir con mayor exactitud la problemática específica de cada lugar. Quiero, en este sentido, agradecer muy sinceramente la voluntad de colaboración leal de nuestros alcaldes y alcaldesas en estos objetivos que aspiran a mejorar las condiciones de vida de sus conciudadanos.

Comandante Martínez, José. Mereces nuestro aprecio más sincero y el agradecimiento de la gente de esta tierra por tantos años de servicio y dedicación. El mes de enero pasarás a la reserva culminando una dilatada carrera al servicio de tus conciudadanos. Sé que tu proverbial discreción te estará generando cierta incomodidad en este momento, pero quiero dejar constancia pública de tu sentido del deber y de la disciplina, de tu profesionalidad y de tu gran humanidad.

Gracias Julio, querido coronel Cabello. Gracias por esos 40 años de pasión por la Guardia Civil y de entrega al Estado y a la sociedad. Este va a ser tu último día de la Patrona en el servicio activo. Cuando el próximo mes de abril pases a la reserva y eches la vista atrás serán muchos los recuerdos que se agolpen en tu memoria. Algunos, coronel, duros, muy duros, porque nadie te ha de explicar a ti, Julio, el significado de las palabras dolor, rabia, sinrazón, barbarie.

Pero tengo el convencimiento, porque te conozco lo suficiente para ello, que prevalecerá en tu mirada lo mucho que los distintos destinos y empleos que has desempeñado en la Guardia Civil te han aportado. Sé que sentirás agradecimiento por tantas experiencias vividas, por tantos amigos entrañables, por esa sensación del deber cumplido y del trabajo bien hecho.

Así será, sin duda. Y por ello quiero manifestarte mi reconocimiento y el del Gobierno de España y de la sociedad castellonense a tu compromiso con el Estado y con la ciudadanía. Con sus derechos y con sus libertades, Julio. Gracias, coronel, muchas gracias por tu lealtad y sentido del servicio público. También a ti, Merche, por estar ahí en todo momento, por lo mucho que de ti hay en esa brillante hoja de servicios del coronel Cabello.

Voy a terminar ya agradeciendo a quienes hoy nos acompañáis vuestra presencia. A todos cuantos habéis sido condecorados, enhorabuena. Entended este acto como muestra de gratitud por vuestro servicio a la sociedad. Y a vosotros y vosotras, hombres y mujeres de la Guardia Civil, instaros a que perseveréis en la consecución del compromiso colectivo de servicio, de ayuda a los demás, de proximidad y colaboración con la sociedad a la que servís.

Gracias a todos y a todas, buena suerte y buen día de la Pilarica.

11 octubre 2011

El Día de la Guardia Civil

Emitido en el programa Castellón en la onda de Onda Cero Castellón el 11 de octubre de 2011.

Buenos días Lorena:

Mañana, coincidiendo con nuestra Fiesta Nacional, es el día de la Guardia Civil. En todos los cuarteles de la Benemérita en nuestra provincia se celebrarán actos solemnes en los que los guardias civiles de Castellón reafirmarán su compromiso con la sociedad y ésta expresará su reconocimiento a la entrega y al sacrificio de los más de 1.400 agentes que velan por su seguridad.

Será un día de la Pilarica especial. Por primera vez los nuevos cuarteles de Morella y Oropesa acogerán esta celebración. Allí, como en toda la provincia, los alcaldes y alcaldesas de sus respectivas demarcaciones expresarán el respeto exigente que merecen nuestros guardias. Una manifestación de confianza en el servicio público policial como garante imprescindible de nuestra vocación de futuro.

Será también especial este 12 de octubre para dos guardias civiles ejemplares. Mañana el coronel Angel Julio Cabello y el comandante José Martínez celebrarán por última vez el Día de la Patrona en el servicio activo. En los próximos meses pasarán a la reserva, culminando así su carrera profesional al servicio de España, un relato de lealtad al Estado y de entrega a la sociedad que les hace dignos de nuestra admiración sincera.

Ellos y miles de guardias civiles como ellos en todo el país son los protagonistas de la profunda modernización del Instituto conocida en las últimas tres décadas. Un proceso apasionante que ha convertido a la Guardia Civil en un cuerpo de referencia entre todas las policías integrales del mundo. Así lo recordaremos mañana. Y así debe ser recordado en todo momento.

Y permíteme terminar, Lorena, manifestando mi afecto y consideración a las familias de nuestros agentes. Por tantas horas de espera y de incertidumbre, por tanto sacrificio callado, por tantas angustias compartidas. Gracias, muchas gracias.

A todas y a todos, buena suerte y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.

05 octubre 2011

La Policía de Castellón

Emitido en el programa Castellón en la onda de Onda Cero Castellón el 4 de octubre de 2011.

Buenos días Lorena:

Celebramos ayer en Castellón, como en el resto de España, el Día de la Policía. Una jornada importante para los funcionarios y las funcionarias del Cuerpo Nacional de Policía en nuestra tierra. Para ellos y para la sociedad castellonense que manifestó ayer su reconocimiento al esfuerzo, el sacrificio, la profesionalidad y el buen hacer de esos hombres y mujeres que trabajan cada día para garantizar nuestros derechos y nuestras libertades.

Lo hicimos, por primera vez, en el nuevo edificio de la Comisaría provincial, esa casa de los derechos de todos que ayer se convirtió en espacio de encuentro. Sentí emoción en ese acto, Lorena: ¡tantos años deseando la gente de Castellón contar con una comisaría moderna, adecuada para la prestación de un servicio de tanta importancia para la comunidad! Y allí estábamos todos: los representantes de las instituciones, de la sociedad civil y la Policía.



Es bueno, muy bueno, que todos sepamos valorar el papel del Cuerpo Nacional de Policía. Que reconozcamos su aportación decisiva a la cotidianeidad democrática, a la construcción de nuestra vida en libertad, a la defensa de la dignidad ciudadana y del interés general. Porque el servicio público policial es un eje esencial de nuestro sistema de vida y de nuestro modelo de sociedad.

Por todo ello me vas a permitir que rinda homenaje público desde esta ventana a quienes velan, a veces desde la incomprensión, por nuestros derechos. A su entrega constante para salvaguardar la libertad de cada uno de nosotros. A su determinación para preservar la integridad física, moral o patrimonial de los castellonenses.

Gracias, pues, a la Policía de Castellón. Gracias al comisario jefe provincial Jorge Marti, al segundo comisario Miguel Ángel del Riego, a los inspectores-jefe de brigada, a los inspectores, subinspectores, oficiales y agentes y al resto de empleados públicos de la Comisaría. Gracias por vuestra lealtad al Estado y vuestra entrega incondicional a esta sociedad.

A todas y a todos, buena suerte y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.

04 octubre 2011

Discurso pronunciado con motivo de la celebración del Día del Cuerpo Nacional de Policía en Castelló de la Plana el 3 de octubre de 2011

Un año más hemos sido convocados a este acto de reconocimiento público al compromiso de los hombres y mujeres del Cuerpo Nacional de Policía con la ciudadanía castellonense. De nuevo estamos aquí para acompañaros en el día de los Ángeles Custodios y para agradeceros vuestro ejemplo de entrega al servicio público en beneficio de todos y de todas.


Este es, además, un año muy especial. Es el primer Día de la Policía que celebramos aquí, en esta comisaría. Sé, Jorge, lo que esto supone para los policías de Castellón en cuanto a la dignificación de vuestro espacio de trabajo. Y debéis saber, también, lo que representa para la gente de esta tierra, que durante años aspiró a que su Policía pudiera trabajar en las condiciones que exige la prestación de un servicio público imprescindible para garantizar la realización del proyecto vital de cada uno de nosotros.

Porque no hay democracia, ni derechos, ni libertades sin un servicio público policial de calidad. Mirad, en los albores de nuestro mundo moderno, el 26 de agosto de 1789, la Asamblea Nacional Constituyente francesa establecía en el artículo XII de su Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano que: "Siendo necesaria una fuerza pública para garantizar los derechos del hombre y del ciudadano, se constituirá ésta fuerza en beneficio de la comunidad, y no para el provecho particular de las personas a las que ha sido confiada."

Ese es el fundamento de la acción policial en las sociedades democráticas. Esa es su legitimidad: el beneficio de la comunidad, el interés general, la defensa de la ciudadanía, la garantía de sus derechos. Así lo hacéis día a día y así os lo reconocen los ciudadanos al situar al Cuerpo Nacional de Policía entre las instituciones españolas más valoradas según reiteran los estudios del Centro de Investigaciones Sociológicas.

Es bueno pues que lo proclamemos. Es bueno para todos que todos sepamos que sois piedra angular de nuestro sistema de vida y organización social. Que sin vuestra entrega, sin vuestra dedicación, sin vuestro sentido del deber no es posible la convivencia democrática. Los ciudadanos tienen el derecho esencial a sentirse seguros, a construir su espacio de futuro con la certeza de que una Policía eficaz, bien equipada y dirigida va a amparar su libertad y la de los suyos. Y quienes tenemos responsabilidades públicas debemos fomentar esa percepción en base a una información veraz y sincera que no conozca de tentaciones cortoplacistas. Es una obligación de lealtad hacia la ciudadanía y de respeto con los profesionales que nadie puede olvidar.

Gracias, mil gracias a todos cuantos integráis esta Comisaría provincia. En nombre del Gobierno y, especialmente, en nombre de la gente de Castellón.

Vivimos tiempos muy difíciles. Algunos han dicho que hemos dejado atrás la sociedad del riesgo para entrar en la sociedad de la turbulencia. Tal vez, lo cierto es que poco sobre lo que ayer teníamos certidumbre hoy parece irrebatible. Por ello es imprescindible que aquellos servicios públicos que constituyen el eje vertebral de nuestra convivencia y de nuestra capacidad de generar futuro sean reconocidos, respetados, valorados y salvaguardados de las inclemencias del tiempo que atravesamos. Los recursos públicos son, lo han sido siempre, limitados y es obligación, también lo ha sido siempre, de quienes los gestionan hacerlo con la virtud de la austeridad y con el buen criterio del sentido común.

En este contexto de dificultad, los servidores públicos ven acrecentada la exigencia de su compromiso con la sociedad. Lo sabéis bien los funcionarios y funcionarias de esta casa que cada día renováis ese compromiso de lealtad al Estado y de servicio a la sociedad con la convicción de quien tiene el importantísimo encargo de la ciudadanía de garantizar sus derechos y sus libertades. La gente de Castellón nos sentimos en deuda con quienes os jugáis la vida a diario por defender nuestra dignidad.

Durante estos años no he dejado de aprender ni un solo día de vuestra voluntad de servicio. En tiempos prósperos como en tiempos difíciles. Esa implicación radical con el presente y el futuro de los ciudadanos y ciudadanas de nuestra provincia, tantas horas de trabajo discreto, de dedicación, de sacrificio, de incomprensión. Y tantas satisfacciones, también, por el trabajo bien hecho y por el reconocimiento ciudadano. Quienes hoy habéis sido condecorados ejemplificáis mejor que nadie ese carácter abnegado y valeroso de la Policía. Vosotros y vuestras familias merecéis nuestra admiración sincera, y la de toda la sociedad de Castellón.

