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14 mayo 2013

Las universidades valencianas tampoco cobran lo que les deben

El rector de la Universitat Jaume I de Castellón, Vicent Climent, anunció ayer la presentación de un requerimiento ante la Generalitat Valenciana para que el Consell pague los 50 millones de euros que debe a la institución castellonense. Es este el paso previo al inicio del procedimiento judicial que podría emprender la UJI contra el Gobierno valenciano por el impago de lo que le corresponde. Hace unos días un amigo de la Universitat de València me comentaba que había cobrado el sueldo de abril el 6 de mayo por las estrecheces de tesorería que padece esa universidad, acreedora también de una deuda estratosférica por parte del Consell de Fabra. Es la historia interminable del engullimiento de nuestra capacidad de crear futuro por parte de ese agujero negro infinito en que el desastre popularista ha convertido a la Generalitat. No hay un sólo espacio de la vida social, económica y política valenciana que no se vea afectado por la ruina que ha traído la soberbia y la indecencia de esta gente. Por eso resulta absolutamente inadmisible que ante tan manifiesta incapacidad para cumplir con sus obligaciones, los de Fabra persistan en el desprecio a las propuestas que día tras día desgrana la oposición a fin de afrontar radicalmente el estado de emergencia social e institucional en que estamos. Ayer, como anteayer y la semana pasada, Ximo Puig planteaba políticas distintas y viables para salvar el colapso financiero de la Generalitat, hacer transparente el ejercicio del poder o propiciar más y mejor participación ciudadana en los asuntos públicos. Nada. Miran para otro lado. No necesitan de nadie. Ellos solos se bastan. Lo tienen bien demostrado. Y todavía tienen la desvergūenza de llamar "híbridos de hiena y rata", nazis, fascistas, terroristas y tantas otras lindezas a quienes discrepan en público de tanta aberración. PD: lo del alcalde de Castellón ayer en el pleno forzado por el PSPV para dar cuenta sobre su imputación en Gūrtel, más de lo mismo: estulticia.

13 mayo 2013

Por qué no un Salvados sobre los medios de comunicación

Decía Joan Queralt ayer en el programa de Jordi Évole algo así como que la acción conjunta de jueces y periodistas iba a poner en vereda a los políticos. ¡Hasta aquí hemos llegado! asertaba el catedrático de Derecho Penal de la Universitat de Barcelona. El poder judicial y el poder mediático como garantes de la democracia y de los intereses del pueblo frente a la corrupción y la incapacidad instaladas en el poder político, entregado a los intereses corporativos y de las grandes fortunas. Algo muy similar dejó escrito hace casi 20 años Alain Minc en La borrachera democrática: el nuevo poder de la opinión pública (Madrid, Temas de Hoy, 1995), un ensayo muy útil para entender la deriva de las democracias europeas del último cuarto de siglo. Hablaba Minc de la concurrencia de intereses y voluntades entre la judicatura, las empresas mediáticas y el régimen de opinión pública en la Europa de mediados de los 90, el tiempo de Targentópolis y de la ascensión de Berlusconi. Y digo yo que bien está que los jueces apliquen la ley, caiga quien caiga, y que la prensa informe de lo que pasa, sin espacios de oscuridad. Así debe ser y sólo así prospera la democracia. Lo que es necesario para que ese papel sea realmente eficaz en la construcción de más democracia es que sepamos con claridad meridiana los intereses y las andanzas del poder mediático, a qué responden sus estrategias, sus alianzas y sus políticas, cuáles son sus intereses empresariales. No estaría de más, Jordi, un Salvados sobre los medios de comunicación.

