Ayer por la tarde la Llotja de Castellón acogió la presentación del libro Bolonia en crisis del primer rector de la Universitat Jaume I Francesc Michavila. Estuvo el autor brillante, como de él cabe esperar, siempre ponderado en sus juicios y radical en su defensa de la universidad como agente de progreso social. Insistió Michavila en una idea a mi parecer fundamental: durante las últimas décadas nuestro país, la sociedad española, ha trabajado mucho y bien en su modernización para situarnos en muchos aspectos al nivel de nuestros socios europeos y ese esfuerzo colectivo, a pesar de las deficiencias, no puede ser tirado por la borda. No podemos, digo yo, liquidar nuestro futuro con la coartada de resolver las urgencias del presente. Hemos de afrontar cambios radicales en muchos ámbitos de nuestra vida en común y también de nuestras actitudes personales, sin duda. Pero no podremos hacerlo con razón si no somos capaces de poner en valor el patrimonio colectivo acopiado durante las últimas décadas. No podemos desistir, como decía el rector, no podemos pararnos en nuestra voluntad de seguir ganando el futuro. Porque eso nos llevaría al suicidio colectivo.
18 enero 2013
14 enero 2013
El caviar de Costa y los impagos de la Generalitat
250 son los millones que la Generalitat debe a 50.000 familias valencianas en razón de subvenciones a la adquisición o rehabilitación de la vivienda. ¡Casi 45 mil millones de pesetas en impagos por este motivo desde marzo de 2009! Otro más de los pozos sin fondo del Gobierno valenciano que se arrastran desde los tiempos de Maricastaña. Los años en que Ricardo Costa encargaba caviar a su conseguidor particular; por cierto, el mismo Costa que ayer, en un alarde de cinismo y desfachatez sin límite, declaraba que el Consell está pagando a todo el mundo. Llegó el fondo de pago a proveedores, allá por julio, y siguen la deudas mil millonarias. Ha llegado el FLA, hace un mes, y seguimos sin liquidez. El agujero negro en que la derecha ha convertido nuestra Administración engulle todo cuanto tiene a su alcance para vomitar miseria y deuda sin fin. Fabra pide tiempo y confianza. Hace 18 meses que ascendió a las alturas y ha perdido lo uno y lo otro.
13 enero 2013
Güemes, la burbuja y el gran bazar
El pasado 21 de diciembre escribía en este blog la nota "La burbuja reinventada" donde aludía a la estrategia liquidacionista de la derecha gobernante y su manifiesta voluntad de convertir los derechos públicos en negocios privados. Una reedición, mejorada y aumentada, de las políticas de burbuja puestas en marcha en la segunda mitad de los 90s por Aznar y Rato. Ahora ya no hay cemento ni ladrillos que vender y son los servicios públicos los que están expuestos en los mostradores del Gran Casino. Un negocio redondo para la especulación: derechos convertidos en mercancía, ciudadanos y ciudadanas reducidos a rehenes de los beneficiarios de la Gran Liquidación. Güemes como símbolo, el consejero que privatizó lo que más tarde se iba a quedar. Una estrategia de manual: deteriorar lo público, proclamar a los cuatro vientos su insostenibilidad, ponerlo a saldo y rescatarlo en manos de los amigos. Lo están haciendo con la sanidad y la educación públicas, con la atención a los dependientes, con las radiotelevisiones, con las infraestructuras... Un inmenso bazar de cientos de miles de millones de euros en espera de dineros sin escrúpulos. Y todo bajo el mantra del descrédito de la política y de lo político para cerrar el círculo: necesitamos gestores que no hagan politiquería, que no se sometan a las reglas de un Estado podrido. El final de lo público como misión y que cada uno se busque la vida, si puede. ¿Lo conseguirán? Están decididos a ello si no les paramos los pies.