Jorge, querido Comisario, un año más el Día de la Policía es un día importante para Castellón. Aquí estamos todos, en esta casa de derechos que es la Comisaría provincial, para manifestaros el afecto que merecéis. Para haceros llegar el aliento de vuestros conciudadanos. Para deciros que sigáis trabajando para que entre todos podamos seguir construyendo un futuro de dignidad.

Llevas seis años al frente de esta Comisaría. Seis años que han conocido la mayor modernización y crecimiento que el Cuerpo ha experimentado en Castellón. Gracias siempre por tu lealtad y por tu profesionalidad, por saber dar en cada momento el consejo certero. Por liderar un equipo de excelencia que se hace acreedor cada día del respeto de esta tierra. Queda mucho todavía por hacer, lo sabes comisario y lo sabéis todos; pero no es menos cierto que el largo camino recorrido ha sido intenso y apasionante hasta llegar a lo que hoy es el Cuerpo Nacional de Policía en Castellón.

Y ya para terminar, permitidme recordar aquí a aquellos agentes que perdieron su vida o su salud defendiendo los derechos y las libertades de todos nosotros. Y a sus familiares, que sintieron el dolor y el desconsuelo de la pérdida.

A todos y a todas, de todo corazón, muchas gracias

22 enero 2011

Construyendo seguridad

Publicado en Mediterráneo el 22 de enero de 2011.

Esta semana hemos inaugurado la nueva Comisaría provincial del Cuerpo Nacional de Policía en Castellón. El vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ana Botella, presidieron este miércoles la inauguración oficial de un edificio que simboliza el compromiso del Ejecutivo con un servicio público policial moderno y eficaz para nuestra tierra.

Casi siete millones de euros invertidos en los más de 7.500 metros cuadrados de una comisaría que venía siendo demandada por la sociedad castellonense desde hace mucho, demasiado tiempo. Un edificio modélico, energéticamente eficiente, en cuya construcción se han empleado casi siete mil metros cuadrados de materiales cerámicos diseñados y fabricados en nuestra tierra. Un edificio que añade valor urbanístico y ciudadano al entorno en el que ha sido levantado. Un edificio, en fin, que permite a nuestra Policía desarrollar su esencial contribución a la sociedad en condiciones propias de su alta cualificación profesional.

Han tenido que pasar treinta años para que nuestra ciudad volviera a inaugurar un edificio policial de nueva construcción. En 1981 se puso en servicio la Comandancia de la Guardia Civil, en Rafalafena. Tres décadas después, el Gobierno pone a disposición de nuestra sociedad la nueva Comisaría. Con la voluntad decidida de mejorar la seguridad de los y las castellonenses y de modernizar y hacer más eficaz la prestación de los servicios públicos en la provincia.

En menos de un año, desde el pasado mes de julio en que inauguramos el cuartel de la Guardia Civil en l’Alcora hasta la inauguración del de Oropesa en los próximos meses, pasando por la Comisaría y el cuartel de Morella, el Gobierno habrá puesto en servicio 15.000 metros cuadrados de instalaciones policiales en la provincia, con una inversión de más de 13 millones de euros. Para seguir construyendo seguridad para la gente y las empresas de nuestra tierra.

Hoy el Cuerpo Nacional de Policía tiene en Castellón más y mejores medios humanos, técnicos y tecnológicos que nunca. La plantilla policial se ha incrementado en los últimos cinco años en un 75 por 100. Todo ello nos garantiza una mayor capacidad de respuesta ante los retos de la nueva delincuencia. No es casual, por ello, que la tasa de criminalidad sea ahora muy inferior a la del trienio negro 2001-2003. Y vamos a seguir trabajando para que la ciudadanía, en este tiempo de dificultades, se sienta segura y pueda seguir construyendo sus proyectos de vida futura con confianza y sosiego.

Como representante del Gobierno de España en Castellón, quiero aquí manifestar mi agradecimiento al Ayuntamiento de la capital, que cedió el solar sobre el que se ha construido la Comisaría provincial. A Juan María Calles, que impulsó como subdelegado del Gobierno el proceso que ahora ha culminado. Al comisario jefe provincial, Jorge Marti, y al equipo directivo del Cuerpo Nacional de Policía en Castellón, por las muchas horas empleadas en el seguimiento del proyecto. A los sindicatos policiales y a todos los funcionarios y funcionarias de la Comisaría, por su dedicación y esfuerzo continuo, en las viejas instalaciones de la Ronda Magdalena durante muchos años, como en las nuevas de la Ronda Este en las últimas semanas de mudanza y adaptación al nuevo espacio. Y a los ciudadanos y ciudadanas castellonenses, destinatarios de esta nueva infraestructura, que han contribuido a financiar con sus impuestos la nueva sede de la Policía de Castellón.

18 enero 2011

La Comisaría que merecemos

Emitido en el programa Castellón en la onda de Onda Cero Castellón el 18 de enero de 2011.

Buenos días Lorena:

Me vas a permitir que, desde esta ventana, salude a vuestra nueva directora, Ana Belén Vicente, y le desee la suerte que merece en este nuevo reto profesional. Porque la sociedad castellonense precisa de medios de comunicación comprometidos con nuestro futuro, desde el sentido común, la voluntad de superación y el respeto a la diversidad, mucha suerte Ana.

Estamos hoy en la víspera de un día muy importante para la ciudad de Castellón. Mañana, miércoles, a las 12 del medio día, el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, inaugurará la nueva comisaría provincial del Cuerpo Nacional de Policía.

Han pasado tres décadas, ¡30 años!, desde que se inaugurara el último edificio policial de nueva construcción en nuestra capital. En 1981 fue la comandancia provincial de la Guardia Civil en Rafalafena. Mañana, la comisaría, en la Ronda Este.

El proyecto que impulsara en 2005 el entonces subdelegado del Gobierno Juan María Calles ha culminado en un edificio emblemático para la ciudad, para su ciudadanía y para los funcionarios y funcionarias del Cuerpo Nacional de Policía en Castellón.

Casi siete millones de euros para levantar unas instalaciones modélicas que nos permitieran abandonar la vieja comisaría de la Ronda Magdalena. Una aspiración de todos los castellonenses que el Gobierno de España presidido por Rodríguez Zapatero afrontó con determinación. Hoy tenemos 8.000 metros cuadrados para prestar un servicio público policial de calidad, cuatro veces más que hace apenas un mes. Y hemos incrementado de forma muy notable nuestra plantilla de policías, y sus equipamientos técnicos y tecnológicos. Todo ello para garantizar más seguridad, más derechos y más libertad a los y las castellonenses.

Quiero agradecer al Ayuntamiento de la capital la cesión del solar sobre el que se ha construido la comisaría. Y a los hombres y mujeres de esta tierra el aliento y la confianza que siempre han prestado a la Policía de Castellón.

A todas y a todos, buena suerte. Y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.

08 enero 2011

Carreteras más seguras

Publicado en Mediterráneo el 8 de enero de 2011


Hace unos días, el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, hacía público el balance de seguridad vial de 2010. En él se destacaba que por séptimo año consecutivo ha descendido la inseguridad en las carreteras españolas. Durante el año que acaba de terminar han muerto 1.730 ciudadanos y ciudadanas víctimas de accidentes de circulación; y 7.954 han sufrido heridas de gravedad. Son cifras dolorosas, sin duda. Miles de familias españolas han visto truncado su proyecto de vida en la carretera.




No obstante, 2010 ha consolidado la tendencia de los últimos años en la fuerte disminución de la siniestralidad vial. En el trienio 2001-2003 las víctimas mortales fueron 12.027; en 2008-2010 han sido 5.813. Por lo que se refiere a los heridos graves, se ha pasado de 57.130 en los tres primeros años de la década a 28.292 en el último trienio. Esta evolución ha permitido bajar significativamente el promedio diario de muertos en nuestras carreteras: hemos pasado de 10,9 en 2003 a 4,7 en 2010. En Castellón, el año recién concluido, han muerto 27 personas, 35 menos que en 2009 y 80 menos que en 2003.

 



Tras estas cifras sigue habiendo dolor, mucho dolor. Pero, también, esperanza. Miles de hombres y mujeres siguen con vida gracias a esa evolución. En los últimos siete años hemos reducido en un 57 por ciento las víctimas mortales. Hay que retrotraerse hasta 1963 para encontrar una cifra similar de muertes a las producidas en 2010; entonces nuestro parque de vehículos era de 1,7 millones, hoy superamos los 31 millones.

A lo largo de estos años hemos avanzado notablemente en el ranking europeo de seguridad vial. Así, mientras en 2003 ocupábamos el puesto 17, por detrás de Eslovenia, Estonia o Eslovaquia, en 2009 habíamos avanzado hasta el puesto 9, muy cerca de Dinamarca y por delante de países como Francia o Italia. Este es un logro colectivo, sin duda. Un logro de país, del que debemos sentirnos razonablemente satisfechos como sociedad.

El Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero entendió desde el primer momento que era radicalmente inaceptable que 4.000 compatriotas perdieran su vida cada año sobre el asfalto. O que 19.000 sufrieran graves heridas en accidentes de tráfico. Por ello se redobló el esfuerzo que durante tantos años se venía realizando en este ámbito. Desde 2004 se han incrementado de forma significativa los medios técnicos y tecnológicos contra la inseguridad vial; se ha puesto en marcha el permiso de conducir por puntos; ha entrado en servicio la Fiscalía Especial para Delitos contra la Seguridad Vial; se ha modificado el Código Penal para sancionar con mayor dureza a quienes ponen en riesgo la vida de sus conciudadanos en la carretera; y se ha mejorado nuestra red viaria.

Algunos hicieron chanza del carnet por puntos, o de los radares, o de la restricción en el consumo de alcohol… o de tantas cuestiones amparándose en su, decían, libertad para actuar como les viniera en gana. Hasta un expresidente del Gobierno se sumó al coro para pontificar contra esas medidas: “Déjame que beba tranquilamente; no pongo en riesgo a nadie ni hago daño a los demás”, dijo públicamente Aznar en 2007. Hoy suenan muy lejanas y sin crédito esas palabras. 

Hemos hecho un buen trabajo, todos, las autoridades y la ciudadanía. Y hemos de seguir en ese empeño colectivo que nos hace mejores como sociedad. Porque no podemos consentir que la irresponsabilidad o la falta de escrúpulos de unos pocos acabe con la tranquilidad, el bienestar o la vida de la inmensa mayoría.

12 octubre 2010

Discurso con motivo de la celebración del día de la patrona de la Guardia Civil en Castelló de la Plana el 12 de octubre de 2010

Un año más nos hemos convocado aquí para honrar el trabajo de los guardias civiles de Castellón. Nos dice el diccionario de la Real Academia Española que benemérito es quien es digno de reconocimiento. Por ello, hoy, día de la patrona de este Benemérito Instituto, el día del Pilar, nuestra fiesta nacional, reconocemos públicamente el esfuerzo abnegado de hombres y mujeres que velan a diario por nuestra dignidad, por nuestros derechos y por nuestras libertades. Y permitidme que recuerde ahora a los muchos guardias civiles que, en estos momentos junto a otros empleados públicos, están alerta frente a los efectos indeseados del temporal marítimo y de la lluvia en nuestras comarcas.

Por cuarto año me dirijo a vosotros y vosotras desde este templo del servicio público que es la Comandancia de la Guardia Civil en nuestra provincia. Un espacio público que simboliza el compromiso del Estado, del Gobierno y del conjunto de nuestras instituciones con la ciudadanía castellonense. Hoy, aquí, está el sentir de los 600.000 ciudadanos y ciudadanas que viven y trabajan en Castellón, su reconocimiento hacia vosotros.