Paula Lorenzo Chiva. Pintura. 2013

15 abril 2013

Europa: la vorágine autodestructiva

En una entrevista publicada ayer por El País George Soros insistía en los efectos catastróficos que están teniendo para la Europa unida las políticas de restricción del gasto público imperantes en la eurozona. Coincidía Soros con las advertencias del Fondo Monetario Internacional sobre la incapacidad de los gobiernos europeos para reactivar la economía. La sociedad del Viejo Continente, entregada a políticas de recortes sin fin desde 2010, se ha convertido en una rémora para el crecimiento de la economía mundial. La constatación irrefutable de que tantos sacrificios, tantas historias personales truncadas sobre el altar de la mal llamada austeridad, están resultando vanos para reconducir la situación terminará por arruinar irreversiblemente a la Unión. La ceguera del poder político y financiero europeo, enrocado en una actitud calamitosa de liquidación a ultranza del modelo social que nos ha hecho diferentes en el mundo, está alejando hasta tal punto a la ciudadanía del compromiso europeista que hoy resulta difícil imaginar que un día se recupere el impulso necesario para restañar las heridas provocadas por estos años negros. Los europeos han dado muestras sobradas a lo largo de la Historia de lo que son capaces de hacerse los unos a los otros en tiempos de división y de zozobra. Quienes hoy imponen esta estrategia de autodestrucción deberán asumir ante las generaciones futuras la responsabilidad de cuanto ocurra bajo el manto oscuro de sus políticas.

Niccolo Caranti. George Soros, Trento, 2012. Wikimedia.
Bajo licencia Creative Commons CC BY-SA 3.0.

27 febrero 2013

La juventud italiana y Beppe Grillo

#Italia @beppe_grillo @pbersani Una cuarta parte de los votantes italianos han optado por apoyar el Movimiento 5 estrellas encabezado por Beppe Grillo, convirtiéndole en el triunfador real de las elecciones generales celebradas el domingo en ese país. Poco importa que la izquierda de Bersani haya sido la más votada o que la derecha berlusconiana obtuviera cerca del 30 por cien de los votos. El éxito sin paliativos de los grillini refleja el hartazgo de una parte cada vez más importante de la ciudadanía con la vieja política, con la corrupción y con las imposiciones antisociales de las élites europeas. Y, lo que a mí me resulta especialmente relevante, la ruptura generacional, el alineamiento de los jóvenes italianos entorno a un discurso político diferente. Explicar la fuerza electoral de Grillo desde la antipolítica o la falta de compromiso es cerrar los ojos ante una realidad que avanza imparable en la vieja Europa. Una juventud que se siente cada vez más ajena al mundo de sus mayores y que ve bloqueado su futuro por políticas que no decide. No es sólo una cuestión de empleo, que también y de forma determinante, es una cuestión de coparticipación real de los jóvenes en la forma de construir el mundo en que ellos van a vivir. Si no lo entendemos así, si seguimos empecinados en alejarles de los procesos de decisión que tanto les incumben acabaremos por echarles definitivamente del sistema. Y el sistema caerá.

25 febrero 2013

El suicidio de Europa

Europa vive su momento más difícil desde el final de la Segunda Guerra Mundial. El fantasma del miedo, de la desconfianza y de la incertidumbre se ha adueñado de la que hasta hace muy poco tiempo era la tierra prometida de la prosperidad y la cohesión social. Es la Europa del sur, pero también la atlántica y, cada vez más, el rico norte. La imposición, desde comienzos del año 10, de curas de adelgazamiento extremo como antídoto contra la crisis ha conducido a la Unión a un estado comatoso que no parece encontrar su fin. Europa se desangra, así en lo económico como en lo político y en lo social, y nada de cuanto se dice hacer para recuperar sus constantes vitales ofrece garantías de futuro. Es cierto que el cambio de paradigma que vivimos en nuestro mundo exige de los europeos más esfuerzos y cambios profundos en nuestro modelo de vida. Pero no lo es menos que el camino elegido por la coalición del gran capital continental para hacerlo está conduciendo al degolladero a la gran mayoría. Las izquierdas europeas tienen la obligación histórica de superar discursos y políticas nacionales para articular una respuesta viable en clave también continental. Y no sólo para defender lo que fuimos, también para alumbrar nuevos caminos de futuro en Europa. Lo contrario es la zozobra más absoluta, es el eurocidio, el suicidio de Europa.

