24 julio 2010

Austeridad responsable

Publicado en Mediterráneo el 24 de julio de 2010

La ralentización en la ejecución de determinadas infraestructuras del transporte y las comunicaciones es una de las consecuencias indeseadas de la gravísima crisis económica que estamos sufriendo. Las distintas administraciones públicas, desde el Gobierno de España al Consell de la Generalitat, pasando por diputaciones y ayuntamientos están reprogramando sus previsiones para adecuar el ritmo en la construcción de esas infraestructuras a los recursos financieros públicos disponibles. Están buscando, también, otras fuentes de financiación que, procedentes del ámbito privado empresarial, puedan asegurar la materialización en el menor tiempo posible de aquellos proyectos que se consideren estratégicos. Y, paralelamente a todo ello, están revisando la necesidad real de determinadas propuestas que puedan resultar redundantes sin aportar los beneficios sociales y económicos exigibles.

Tengan la certeza de que esto no resulta fácil para ningún gobierno. Son medidas impopulares; pero son, como decía el ministro Blanco en el Congreso, imprescindibles para navegar en este nuevo tramo de la crisis con garantías de mantener la recuperación y afrontar con éxito los nuevos retos del futuro. El Gobierno de España lo entiende así, para no renunciar a ninguno de los objetivos estratégicos de se consideran necesarios para nuestra tierra y para el conjunto de España. Y estoy convencido de que así lo entienden también desde otros gobiernos. ¿O creen ustedes que los responsables del Consell de la Generalitat se sienten satisfechos al ralentizar hasta la parálisis el TRAM de la Plana o la circunvalación de Castellón o renunciar a Mundo Ilusión? ¿O el equipo de gobierno local de la capital al verse incapaz de construir el nuevo edificio municipal sobre el viejo asilo o acometer sus muchos otros proyectos pendientes?

Sí, estamos en un momento difícil para Castellón y para el conjunto de Europa. Un tiempo de dificultad que va a alumbrar un nuevo período de prosperidad, sin duda, más sostenible, más razonable y más equilibrada; pero para ello, para salir de este tiempo complejo y construir un futuro de progreso hay que tomar ahora decisiones con determinación.

La coyuntura que vivimos exige de las administraciones españolas la reducción drástica del déficit entre ingresos y gastos provocado por la crisis y sanear el endeudamiento público y privado que tenemos con el exterior. Hemos de hacerlo impulsando políticas de progreso que garanticen mayor cohesión social y territorial, que nos permitan transitar a un nuevo modelo de desarrollo más sostenible y competitivo y que minimicen en la mayor medida posible el impacto de la crisis sobre la gente.

Es comprensible que en primera instancia las políticas de austeridad y reducción del gasto público, tan necesarias en este momento, generen desasosiego y frustración entre los ciudadanos. Sin embargo, cometeríamos un error garrafal, unos y otros, si mientras tanto convirtiéramos la reivindicación responsable y le exigencia razonable en un quejido autoindulgente y victimizador que nos cerrara la salida hacia el futuro. Tenemos limitaciones, seguro. Necesitamos que esas infraestructuras estratégicas estén cuanto antes, sin duda. Pero no partimos de cero, ni mucho menos; no podemos dejar de crear espacios de futuro ahogados en el lamento. Porque tenemos la fuerza, la capacidad, los recursos y el talento necesarios para avanzar con los muchos y buenos mimbres de que ya disponemos ahora.

Mire, en enero del 2011, usted o yo podremos subirnos en un tren AVE en Castellón y llegar menos de tres horas después a Madrid; y lo mismo podrán hacer quienes hagan el recorrido inverso. Reduciremos en hora y media el tiempo en recorrer ese trayecto. Y, mientras tanto, trabajaremos para que en el 2014 dispongamos de la nueva plataforma para viajeros entre Valencia y Castellón. Esto es lo que ahora podemos hacer. Esto es lo que el país, en las actuales circunstancias, se puede permitir. Este es el compromiso cierto y asumible con nuestro futuro: trabajar, trabajar y trabajar. No nos engañemos... y no nos dejemos engañar.

10 julio 2010

El imperio de la ley

Publicado en Mediterráneo el 10 de julio de 2010

No sé yo si el empecinamiento de algunos dirigentes popularistas por impedir la puesta en marcha de la educación para la ciudadanía tiene que ver con el espectáculo lamentable al que hemos asistido durante esta semana. No sé si su oposición a la potenciación de la enseñanza de los valores democráticos es puro reflejo de su deriva política. No lo sé. Pero de lo que no tengo ninguna duda es de que la democracia, nuestra democracia se debilita cada vez que un responsable público se niega a cumplir las leyes.

Cuando el presidente de Murcia anunció el pasado lunes que en su comunidad autónoma no se iba a aplicar la nueva ley sobre salud sexual y reproductiva e interrupción voluntaria del embarazo mostró, una vez más, la futilidad del compromiso de algunos gobernantes con el estado de Derecho. Porque lo que estaba haciendo Ramón Luis Valcárcel al afirmar su insumisión no se dirigía sólo a los derechos de las mujeres; era una afrenta a nuestro sistema político y legal.

Es, ya saben, práctica habitual. Lo hacen con la legislación sobre el tabaco, la dependencia o la educación para la ciudadanía, por citar sólo algunos ejemplos. Ya lo dijo José María Aznar en aquella tarde célebre de 2007: “A mí no me gusta que me digan no puede ir usted a más de tanta velocidad, debe usted evitar esto y además a usted le prohíbo beber vino”, en relación con las campañas de la Dirección General de Tráfico. “Qué quiere decir eso de cumplir las leyes que nos impone el Gobierno”, debía estar pensando el presidente de honor del Partido Popular.

En una democracia las leyes las hacen y las modifican los parlamentos. Es allí donde, durante el proceso de su elaboración, se confrontan las ideas y se debaten las distintas posiciones. Pero una vez aprobadas por la mayoría parlamentaria son de cumplimiento obligado para todos y en especial para los poderes públicos: es el imperio de la ley. Así de sencillo e inequívoco. Es el fundamento de la vida democrática.

Valcárcel sabe que esto es así. Como lo saben quienes en nuestra tierra alientan una y otra vez al incumplimiento de las leyes. Lo hacen para generar ruido, para propiciar la bronca pública por puro tacticismo electoralista. Haciéndolo no son sólo desleales con el Gobierno de España, ni con el Estado democrático; lo son, especialmente, con la sociedad, con la ciudadanía.

Sobreactúan para provocar el desasosiego de la gente. No es una cuestión de principios, no. Es una cuestión de oportunismo hipócrita. ¿Se acuerdan lo que dijeron del matrimonio homosexual? Ahora se fotografían ufanos junto a parejas de recién casados gracias a esa ley. Es su forma de actuar. Y lo hacen sin el más mínimo rubor.