Teniente coronel Cabello, querido Julio. Hace ahora un año que te incorporaste a esta Comandancia. Tenías el difícil reto profesional de consolidar y dar continuidad al trabajo de José Manuel Díez Cubelos. Ten la certeza de haber afrontado con determinación ese reto. Durante este tiempo tu voz al otro lado del teléfono cada día, o en nuestros encuentros habituales en la Subdelegación o en esta casa o en los cuarteles y puestos de la provincia o en las reuniones de oficiales…, tu voz, digo, ha sido la voz de la lealtad razonada, del sentido común, del compromiso con esta tierra, de la vocación de servicio a la sociedad y al Estado. Gracias, Julio, por tu trabajo y por tu amistad en un tiempo difícil como el que vivimos. Gracias en mi nombre y en el del Gobierno de España y, sobre todo, en nombre de la gente de esta tierra.

En los últimos años, la Comandancia, su organización, su presencia en el territorio, sus métodos de trabajo, su equipamiento, se han transformado en profundidad.

Este año hemos inaugurado la primera casa-cuartel desde 1981. Un buen número de nuestros guardias no habían nacido ese año. No me satisface; me ruboriza, en verdad. ¡29 años sin poner en servicio un nuevo cuartel de la Guardia Civil en Castellón! Por ello sentí, como representante del Gobierno y especialmente como castellonense, que la inauguración del cuartel de l’Alcora el pasado mes de julio era un acto de justicia hacia vosotros que abría un tiempo nuevo.

¡No dejaremos pasar 29 años más para dotaros de nuevos cuarteles! La semana pasada se recepcionó el cuartel de Morella, que comenzará a dar servicio a los ciudadanos y ciudadanas de els Ports muy pronto. Y a comienzos de 2011 concluirán las obras del de Oropesa. De esta forma, en un año Castellón contará con 8.000 metros cuadrados nuevos construidos para mejorar el servicio que la Guardia Civil presta en nuestras comarcas. Si a ello unimos los 7.000 metros de la nueva comisaría del Cuerpo Nacional de Policía en esta ciudad, vamos a poner a disposición de la sociedad 15.000 metros cuadrados de instalaciones policiales en menos de un año.

A ello hay que añadir el esfuerzo que el Ministerio del Interior, en colaboración con la Diputación y los ayuntamientos, está haciendo para renovar viejos equipamientos. Como la rehabilitación integral del cuartel de Vilafamés inaugurada en 2009 o el de Segorbe, que muy pronto estará culminada.

A algunos esto les parece insuficiente. Tal vez. Todos quisiéramos más y mejores cuarteles, como queremos más y mejores colegios, o residencias para mayores, hospitales, carreteras y centros de acogida para mujeres maltratadas. Pero esto es lo que hoy, con los recursos de que disponemos, podemos ofrecer a la ciudadanía. Seguiremos trabajando, no os queda ninguna duda, para dignificar las condiciones en que los agentes prestan su servicio público policial.

Desde 2006, el catálogo de la Guardia Civil en Castellón se ha incrementado en un 51 por cien, pasando de 1.000 a 1.513 efectivos. Durante ese tiempo la población de vuestra área de competencia ha crecido en un 9 por cien. De este modo hemos pasado de 319 agentes por habitante en 2004 a 246 en la actualidad.

Este esfuerzo nos ha permitido aumentar significativamente la presencia del Instituto en el territorio. En la Vall d’Uixó, por ejemplo, hemos pasado en cinco años de 35 a 83 efectivos; en Burriana de 55 a 96; en Onda de 18 a 48; en Almassora de 23 a 46; en Oropesa de 18 a 49; en Cabanes de 10 a 28; en Peñíscola de 20 a 35; o en Vinaròs de 51 a 74. Porque garantizar la seguridad de los ciudadanos constituye una de las políticas estratégicas del Gobierno y no vamos a renunciar a ese compromiso.

Tenemos más y mejores medios que nunca para luchar contra la delincuencia. Y así nos lo dice la evolución de las tasa de criminalidad. Por ello debemos extremar, quienes trabajamos para la sociedad desde las instituciones públicas, nuestro sentido de la responsabilidad. Nos dejó escrito Epicteto en su Enchiridion, hace 2.300 años, que “lo que inquieta a las personas no son los hechos en sí, sino lo que interpretan como hechos”. Hagamos, pues, un esfuerzo todos por no inquietar más a los ciudadanos de lo que las dificultades ciertas del presente les inquietan.

Porque la sociedad precisa de confianza en el Estado y las instituciones. Y las víctimas de la delincuencia requieren de un trato digno y de actuaciones eficaces que restituyan su tranquilidad. A ellas pido disculpas públicas disculpas por no haber podido evitar su daño. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado seguirán esforzándose, día a día, para agrandar los espacios de seguridad y poner a disposición judicial a quienes no sepan, no puedan o no quieran respetarlos.

Quiero dirigirme ahora a los jóvenes guardias que se han ido incorporando en los últimos años a esta Comandancia. Mirad, el Estado, la Administración es la casa de lo público, es el espacio desde el que se fabrican los derechos, desde el que se garantiza la seguridad y la igualdad de oportunidades para todos y para todas. Así lo creo, y lo creo con convicción. Y en él, vosotros y vosotras, los guardias civiles tenéis un protagonismo esencial. Sentidlo así y ejerced la dignidad del uniforme que os distingue con la exigencia que merece.

Porque formáis parte de una institución querida y valorada por nuestra sociedad. Honrad siempre la memoria de tantos guardias civiles que han dado lo mejor de sí por el servicio. Dejadme aquí recordar al capitán José María Galera Córdoba y al alférez Abraham Bravo Picallo que, junto al intérprete Ataollah Taefik Alili, caían el pasado 25 de agosto víctimas de un atentado en la base española de Qala i Naw, en Afganistán. Fueron abatidos a tiros mientras desempeñaban su misión de formación y adiestramiento de la policía afgana. El ejemplo de estos servidores públicos, su sacrificio por la causa de la libertad, la justicia y el progreso a miles de kilómetros de nuestro país expresa mejor que estas palabras el sentido de vuestro compromiso radical con la sociedad y con la patria.

Quiero significar en tres apellidos mi admiración por todos vosotros. Tres hombres cabales simbolizan hoy, aquí y para mí aquello que decía la cartilla del Cuerpo en 1852: “el guardia civil debe ser prudente sin debilidad, firme sin violencia y político sin bajeza. No debe ser temido sino de los malhechores, ni temible salvo a los enemigos del orden”.

Gálvez, Rico y Cobo. Comandante, tu magisterio policial, tu compromiso ciudadano y tu disponibilidad para el servicio te han hecho acreedor del respeto y la consideración de cuantos tenemos el inmenso honor de trabajar contigo. Enhorabuena, Tomás.

El capitán Rico dejará en las próximas semanas nuestra Comandancia. Ángel, no olvidaremos tu sentido de la responsabilidad ni tu vocación de servicio. En ti deben mirarse nuestros jóvenes guardias para entender con plenitud qué significa ser guardia civil. Gracias por siempre, capitán.

Y a ti, Vicente, gratitud inmensa. Sabes que no debo ni puedo decir más. Sólo reconocerte tu decisiva contribución para hacer mejor esta Comandancia, tu entrega durante tantos años, tu afán por ejercer siempre tu trabajo con profesionalidad admirable.

A las distintas asociaciones profesionales de guardias civiles, expresaros el respeto del Gobierno por vuestro trabajo en aras de las mejores condiciones para que los agentes del Instituto presten su servicio adecuadamente. Hemos recorrido un largo camino. Y sabemos lo que queda todavía por andar, con la convicción de que, desde la lealtad mutua, encontraremos la ruta de la excelencia en la que todos coincidimos.

Voy a terminar ya agradeciendo a quienes hoy nos acompañáis vuestra presencia. A todos cuantos habéis sido condecorados, enhorabuena. Entended este acto como muestra de gratitud por vuestro servicio a la sociedad. A los familiares, por tantos desvelos y sacrificios, por ese apoyo constante sin el que sería imposible superar las dificultades cotidianas a las que se enfrentan nuestros agentes. Y a vosotros y vosotras, hombres y mujeres de la Guardia Civil, instaros a que perseveréis en la consecución del compromiso colectivo de servicio, de ayuda a los demás, de proximidad y colaboración con la sociedad a la que servís.

Gracias a todos y a todas, buena suerte y buen día de la Pilarica.

04 octubre 2010

Discurso pronunciado con motivo de la celebración del Día del Cuerpo Nacional de Policía en Castelló de la Plana el 4 de octubre de 2010

Un nuevo año tengo el honor de presidir los actos de celebración de la festividad de los Santos Ángeles Custodios, patronos del Cuerpo Nacional de Policía. Gracias a todos y a todas por acompañarnos en este acto tan entrañable para cuantos forman parte del Cuerpo Nacional de Policía y de los cuerpos generales adscritos.

Quiero trasladaros mi felicitación y la del Gobierno de España a los más de 500 servidores públicos que prestáis vuestro servicio a la sociedad en las comisarías de Castellón de la Plana y Vira-real. Felicitaros por vuestra entrega diaria para garantizar el ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos y ciudadanas castellonenses. Agradeceros vuestro compromiso ejemplar con la seguridad personal y colectiva de todos nosotros.

Porque ese compromiso es parte esencial del ADN del Cuerpo. Ya la Real Cédula que dictara en 1824 Fernando VII creando la Policía General del Reino, os encomendaba poner a disposición de los jueces a quienes vulnerasen los derechos de la ciudadanía, “garantizando, se decía, el bien y la seguridad pública” en nuestras ciudades.

Nacisteis hace casi dos siglos como policía urbana y seguís siéndolo hoy, además de ser también competentes en diversas materias en todo el territorio nacional. Desempeñáis, pues, un papel esencial en la construcción de la convivencia, del bienestar y del progreso de los más de 230.000 hombres y mujeres que viven en las dos mayores ciudades de la provincia, Castellón de la Plana y Vila-real, y de otros muchos miles de ciudadanos que transitan por ellas a diario.

Estáis en primera línea en la defensa de los derechos de todos y cada uno de nosotros. Sois piedra angular en la relación del Estado con la ciudadanía, porque sin seguridad no hay Estado, ni derechos, ni libertad, ni ciudadanos. Por ello, en estos momentos difíciles para nuestra sociedad, os ruego que extreméis el compromiso que da sentido a vuestro trabajo. Que sigáis perseverando en la mejora del servicio público policial en Castellón. Que deis valor ahora, más que nunca, a la responsabilidad que contrajisteis cuando decidisteis formar parte del Cuerpo Nacional de Policía.

Es en el tiempo de incertidumbre en que vivimos cuando los ciudadanos ansían con mayor intensidad la certeza de la seguridad. Y ahí, la Policía, no sólo pero también, es una de las referencias que buscan para transitar este momento crucial.

Conviene, no obstante, insistir en una idea que vengo reiterando años tras año desde esta tribuna. La acción policial ha de ir acompañada de otras políticas públicas (sociales, educativas, urbanísticas,…) para hacer más seguras nuestras ciudades. Es imperativo desarrollar políticas de prevención que contribuyan decisivamente no sólo a disminuir la delincuencia sino también a promover la consolidación de una cultura ciudadana de la prevención imprescindible en la gobernabilidad urbana.