30 enero 2013

Draghi en el Congreso: ni luz ni taquígrafos

La comparecencia, el próximo día 12, de Mario Draghi ante el Congreso de los Diputados a puerta cerrada, sin luz ni taquígrafos, abunda en la sensación tan extendida entre la ciudadanía de la lejanía de las instituciones europeas. Que el máximo responsable del Banco Central Europeo, nuestro banco central, imponga las condiciones de su intervención en el Congreso y que lo haga de esa manera no ayuda al imperativo restablecimiento de la confianza entre los ciudadanos y el proyecto político europeo. Entiendo que haya cuestiones sensibles respecto de las que deba mantenerse discreción pero hurtar al pueblo el conocimiento directo de lo que Draghi deba decir ante sus señorías es una mala decisión. Las políticas monetarias promovidas desde el BCE tienen incidencia directa sobre nuestra vida cotidiana y están en el sustrato del economicismo antisocial impuesto por las élites europeas. No es de recibo, pues, que quien tanto tiene que ver con lo que nos pasa imponga de ese modo la oscuridad informativa en la sede de nuestra soberanía. La aversión que hoy produce mucho de cuanto viene de los centros de decisión europeos está derivando en eurofobia galopante. Y eso, la quiebra por la base del sueño de la Europa unida, es lo peor que nos puede pasar si realmente queremos salir del agujero cósmico en que nos encontramos.

04 enero 2013

El Photoshop de Alberto Fabra

No ha podido evitar el president Fabra echar mano del Photoshop para convertir la Comunitat en el mundo de Yupi. Tanta era la necesidad del Molt Honorable de reinventar la realidad valenciana para diluir las tinieblas del fracaso que ha llegado a incumplir la normativa sobre estadísticas oficiales para hacer un uso partidario de los datos de desempleo registrado. Anda vendiendo la buena nueva del descenso del paro en las oficinas del INEM (noticia que, en sí misma, es sin duda positiva) para atribuirla a las bondades de sus políticas. Estamos ya encontrando la salida al laberinto, dice. Ójala así fuera, pero nadie más que su Gobierno lo cree. Ni los sindicatos, ni la patronal, ni los analistas de la coyuntura lo comparten. El País Valenciano ha empezado 2013 con 60.000 parados más que hace un año, llegando al 28 por 100 de la población activa, 3 puntos por encima de la media española; tiene hoy una tasa de desempleo juvenil superior al 50 por 100; nuestra deuda pública es la mayor en relación con el PIB de todas las Comunidades Autónomas; hemos perdido 6.000 autónomos en 2012, víctimas en buena medida de los casi 800 millones de euros que les adeuda el Consell; siguen nuestras instituciones abiertas en canal por el rosario de corruptelas, saqueos e indecencias practicadas por mil y un aprovechados del partido gobernante; se adeudan 900 millones de euros a nuestras universidades... Este es el negro país de Yupi que Alberto Fabra quiso colorear en su mensaje de Año Nuevo.

21 diciembre 2012

La burbuja reinventada

"¡Al pan, pan y al vino, vino!" Con esa declaración de principios nos dijo Mariano que iba a sacarnos del pozo en que nos había metido el torpe de Zapatero. Nos dijo, ganadas ya las elecciones, que... bueno las cosas no iban a ser tan fáciles como nos habían prometido en la campaña pero que él nos enseñaría a atar los perros con longanizas y asunto resuelto. Un año después el pan se ha enmohecido y el vino se ha avinagrado. Todo lo que podía ir a peor ha ido y lo que no, también. Más pobreza y menos derechos, más desigualdad y menos futuro. Han puesto en marcha la Gran Liquidación y andan desahuciando nuestro común patrimonio de derechos y servicios públicos para entregárselo a sus amigos. Lo hicieron ya con el territorio convertido en solar en tiempos de Aznar y Rato para alimentar la burbuja; ahora van a por el resto del botín: el gran negocio de los derechos públicos puestos a saldo. La burbuja reinventada. Primer Año Triunfal. 