Ellos saben que la nueva legislación sobre el aborto está en línea con la legislación de nuestros vecinos europeos. Saben que, aunque votaron en contra de la despenalización de 1985, no la derogaron durante los ocho años que estuvieron al frente del Gobierno de España. Saben que es indigno que una sola mujer entre en prisión por interrumpir voluntariamente su embarazo, como podía ocurrir hasta esta misma semana. Lo saben pero prefieren hacer ruido.

Y así, entre bronca y bronca, vamos dejándonos jirones de la credibilidad de la política sobre la que se construye la democracia. Ah, se me olvidaba: Murcia es la comunidad autónoma con mayor tasa de abortos de toda España.

26 junio 2010

La política irresponsable

Publicado en Mediterráneo el 26 de junio de 2010

La responsabilidad es uno de los conceptos esenciales de las sociedades democráticas. No hay democracia sin ciudadanos y ciudadanas responsables. Ni hay democracia, por supuesto, sin gobernantes responsables. Es precisamente la responsabilidad exigible a estos últimos la que legitima la exigida a aquellos. Un gobernante irresponsable difícilmente puede exigir responsabilidad a la ciudadanía.

Así, quien ocupando un cargo público incumple la legalidad a sabiendas pierde la autoridad que le han otorgado los ciudadanos, además de delinquir. ¿Puede, acaso, un defraudador fiscal exigir a los ciudadanos que cumplan con sus responsabilidades fiscales? Creo yo que está deslegitimado para ello. Está esto en las entrañas de la democracia; es un imperativo ético y político (y también estético) del que nadie puede sustraerse.

Es un axioma básico de todo sistema democrático. A estas alturas debería resultar ocioso insistir en ello. Pero, a menudo, parece que lo desconocen algunos gobernantes en nuestra tierra. Estamos demasiado acostumbrados aquí a la irresponsabilidad de quienes dicen gobernar nuestros intereses desde ciertas instituciones locales. Sienten una especie de alergia patológica a asumir la más mínima responsabilidad.

Vean, si no, cómo han justificado esta semana desde el gobierno municipal de Castellón la pérdida de la bandera azul de la playa del Gurugú. ¿Se imagina usted, querido lector, a quién han endosado la responsabilidad del asunto? Pues sí, ha acertado: a Zapatero y su gobierno. Es el Gobierno de España, según nuestros próceres locales, el responsable de que una entidad privada de ámbito mundial como la Fundación Europea de Educación Ambiental haya retirado la susodicha bandera.

Miren, esta fundación (http://www.fee-international.org/) ha otorgado este año más de 3.600 banderas azules en todo el mundo, de acuerdo con estrictos criterios de calidad de las playas galardonadas. De ellas, 606 en España, renovando nuestro liderazgo mundial en este ámbito; y de estas, 108 a la Comunidad Valenciana (casi una quinta parte) y 24 a nuestra provincia. Pues bien: el Ayuntamiento de Castellón no se pregunta en qué se ha podido equivocar para haber perdido esa bandera en el Gurugú a fin de corregir la situación y aspirar a recuperarla en 2011; no. Nuestros munícipes se sienten absolutamente irresponsables en este episodio y desvían la responsabilidad al Gobierno de España… el gobierno del país líder mundial en banderas azules. Dicen que esto ha ocurrido porque Zapatero y los socialistas se la tienen jurada a Castellón.

Y, mientras tanto, mientras justifican su incompetencia buscando chivos expiatorios aquí o allá, dejan de hacer lo que deben de hacer, aquello por lo que los ciudadanos y las ciudadanas de Castellón pagan sus sueldos mediante sus impuestos. En fin, más allá de este hecho puntual, es una cantinela tan habitual por estas tierras que alguien debiera decir ¡ya está bien!

Tengo el convencimiento de que así no vamos a ninguna parte. Si cada administración, si cada cargo público no asume la responsabilidad de las competencias que legalmente le corresponden acabaremos perdidos en el lodazal de la incompetencia. Porque, al final, el recurso gratuito y masivo al victimismo acaba por dibujar ante los demás una imagen grotesca de lo que somos. Y, lo que es peor, nos paraliza, nos impide tomar decisiones para mejorarnos, para seguir diferenciándonos en positivo, para seguir proyectando una imagen de futuro competitivo para nuestra tierra.

Hoy, como nunca, la responsabilidad es el valor máximo del servicio público. Sí, también para ser audaces, también para reinventarnos, también para salir reforzados del atolladero de la crisis.

09 junio 2010

El Plan Cospedal

Publicado en Levante de Castelló el 9 de junio de 2010

Leía el otro día en la prensa que la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, había presidido el acto de inauguración de unas instalaciones deportivas en Málaga, junto con el alcalde de la ciudad, el conservador Francisco de la Torre. Más de 2.000.000 de euros ha costado la modernización de ese complejo deportivo; más de dos millones financiados íntegramente con cargo al Fondo Estatal de Inversión Local, el conocido como Plan Zapatero para los ayuntamientos.

Asistía la señora Cospedal a ese acto en la ciudad andaluza el pasado fin de semana, horas después de afirmar que “Zapatero se ha gastado 13.500 millones de euros en que tengamos las mejores aceras de Europa a costa de los pensionistas de este país”. Ya ven, algunos tienen una facilidad pasmosa para repicar y estar en misa. Quien dice que el plan del Gobierno para los ayuntamientos es la causa de nuestras desgracias, no duda en hacerse la foto en la inauguración de una de las miles de obras públicas financiadas con ese mismo plan.

Y se hizo la foto y estuvo allí porque sabe que esos 13.000 millones de euros puestos a disposición de los más de 8.000 ayuntamientos de España por el Gobierno en 2009-2010 eran imprescindibles para generar actividad económica y empleo y modernizar los servicios municipales en los momentos más duros de la crisis. Ni uno sólo de los ayuntamientos españoles ha renunciado a un solo euro de ese plan; ni uno sólo.

Podría haberlo comprobado en la ciudad de Castellón, si desde el Ayuntamiento capitalino, a imitación de sus compañeros malagueños, le hubieran invitado a inaugurar alguno de los muchos proyectos financiados con cargo a los 50 millones de euros (más de 8.000 millones de pesetas en dos años) del Plan Zapatero en la ciudad. Podría haber visitado las tres nuevas escuelas infantiles de que disponen los castellonenses gracias al Fondo Estatal; o la nueva escuela municipal de educación y seguridad vial; o las obras para hacer accesibles a los ciudadanos con movilidad reducida muchas de nuestras aceras; o las actuaciones de mejora de la red de abastecimiento de aguas y de saneamiento de la Marjalería; o las nuevas instalaciones deportivas en la Gran Vía y en San Agustín y San Marcos... Podría haber sido informada también de los nuevos proyectos para este año, como el vivero de empresas que se está construyendo en la Ciudad del Transporte, o la mejora de los centros cívicos municipales, o el nuevo sistema de telecomunicaciones de emergencias… y tantos otros proyectos financiados por el Gobierno de España a través del llamado Plan Zapatero.