11 enero 2013
Los Fabra y el aeropuerto
El anuncio de Fabra senior de que ya tenía resuelta la venta del aeropuerto de Castellón y las dudas que sobre la operación se han afanado en destacar Fabra junior y el conseller del ramo evidencia una vez más el caos que nos gobierna. La opacidad y el oscurantismo como marca de la casa y el sálvese quien pueda como proyecto político. Dudo mucho de que nada se cierre hasta que el Gobierno de España certifique la idoneidad de las instalaciones de Vilanova-Benlloch (recuerdo que durante años ese fue el caballo de batalla del fabrismo contra Zapatero), pero en todo caso es imprescindible que se hagan públicas las negociaciones, si las hubiera, desde el minuto cero. Con quién y qué se está negociando y cuál será el beneficio que de todo esto obtendrán los contribuyentes. La trayectoria de los protagonistas de esta ópera bufa exige transparencia absoluta, explicaciones pormenorizadas en Les Corts y en la Diputación de Castellón y vigilancia extrema por parte de los órganos de control del patrimonio público. Y todo esto sin hablar de las eventuales consecuencias que el cambio de titularidad, de pública a privada, puedan tener sobre el coste de las expropiaciones que en su día se llevaron a cabo, de nuevo de actualidad a raíz de la sentencia del TSJ castellanomanchego dando la razón a los propietarios expropiados para la construcción de aeropuerto de Ciudad Real. Ya está bien de tanto chalaneo con lo que es de todos.
10 enero 2013
Vacaciones parlamentarias
Lleva semanas el PSPV reclamando ante la Mesa de Les Corts Valencianes la habilitación del mes de enero para la actividad parlamentaria. Es cierto que el Estatut y nuestro reglamentó parlamentario establecen que este mes no es hábil a tales efectos pero haría bien el grupo mayoritario de Les Corts en propiciar las medidas oportunas para atender el clamor de la oposición. La ciudadanía no puede entender que en las circunstancias actuales nuestros parlamentarios cesen sus trabajos legislativos y de control en la institución donde reside la soberanía del pueblo valenciano para cumplir con su calendario vacacional. No es de recibo y no debe ser. El Partido Popular anda por aquí y por el resto de España, con Cospedal a la cabeza, alimentando el descrédito de las labores parlamentarias, ninguneado el poder de los ciudadanos y de sus legítimos representantes. La insensibilidad mostrada por la derecha valenciana en este asunto, en tiempos cruciales para nuestra sociedad, alienta el divorcio de Les Corts con la gente y debilita todavía más nuestra democracia. Si el Parlamento no recupera la centralidad de la vida política nuestro modelo de convivencia entrará en barrena. Estamos a un paso de ello.
09 enero 2013
Fraude fiscal
He de admitir que en ocasiones me he sentido como un estúpido al reclamar la factura al prestador de algún servicio. "Si no quiere factura se ahorrará el IVA", me decían; "pocos me la piden", insistían. Y yo, erre que erre, hasta que me hacían la factura. Lo he hecho siempre. No es ningún mérito, es, simple y llanamente, lo que debe ser. He entendido en todo momento que va en beneficio de todos, por supuesto en el mío propio, cumplir con nuestras obligaciones fiscales y contribuir a que otros las cumplan para hacer sostenible el Estado del bienestar y garantizar la igualdad de oportunidades de todos y de todas. Así se lo he intentado inculcar a mis hijas, en esto como en otros aspectos relativos al interés común. Pensamos muchos de este modo, pero son muchos también los que en nuestra sociedad insisten en eludir sus responsabilidades fiscales para con la comunidad. Es cierto que mucho de lo que vemos a nuestro alrededor resulta poco o nada edificante para favorecer la imprescindible cultura de la corresponsabilidad que exige un Estado fuerte para garantizar un bienestar sostenible. Pero no lo es menos que sólo desde el enraizamiento de ese principio podemos construir un futuro que merezca la pena. Por eso me congratulo de que el PSPV haya promovido ante la dirección federal del PSOE una proposición de ley para combatir radicalmente el fraude fiscal. Y por eso, también, me indigna hasta la médula el bochornoso espectáculo ofrecido por Gerard Dardieu con su huída a la Rusia de Putin. No, no estoy mezclando churras con merinas, estoy hablando de lo mismo.