Porque trabajar por la prevención desde los poderes públicos es también trabajar por crear comunidad, por hacerla corresponsable de la calidad de vida y el bienestar de sus vecinos y por reconocer y posibilitar su papel en la gestión de los conflictos y del uso compartido del espacio urbano. Cuanto más achiquemos los ámbitos de exclusión y más ensanchemos el horizonte de la convivencia responsable e integradora, más eficaz será el trabajo de nuestra Policía.

Desde 2006, el catálogo del Cuerpo Nacional de Policía en la Comisaría Provincial se ha incrementado en 193 agentes, lo que representa un 75 por cien más. En Castellón hemos pasado de 201 a 355 policías y en Vila-real de 55 a 94.

Este esfuerzo del Gobierno de España y del conjunto de la sociedad por incrementar las dotaciones del Cuerpo Nacional de Policía en nuestra tierra ha permitido que hoy tengamos la mejor ratio policial de los últimos 15 años, a pesar del gran crecimiento demográfico experimentado en este tiempo. Mientras la población de la conurbación Castellón-Vila-real ha crecido un 26 por cien desde 2000, la dotación del Cuerpo lo ha hecho en un 75 por cien. Ese incremento en el catálogo se ha producido en los últimos cuatro años, de tal forma que si en 2005 teníamos un policía nacional por cada 837 habitantes, hoy esa cifra ha descendido a 525.

El notable reforzamiento de las plantillas del Cuerpo Nacional de Policía en Castellón, unido a la mejora de los recursos técnicos y materiales nos ha permitido dar una mejor respuesta a la delincuencia en los últimos años. Así lo refleja, rotundamente, la evolución de las tasas de criminalidad, de eficacia policial y de detenciones.

Hoy tenemos un marco de convivencia razonablemente seguro en nuestra tierra. El trabajo conjunto de la Policía y de la Guardia Civil, con la colaboración de las policías locales, ha permitido que la tasa de criminalidad en la provincia pase de los más de 57 delitos por cada mil habitantes en los años 2001 y 2002 a los 45 de 2009.

Es por ello necesario que todos nos esforcemos por acrecentar la seguridad subjetiva, por acompasar en la mayor medida posible la percepción que los ciudadanos tienen sobre su seguridad con la realidad. Aquí necesitamos la colaboración de los medios de comunicación, no para ocultar los hechos delictivos, sino para situarlos en su justa medida huyendo del sensacionalismo.

Comisario, el próximo año celebraremos esta festividad en el nuevo edificio de la Comisaría Provincial. En muy pocos meses la policía de Castellón comenzará a prestar su servicio a la ciudadanía en las modélicas instalaciones que han sido construidas en la Ronda Este de nuestra ciudad.

Va a ser, sin duda, un hito en la relación de Castellón con su policía. Vais a disponer de unas condiciones de trabajo mucho mejores que las actuales, tanto a nivel operativo como en la atención a los ciudadanos. Porque vuestra entrega, vuestro esfuerzo y vuestra dedicación lo exigen. Y porque la gente de Castellón, nuestra sociedad, lleva ya mucho tiempo demandando una Comisaría propia de una ciudad como la nuestra.

El vínculo de unión entre ese nuevo edificio y la ciudadanía lo construiréis vosotros y vosotras, los y las policías de Castellón, cada día con vuestro trabajo. Pero permitidme simbolizar esa comunión en el empleo para su construcción de más de 5.500 metros cuadrados de cerámica castellonense, tanto en el suelo técnico de todas sus plantas como en la fachada ventilada exterior.

Quiero, ya en este tramo final de mi intervención, agradecer el trabajo y la colaboración de los distintos sindicatos de la Policía. Sabéis, más allá de divergencias concretas, del esfuerzo del Gobierno y del Ministerio del Interior por mejorar las condiciones laborales de nuestros policías, por dotaros de más y mejores medios, por actualizar vuestra formación en la lucha contra el delito. Sin duda, buena parte del mérito de la excelencia del Cuerpo Nacional de Policía radica en el trabajo que los representantes y organizaciones sindicales policiales hacéis a diario. En estos momentos complicados, vuestra colaboración y sentido del servicio público son imprescindibles.

No voy a olvidarme aquí de los ciudadanos y ciudadanas que han sido víctimas del delito. Les pido disculpas por no haber podido evitar que sus derechos fueran conculcados. Y les reitero el compromiso del Gobierno y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado por hacer cada vez más segura nuestra sociedad y poner a disposición de la Justicia a quienes sean incapaces de respetar el marco de legalidad de que nos hemos dotado.

A quienes hoy habéis sido condecorados, señalaros que lo habéis sido por los servicios prestados a la sociedad a la que servís y que representáis mejor que nadie el carácter abnegado y valeroso de la Policía. Vosotros y vuestras familias merecéis nuestro reconocimiento sincero, y el de toda la sociedad de Castellón.

No puedo olvidar aquí a aquellos agentes que perdieron su vida o su salud defendiendo los derechos y las libertades de todos nosotros. Ni a sus familiares, que sintieron el dolor y el desconsuelo de la pérdida.

A todos y a todas, muchas gracias y buena suerte.

12 octubre 2009

Discurso con motivo de la celebración del día de la patrona de la Guardia Civil en Castelló de la Plana el 12 de octubre de 2009

Hace ya casi un siglo que cada 12 de octubre, en todos los acuartelamientos de la Guardia Civil se honra a la Virgen del Pilar como patrona del Cuerpo. Es vuestra fiesta grande. También es la fiesta de cuantos os respetamos y estimamos. Permitidme que, al comienzo de esta intervención, manifieste mi recuerdo sentido a los españoles víctimas del fanatismo terrorista dentro y fuera de nuestras fronteras. Por todos ellos, guardias civiles, policías, militares destacados en el exterior, y ciudadanos en general, seguiremos trabajando para erradicar la sinrazón de quienes hacen del terror su forma de vida.

En Castellón la gente os quiere. Ve en los y las guardias civiles el compromiso del Estado con la defensa de su vida y de sus bienes, con su voluntad de progreso, con su anhelo de libertad. Los hombres y las mujeres de Burriana o de Morella, de Montanejos o de Rosell, de la Alcudia de Veo o de Oropesa tienen el convencimiento de que vuestra presencia, vuestro trabajo, vuestra dedicación son imprescindibles para construir su proyecto de vida.

El Gobierno de España lo sabe. Y va a seguir implementando las políticas necesarias para que el servicio que prestáis sea cada vez mejor, para que contéis con los medios adecuados y para que seáis cada vez más eficaces dando seguridad a la ciudadanía.

Queda ya muy lejos aquel 12 de septiembre de 1844 en el que la Guardia Civil llevó a cabo su primera acción policial evitando el asalto, a la altura de Navalcarnero, de la diligencia de Extremadura. O la creación, el 7 de abril de 1902, de la sección de Velocipedistas del Cuerpo de la Guardia Civil. O el primer dispositivo de seguridad con guardias civiles de paisano establecido en octubre de 1903 en la feria de Baena para detener al bandolero Manuel López el Vizcaya.

La Guardia Civil se ha convertido, a lo largo del tiempo, en una policía integral reconocida en todo el mundo por vuestra profesionalidad, por vuestra capacidad de intervención y por vuestro alto grado de formación para afrontar y resolver los conflictos. Así os lo reconocemos también en nuestra tierra. Porque sabemos que constituís, junto al Cuerpo Nacional de Policía, el núcleo esencial del servicio público policial que el Estado debe ofrecer a la sociedad.

1.505 hombres y mujeres formáis hoy la plantilla de la Guardia Civil en Castellón. Sois 500 más que hace apenas cuatro años. Contáis con recursos materiales y tecnológicos adecuados para combatir la delincuencia y prestar vuestros servicios de auxilio a los ciudadanos.

No obstante, a pesar del gran esfuerzo de actualización de catálogos y equipamientos de los últimos años, el Gobierno va a continuar reforzando vuestra capacidad de actuación. En 2010, en un entorno presupuestario manifiestamente austero, el Ministerio del Interior incrementará en más del 3 por 100 sus recursos financieros para implementar las políticas de seguridad, con más de 5.800 millones de euros.

En línea con ese compromiso del Gobierno, a lo largo de este año hemos puesto en marcha la construcción de los nuevos cuarteles de Morella y Oropesa y se han reanudado las obras del de l’Alcora, después de años de parálisis. Así mismo, hemos dado por concluida la reforma integral del cuartel de Vilafamés, y muy pronto se hará lo propio con el de Segorbe. Quiero aquí agradecer la colaboración de la Diputación y de los ayuntamientos de estas últimas localidades, imprescindible para la culminación de esas obras de reforma. Sin duda, la cooperación leal y eficaz de las distintas administraciones del Estado, en este como en cualquier otro ámbito, es la mejor forma de atender las necesidades de los ciudadanos.

La puesta en servicio de esas nuevas instalaciones y la paulatina remodelación y actualización de las ya existentes permitirá ofrecer un mejor servicio público policial en nuestras comarcas. La importancia de este conjunto de actuaciones, a las que se unirán los cuarteles de Onda y Almassora, pendientes de licitación, y el de Vilafranca, cuyo proyecto ha sido ya redactado, cobra su alcance real si recordamos que la última reforma integral de un cuartel de la provincia se inauguró en 1996 y que el último cuartel de nueva construcción que entró en servicio lo hizo en 1986.

Vuestro trabajo diario y vuestra profesionalidad han permitido rentabilizar en beneficio de la sociedad el esfuerzo del Gobierno por dotados de más efectivos y mejores medios. Gracias por habernos permitido disminuir la tasa delincuencial en la provincia en los últimos años. Vosotros, guardias civiles, y los hombres y mujeres del Cuerpo Nacional de Policía en la provincia, sois los verdaderos artífices de esa tendencia favorable en la lucha contra el delito.

Gracias por ello. Y gracias por el ejemplo de compromiso y de entrega en momentos tan difíciles como los que vivimos a finales de julio en las tierras del Palancia o hace apenas unas semanas en la Plana. Permitidme que reconozca expresamente aquí el trabajo de los muchos guardias civiles que lucharon esforzadamente para proteger a la ciudadanía de la fuerza destructora del fuego y del agua.

Este año estamos celebrando el quincuagésimo aniversario de la constitución de la Agrupación de Tráfico. 50 años de compromiso con la seguridad vial en nuestras carreteras. 50 años trabajando para que nos sintamos más seguros y para que prevalezcan los derechos de todos frente a la irresponsabilidad y la falta de civismo de algunos. Permitidme pues que exprese mi agradecimiento, el del Gobierno y el del conjunto de la sociedad a los hombres y mujeres del Subsector de Tráfico de esta Comandancia. Nuestro reconocimiento a vuestra inestimable labor en la prevención de la siniestralidad vial y el control del tráfico; a vuestro trabajo humanitario de asistencia y ayuda a quienes sufren el dolor, a menudo irreversible, del asfalto. Reconocimiento, también, al alto grado de formación y especialización científica y tecnológica de vuestros equipos de reconstrucción de accidentes, esenciales para que la Justicia pueda establecer las responsabilidades derivadas de los siniestros en la carretera. Vosotros y vosotras, guardias de la Agrupación de Tráfico tenéis mucho que ver en el descenso continuado de la inseguridad vial en el último lustro.