En la ciudad de Castellón, como en el resto de municipios de la provincia. 165 millones de euros invertidos por el Gobierno que han sido gestionados íntegramente por nuestras corporaciones locales. Han invertido ese dinero en aquello que han considerado oportuno. Les aseguro, con total certeza, que no he escuchado de ningún alcalde la más mínima queja respecto de esos fondos. Porque han sido puestos a su disposición para que los destinen a lo que consideren necesario para sus municipios, con absoluta autonomía; porque han ingresado ese dinero de forma inmediata; porque han podido contratar a empresas de su entorno y no generarles el más mínimo endeudamiento; porque han creado empleo en sus pueblos y ciudades; y porque han podido impulsar proyectos de modernización y sostenibilidad que hubiera sido imposible poner en marcha sin este plan.

María Dolores de Cospedal está en lo suyo. Generar inseguridad, provocar desconcierto, propiciar descrédito para conseguir rédito electoral. Esos 13.000 millones han permitido a miles de empresas de nuestro país subsistir y crear empleo para unos 700.000 compatriotas. Nuestro Gobierno, de acuerdo con lo establecido en las reuniones de los 20 mayores países del mundo y de la Unión Europa, hizo lo que debía de hacer: movilizar todos los recursos posibles para preservar la actividad económica en tiempos de depresión. Los fondos de financiación municipal de 2009 y 2010 son parte de esa estrategia.

Prueba evidente de que el Plan Zapatero abría un camino necesario para la inyección de recursos públicos en la economía es que meses después de comenzar su aplicación el Consell de la Generalitat puso en marcha el llamado Plan Confianza, la versión valenciana del Fondo Estatal.

Tal vez el populismo rampante prefiera hundir al país que contribuir a recuperar la prosperidad. Tal vez, tal vez. Pero sus dirigentes saben que mienten. Que vuelven a mentir. Como lo han hecho en tantos otros temas esenciales para nuestro futuro de convivencia y libertad. Pero aunque lo pretendan, aunque ese sea su plan, no podrán engañar a todos. 

29 mayo 2010

Gatopardos

Publicado en Mediterráneo el 29 de mayo de 2010

Hace unas semanas, en el hospital Vall d'Hebron de Barcelona, se realizaba el primer trasplante total de cara del mundo. El equipo multidisciplinar dirigido por Joan Pere Barret abría un nuevo tiempo en la vida de un hombre jóven que padecía gravísimas deformaciones en su rostro. Era el decimoprimer trasplante facial de la historia; de los once, tres se han efectuado en España, en otros tantos hospitales públicos de Valencia, Sevilla y Barcelona.

Pocos días después, el pasado 19 de mayo, el Parlamento Europeo aprobaba una directiva sobre trasplantes inspirada en el modelo español. Esta norma europea, que deberá ser incorporada a las legislaciones nacionales de los países miembros de la Unión en el plazo de dos años, se ha elaborado partiendo de la ejemplar experiencia de gestión de trasplantes desarrollada en España desde 1990 y pretende salvar la vida de las 20.000 personas que mueren cada año en Europa por falta de órganos.

En las últimas décadas hemos sido capaces de situar nuestro sistema sanitario público en la vanguardia de la práctica médica mundial. Una conquista del conjunto de la sociedad española, impulsada por gobiernos de diverso signo y por las distintas Administraciones públicas y financiada con los impuestos de todos nosotros. Un esfuerzo de país. En la sanidad como en otros espacios de solidaridad, de creatividad y de generación de riqueza. En los últimos treinta años hemos protagonizado un proceso de modernización y desarrollo económico, político y social sin precedente en nuestra historia. Es razonable que sintamos, por ello, un sano orgullo colectivo que no puede ser diluido por la severidad de la crisis que padecemos.

Es incuestionable que atravesamos un momento enormemente difícil. Para España y para Europa. Un tiempo turbulento y confuso que amenaza con arrumbar el modelo de vida por el que tanto hemos trabajado las ciudadanas y los ciudadanos europeos durante tantas décadas. Legítimamente, nos sentimos orgullosos de nuestra sociedad del bienestar, de sus instrumentos de concertación y cohesión social. Del papel de Europa en el mundo como referencia de progreso para millones y millones de hombres y mujeres. Por ello, debemos actuar con determinación en la defensa y actualización de nuestra forma de vida.

Cuando concluya la crisis, el mundo no volverá a ser el mismo. Esta crisis no es un paréntesis que se cierre para volver al estado de cosas anterior. No. Así en España como en el conjunto de la Unión. Las tendencias que se fueron gestando desde los años 80 y 90 del siglo pasado se van a consolidar y la multipolaridad nos va a restar, a los europeos, centralidad en el nuevo tiempo.

Y ante ello caben tres actitudes. Seguir interpretando la misma música sin inmutarnos por lo que ocurre a nuestro alrededor, como los músicos de la recreación filmográfica del hundimiento del Titánic. O pretender introducir algunos cambios cosméticos para que todo siga igual en el fondo, como advierte don Fabrizzio di Salina, el viejo aristócrata siciliano que Giuseppe Tomasi di Lampedusa retratara en El gatopardo.

O afrontar con rigor, sensatez y serenidad la nueva realidad para preservar nuestro modelo de bienestar actualizando sus instrumentos de solidaridad, incrementando nuestra competitividad en el mundo, reforzando los mecanismos de concertación y gobierno de la Unión Europea, racionalizando el gasto público y renovando decididamente el pacto político entre las instituciones democráticas y la voluntad popular.

Vivimos un momento histórico. Emilio Ontiveros, en su conferencia en la UJI del pasado día 20, en el magnífico ciclo auspiciado por el ITC, dijo que “esta crisis ocupa la segunda posición en el podium de las grandes crisis que ha sufrido la Humanidad, sólo por detrás de la del 29”. España y Europa, nuestra forma de vivir y entender la ciudadanía, requieren de ese esfuerzo.

07 marzo 2010

Magdalena internacional

Publicado en Mediterráneo en marzo de 2010

Hace unos días, el pasado viernes 12 de marzo, el director general de Turespaña Antonio Bernabé anunciaba en Castellón la aprobación por parte del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio del interés turístico internacional de las fiestas de la Magdalena. Una excelente noticia que culminaba nuestra semana festera.