08 enero 2013
El coste de la corrupción
El coste de la corrupción política va mucho más allá del recuento de lo sustraído a las arcas públicas por corruptos y corruptores. El enriquecimiento ilícito de determinados cargos públicos con el desvío sistemático de recursos de las Administraciones o por el cobro de comisiones y regalos facilitados por los beneficiarios de sus decisiones provocan el escándalo lógico entre la ciudadanía de bien. Del mismo modo que la posición de privilegio que obtienen los ventajistas dispuestos a comprar favores entre los indecentes dispuestos a proporcinárselos. Pero más allá de los millones de euros públicos o privados implicados en el festín de los corruptos, cuestión que debe dirimirse en el ámbito penal, están las consecuencias demoledoras que sobre la democracia y la reputación de una sociedad se derivan. Lo peor no es, con ser deleznable y abyecto, el saqueo de la Hacienda pública; lo más grave es la ruina de la moral colectiva, la depravación de las costumbres públicas, el establecimiento de una cultura del aprovechamiento ilícito, la consagración de la desigualdad que favorece a los faltos de escrúpulos y penaliza a los decentes, la quiebra de la confianza en la democracia, el descarte del mérito en beneficio de la vileza, la desmoralización generalizada y, como consecuencia inevitable de todo ello, la proyección de una imagen de la sociedad que genera rechazo en el exterior y que arruina su marca de país. La Comunitat Valenciana se encuentra hoy en esa situación. Lustros de convivencia, y de connivencia de muchos, con la podredumbre nos han puesto en ese lugar. Necesitamos alzarnos ya y comenzar la reconstrucción moral y política de nuestra sociedad. Es imperativo para superar la oscuridad en que nos han metido los responsables de los años de la indecencia.
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| Escut reial a la Llotja de València. Wikimedia Commons. Reproducido bajo licencia de documentación libre GNU 1.2 |
07 enero 2013
La ciudad que nunca existió
Alfonso Bataller, el alcalde conservador de Castelló de la Plana, anunciaba la semana pasada que el consistorio que preside sigue adelante con su proyecto estrella: la Ciudad de las Lenguas que debería instalarse en los terrenos hoy ocupados por el aeródromo castellonense. Un proyecto fantasma que la derecha lleva blandiendo desde 2005 y del que sólo se sabe que ha servido de acomodo institucional y salarial al exalcalde Gimeno, obligado a dimitir aquel año para dejar paso en la alcaldía a Alberto Fabra. La Ciudad de las Lenguas castellonense es paradigma de la forma de conducirse en política el actual president de la Generalitat. Una apuesta vacía, hueca, puro humo, exclusivamente instrumental. Fabra y su lugarteniente municipal, el hoy presidente de la Diputación y de la derecha provincial, Javier Moliner proclamaron hasta la saciedad las bondades de esa entelequia llamada a ocupar los más de 500.000 metros cuadrados de un terreno goloso, situado en primera línea del litoral castellonense. Un elemento más para la confrontación con el Gobierno de Zapatero, al que se acusó, cómo no, de entorpecerlo. Se dijo, una y mil veces, que la Generalitat tenía el dinero para desarrollarlo. Un engaño tras otro. Gimeno y los suyos se han llevado su parte; Alberto Fabra se convirtió en alcalde; y de la Ciudad de las Lenguas nada se sabe. Como de tantos otros proyectos tapadera de quien hoy gobierna a todos los valencianos.