13 diciembre 2012

El president que perdió su agenda

Comentaba ayer desde otra ventana que el president Fabra perdió su agenda de gobierno hace ya mucho tiempo, si es que en algún momento la tuvo. La ruina en que su partido ha convertido la Comunitat Valenciana, así en lo económico, como en lo político y en lo moral, y su propia incapacidad para asumir el liderazgo y la iniciativa que deben corresponder a su tratamiento de Molt Honorable lo han puesto en una situación imposible. Desde que el pasado viernes remodelara el Consell proclamando el inicio de una nueva etapa de gobierno, le ha dimitido el director general de RTVV en medio de la ejecución del ERE de Canal9, el Gobierno de España ha cerrado el FLA sin incluir los 400 millones que reclamaba el Consell, el Tribunal Supremo ha puesto fin al secuestro de las emisiones de TV3 en el País Valenciano y la Justicia valenciana ha confirmado el procesamiento del anterior vicepresidente del Consell, la anterior presidenta de Les Corts y de la exconsellera de Turismo por su presunta participación en la trama Gürtel. Ahí es nada. Las bombas de racimo que durante lustros ha arrojado el PP gobernante sobre nuestra tierra y nuestras vidas y las minas que colocaron sobre el solar valenciano estallan ahora por doquier liquidando toda posibilidad de restituir la reputación de lo y de los valencianos. Han destrozado nuestra marca país, han arruinado a nuestras empresas y han laminado nuestros derechos de forma impúdica. ¿Por qué el president ha esperado a que la Justicia le obligue a restablecer las emisiones de la radiotelevisión catalana? ¿Por qué espera a qué la Justicia le procese a su legión de diputados imputados? Tantos porqués alumbran su manifiesta incapacidad para asumir una realidad que ya no gobierna. ¿Cuál será la próxima estación de este tren de la bruja en que han convertido la vida valenciana?

12 diciembre 2012

Fabra y Montoro

Resulta clarificador que un funcionario del ministerio de Hacienda ocupe desde el lunes mando en plaza en la Conselleria de Hacienda y Administración Pública del Consell. No dudo de la capacidad profesional del conseller Moragues y de los méritos que le adornan para desempeñar esa misión, pero, en las circunstancias actuales, que quien hasta hace unos días estuviera a las órdenes de Cristóbal Montoro pase a formar parte del equipo de Fabra pone de manifiesto el grado de autonomía financiera del Govern de la Generalitat. Tal vez sirva para que la Generalitat tenga una mayor fluidez en su tormentosa y atormentada relación con la Hacienda Pública española; tal vez para que el ministerio tenga una mayor y más determinante influencia en la gestión de las cuentas autonómicas. El desastre fiscal de la Generalitat, consecuencia de años de despropósitos, despilfarros y saqueos de nuestro patrimonio público, está generando tanto dolor y tanta miseria en nuestro país que exige tanta y tan buena gestión como altura política. Es liderazgo lo que necesita ya el País Valenciano para salir de la postración a la que lo han llevado nuestros gobernantes. Y de eso seguimos estando huérfanos.



07 noviembre 2012

Un Consell de la Generalitat paralizado y bloqueado

Me decía el otro día un farmacéutico de Castellón que se sentía asqueado de la situación a la que les había abocado el Consell de la Generalitat. Se veía estafado, engañado, ninguneado por el Gobierno de Fabra. Falsas promesas reiteradamente incumplidas y un escenario de futuro que hace inviable la pervivencia de muchas farmacias, endeudadas por la irresponsabilidad de unos gobernantes incapaces. Se sentía abochornado, insistía, cada vez que un vecino llegaba a su farmacia con las recetas expedidas por el médico de turno y le decía que no podía afrontar los costes del repago. Esa sensación de desmoronamiento general del sistema de valores y principios que garantizaba nuestra convivencia y nuestra cohesión social. Hoy, los empresarios metalúrgicos valencianos, asociados en FEMEVAL, han dicho con rotunda claridad: "La situación actual es grave, pero más grave es que la Administración se olvide de su papel como generadora de políticas dinamizadoras de la economía." Un Gobierno, el de la Generalitat, del que dicen está paralizado y bloqueado. Mal, muy mal pinta el rumbo que ha tomado este país en los últimos tiempos. Ya no son sólo los analistas internacionales, ni los políticos de la oposición, ni los sindicatos, ni la Comisión Europea, ni las asociaciones de las víctimas de la crisis... Los empresarios valencianos, pequeños o grandes, tienen ya la certeza de la imposibilidad de salir del callejón sin salida en que nos encontramos sí no cambian las políticas públicas que están demoliendo el tejido social y económico del País. Fabra ha perdido ya todo crédito en apenas 16 meses de mandato. Su figura arroja una sola certeza: la del desgobierno, la incapacidad y la irrelevancia política. Vivimos momentos de extrema dificultad, sin duda; tiempos que precisan del liderazgo institucional que comprometa al conjunto de la sociedad a asumir las dificultades con voluntad concertada; que recupere, poco a poco pero sin pausa, la reputación de nuestra tierra arruinada por años de abandono moral; que escuche el grito de angustia de sus compatriotas y lo haga suyo. No hay ya mucho tiempo. Si no actuamos... si no actuamos mejor no pensarlo.