Sirva este agradecimiento público a la labor del Subsector para significar el alto grado de formación y capacitación de las distintas especialidades que prestan su servicio en esta Comandancia. La Unidad de Policía Judicial, la Intervención de Armas y Explosivos, los servicios de Protección de la Naturaleza, Fiscal, Marítimo, Cinológico y de desactivación de Explosivos o el Equipo de Atención al Inmigrante.

Comandante Soler, muy pronto continuarás tu trayectoria profesional en Valencia. Tengo la seguridad de que te llevarás de esta Comandancia el recuerdo de la amistad y del trabajo bien hecho. Sin duda tu alta cualificación profesional se habrá visto enriquecida por la experiencia vivida entre nosotros. Gracias por tu compromiso y mucha suerte.

Esta semana tomará tu relevo el comandante Gálvez. Tomás, vas a iniciar una nueva etapa en tu ya dilatada vida de servicio en la Guardia Civil. Saben de tu capacidad en la compañía de Burriana, que has comandado en los últimos años, y en el norte de la provincia, donde trabajaste durante largo tiempo. Tu experiencia va a ser fundamental en el nuevo tiempo que comienza para esta Comandancia.

También tú, querido Miguel, teniente coronel Fresneda, nos dejas. El año pasado, en este mismo acto, terminé mi intervención despidiéndome de ti. Ninguno de los dos imaginábamos entonces que hoy compartiríamos de nuevo esta celebración de la patrona. Sé que donde vayas aportarás lo mucho y bien que sabes para hacer cada vez más eficaz al Instituto. Mucha suerte, Miguel.

Coronel Díez-Cubelos, durante los últimos cuatro años has sido tú quien has intervenido en este acto como jefe de la Comandancia de Castellón. Hoy estás aquí preparando el traslado hacia tu nuevo destino como jefe de la Comandancia de Granada. Quiero expresarte públicamente el reconocimiento del Gobierno de España al excelente trabajo que has realizado al frente de la Guardia Civil en nuestra provincia.

En lo personal, José Manuel, poco más puedo decirte que no sepas. Han sido muchas horas de conversación guiadas por la sinceridad, la discreción y la serenidad de criterio. Muchas preocupaciones compartidas, decisiones contrastadas e ilusiones perseguidas. Gracias, especialmente, por haberte conducido siempre con lealtad institucional y, también, personal. Gracias porque ese es, para mí, el supremo valor de la amistad. Seguiremos hablando, coronel, y no dudes de que continuaremos discutiendo sobre nuestro siglo XIX, convencido como estoy de que andas buscando argumentos para rebatirme.

En las próximas semanas el teniente coronel Cabello tomará posesión del cargo que tú has ejercido con tanto acierto. Su expediente lo acredita como excelente profesional y no dudo de que sabrá mantener el nivel que tú has dejado.

A todos cuantos habéis sido condecorados, enhorabuena. Entended este acto como muestra de gratitud por vuestro compromiso con la sociedad. Llevad con honor la medalla que la Benemérita os ha entregado.

Deseo expresar también mi gratitud a aquellas personas que han dedicado toda su vida al servicio público desde el cuerpo y que ahora se encuentran ya retirados o en la reserva. Estos veteranos son el ejemplo que debéis seguir los guardias más jóvenes; su experiencia, su profesionalidad y su dedicación deben serviros de guía en vuestra labor profesional.

Me dirijo ahora a vosotros y vosotras, a los familiares de los guardias de esta Comandancia. Sabed que este Instituto no sería lo que es sin vuestro apoyo, sin vuestro callado sacrificio. Sentid el legítimo orgullo de pertenecer al Cuerpo que desde hace 160 años vela por la seguridad de los españoles.

Voy a terminar ya agradeciendo a quienes hoy nos acompañáis vuestra presencia. Y a vosotros y vosotras, hombres y mujeres de la Guardia Civil, instaros a que perseveréis en la consecución del compromiso colectivo de servicio, de ayuda a los demás, de proximidad y colaboración con la sociedad a la que servís.

Gracias a todos y a todas y buen día de la Pilarica.

02 octubre 2009

Discurso pronunciado con motivo de la celebración del Día del Cuerpo Nacional de Policía en Castelló de la Plana el 2 de octubre de 2009

Estamos aquí otro año más celebrando el día de los Ángeles custodios, patrones del Cuerpo Nacional de Policía. Gracias a todos los que hoy nos acompañáis en este acto tan entrañable y que sirve para honrar a cuantos forman parte de la Policía y de los cuerpos generales adscritos.

Como dejó escrito el que fuera catedrático de Derecho Penal y Presidente del Centro Internacional de Investigación sobre la delincuencia, la marginalidad y las relaciones sociales Antonio Beristain en su libro Policía y sociedad democrática: "La actuación de las Fuerzas de Seguridad sirve de termómetro para medir el grado de respeto de una comunidad a los derechos humanos: 'dime la policía que tienes y te diré qué democracia has alcanzado'."

En una sociedad democrática como la nuestra los gobiernos tienen el mandato de la ciudadanía para garantizar la seguridad, la libertad y la igualdad de oportunidades de todos y cada uno de los hombres y mujeres que conforman el cuerpo social.

Vuestro trabajo se convierte por tanto en uno de los pilares esenciales del Estado de derecho en la España democrática, y es determinante para que los ciudadanos y las ciudadanas se sientan seguros y sean efectivamente libres.

La sociedad española disfruta hoy de una democracia plenamente afianzada. Y cuenta, para garantizarla, con una Policía ejemplar, compuesta por hombres y mujeres cabales, disciplinados, excelentes profesionales comprometidos con el imperio de la ley. Hombres y mujeres que habéis sabido ganaros el respeto y la admiración de toda la sociedad. Sois vistos por todos los ciudadanos honrados como garantía de sus derechos y sus libertades. Y por ello os consideran una de las instituciones más valoradas del Estado, como los estudios del Centro de Investigaciones Sociológicas vienen corroborando año tras año.

Hoy todo el mundo admite que la lucha contra la delincuencia no es una tarea exclusiva de las fuerzas policiales. El delito es un fenómeno complejo, variable y policausal en el que inciden múltiples factores de carácter individual, social e institucional. Pero aunque sólo con policía seremos incapaces de combatir el delito, es incuestionable que para combatirlo la policía juega un papel esencial. Una policía que debe ser eficaz para defender a nuestros ciudadanos y ciudadanas de la pequeña delincuencia callejera, así como de la delincuencia organizada, de la nacida en el seno de las relaciones de género y también de tipos de delincuencia más refinados como la financiera, la alimentaria, la medioambiental, la informática o la delincuencia asociada a la gestión pública e institucional.

Por eso, durante estos años, el Gobierno de España al que represento, ha realizado un gran esfuerzo para dotar al Cuerpo Nacional de Policía de los recursos materiales y humanos que le permitan dar respuesta eficaz a todos los fenómenos delincuenciales. Para continuar con ese compromiso, el Proyecto de Ley de los Presupuestos Generales del Estado para 2010, a pesar del contexto general de austeridad en el gasto, prevé destinar más de 5.800 millones de euros a las políticas de seguridad (un 3,2 por 100 más que en este ejercicio), especialmente dedicados a la lucha contra la delincuencia organizada en general y contra el terrorismo en particular, la lucha contra el tráfico de drogas y el blanqueo de capitales, la lucha contra la inmigración irregular, y la coordinación y especialización de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Estas políticas del Gobierno han permitido impulsar durante estos años en nuestra provincia:
  • La modernización de las estructuras y medios materiales con que cuenta la Policía en Castellón, lo que nos está permitiendo dar respuesta eficaz y preventiva contra la actividad delincuencial en la conurbación Castellón-Vila-real.
  • El incremento del número de efectivos con que cuenta la Policía Nacional en la provincia. De los 265 policías que configuraban nuestro catálogo en 2005 hemos pasado a 390 en la actualidad.
  • La construcción de una nueva Comisaría Provincial en la ciudad de Castellón, que a fecha de hoy se encuentra muy avanzada y que podrá ser inaugurada el próximo año.

Todo ello está posibilitando la implementación continuada de programas de calidad que incidan en la atención a las víctimas y demás usuarios de los servicios policiales, refuercen las estrategias preventivas y nos permitan mejorar la percepción subjetiva que los ciudadanos y las ciudadanas tienen de su seguridad. En esa línea, estamos estrechando la relación con los agentes sociales y promoviendo una estrategia de comunicación más eficaz que permita a la ciudadanía conocer en mejor medida el trabajo de su Policía.

Como consecuencia de todo ello, pero fundamentalmente gracias al esfuerzo denodado y a la profesionalidad de cuantos formáis parte de este equipo ejemplar, la Comisaría Provincial de Castellón se ha convertido en una de las más eficaces de España, habiendo conseguido el descenso sostenido de la delincuencia desde 2005 en Castellón y Vila-real y el incremento paralelo de la eficacia policial y del número de detenidos.

Buen trabajo en seguridad. Buen trabajo, también, en el resto de competencias que os reconoce nuestro ordenamiento legal. Los funcionarios y funcionarias de los cuerpos generales han expedido más de 100.000 DNIs y pasaportes electrónicos en el último año y han atendido a más de 56.000 ciudadanos extranjeros. Nunca os agradeceré lo suficiente vuestra dedicación.

Comisario, permíteme que concrete el compromiso de todos vosotros con el conjunto de la sociedad en un hecho puntual. A primera hora de la tarde del pasado 23 de julio la Policía de Castellón movilizó todos sus recursos ante el avance del fuego en las inmediaciones de las urbanizaciones de montaña en el oeste de nuestra ciudad. Los ciudadanos encontraron en vuestro valor y sentido del servicio público el apoyo que en esos momentos difíciles precisaban. Gracias a todos y a todas por ese ejemplo de solidaridad. Gracias también a la Guardia Civil y al resto de servicios de emergencias intervinientes en las tareas de rescate y de lucha contra el fuego.

Jorge, querido Comisario, quiero reconocer públicamente una vez más tu profesionalidad, tu entrega y tu buen hacer. Tú, el equipo de dirección que comanda la Comisaría y los funcionarios y funcionarias que tienes a tu cargo sois los principales responsables del buen trabajo hecho y de sus excelentes resultados. La gente de Castellón y Vila-real nos sentimos en deuda con quienes os jugáis la vida a diario por defender nuestra dignidad.

A quienes hoy habéis sido condecorados, señalaros que lo habéis sido por los servicios prestados a la sociedad a la que servís y que representáis mejor que nadie el carácter abnegado y valeroso de la Policía. Vosotros y vuestras familias merecéis nuestro reconocimiento sincero, y el de toda la sociedad de Castellón.

No puedo olvidar aquí a aquellos agentes que perdieron su vida o su salud defendiendo los derechos y las libertades de todos nosotros. Ni a sus familiares, que sintieron el dolor y el desconsuelo de la pérdida.

A todos, de todo corazón, muchas gracias.