El Gobierno de España ha sido, una vez más, sensible con las demandas y las aspiraciones de la sociedad castellonense. Apenas dos semanas después de ser recibido el expediente en el ministerio, las fiestas de Castellón fueron reconocidas por las autoridades turísticas españolas como fiestas de interés internacional.

Enhorabuena al Ayuntamiento de Castellón. Al grupo municipal socialista, que presentó inicialmente la propuesta a la que se sumaron el resto de grupos municipales. Al equipo de gobierno, que preparó la documentación acreditativa y gestionó convenientemente el proceso. Enhorabuena, por supuesto, a los entes festeros, a la Junta de Festes, a las gayatas, las collas, els Cavallers de la Conquesta y demás entidades cívicas. Y a toda la ciudadanía de Castellón, protagonista principal de nuestra fiesta fundacional.

Como hiciera la Entrada de toros y caballos de Segorbe en diciembre de 2005, la Magdalena se une a una nómina privilegiada que comparte con los carnavales de Cádiz y de Tenerife, la Feria de Abril de Sevilla, las Fallas de Valencia, los Sanfermines, los Moros y cristianos de Alcoi, la Semana Santa de Valladolid, Málaga o Cartagena, el Misteri d'Elx o la Romería del Rocío, entre otros. Una nómina de 40 propuestas festivas que nos referencia en el mundo y que figura en la agenda promocional de Turespaña a través de su red de oficinas en el exterior.

El Gobierno ha apostado por Castellón. Ha situado las fiestas de la Magdalena en el frontispicio de la oferta turística de la marca España en el mundo. Una confianza que exige de todos nosotros reciprocidad. Porque esa decisión no es un fin en sí misma. Es el comienzo de un nuevo tiempo para la fiesta castellonera. Un tiempo de más exigencia, de más imaginación y de más compromiso.

La Magdalena internacional demanda ser repensada. Fiesta popular como pocas, necesita de nuevos argumentos para singularizarse en un universo en el que compiten infinidad de productos turísticos. Argumentos de calidad, de liderazgo, de diferenciación que pongan en valor el carácter participativo, cívico y esencialmente mediterráneo del ciclo magdalenero.

Ahora es el tiempo de los emprendedores y de las emprendedoras. En las instituciones y en la empresa. El pueblo que llena las calles de Castellón en sus fiestas y las ha hecho internacionales exige que sean motor de riqueza y escaparate de modernidad en un mundo cada vez más competitivo. Es, pues, el momento de que todos los actores que participan de la fiesta, desde los hosteleros a los pirotécnicos, los festeros, los promotores turísticos, los restauradores, los agentes culturales, las instituciones, la sociedad toda redefina su voluntad de mostrarnos ante el mundo a través de la fiesta. Y que lo hagamos pensando en quien ha de venir, en quien ha de elegirnos para gozar de su tiempo entre nosotros.

Hemos abierto una ventana al mundo que no podemos defraudar. Una nueva ventana de oportunidad. Otros han emprendido este camino con acierto. Sólo de nosotros depende que las fiestas de interés turístico internacional de la Magdalena nos ayuden a construir un futuro mejor. Hagámoslo sin perder más tiempo ofuscados entre los fantasmas que, a menudo, nos atenazan.

06 febrero 2010

Basura para todos

Publicado en Mediterráneo el 6 de febrero de 2010

Hace unos días el vicepresidente Cotino explicaba en nuestra tierra las razones por las que la planta de tratamiento de residuos proyectada en la Vall d'Uixó en el marco del Plan Integral de Residuos de la Comunidad Valenciana de 1997 (sí, hace más de 12 años) no cuenta siquiera con terrenos para ser diseñada. Decía el conseller que la propuesta inicial se había hecho sobre el espacio reservado por la Generalitat para la construcción del trasvase del Ebro hasta Almería. Por ello se había desechado y estaban todavía buscando dónde construir esa planta que debe tratar los residuos urbanos de la Plana Baixa y del Alto Palancia.

No voy a recordar aquí lo que en febrero de 2008 decía el responsable de medio ambiente de la Diputación Vicent Aparici respecto de la planta de la Vall: “Ya está todo dispuesto para que comiencen las obras”, afirmaba hace ahora dos años. No es esto lo que interesa en mi relato. Lo que me parece realmente relevante es la peculiar forma de hacer política y de asumir responsabilidades de quienes dirigen nuestras instituciones de autogobierno. Miren, lo que venía a decir Cotino el otro día es que la Generalitat no puede gestionar las basuras de Castellón (competencia que le corresponde por ley) porque tiene reservado suelo para construir el trasvase del Ebro hasta Almería, respecto del que el Gobierno de España (a quien corresponde esta competencia) hace ya seis años que ha dicho que no lo va a construir.

Disculpen este galimatías propio de una comedia de Billy Wilder, pero así son las cosas. ¡No sabemos dónde meter nuestra basura porque el Partido Popular de Castellón y de la Comunidad Valenciana cree que estamos todavía en 2004! Nuestros ayuntamientos tendrán que transportar a cientos de kilómetros la basura que generamos porque los señores Camps, Cotino, Fabra y compañía viven fuera de la realidad. Una pérdida de sentido que nos va a costar a los castellonenses millones de euros y que pone en peligro cualquier proyecto de futuro para nuestra provincia. Esa es la cuestión. Es un absurdo mayúsculo que delata la manera de entender la acción política y de practicar la gestión pública de quienes fueron elegidos para resolver los problemas de la gente y no para ensoñar la reconquista conservadora de La Moncloa a costa de lo que sea.

Lo más grave es que este esperpento de las basuras es uno más de entre muchos otros. Ese empecinamiento en no hacer ni dejar hacer nos está haciendo languidecer, nos está desangrando en un tiempo que exige determinación para repensar y rediseñar nuestro futuro. Es absolutamente imprescindible, ya, que las administraciones públicas, todas, asuman su responsabilidades en función de las competencias que la Constitución, el Estatuto de Autonomía y el conjunto de nuestro ordenamiento jurídico establecen clara y manifiestamente para cada una. Y asumirlas con valentía y determinación.

Cada día que los prebostes de la derecha local se dedican a culpar a Zapatero, o a los ecologistas, o a los vecinos de aquí o de allá, o al emperador del Japón de los males del mundo dejan de hacer lo que a ellos les corresponde hacer. Mientras hablan del AVE que a ellos no les corresponde hacer y que el Gobierno está haciendo, se olvidan de construir las carreteras que han de facilitar la conectividad de nuestras ciudades. Mientras hablan del trasvase del Ebro a Almería que ellos no van a construir, se olvidan de las basuras que a ellos corresponde gestionar. Y es que, como he dicho tantas veces, quienes rigen nuestras instituciones provinciales y autonómicas renunciaron ya hace mucho tiempo a gobernar; para ellos lo prioritario es la oposición contumaz y virulenta al Gobierno de España. Ahora ya no sólo tendremos el agua para todos que nos garantizarán las obras del programa Agua; también vamos a tener… ¡basura para todos!, que nos garantizarán las políticas del Consell.