24 octubre 2012

"Venceréis pero no convenceréis"

Caerían en un grave error el Gobierno y el partido que lo sustenta al considerar los resultados de las elecciones gallegas una suerte de validación general de sus políticas. La legítima satisfacción por el triunfo electoral no debe confundirlos: su estrategia de la liquidación de derechos y futuro cuenta con un amplio rechazo social y su torpe gestión de la cuestión nacional catalana está generando una deriva endiablada que amenaza la propia supervivencia de España. Las bravuconerías de Cristóbal Montoro ayer a cuenta de los Presupuestos de 2013 (los más sociales de la historia, dijo entre otras sandeces) echan más leña al fuego del cabreo patrio. Son incapaces de entender que la política de la soberbia y de la prepotencia es justo lo contrario de lo que precisamos. Así, con esa petulancia, es imposible implicar a la gente en la reconstrucción política, moral, social y económica del país. Lo dijo Unamuno ante los terroristas del 36: "venceréis pero no convenceréis". Pues eso.

27 septiembre 2012

La democracia en peligro

Ayer el president Fabra propuso la reducción del número de diputados en Les Corts como medida para salir de la crisis. Lo dijo el jefe del Consell ante los 11 diputados imputados de su grupo parlamentario, aunque es fácil imaginar que no pensaba en ellos al proponerlo. El PP está decidido a acelerar la descomposición institucional del Estado para así sintonizar con la ola de descreimiento hacia la política que progresivamente se adueña de nuestra sociedad. Dicen luego que quienes ocupan las calles son alborotadores violentos antisistema. Lo dice quien con sus actos alienta a diario la quiebra de nuestro modelo de convivencia. La democracia, amigos, lo he reiterado desde aquí en muchas ocasiones, su deterioro sin límite va a ser el mayor de los tributos que vamos a pagar en esta crisis. La democracia social y política peligra gravemente si no somos capaces de reinventarla para hacer frente con la contundencia debida a sus enemigos. Esa sí que es una urgencia nacional. De lo contrario, el escenario después de la batalla puede ser desolador, inhabitable.

25 septiembre 2012

La ciudadanía quiere saber

Hoy comienza en Les Corts el debate de política general, el debate del estado de la Comunitat. Tendrán ocasión en él los grupos parlamentarios valencianos y el Govern de la Generalitat de debatir sobre la realidad social e institucional de nuestro país. Una oportunidad de oro para trasladar a la ciudadanía el grado de compromiso de nuestros representantes y de nuestros gobernantes con la vida de los cinco millones de valencianos y valencianas que les dieron legitimidad. El president Fabra, los sindics de los distintos grupos, el Parlamento en pleno deben saber que no tienen margen de error. Que la sociedad ni entendería ni consentiría una huída de la realidad para ocultarse tras el debate hueco y la farsa. Que la gravedad del momento no permite fuegos de artificio ni excusas de mal pagador. La ciudadanía quiere saber que piensa hacer el Consell para salir del caos, el desconcierto y la postración en que se encuentra el País Valenciano. Quiere saber qué estrategia tiene el president para recuperar la reputación mancillada y humillada de esta tierra por los lustros de soberbia, saqueo y desgobierno que han arruinado nuestro futuro. Cómo piensa garantizar los servicios públicos que pagamos con nuestros impuestos. Cómo erradicará la corrupción que anida en su forma de entender la política. Cómo contriburá a dinamizar la actividad económica. Si Fabra es incapaz de dar respuesta o de trasladar certezas razonables a la gente habrá perdido definitivamente su ya menguada capacidad de liderazgo. Y agudizará, todavía más, la quiebra de confianza de los ciudadanos hacia la política. Eso es lo que nos jugamos.