04 enero 2013
El Photoshop de Alberto Fabra
No ha podido evitar el president Fabra echar mano del Photoshop para convertir la Comunitat en el mundo de Yupi. Tanta era la necesidad del Molt Honorable de reinventar la realidad valenciana para diluir las tinieblas del fracaso que ha llegado a incumplir la normativa sobre estadísticas oficiales para hacer un uso partidario de los datos de desempleo registrado. Anda vendiendo la buena nueva del descenso del paro en las oficinas del INEM (noticia que, en sí misma, es sin duda positiva) para atribuirla a las bondades de sus políticas. Estamos ya encontrando la salida al laberinto, dice. Ójala así fuera, pero nadie más que su Gobierno lo cree. Ni los sindicatos, ni la patronal, ni los analistas de la coyuntura lo comparten. El País Valenciano ha empezado 2013 con 60.000 parados más que hace un año, llegando al 28 por 100 de la población activa, 3 puntos por encima de la media española; tiene hoy una tasa de desempleo juvenil superior al 50 por 100; nuestra deuda pública es la mayor en relación con el PIB de todas las Comunidades Autónomas; hemos perdido 6.000 autónomos en 2012, víctimas en buena medida de los casi 800 millones de euros que les adeuda el Consell; siguen nuestras instituciones abiertas en canal por el rosario de corruptelas, saqueos e indecencias practicadas por mil y un aprovechados del partido gobernante; se adeudan 900 millones de euros a nuestras universidades... Este es el negro país de Yupi que Alberto Fabra quiso colorear en su mensaje de Año Nuevo.
03 enero 2013
La indignidad de los muy dignos
De prosperar el proyecto de reforma legal que prevé pena de prisión a quien acoja a un inmigrante en situación irregular habremos descendido, como sociedad, un peldaño más hacia el infierno de la indignidad. El Gobierno sigue empeñado en idear contrarreformas legislativas que satisfagan a la caverna para mantener prietas las filas del ultramontanismo patrio. Expulsados los sin papeles del sistema sanitario público, quieren ahora convertir en delincuentes a quienes les den cobijo. Tamaña indecencia la promueven los mismos que frecuentan los aquelarres de su catolicísima dignidad Rouco Varela. Devotos de puño en pecho a los que no les tiembla el pulso al segregar a un millón de personas y declarar delincuentes a quienes se solidarizan con su desgracia. Una cosa es la lucha contra las mafias que fomentan la inmigración ilegal y otra, muy distinta, el ensañamiento contra las víctimas y quienes les ayudan. Y así, peldaño a peldaño, vamos perdiendo territorios de decencia y espacios de dignidad haciendo cada vez más irreconocible nuestro sueño colectivo de convivencia en una democracia avanzada.
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| Dorothea Lange. Destitute pea pickers in California. Mother of seven children. Age thirty-two. Nipomo, California. Library of Congress. Documento sin restricciones conocidas de derechos de autor |
02 enero 2013
No se me resfríen
Pedía el otro día el Gobierno portugués a sus ciudadanos que se cuidaran de enfermar para evitar el colapso del sistema sanitario público. Que no se pongan enfermos porque de lo contrario el Estado no les podrá garantizar la salud. En una Europa que está destinando cientos de miles de millones de euros a salvar a los bancos de su ruinosa gestión de los fondos depositados en ellos por los ciudadanos, la llamada del Gobierno luso evidencia la deriva antisocial de las políticas impuestas por las élites económicofinancieras de la Unión. Si el Estado es incapaz de garantizar la seguridad sanitaria de sus ciudadanos, para qué sirve el Estado. Y si Europa, otrora faro de la justicia social en el mundo, alienta la quiebra del proyecto social europeo, de qué nos sirve. Soy radicalmente europeista y tengo la plena convicción de que sólo la unión cooperativa de Europa, de sus políticas, de sus ambiciones colectivas y de su talento, nos garantizará el futuro. Pero no con estos mimbres. No. La Europa del nuevo tiempo será más social o no será, más imaginativa o no será, más igualitaria o no será. Defendamos lo que fuimos pero, sobretodo, alumbremos una nueva Europa para preservar nuestro futuro y el de nuestros hijos. Que el 13 nos sea propicio. Salud.