14 diciembre 2009

Miopes

Publicado en Levante de Castelló en diciembre de 2009

“El ordenador de Zapatero puede provocar la miopización a muchos niños”. Alejandro Font de Mora dixit. Meses después de su batalla contra la ciudadanía de nuestros jóvenes el conseller de Educación del gobierno autonómico ha vuelto al estrellato mediático. Entonces no quería que los niños y las niñas valencianas aprendieran a convivir en libertad, en democracia, en diversidad, con respeto. Ahora inicia una nueva cruzada contra la modernización del sistema educativo. Esa afirmación del honorable conseller sólo puede explicarse a partir de tres líneas argumentales, todas ellas muy, pero que muy preocupantes.

La primera de ellas es demoledora para el conjunto de la humanidad. El conseller tiene razón y los ordenadores financiados por el Gobierno producen miopía. Si esto es así, confío en que el Consell haya puesto en conocimiento de las autoridades sanitarias nacionales e internacionales su hallazgo. Y que lo haya hecho con contundencia. Si es verdad lo que dice el señor Font de Mora, deben ponerse en marcha todas las alarmas de la OMS para que el mundo no se quede miope. Porque... ¿saben ustedes cuantos miles de millones de seres humanos usamos a diario las pantallas de ordenador, de móvil, de consola o de televisor? Si el Consell de la Generalitat no ha activado ya todas sus influencias (institucionales, me refiero) para librarnos de este horror, está incurriendo en una irresponsabilidad histórica sin precedentes: condenarnos a todos a la miopía más aberrante. Aquí tiene el presidente Camps una ocasión de oro para limpiar su cuestionada hoja de servicios.

Puede ser, sin embargo, que la afirmación de Font de Mora sea falsa. Descarto por supuesto que se deba a un error al interpretar los papeles preparados por sus colaboradores; el conseller tiene capacidad probada para entender lo que le escriben. Entonces, ¿por qué dijo lo que dijo?

La segunda línea argumental: el Consell no dispone de los 11,2 millones de euros que ha de aportar para completar la inversión del Gobierno de España. La falta de liquidez presupuestaria de la Administración valenciana condenaría, de ese modo, a nuestros escolares a unas condiciones de aprendizaje y formación peores que las de la inmensa mayoría de los niños y niñas españoles y del mundo desarrollado. Es un torpedo a la línea de flotación de nuestro futuro, que evidenciaría que la permanente huída hacia delante del Consell está condicionando muy negativamente la capacidad de esta tierra para entrar en el nuevo tiempo de la sociedad del conocimiento.

También es cierto que resulta difícil de entender que el gobierno que acordó invertir 90 millones de euros en la Formula 1 o avalar al Valencia CF con 74 millones hace apenas cuatro meses, ande con estas estrecheces financieras para invertir en la formación de nuestros hijos. ¿No dispone ahora de 11,2 millones cuando disponía de 164 en agosto para el automovilismo y el fútbol? Convendrán conmigo que el asunto es grave, especialmente si tenemos en cuenta que desde el mes de octubre todas las comunidades autónomas, con la excepción de Madrid, Murcia y la Comunidad Valenciana, están firmando los correspondientes convenios de colaboración con el Ministerio de Educación.

Cabe una tercera posibilidad: que el Consell disponga de esos 11,2 millones de euros pero que no quiera invertirlos en la mejora y modernización de nuestro sistema educativo. Quizás para seguir en su política de enfrentamiento permanente con el Gobierno de España, como viene haciendo, por ejemplo, en la gestión de los derechos que consagra la Ley de Dependencia o como pretendió hacer con la educación ciudadana de nuestros jóvenes. Supeditando los intereses de los ciudadanos al interés partidista.

Tal vez, y esto sería aún más grave, tienen el dinero y no lo ponen porque creen en otro modelo. En su modelo, el de una mano de obra mal formada, poco cualificada y vulnerable a los vaivenes de la coyuntura. Así no vamos bien. Así nuestros empresarios, nuestras organizaciones sindicales, todos y todas sabemos que no se construye futuro en un mundo tremendamente complejo como el que vivimos. Sabemos que ese no es el camino. Pero… ¿lo saben quienes gobiernan nuestra Comunidad? Si no lo saben, no sirven para asumir esa responsabilidad. Y si lo saben, peor: son desleales con las necesidades y las aspiraciones de la ciudadanía.

05 diciembre 2009

Por el mar corren las liebres

Publicado en Levante de Castelló en diciembre de 2009

Decía el ministro nazi de propaganda Joseph Goebbels: “Miente, miente, que al final algo quedará... cuanto más grande sea una mentira, más gente lo creerá". También fue él quien legó a la posteridad esta perla: "Si una mentira se repite suficientemente acaba por convertirse en verdad".

Algunos deben creer que la mejor forma de estar en la vida pública es echar mano de los 11 principios de la propaganda del ministro de Hitler. Deben pensar que cuanta más confusión y más engaños, mejor para sus intereses partidarios. Sin importarles lo más mínimo el daño irreversible que están generando con su actitud al prestigio de las instituciones y a la credibilidad de la democracia.

Decir, como he leído esta semana a una responsable de la derecha local, que el Gobierno de España es el culpable de que en nuestro hospital de referencia no se administre la anestesia epidural a las parturientas los fines de semana no es una opinión. Es una mentira.

También lo es la afirmación de que la gestión de las escuelas infantiles construidas con el dinero del Plan Zapatero por el Ayuntamiento de Castellón será privatizada por culpa del Gobierno. O que también es el Gobierno el culpable de que la Diputación haya presentado un presupuesto a la baja para 2010. No son, en ningún caso, opiniones fundadas en el análisis racional de la realidad y en la discrepancia política. No. Son, simple y llanamente, mentiras.

Según la Real Academia, mentir es "decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa". Y, podríamos añadir, hacerlo con la volundad de engañar a otras personas a fin de obtener beneficio propio.

Quienes han dicho lo que hemos leído sobre las epidurales o las escuelas infantiles, o sobre tantos y tantos asuntos, saben perfectamente que no es responsabilidad del Gobierno. Lo saben, lo creen y lo piensan. Como sabía el conseller Font de Mora que los ordenadores que financia el Gobierno mediante el programa Escuela2.0 no van a ser los causantes de la "miopización" de nuestros jóvenes. Lo saben porque conocen la Constitución, el Estatut y el resto de normas que determinan las competencias de cada Administración en nuestro Estado autonómico. Pero prefieren el engaño.