17 septiembre 2012

Madrid-Barcelona: escuchar a la calle

En menos de una semana más de millón y medio de personas han expresado en las calles de Madrid y Barcelona su rechazo al estado de cosas existente. Por razones aparentemente diversas, pero con una fuerza profunda concurrente, ciudadanos y ciudadanas de toda España manifiestan a diario su disgusto por cómo se están afrontando sus problemas. Es un movimiento heterogéneo, difícilmente identificable bajo una única bandera, con aspiraciones a menudo contradictorias, pero que ponen voz al hartazgo de una ciudadanía asustada por un futuro que ve cada vez más lejano. Cometerá un grave error el Gobierno y su partido si, amparándose en lo que llama la mayoría silenciosa, decide ignorar el sentir de quienes se movilizan a diario. También el PSOE y el resto de fuerzas políticas y sociales si no aciertan a interpretar adecuadamente el sentir de una parte creciente de la ciudadanía. Porque no se trata sólo de alegrar el oído de quienes lloran por lo que fuimos y no volveremos a ser sino de recrear la ilusión por el futuro, de refundar las bases de la confianza del pueblo con la democracia, de propiciar una corriente de cambio profunda y sólida entre la ciudadanía que lidere el tránsito a un nuevo modelo de convivencia y de crecimiento. Un tiempo en el que el rigor del vivir no se convierta en un rigor mortis.

04 septiembre 2012

PP valenciano: acto de contrición pública

A estas alturas resulta difícil de imaginar que el cóctel recortes masivos de derechos / evidencias de corrupción masiva / incapacidad probada de los gobernantes garantice un tránsito sosegado hacia el futuro en el País Valenciano. El hastío que esa combinación de vectores está generando entre la ciudadanía augura un tiempo de zozobra que puede poner en peligro la convivencia razonable en nuestro país. La escenografía que nos acompaña cada día es escalofriante. La sangría de derechos que a diario está provocando la aplicación de la terapia suicida de la Liquidación coincide aquí con la eclosión de decenas de asuntos miserables protagonizados por los gobernantes de la derecha en su estrategia de saqueo del patrimonio público practicada durante lustros. Una voluntad acreditada de expoliar los recursos que los valencianos y las valencianas hemos puesto a su cargo que invalida cualquier esfuerzo, siquiera sea razonable, para enderezar el rumbo de una nave que hace aguas por doquier. Ante ese panorama, la falta de iniciativa política y de sentido del deber público que exhibe a diario del Gobierno de Fabra no hace más que acelerar el descrédito entre propios y extraños de la Generalitat. Hay mucho por hacer y muy distinto a lo que se está haciendo, pero tengo la certeza de que es imperativo una acción contundente ya. El president y su Gobierno deben comparecer públicamente y pedir perdón ante la ciudadanía por lo que han hecho, ellos y su partido, durante años en esta tierra, un acto de contrición pública por los desmanes, la locura, la indecencia, la soberbia y la torpeza que ha gobernado la Comunidad Valenciana durante los últimos 17 años.