12 octubre 2008

Discurso con motivo de la celebración del día de la patrona de la Guardia Civil en Castelló de la Plana el 12 de octubre de 2008

Este año Raúl, Fernando y Juan Manuel no podrán celebrar el día de la Pilarica, de la patrona de la Guardia Civil. Hoy Raúl, Fernando y Juan Manuel no formarán en su acuartelamiento para vivir con sus compañeros y compañeras y con sus familias esta fiesta de hermandad y reconocimiento. Al grito fascista de “viva la muerte” fueron asesinados por la vileza de quienes siguen empeñados en someter nuestra libertad y en quebrantar violentamente nuestros derechos. Raúl Centeno, Fernando Trapero y Juan Manuel Piñuel murieron por servir a nuestra democracia frente al fanatismo etarra. Para ellos y para sus familias, nuestro recuerdo y admiración. Para los terroristas, el mayor de los desprecios.

Por más que lo intenten no podrán suplantar la voluntad de los demócratas. La fortaleza de nuestro Estado de Derecho acabará con esa forma necrófila y totalitaria de entender la vida. Ellos lo saben. Y nosotros también. Saben que más pronto que tarde serán derrotados y la libertad prevalecerá por encima del terror.

José Manuel, quiero trasladaros la sincera gratitud de la sociedad castellonense por vuestra abnegada voluntad de servicio hacia la comunidad de la que formáis parte. “Todo por la Patria”, se lee en los cuarteles de la Guardia Civil. Esa patria somos todos, somos los hombres y mujeres que sentimos y queremos nuestra tierra y nuestra forma de ver y entender el mundo. Esa patria es nuestra democracia, nuestra justicia social, nuestros derechos, nuestra libertad, nuestra dignidad. Gracias por defender, en definitiva, nuestro sentido de ciudadanía.

Hoy, como en tantos otros cuarteles de toda España, nos congregamos aquí para celebrar con la Guardia Civil el día de la Patrona. Es también el momento de manifestar el reconocimiento de la gente hacia vosotros. Los ciudadanos y las ciudadanas quieren que sepáis que os necesitan. Os necesitan muchas mujeres, que siguen sufriendo esa otra forma de terrorismo que es la violencia machista; os necesitan los jóvenes que no quieren sentir la coerción de quienes hacen del comercio ilícito e inmoral de la droga su medio de vida; os necesitan los agricultores que confían en la integridad de sus cosechas y de su entorno para seguir cuidando nuestro mundo rural; os necesitan los conductores para garantizar su seguridad vial. Os necesitamos todos y todas para poder seguir construyendo en paz y en libertad nuestro proyecto de vida.

Sé que así lo sentís a diario, en vuestro contacto permanente con miles de personas en nuestras carreteras, en nuestros montes, en pueblos y ciudades. Y, fijaos, en pocos asuntos encuentro tanta unanimidad entre los alcaldes de la provincia como en esto: el reconocimiento a vuestra admirable labor benemérita y policial.

El Gobierno de España es plenamente consciente de ello. Por eso ha impulsado en los últimos años un poderoso programa de incremento y modernización de recursos humanos y materiales para dar respuesta adecuada a la demanda de seguridad de nuestra sociedad.

La voluntad política de un Gobierno se expresa en los Presupuestos Generales del Estado. Así, y a pesar de las medidas de contención del gasto público provocadas por la adversa situación económica mundial, el presupuesto del Ministerio del Interior para 2009 crecerá en un 2,7 por 100 respecto de 2008. De este modo se mantendrá el esfuerzo sostenido de los últimos años que ha supuesto pasar de los 6.250 millones de 2004 a 9.000 millones de euros para el próximo ejercicio.

Esta provincia es buena prueba de esa apuesta estratégica del Gobierno. El catálogo actual de 1.457 efectivos supone un incremento del 44 por cien sobre el vigente en 2005. El más importante crecimiento de la Guardia Civil en Castellón en sólo tres años. Si a ello sumamos la reciente actualización de la plantilla del Cuerpo Nacional de Policía, el catálogo provincial de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado alcanza los 1.847 efectivos operativos. Cerca del 50 por cien más que hace un trienio, un incremento muy superior al 9 por cien experimentado por la población provincial.

Pero aun siendo determinante el crecimiento de las plantillas, quizás sea la modernización tecnológica y operativa el cambio más importante que ha experimentado nuestra Comandancia. El teniente coronel, que ha sido pieza clave en el diseño e implantación de las nuevas prestaciones y equipamientos, ya ha citado algunas de esas mejoras.

Este ha sido el año en el que se han consolidad los equipos de policía judicial de Peñíscola, Oropesa y la Vall d’Uixó, que abren nuevas posibilidades a la prevención, persecución y esclarecimiento de delitos. Se han invertido, también en este ejercicio y en colaboración con la Diputación y ayuntamientos, más de 600.000 euros en la mejora y acondicionamiento de nuestros cuarteles. Y se ha puesto en servicio recientemente el nuevo laboratorio criminalístico, dotado de la más avanzada tecnología para desarrollar su actividad.

Estamos en el buen camino. Tenemos más guardias en la provincia, se han reformado la mayoría de los puestos de la Guardia Civil y pronto se iniciará la construcción de nuevos cuarteles. Y disponemos de los medios técnicos para dar respuesta adecuada a los retos de las nuevas formas de delincuencia. Sé también, José Manuel, que hemos de perseverar en el esfuerzo. Que cuesta recuperar el tiempo perdido antaño y que vuestra entrega y vuestra profesionalidad son merecedoras del compromiso firme del Gobierno por mantener la intensidad de sus políticas de seguridad.

Por todo ello, teniente coronel, no me siento acreedor al agradecimiento que has expresado en tu intervención. Mi compromiso con la Guardia Civil, y con el Cuerpo Nacional de Policía, es el compromiso del Gobierno con vuestra lealtad, con vuestro sentido del servicio público y con vuestra vocación de sacrificio en beneficio de la sociedad.

No puedo terminar esta intervención sin expresar mi gratitud a aquellas personas que han dedicado toda su vida al servicio público en el Instituto y que ahora se encuentran ya retirados o en la reserva. Estos veteranos son el espejo en que debéis miraros los guardias más jóvenes; su ejemplo, su experiencia, su profesionalidad y su dedicación deben serviros de guía en vuestra labor profesional.

A todos cuantos habéis sido condecorados, enhorabuena. Entended este acto como muestra de gratitud por vuestro compromiso con la sociedad.

Y permitidme las últimas referencias personales. Hoy es el primer día de la Patrona para el teniente coronel Fresneda. Miguel, me dijiste cuando se confirmó tu ascenso, que tenías un sentimiento contradictorio: la satisfacción por continuar tu carrera profesional y la tristeza ante la eventualidad de dejar esta Comandancia. Has de saber que tienes aquí tu casa; que la Comandancia de Castellón seguirá siendo tu familia donde quiera que vayas. Tengo el convencimiento de que vas a ejercer tu nuevo empleo con la misma convicción y saber hacer que has demostrado en nuestra tierra. Te deseo, de corazón, toda la suerte que mereces.

Y a ti, José Manuel, agradecerte tu lealtad y tu esfuerzo. Tu gran trabajo al frente esta Comandancia te hace acreedor de nuestro reconocimiento más sincero. Has sabido crear un equipo de mando eficaz que nos garantiza mayor seguridad. Por ello, y por otras muchas cosas, gracias teniente coronel Díez Cubelos.

Voy a terminar ya agradeciendo a quienes hoy nos acompañáis vuestra presencia. Y a vosotros y vosotras, hombres y mujeres de la Guardia Civil, instaros a que perseveréis en la consecución del compromiso colectivo de servicio, de ayuda a los demás, de proximidad y colaboración con la sociedad a la que servís.

Gracias a todos y a todas y buen día de la Pilarica.

02 octubre 2008

Discurso pronunciado con motivo de la celebración del Día del Cuerpo Nacional de Policía en Castelló de la Plana el 2 de octubre de 2008

De nuevo estamos aquí para celebrar el día de los Ángeles custodios, patrones de la Policía. Gracias a todos y a todas por acompañarnos en este acto que sé entrañable para cuantos formáis parte del Cuerpo Nacional de Policía y de los cuerpos generales adscritos.

Vivimos un tiempo convulso que abona las incertidumbres respecto del tiempo por venir. Por ello es radicalmente necesario que los poderes públicos refuercen su compromiso con los ciudadanos para que estén y se sientan más seguros.

El Estado tiene el deber de garantizar la seguridad de la ciudadanía en todos los órdenes de la vida. Es su razón de ser. Y ha de hacerlo sin menoscabar los otros valores máximos que apuntalan nuestro modelo de convivencia. Porque es cierto que sin seguridad no hay ni libertad, ni felicidad, ni igualdad, ni justicia. Pero no lo es menos que hemos de ser libres, felices, iguales y justos para que la seguridad cobre sentido. Lo contrario nos convertiría en mujeres y hombres huecos, vacíos de humanidad. Ese debe ser el objetivo último del buen Gobierno.

Con ese convencimiento el Gobierno de España está decidido a trabajar más y mejor para que la ciudadanía pueda ejercer todos sus derechos libremente, con dignidad y sin miedo. Para que los ciudadanos sientan y construyan su futuro responsablemente y sin temor a verse privados de su felicidad. Todas las políticas públicas impulsadas desde el Ejecutivo tienen esa misión. Y, por supuesto, las políticas de seguridad ciudadana. Por ello en 2009 se mantendrá el esfuerzo presupuestario que ha permitido en los últimos cuatro años incrementar en casi un 50 por 100 los recursos públicos destinados a garantizarla.

La gente de esta tierra también quiere y merece vivir confiada, sentirse segura. Esta misma semana el alcalde de Castellón decía, en la celebración del patrón de la policía local, que Castellón ha crecido, se ha hecho grande sin dejar de ser una ciudad tranquila, segura. Gracias comisario por el esfuerzo que estáis haciendo para que así sea. Gracias a todas y a todos los que un día decidisteis ofrecer lo mejor de vosotros mismos para que vuestros conciudadanos vean respetados sus derechos y su libertad. Gracias por hacerlo, en muchas ocasiones, aun a costa de vuestra propia seguridad.

Mirad, los 230.000 habitantes que hoy conforman la población de Castellón y Vila-real exigen una apuesta firme y continuada por un servicio público policial moderno y eficaz. A lo largo del último trienio se ha experimentado una notable reducción de las tasas de criminalidad en ambas ciudades. Quiero agradecer por ello el trabajo desarrollado por los diferentes servicios policiales y, especialmente, por el Cuerpo Nacional de Policía. Vuestro sacrificio, vuestra entrega y vuestra profesionalidad nos hacen sentirnos razonablemente seguros.

En esa tarea ejemplar, lo sabéis, contáis con el respaldo incondicional del Gobierno. Un compromiso que se concreta en más y mejores medios personales, tecnológicos y organizativos y en nuevas infraestructuras. En enero de este año se ha ampliado notablemente el catálogo de personal de la Comisaría provincial. Hemos pasado de una plantilla de 265 policías a 390, lo que supone un incremento del 50 por 100. Estamos ahora en el proceso de asignación de efectivos que nos permitirá completar ese catálogo en los próximos meses y que se concretará a comienzos de noviembre con la incorporación de nuevos policías de carrera a las comisarías de Castellón y Vila-real. De esta forma, en poco tiempo, cerca de 600 hombres y mujeres, policías y funcionarios de los cuerpos generales, prestarán su servicio en la Comisaría Provincial del Cuerpo Nacional de Policía.