Los gobiernos deciden sus prioridades en política de gastos. Ahí fijan sus preferencias en la asignación de recursos para impulsar o retardar unas u otras políticas públicas. Cuando un gobernante decide, por ejemplo, destinar una gran parte de su capacidad inversora a la Fórmula 1, a la Copa del América o a avalar a equipos de fútbol manifiesta una opción, una voluntad, una concepción de lo que debe ser la sociedad a la que dice servir. Esa opción de gasto, como es lógico imaginar, va en detrimento de otras opciones, habida cuenta de la limitación de los recursos. Todo ello es absolutamente legítimo, sin duda, aunque pueda ser cuestionable.

Lo que no es legítimo es endosar la responsabilidad de esas decisiones al Gobierno de España. Si yo decido gastarme todos mis ahorros en un producto de superlujo e hipotecarme de por vida, no es usted el responsable de que mis hijas carezcan de lo esencial para vivir con dignidad. A todos nos gusta la buena vida, pero antes deberemos garantizarnos la vida digna. Es una cuestión de sentido común.

Hans Küng, desde la presidencia de la Fundación Ética Global, nos hace esta reflexión: "El juego sucio y los engaños no salen rentables a largo plazo. ¿Por qué? Porque minan la confianza. Y, sin confianza, la política constructora de futuro es imposible." Pues eso, construyamos confianza para construir futuro y neguemos crédito a quienes quieren hacer de la política el espacio de la mentira. … Y que 2010 sea un año de esperanza para todas y todos.

25 noviembre 2009

Desigualdad y violencia

Publicado en Mediterráneo en noviembre de 2009

Este jueves he tenido la inmensa satisfacción de poder compartir mesa y micrófono con Lydia Cacho en la inauguración del V Seminario contra la violencia de género organizado por la Fundación Isonomía y patrocinado por el Ministerio de Igualdad, la Caja de Ahorros del Mediterráneo y la Universitat Jaume I.

Cacho es una reputada activista mexicana a favor de la justicia social y la igualdad y contra la violencia machista, la discriminación de género y la explotación de menores. Un ejemplo de vida, de lucha y de compromiso con la libertad y la dignidad de millones de mujeres, niños y niñas que sufren la iniquidad de la violencia y la miseria de la desigualdad.

Gracias, pues, a Isonomía. Gracias por traer a Castellón a esta mujer excepcional. Y, sobre todo, gracias por tantos años de trabajo para construir una sociedad de iguales, una sociedad de hombres y mujeres realmente libres. Este año, la fundación ha galardonado a Lydia con su premio contra la violencia de género; el año pasado el galardón reconoció el compromiso de Cristina del Valle y su plataforma de mujeres artistas contra la violencia machista. Y así, día tras día, con la convicción que da trabajar por una causa justa e inaplazable, el equipo de mujeres y hombres que catalizan Alicia Gil y Asun Ventura se ha convertido en referente nacional en el estudio, análisis y evaluación de las políticas de igualdad.

Castellón, su gente, sus instituciones debemos sentir el sano orgullo de haber alumbrado en nuestra universidad ese centro de pensamiento y acción contra la discriminación de género. Porque es tiempo ya de que todos y todas, sin excepción, nos movilicemos para combatir el machismo en todas sus expresiones. Desde la más descarnada (el terrorismo criminal que mató a Rocío, a Fabiola, a María y a tantas otras) hasta el nuevo machismo de baja intensidad, ese que el delegado del Gobierno contra la violencia de género Miguel Lorente llama posmachismo, que con formas menos bruscas y explicitas, más taimadas sigue legitimando la perpetuación de la desigualdad.

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero está radicalmente comprometido con la igualdad de mujeres y hombres. No sólo con la imprescindible igualdad legal, con la igualación de derechos. También, por encima de todo, con la igualdad esencial: la igualdad de vida. Por ello ha impulsado y puesto en marcha leyes como las de Igualdad, Dependencia y contra la violencia de género, reconocidas en Europa como vanguardia en la construcción de un nuevo tiempo. Y un amplio abanico de ambiciosas políticas públicas específicas y transversales que ha permitido, en colaboración con las administraciones autonómica y local, movilizar la más importante cantidad de recursos públicos jamás puestos a disposición de la igualdad en nuestro país.

Sabemos, no obstante, que no es suficiente, que hay que seguir trabajando para achicar y erradicar los espacios de violencia desde el convencimiento de que donde triunfa la violencia es derrotada la igualdad; y, en definitiva, los derechos de las mujeres. Somos conscientes de que es una apuesta de largo recorrido, porque es una propuesta revolucionaria que terminará por quebrar el statu quo que ha garantizado en exclusividad el poder político, económico, social y familiar a los hombres durante siglos. No se trata de un conflicto entre hombres y mujeres; es la lucha de la dignidad, de los derechos y de la libertad contra la desigualdad, la infamia y la injusticia. Un imperativo ético del que nadie, nadie podemos sustraernos.

27 octubre 2009

Corrupción y ciudadanía

Publicado en Levante de Castelló en octubre de 2009

Leí el otro día en un medio de comunicación a un columnista habitual que la corrupción campa de nuevo sin control por España. Decía el tal opinador que, una vez más, un Gobierno socialista había abierto la espita de la corrupción en nuestro país. Una vez más, porque ya antes lo había hecho bajo la presidencia de Felipe González. Decía que haberlos los hay y que si no, ya estaba el Gobierno para generar falsos casos con la finalidad de torpedear a la derecha. Ya saben, la conspiración del Ejecutivo, el Poder Judicial, la Fiscalía y la Policía para masacrar públicamente a una determinada fuerza política.


Produce rubor ajeno escuchar a estas alturas determinadas aseveraciones. Más les diría: a mí me produce dolor cívico. Porque… ¿no será que bajo determinados gobiernos se persigue con más determinación la corrupción política? ¿No será que algunos gobiernos decidieron renunciar a combatirla? ¿No será que los jueces disponen ahora de más instrumentos legales para actuar contra los corruptos? ¿No será que funcionan los instrumentos del Estado democrático cuando se investigan, se desarticulan y se juzgan las tramas corruptas mejor que cuando se ignoran?

Los hay interesados en que esto no sea así. Pero la democracia, nuestro bien supremo, la argamasa que garantiza nuestro sistema de valores y la práctica de la convivencia cívica, no puede permitir que intereses particulares ilegítimos acaben por desdibujarla. He dicho voluntariamente la democracia. No es sólo una labor del Estado o de la Administración pública, que lo ha de ser con toda la fuerza que le confiere el ordenamiento jurídico. Es una obligación de toda la sociedad, de toda la ciudadanía. Porque a todos interesa que ese espacio público de confrontación y consensos, de construcción de progreso que es la política esté a salvo de quienes no creen en ella más que como instrumento de su propio beneficio.