22 agosto 2012

Serafín Castellano: "Es momento de gobernar"

Decía ayer Serafín Castellano que el Consell de la Generalitat no modificará un ápice las medidas adoptadas hasta ahora para reducir el gasto de la Administración pública valenciana. Decía que no lo harán porque "es momento de gobernar y no de hacer cosas para ganar unas elecciones". Escuchar esto en boca de quien ha sido portavoz parlamentario del PPCV y miembro del Govern de la Generalitat durante los últimos 17 años resulta hilarante. ¿Es ahora momento de gobernar para recortar derechos y jíbarizar los servicios públicos? ¿Y qué han hecho durante lustros? ¿Han gobernado o han expoliado el patrimonio público, moral y político valenciano con el único afán de ganar elecciones para perpetuar el expolio? Los gobiernos con dignidad democrática gobiernan siempre, en las duras y en las maduras, por el interés general. Quienes arruinaron nuestra reputación y nuestra capacidad de futuro (con cientos de miles de votos cómplices, cierto es) no pueden decir que lo que hacen ahora liquidando el sector público valenciano es por el bien general, por el bien de todos. Lo ocuparon, lo explotaron, lo reventaron y lo liquidaron, ese será el epitafio que adornará en el mausoleo de valencianos ilustres a los responsables de esta gran mentira.



20 agosto 2012

25-S: No me representan

Durante las últimas semanas ha arreciado la convocatoria sobre el asalto al Congreso de los Diputados el próximo 25 de septiembre. La campaña ha trascendido las redes sociales y se ha instalado en los medios convencionales con la toma de posición de distintos representantes públicos sobre la cuestión. He de confesar que de todas ellas ha sido la del diputado Gaspar Llamazares manifestando su compresión y su apoyo a la iniciativa la que mayor desazón me ha generado. Que Llamazares, político de firmeza democrática y solidez argumental, se sienta obligado a respaldar la ocupación del Congreso para abrirse un espacio electoral muestra la gravedad de la crisis que estamos viviendo. Se amparan los convocantes en el grito del "no nos representan" para legitimar lo inaceptable; dicen, ellos sí, representar al pueblo frente a la oligocracia partidista. Y digo yo: NO, no me representan quienes quieren asaltar el Congreso. NO, no me representan quienes han decidido ser ellos y no el pueblo que invocan quienes dan patente de legitimidad. El Gobierno de la derecha ni hace lo que debe ni debe hacer lo que hace, pero eso no puede legitimar a quienes hacen lo que no deben. Este es un principio democrático básico. Y es cierto también que es imperativo que la izquierda del sistema transgreda comportamientos, discursos y políticas que han servido durante las últimas décadas pero que ya no sirven. Pero no hay atajos. Muchos ciudadanos hartos de empobrecerse sin esperanza y de ver recortados sin fin sus derechos pueden sentirse atraídos por estos cantos de sirena. Han de saber que el coste de la no política es la no democracia y la imposición absoluta de los fuertes sobre los vulnerables, de los poderosos sobre el pueblo. Así que, en lugar se disponernos a ocupar el Parlamento debemos prepararnos para convencer a más y más gente de que otras políticas y otra política son posibles, de que las cosas se pueden y se deben hacer de otra forma, de que la fuerza de sus votos es la fuerza real del pueblo para cambiar el estado de cosas existente.

23 mayo 2012

Política

Veía el otro día el televisión a un economista culpar a la política y a los políticos del devenir de la crisis. Decía que las interferencias políticas impedían dar soluciones por la falta de preparación de los responsables públicos, por su incapacidad para tomar medidas que la gente rechazaba o, directamente, por ser corruptos. Sé que así piensan muchos ciudadanos y ciudadanas víctimas de la desesperación. Y sé que ese descrédito tiene razones indignas por la deleznable actitud que algunos han mostrado y muestran en el ejercicio de sus responsabilidades. Pero hemos de saber que sin política no hay democracia. Hemos de saber que sin política no hay espacio para lo público ni para el interés general. Que nuestros derechos, los de todos y todas, se han conquistado en el terreno de la política. Y que la alternativa se llama fascismo. Haremos bien, pues, quienes creemos en su capacidad para hacer la sociedad más justa y más libre en luchar todos los días por recuperar su prestigio. En denunciar a los corruptos y en separar a los aprovechados. Y, sobre todo, en buscar soluciones para solventar en democracia los problemas de la gente. El fin de la política sólo beneficia a los poderosos, a quienes no creen en la solidaridad ni en el valor del pueblo. No dejemos que nos roben, también, el único espacio en el que la ciudadanía tiene sentido. De lo contrario no sólo habremos perdido esa batalla; habremos perdido nuestro futuro.