Hace unos días las máquinas comenzaron a trabajar en el solar donde va a ser levantado el nuevo edificio que acogerá la Jefatura provincial. Es esta una infraestructura fundamental para que el servicio que prestáis a la comunidad cobre una nueva dimensión. Los castellonenses, y vosotros mismos, merecíamos ya disponer de una comisaría moderna, digna, equipada con los servicios necesarios para atender la demanda de una sociedad avanzada. En 2010, esa aspiración justa y razonable de la gente de Castellón, será ya una realidad que abrirá un nuevo tiempo policial en nuestra ciudad.

Esa voluntad del Gobierno de proveer de infraestructuras de calidad a los servicios policiales castellonenses se ha manifestado este año con la apertura de las nuevas dependencias del DNI. Más de 800 metros cuadrados y toda la tecnología para expedir el documento nacional de identidad electrónico y el pasaporte a miles y miles de hombres y mujeres. Quienes prestáis ese servicio a los ciudadanos debéis sentiros satisfechos por vuestro buen hacer y por las nuevas condiciones de trabajo. Los funcionarios y las funcionarias de los cuerpos generales contribuís de forma esencial a la mejora continua del servicio público policial en nuestra provincia.

Comisario, los profesionales que tienes a tu cargo son un ejemplo de responsabilidad y entrega. Ellos son los principales responsables de los éxitos obtenidos durante estos años contra la delincuencia. Seguiréis trabajando, día a día, para que nos sintamos más seguros, para salvaguardar nuestra integridad y nuestros derechos y para que vivamos sin miedo al terror fanático, a la violencia, al abuso o a la discriminación. Gracias a todos y a todas por vuestro compromiso con la sociedad castellonense.

Quiero ahora dirigirme a los policías que están culminando su formación en la Comisaría Provincial. Quiero expresaros mi reconocimiento. Cuando ingresasteis en la Academia asumisteis la responsabilidad de ser policías. Esa decisión os honra porque, desde el servicio público, vais a dedicar lo mejor de vosotros a trabajar por vuestros conciudadanos y, especialmente, por los más vulnerables, a proteger sus derechos y sus vidas, a ayudarles a construir su futuro y el de sus hijos sin temor a los abusos de otros. Tenéis una noble misión y para cumplirla la sociedad, a través del Estado, os otorga la autoridad y la fuerza necesarias. Haced buen uso de ello; hacedlo como os ha enseñado durante meses la Policía de Castellón. Tenéis el enorme privilegio de compartir esta experiencia con un equipo de profesionales admirable. El comisario jefe Marti, el comisario Moreno y el resto de mandos, oficiales y agentes de nuestra Comisaría os han mostrado mejor que nadie el sentido de las palabras compromiso, lealtad, convicción y respeto. Sé que no lo vais a olvidar.

Enhorabuena a los que hoy habéis sido condecorados. Vosotros personalizáis como nadie el espíritu de servicio, abnegado y anónimo, de la policía.

Termino. No puedo olvidar aquí a los compañeros y las compañeras que perdieron su vida o su salud defendiendo los derechos y las libertades de todos nosotros. Y a quienes sintieron el dolor y el desconsuelo de no verlos regresar a sus hogares. A todos, de corazón, muchas gracias.

13 mayo 2008

Discurso con motivo del 164 aniversario de la fundación de la Guardia Civil

Rememorar hoy la creación, hace 164 años, de la Guardia Civil supone reconocer el sacrificio y la entrega de miles de hombres y mujeres que durante este tiempo han luchado por garantizar más y mejor seguridad a los españoles. Es reforzar el compromiso del Instituto con la ciudadanía, reafirmar su voluntad indeleble de servicio público esencial a disposición de nuestra sociedad.

El siglo XIX fue difícil, José Manuel. No más que otros, bien es cierto. Lo fue también el anterior y el que le siguió. Y lo es el que vivimos para muchos hombres y mujeres. La historia de la Humanidad es compleja; y no lo es menos la de la gente que vivimos, sentimos y trabajamos en este espacio privilegiado de la Europa mediterránea.

La Guardia Civil nació para salvaguardar el orden en una España que recién había vivido la revolución burguesa y que estaba alumbrando las instituciones liberales. Y pronto os convertisteis en piedra angular en la construcción del nuevo Estado. En menos de 10 años los efectivos pasaron de 3.200 a más de 10.000 hombres desplegados por todo el territorio español peninsular.

Las comarcas de Castellón os vieron llegar en diciembre de 1844. Sot de Ferrer y Forcall fueron los primeros municipios que conocieron de la presencia de la Guardia Civil. Y pronto se establecería el mando provincial en Castellón de la Plana.

Vuestra misión esencial fue contribuir a articular una realidad política e institucional nueva. Consolidar el modelo de Estado surgido de las convulsiones de la primera mitad del XIX. Os convertisteis en servidores públicos privilegiados en la edificación de la España que hoy conocemos.

Desde entonces habéis acompañado el tránsito de la sociedad española hacia la modernidad. Este camino recorrido por los españoles no ha sido lineal; ha conocido momentos de intensificación democrática y retrocesos dramáticos. Tiempos de progreso se han alternado con períodos oscuros.

Ahora a todos nos cabe la satisfacción de haber consolidado la democracia y de ser protagonistas activos de la construcción de nuestro futuro colectivo.

En ese tiempo por venir la Guardia Civil seguirá trabajando por la seguridad y los derechos de todos. De la única manera que sabéis hacerlo: con lealtad a la sociedad que os da sentido. Lo habéis hecho siempre, preservando la legalidad y con sentido de Estado.

Hoy, en la España democrática, sentimos la necesidad de honraros y de animaros a seguir en esa misión benemérita de abrir espacios de seguridad. En todo caso, teniente coronel, las sociedades cambian y vosotros sois, como nadie, ejemplo de actualización permanente, de adaptación a la realidad de una sociedad cambiante como la nuestra.

Por eso, tantos años después, los hombres y mujeres que viven, sueñan y trabajan en nuestras comarcas siguen queriéndoos. Siguen demandando vuestro servicio. Siguen viendo en la Guardia Civil la garantía de sus proyectos y de su voluntad de hacer de la nuestra una tierra próspera.

No podían imaginar González Bravo y Narváez hace 164 años que hoy estaríais desplegados por todo el mundo. Desde 1989, año en que comenzaron las intervenciones de la Guardia Civil en el exterior, cuatro mil miembros del Instituto han participado en operaciones fuera de nuestro país. Lo han hecho en la protección de los derechos humanos de la población y en la asistencia a otros servicios policiales; en la supervisión de procesos electorales o la protección de autoridades y legaciones diplomáticas. En todo caso han sabido dejar la impronta de profesionalidad y eficacia que os caracteriza. Embajadores de excepción, han llevado lo mejor de nuestra experiencia colectiva por todo el planeta.

En este momento, hay guardias y oficiales adscritos a esta Comandancia en Senegal y en Bosnia. Todos, como vosotros y vosotras, trabajando por una sociedad mejor. Esa es vuestra grandeza.

Hoy tenéis más y mejores medios que nunca y estáis más preparados para hacer vuestro trabajo. Todos, todos lo sabemos. Y todos, todos sabemos que lo estáis haciendo. Aquellas honorables parejas de guardias civiles que recorrían a pie nuestra tierra han dado paso a un servicio policial público altamente cualificado y valorado en todo el mundo. Sois el reflejo de la sociedad a la que pertenecéis: moderna, comprometida, avanzada, con afán de justicia y permanente voluntad de mejorar.

Sentid el reconocimiento del Gobierno y de la sociedad. Sabed que cada uno de vosotros portáis el compromiso de más libertad, más seguridad y más igualdad para todos y cada uno de vuestros conciudadanos. Esta es la esencia de vuestro trabajo.

Esa gratitud de la sociedad se manifiesta hoy en las condecoraciones que os han sido entregadas. A todos y a todas, enhorabuena. Que estas condecoraciones os animen a seguir sirviendo a los españoles. A quienes habéis pasado a la reserva o al retiro, mi admiración más sincera.

Permitidme terminar fundiendo estas palabras con el recuerdo a Raúl Centeno y Fernando Trapero, los últimos compañeros asesinados por la sinrazón etarra. A ellos y a todos cuantos dieron su vida defendiendo nuestra democracia, muchas gracias.

16 febrero 2008

Personajes de Hitchcock

Publicado en Mediterráneo en febrero de 2008.

Hace unas semanas volví a ver La sombra de una duda. ¿Recuerdan? Joseph Cotten y Teresa Wright, soberbios. Él interpretaba a Charles Oakley, un personaje inquietante obsesionado por ocultar su oscuro pasado al precio que fuera. Enredado en sus propias mentiras fue dejando cabos sueltos que permitieron a su sobrina (Teresa Wright) descubrir la turbulenta vida del tío Charlie.

Esa capacidad del mago Hitchcock para presentarnos en sus películas personajes arquetípicos que ejemplifican comportamientos sociales me ha resultado siempre admirable. Porque, lamentablemente, esa voluntad manipuladora, ocultista y tergiversadora no es exclusiva de Charles Oakley. Algunos, en la vida real, fuera de la ficción parecen estar abonados a ese comportamiento. Y en ello están los jefes de la derecha local.

Hace tanto tiempo que convirtieron la política en el espacio de la bronca, de la figuración y del engaño masivo que son incapaces de imaginar, siquiera, la realidad. Confunden sus deseos con el mundo real, de tal modo que quieren hacernos ver el blanco como negro.

Esto es lo que vienen haciendo estas semanas al hablar de la seguridad ciudadana en la provincia. Les he oído decir que desde la Subdelegación se practica un “apagón informativo” para ocultar el clima de inseguridad insoportable que, según ellos, impera en nuestra tierra. Han dicho también que las “mesnadas zapateristas” (así, literalmente) no hemos hecho nada por mejorar la seguridad de los castellonenses.

¿Saben ustedes cuántos delitos se cometieron en nuestra provincia en 2001? 32 por cada 1.000 habitantes. ¿Y en 2002? 31. Nunca, ni antes ni después, Castellón ha padecido esas tasas delincuenciales. En 2006 fueron 25; y en 2007, a falta de las cifras definitivas, estaremos también en ese entorno. Estos son los datos oficiales. Los que da este Gobierno y los que daba el anterior.

Es bueno, también, que sepan que el último edificio policial inaugurado en Castellón fue en 1996. En febrero de ese año, en los últimos meses del mandato de Felipe González. Y que ha sido precisamente el Gobierno de Rodríguez Zapatero el que ha licitado hace unas semanas las obras de la nueva comisaría provincial del Cuerpo Nacional de Policía.

No quiero pensar que les moleste, a los jefes de la derecha, que esto sea así. No, seguro que no. Debe ser un problema de comprensión de la realidad. O de amnesia. Sólo así cabe explicarse que se empeñen en hablar de seguridad ciudadana. Porque, ¿saben ustedes quién era ministro del Interior en esos años negros de 2001 y 2002? Mariano Rajoy Brey. Sí, el mismo que dice que si gobierna traerá más policías y menos delitos.

Pero… si ya gobernó. Gobernó ¡ocho años! Ocupó cinco ministerios. Fue vicepresidente del Gobierno cuando lo del Prestige y lo de Irak. La verdad es que produce cierto rubor ajeno, ¿no creen? Precisamente él, que dejó menos policías nacionales y guardias civiles en las comisarías y cuarteles de Castellón que los que se encontró al llegar al Ministerio del Interior en febrero de 2001. En fin, es lo que hay.