Miren, hay diversas manifestaciones de la corrupción política. Unas vinculadas a la mala administración, otras a la delincuencia organizada y otras al clientelismo. Todas ellas tienen un común denominador: el desprecio por las formas y la esencia de la política y de la democracia. Los corruptos engañan a los ciudadanos enmascarando la realidad de su ambición desbocada con el celofán del favor. Extorsionan a las empresas para favorecer su trama de intereses. Buscan el descrédito de la política convertida en lodazal de bajas pasiones. Aquí y en todo el mundo. Sin excepción. Por ello los demócratas debemos condenar y erradicar las prácticas corruptas.

El poder no corrompe necesariamente. No. Los ciudadanos deben saber que no es así. Deben saber que, en democracia, la inmensa mayoría de quienes ejercen cargos públicos no son corruptos. No buscan beneficiarse a sí mismos o a los suyos mediante el ejercicio ilegal de ese poder. Por eso hemos de ser radicalmente intransigentes con quienes se conducen de ese modo. Por dignidad cívica y por convicción ética. Porque la democracia basa su fortaleza en la confianza de la ciudadanía en las instituciones que gobiernan la sociedad. Sin confianza, pues, no hay democracia.

Decía Hanna Arendt que la “inocencia” (entendida como autismo político, como falta de compromiso cívico) de las víctimas y los verdugos de Auschwiz hizo posible el Holocausto. Los ciudadanos no podemos mirar hacia otro lado cuando una minoría indecente corrompe los fundamentos de la democracia. La política es ética en sí misma. Y debemos preservarla de quienes en ella ven una forma de medrar ilegítimamente a costa de lo que sea. Esto nos compromete a todos, al Estado y a la sociedad.

12 octubre 2009

Discurso con motivo de la celebración del día de la patrona de la Guardia Civil en Castelló de la Plana el 12 de octubre de 2009

Hace ya casi un siglo que cada 12 de octubre, en todos los acuartelamientos de la Guardia Civil se honra a la Virgen del Pilar como patrona del Cuerpo. Es vuestra fiesta grande. También es la fiesta de cuantos os respetamos y estimamos. Permitidme que, al comienzo de esta intervención, manifieste mi recuerdo sentido a los españoles víctimas del fanatismo terrorista dentro y fuera de nuestras fronteras. Por todos ellos, guardias civiles, policías, militares destacados en el exterior, y ciudadanos en general, seguiremos trabajando para erradicar la sinrazón de quienes hacen del terror su forma de vida.

En Castellón la gente os quiere. Ve en los y las guardias civiles el compromiso del Estado con la defensa de su vida y de sus bienes, con su voluntad de progreso, con su anhelo de libertad. Los hombres y las mujeres de Burriana o de Morella, de Montanejos o de Rosell, de la Alcudia de Veo o de Oropesa tienen el convencimiento de que vuestra presencia, vuestro trabajo, vuestra dedicación son imprescindibles para construir su proyecto de vida.

El Gobierno de España lo sabe. Y va a seguir implementando las políticas necesarias para que el servicio que prestáis sea cada vez mejor, para que contéis con los medios adecuados y para que seáis cada vez más eficaces dando seguridad a la ciudadanía.

Queda ya muy lejos aquel 12 de septiembre de 1844 en el que la Guardia Civil llevó a cabo su primera acción policial evitando el asalto, a la altura de Navalcarnero, de la diligencia de Extremadura. O la creación, el 7 de abril de 1902, de la sección de Velocipedistas del Cuerpo de la Guardia Civil. O el primer dispositivo de seguridad con guardias civiles de paisano establecido en octubre de 1903 en la feria de Baena para detener al bandolero Manuel López el Vizcaya.

La Guardia Civil se ha convertido, a lo largo del tiempo, en una policía integral reconocida en todo el mundo por vuestra profesionalidad, por vuestra capacidad de intervención y por vuestro alto grado de formación para afrontar y resolver los conflictos. Así os lo reconocemos también en nuestra tierra. Porque sabemos que constituís, junto al Cuerpo Nacional de Policía, el núcleo esencial del servicio público policial que el Estado debe ofrecer a la sociedad.

1.505 hombres y mujeres formáis hoy la plantilla de la Guardia Civil en Castellón. Sois 500 más que hace apenas cuatro años. Contáis con recursos materiales y tecnológicos adecuados para combatir la delincuencia y prestar vuestros servicios de auxilio a los ciudadanos.

No obstante, a pesar del gran esfuerzo de actualización de catálogos y equipamientos de los últimos años, el Gobierno va a continuar reforzando vuestra capacidad de actuación. En 2010, en un entorno presupuestario manifiestamente austero, el Ministerio del Interior incrementará en más del 3 por 100 sus recursos financieros para implementar las políticas de seguridad, con más de 5.800 millones de euros.

En línea con ese compromiso del Gobierno, a lo largo de este año hemos puesto en marcha la construcción de los nuevos cuarteles de Morella y Oropesa y se han reanudado las obras del de l’Alcora, después de años de parálisis. Así mismo, hemos dado por concluida la reforma integral del cuartel de Vilafamés, y muy pronto se hará lo propio con el de Segorbe. Quiero aquí agradecer la colaboración de la Diputación y de los ayuntamientos de estas últimas localidades, imprescindible para la culminación de esas obras de reforma. Sin duda, la cooperación leal y eficaz de las distintas administraciones del Estado, en este como en cualquier otro ámbito, es la mejor forma de atender las necesidades de los ciudadanos.

La puesta en servicio de esas nuevas instalaciones y la paulatina remodelación y actualización de las ya existentes permitirá ofrecer un mejor servicio público policial en nuestras comarcas. La importancia de este conjunto de actuaciones, a las que se unirán los cuarteles de Onda y Almassora, pendientes de licitación, y el de Vilafranca, cuyo proyecto ha sido ya redactado, cobra su alcance real si recordamos que la última reforma integral de un cuartel de la provincia se inauguró en 1996 y que el último cuartel de nueva construcción que entró en servicio lo hizo en 1986.

Vuestro trabajo diario y vuestra profesionalidad han permitido rentabilizar en beneficio de la sociedad el esfuerzo del Gobierno por dotados de más efectivos y mejores medios. Gracias por habernos permitido disminuir la tasa delincuencial en la provincia en los últimos años. Vosotros, guardias civiles, y los hombres y mujeres del Cuerpo Nacional de Policía en la provincia, sois los verdaderos artífices de esa tendencia favorable en la lucha contra el delito.

Gracias por ello. Y gracias por el ejemplo de compromiso y de entrega en momentos tan difíciles como los que vivimos a finales de julio en las tierras del Palancia o hace apenas unas semanas en la Plana. Permitidme que reconozca expresamente aquí el trabajo de los muchos guardias civiles que lucharon esforzadamente para proteger a la ciudadanía de la fuerza destructora del fuego y del agua.