28 diciembre 2012
Fabra, Bataller y los Botejara
Podía uno pensar que, después del escándalo nacional e internacional provocado por la inauguración del aeropuerto sin aviones de Castellón hace ya casi dos años, la derecha valenciana iba a evitar ofrecer al mundo semejantes esperpentos. Pero la cabra tira al monte, ya se sabe. Esta semana, el otro Fabra, Alberto, con boato de Molt Honorable, ha inaugurado parte de la plataforma por la que han de circular los nuevos trolebuses de Castellón. Siete años después de iniciadas las obras... y sin trolebuses!!! Ahora, dijo el president, habrá que esperar un año hasta que lleguen los autobuses. Y quien dice uno dice dos, o tres, o cinco, conociendo la validez de los compromisos de esta gente. La guinda la puso el alcalde Bataller: "me llaman los vecinos y me dicen que qué bien se pasea por aquí". Pistas de aeropuerto y plataformas de trolebuses para ciclistas y peatones. La España de los Botejara, en versión castellonera. No nos los merecemos, no.
27 diciembre 2012
Quieren que callemos
Vuelven a hacer sonar los jerifaltes de la derecha la cantinela de la regulación del derecho de huelga. Lo proclamó ayer de nuevo el presidente madrileño Ignacio González en relación con la huelga que mantienen los y las profesionales de la sanidad pública en su Comunidad. Lo han reclamado también respecto del derecho a manifestarse. Dicen que tanto derecho genera mucho follón y que así no pueden cumplir su sacrosanta misión de sacarnos del marasmo en que tantos derechos nos han metido. Insiste este hombre, como ya hiciera su jefa Aguirre hace unos meses, en que son los huelguistas los que quiebran los derechos sanitarios de los ciudadanos. Lo dicen quienes hoy culminarán su manifiesta voluntad privatizadora de la salud pública en la Asamblea de Madrid. Los liquidadores generalizarán allí, perfeccionado y aumentado, el modelo Alzira, santo y seña de la sanidad zaplanista que Fabra quiere también llevar a todo el País Valenciano. Madrid y Valencia de nuevo unidas en el redivivo eje de la prosperidad, el eje que parió Bankia y la Gürtel y sobre el que los liquidadores ansían construir una nueva burbuja nacida de la mercantilización de la salud de todos. Quieren que callemos, quieren que los sanitarios callen, que los ciudadanos callen, que nadie rechiste. Ellos saben lo que se hacen.
| Sturrock, John, and TUC (UK). Health Services Committee. National Health Service (UK). 1982. International Institute of Social History, vía Europeana. |
21 diciembre 2012
La burbuja reinventada
"¡Al pan, pan y al vino, vino!" Con esa declaración de principios nos dijo Mariano que iba a sacarnos del pozo en que nos había metido el torpe de Zapatero. Nos dijo, ganadas ya las elecciones, que... bueno las cosas no iban a ser tan fáciles como nos habían prometido en la campaña pero que él nos enseñaría a atar los perros con longanizas y asunto resuelto. Un año después el pan se ha enmohecido y el vino se ha avinagrado. Todo lo que podía ir a peor ha ido y lo que no, también. Más pobreza y menos derechos, más desigualdad y menos futuro. Han puesto en marcha la Gran Liquidación y andan desahuciando nuestro común patrimonio de derechos y servicios públicos para entregárselo a sus amigos. Lo hicieron ya con el territorio convertido en solar en tiempos de Aznar y Rato para alimentar la burbuja; ahora van a por el resto del botín: el gran negocio de los derechos públicos puestos a saldo. La burbuja reinventada. Primer Año Triunfal.
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