Está claro que no les gusta que les recuerden el pasado. Es comprensible. Quieren ocultarlo como el personaje de Hitchcock. Su problema es que son muchos los ciudadanos y las ciudadanas que siguen viendo en la sombra de Mariano Rajoy el negro del chapapote. Y ese negro cuesta mucho de emblanquecer.

12 octubre 2007

Discurso con motivo de la celebración del día de la patrona de la Guardia Civil en Castelló de la Plana el 12 de octubre de 2007

José Manuel, amigos y amigas, permitidme que comience este parlamento con un recuerdo de emoción sincera. Hace ya tres meses, en Sant Mateu, la mirada triste y abatida de aquel niño y de sus familiares. Y el gesto contenido de muchos de vosotros esa tarde. Era el dolor por la pérdida de José Luis, muerto en la carretera mientras servía a la sociedad.

No tengo mejor forma de expresaros mi admiración y mi respeto que recuperar de mi memoria aquella tarde. Vuestro himno habla de valor, de lealtad, de firmeza, de amor; y eso fue lo que muchos vimos ese día de julio en vosotros. Gracias a José Luis. Gracias a cuantos formáis parte de esta Comandancia por estar siempre al servicio de la sociedad castellonense y por hacerlo con tanta generosidad. Y gracias, por supuesto, a las familias que dais aliento a estos hombres y mujeres ejemplares.

Han pasado casi 150 años desde que Miguel Moreno, primer capellán castrense del Colegio de Guardias Jóvenes Duque de Ahumada de Valdemoro, colocara en su capilla una imagen de la Virgen del Pilar. Y más de 90 años desde que la Pilarica fuera declarada oficialmente patrona de este Benemérito Instituto.

A lo largo de este tiempo los españoles y las españolas hemos protagonizado un apasionante viaje en busca de más libertad, de mayor progreso y de mejores oportunidades. No ha sido fácil; nunca lo ha sido para ningún pueblo. Pero hoy nos sabemos y nos reconocemos como una nación pujante, abierta, dialogante y con pasión y vocación de futuro. Una nación de todos, que todos construimos día a día y por la que todos y todas trabajamos y luchamos. Es la España diversa, dinámica e integradora que hemos heredado de generaciones de hombres y mujeres que, antes que nosotros, lucharon por vivir con dignidad y en libertad.

En ese esfuerzo colectivo, la Guardia Civil ocupa un lugar de honor. Vuestro sacrificio y vuestra profesionalidad nos da más libertad, más seguridad y más confianza. Esto lo sabemos bien la gente de Castellón.

Este verano, vuestra presencia y vuestro buen hacer han desbaratado los planes criminales del terrorismo etarra. Lo hicisteis en Torreblanca. Aún recuerdo, teniente coronel, tus palabras serenas en el mediodía de aquel 19 de julio adelantándome lo que muy pronto se iba a confirmar.

Y lo volvisteis a hacer en les Coves de Vinromà. La imagen de devastación en aquel olivar no se me olvidará. Ni la expresión grave del teniente coronel Altamirano y del capitán Rico y de las decenas de hombres y mujeres que el Instituto desplegó inmediatamente en la zona. Vosotros, como nadie, sabéis del dolor que provoca la sinrazón y el fanatismo terrorista, venga de donde venga. Todos os estamos agradecidos.

El Gobierno de España sabe que la sociedad os admira y os quiere. Sabe que la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía estáis en la vanguardia de ese proyecto de construcción democrática que protagonizamos día a día los españoles. Por ello está empeñado en el reforzamiento y la modernización del servicio público policial.

A lo largo de esta legislatura que ya termina, el presupuesto destinado a la Guardia Civil se ha incrementado en más del 41 por 100, con un esfuerzo inversor sin precedentes. La Comandancia de Castellón es buena prueba de ello, como ya ha adelantado el teniente coronel. En tres años nuestra plantilla habrá crecido en más de 300 efectivos, lo que nos está permitiendo crear tres nuevos puestos principales y seis nuevos equipos de policía judicial en distintos municipios de la provincia.

Más guardias y con mejores infraestructuras. En los próximos meses estaremos en condiciones de licitar las obras de cinco nuevos acuartelamientos y se ha encauzado ya el proyecto de otros cuatro. Además de las obras de mantenimiento y modernización que, con la ayuda de la Diputación y los ayuntamientos, estamos llevando a cabo en el resto de casas-cuartel de la provincia.

A las infraestructuras físicas hay que añadir el gran esfuerzo que se ha realizado en la modernización del equipamiento técnico y tecnológico de la Guardia Civil en Castellón. Hoy disponemos de vehículos y embarcaciones adecuadas a las exigencias de una sociedad del siglo XXI. Y de instrumentos de seguimiento, control y coordinación muy eficaces en la lucha contra las nuevas formas de delincuencia y en la protección y salvaguarda de los derechos de la ciudadanía.

Todo ello nos ha permitido frenar decididamente el incremento de las tasas delincuenciales experimentado en los primeros años de esta década, trasladando a la sociedad castellonense un sentimiento de mayor seguridad y confianza en el servicio público policial.

Debéis sentiros satisfechos por el trabajo que estáis realizando. Los ciudadanos y las ciudadanas de esta tierra lo están. Sabemos que queda mucho por hacer, pero no dudéis de que el Gobierno tiene el convencimiento de que para progresar más y mejor España necesita de una Guardia Civil moderna, avanzada y eficaz. Por supuesto para garantizar la seguridad ciudadana. Pero no sólo para ello. Vuestro carácter de policía integral os convierte en referente en el conjunto de políticas de seguridad impulsadas por el Gobierno. Estáis ahí, trabajando para garantizar más seguridad vial, más seguridad medioambiental, más seguridad informática, más protección ante las catástrofes.

Hace apenas unas semanas lo demostrasteis ejemplarmente en el incendio de l’Alcalatén. 350 guardias civiles participasteis en los trabajos necesarios para proteger la vida de nuestros conciudadanos de les Useres, Costur, Alcora, Atzaneta, Llucena y Figueroles.

No quiero terminar esta intervención sin expresar mi gratitud a aquellas personas que han dedicado toda su vida al servicio público en el Instituto y que ahora se encuentran ya retirados o en la reserva. Estos veteranos son el espejo en que debéis miraros los guardias más jóvenes; su ejemplo, su experiencia, su profesionalidad y su dedicación deben serviros de guía en vuestra labor profesional.

A todos cuantos habéis sido condecorados, enhorabuena. Entended este acto como muestra de gratitud por vuestro compromiso con la sociedad. Al fiscal Arias y al inspector Mancebo, querido José Luis, llevad con honor la medalla que la Benemérita os ha entregado.

Éste, José Antonio, teniente coronel Altamirano, es un día del Pilar especial para ti. Pronto partirás hacia otro destino. Durante estos años hemos podido disfrutar de tu amistad y de tu entrañable discreción. Estoy convencido de que tu valía humana y profesional te convertirán en un excelente jefe de Comandancia allá donde vayas. Suerte y ánimo.

Recuerdo el día que Juan María Calles me confirmó la llegada de un nuevo teniente coronel a Castellón. Venía con acreditada solvencia policial y organizativa. Hoy, José Manuel, estamos recogiendo ya los frutos de tu probada capacidad profesional. Déjame reconocer públicamente tu lealtad personal e institucional y tu compromiso con esta tierra.

Voy a terminar ya agradeciendo a quienes hoy nos acompañáis vuestra presencia. Y a vosotros y vosotras, hombres y mujeres de la Guardia Civil, instaros a que perseveréis en la consecución del compromiso colectivo de servicio, de ayuda a los demás, de proximidad y colaboración con la sociedad a la que servís.

Gracias a todos y a todas y buen día de la Pilarica.

06 octubre 2007

Lleguemos a la seguridad desde la educación

Publicado en Mediterráneo en octubre de 2007

El pasado martes celebramos con los funcionarios y funcionarias del Cuerpo Nacional de Policía de Castellón y Vila-real el día de los Ángeles Custodios, patrones de nuestra policía. Tuve ocasión de hacerlo en los distintos actos del día; y quiero hacerlo desde aquí públicamente: mi reconocimiento como representante del Gobierno de España y como ciudadano castellonense al esfuerzo diario que realizan los policías adscritos a la Comisaría Provincial para salvaguardar nuestros derechos y nuestras libertades. Es un honor para mí poder estar al frente de estos hombres y mujeres ejemplares que velan sin desmayo para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos.

España ha cambiado, y su Policía también. Y gracias a la preparación y buen hacer de sus integrantes, y al esfuerzo realizado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para dotar con más y mejores medios a la Comisaría Provincial, los castellonenses tenemos en la actualidad un nivel razonable de seguridad, una vez superados los lamentables episodios de aquel trienio negro de 2001-2003, en el que recordemos, se produjeron más delitos que nunca en Castellón y Vila-real. Hoy las cosas han cambiado considerablemente, y aunque soy consciente de que la seguridad absoluta es imposible de conseguir, puedo decir sin temor a equivocarme que Castellón ha pasado a ser, en sólo tres años, una de las ciudades con menor índice de criminalidad de todo el arco mediterráneo.

Es sin duda, una gran noticia que todos deberíamos celebrar. La pericia de los funcionarios policiales, y el incremento de efectivos y de medios materiales y tecnológicos, han hecho posible un cambio, para cuya consecución, el actual Gobierno de España no ha escatimado esfuerzos, ya que ha incrementado considerablemente la plantilla de efectivos y el parque móvil dependiente de la Comisaría Provincial. Ya contamos con cerca de 300 agentes y con más de 70 vehículos, y gracias a la sensibilidad mostrada por el Ministerio del Interior, a principios de 2008 se licitarán las obras de la nueva Comisaría, y a lo largo del ejercicio se procederá al inicio de las obras. De esta forma, Castellón podrá disponer de unas instalaciones policiales de última generación, y olvidar para siempre la comisaría de la Ronda Mijares.

Me permitirán, también, apuntar algo que me parece fundamental: la política policial no es la única garante de la seguridad de los ciudadanos. Todo esfuerzo que se haga en este orden estará abocado al fracaso si no somos capaces de dotarnos de políticas educativas, penales, urbanísticas, sociales y redistributivas más eficacaces y más justas.

Como defiende Maurice Duverger, “Las sociedades no se pueden mantener nada más que por mecanismos de orden. Deben interiorizar este orden para que los violentos sean menos fuertes. Cuando no se cree en el sistema de valores, la sociedad no puede mantenerse nada más que por la Policía”. Por ello, todas las Administraciones públicas son corresponsables en el objetivo común de construir un futuro más seguro. La eficacia de nuestro servicio público policial es imprescindible, pero no suficiente.

Porque nuestros jóvenes están creciendo en una sociedad que no siempre es capaz de darles la mejor formación ni de garantizarles oportunidades para desarrollar un proyecto de vida decente. Hemos de trabajar intensamente para que los ciudadanos y ciudadanas de mañana sepan progresar en una sociedad auténticamente libre, en la que no haya lugar para el desarrollo de clichés aberrantes, y en la que no predominen el individualismo autista, la insolidaridad, el desprecio por el otro y los comportamientos violentos.