Este año estamos celebrando el quincuagésimo aniversario de la constitución de la Agrupación de Tráfico. 50 años de compromiso con la seguridad vial en nuestras carreteras. 50 años trabajando para que nos sintamos más seguros y para que prevalezcan los derechos de todos frente a la irresponsabilidad y la falta de civismo de algunos. Permitidme pues que exprese mi agradecimiento, el del Gobierno y el del conjunto de la sociedad a los hombres y mujeres del Subsector de Tráfico de esta Comandancia. Nuestro reconocimiento a vuestra inestimable labor en la prevención de la siniestralidad vial y el control del tráfico; a vuestro trabajo humanitario de asistencia y ayuda a quienes sufren el dolor, a menudo irreversible, del asfalto. Reconocimiento, también, al alto grado de formación y especialización científica y tecnológica de vuestros equipos de reconstrucción de accidentes, esenciales para que la Justicia pueda establecer las responsabilidades derivadas de los siniestros en la carretera. Vosotros y vosotras, guardias de la Agrupación de Tráfico tenéis mucho que ver en el descenso continuado de la inseguridad vial en el último lustro.

Sirva este agradecimiento público a la labor del Subsector para significar el alto grado de formación y capacitación de las distintas especialidades que prestan su servicio en esta Comandancia. La Unidad de Policía Judicial, la Intervención de Armas y Explosivos, los servicios de Protección de la Naturaleza, Fiscal, Marítimo, Cinológico y de desactivación de Explosivos o el Equipo de Atención al Inmigrante.

Comandante Soler, muy pronto continuarás tu trayectoria profesional en Valencia. Tengo la seguridad de que te llevarás de esta Comandancia el recuerdo de la amistad y del trabajo bien hecho. Sin duda tu alta cualificación profesional se habrá visto enriquecida por la experiencia vivida entre nosotros. Gracias por tu compromiso y mucha suerte.

Esta semana tomará tu relevo el comandante Gálvez. Tomás, vas a iniciar una nueva etapa en tu ya dilatada vida de servicio en la Guardia Civil. Saben de tu capacidad en la compañía de Burriana, que has comandado en los últimos años, y en el norte de la provincia, donde trabajaste durante largo tiempo. Tu experiencia va a ser fundamental en el nuevo tiempo que comienza para esta Comandancia.

También tú, querido Miguel, teniente coronel Fresneda, nos dejas. El año pasado, en este mismo acto, terminé mi intervención despidiéndome de ti. Ninguno de los dos imaginábamos entonces que hoy compartiríamos de nuevo esta celebración de la patrona. Sé que donde vayas aportarás lo mucho y bien que sabes para hacer cada vez más eficaz al Instituto. Mucha suerte, Miguel.

Coronel Díez-Cubelos, durante los últimos cuatro años has sido tú quien has intervenido en este acto como jefe de la Comandancia de Castellón. Hoy estás aquí preparando el traslado hacia tu nuevo destino como jefe de la Comandancia de Granada. Quiero expresarte públicamente el reconocimiento del Gobierno de España al excelente trabajo que has realizado al frente de la Guardia Civil en nuestra provincia.

En lo personal, José Manuel, poco más puedo decirte que no sepas. Han sido muchas horas de conversación guiadas por la sinceridad, la discreción y la serenidad de criterio. Muchas preocupaciones compartidas, decisiones contrastadas e ilusiones perseguidas. Gracias, especialmente, por haberte conducido siempre con lealtad institucional y, también, personal. Gracias porque ese es, para mí, el supremo valor de la amistad. Seguiremos hablando, coronel, y no dudes de que continuaremos discutiendo sobre nuestro siglo XIX, convencido como estoy de que andas buscando argumentos para rebatirme.

En las próximas semanas el teniente coronel Cabello tomará posesión del cargo que tú has ejercido con tanto acierto. Su expediente lo acredita como excelente profesional y no dudo de que sabrá mantener el nivel que tú has dejado.

A todos cuantos habéis sido condecorados, enhorabuena. Entended este acto como muestra de gratitud por vuestro compromiso con la sociedad. Llevad con honor la medalla que la Benemérita os ha entregado.

Deseo expresar también mi gratitud a aquellas personas que han dedicado toda su vida al servicio público desde el cuerpo y que ahora se encuentran ya retirados o en la reserva. Estos veteranos son el ejemplo que debéis seguir los guardias más jóvenes; su experiencia, su profesionalidad y su dedicación deben serviros de guía en vuestra labor profesional.

Me dirijo ahora a vosotros y vosotras, a los familiares de los guardias de esta Comandancia. Sabed que este Instituto no sería lo que es sin vuestro apoyo, sin vuestro callado sacrificio. Sentid el legítimo orgullo de pertenecer al Cuerpo que desde hace 160 años vela por la seguridad de los españoles.

Voy a terminar ya agradeciendo a quienes hoy nos acompañáis vuestra presencia. Y a vosotros y vosotras, hombres y mujeres de la Guardia Civil, instaros a que perseveréis en la consecución del compromiso colectivo de servicio, de ayuda a los demás, de proximidad y colaboración con la sociedad a la que servís.

Gracias a todos y a todas y buen día de la Pilarica.

02 octubre 2009

Discurso pronunciado con motivo de la celebración del Día del Cuerpo Nacional de Policía en Castelló de la Plana el 2 de octubre de 2009

Estamos aquí otro año más celebrando el día de los Ángeles custodios, patrones del Cuerpo Nacional de Policía. Gracias a todos los que hoy nos acompañáis en este acto tan entrañable y que sirve para honrar a cuantos forman parte de la Policía y de los cuerpos generales adscritos.

Como dejó escrito el que fuera catedrático de Derecho Penal y Presidente del Centro Internacional de Investigación sobre la delincuencia, la marginalidad y las relaciones sociales Antonio Beristain en su libro Policía y sociedad democrática: "La actuación de las Fuerzas de Seguridad sirve de termómetro para medir el grado de respeto de una comunidad a los derechos humanos: 'dime la policía que tienes y te diré qué democracia has alcanzado'."

En una sociedad democrática como la nuestra los gobiernos tienen el mandato de la ciudadanía para garantizar la seguridad, la libertad y la igualdad de oportunidades de todos y cada uno de los hombres y mujeres que conforman el cuerpo social.

Vuestro trabajo se convierte por tanto en uno de los pilares esenciales del Estado de derecho en la España democrática, y es determinante para que los ciudadanos y las ciudadanas se sientan seguros y sean efectivamente libres.

La sociedad española disfruta hoy de una democracia plenamente afianzada. Y cuenta, para garantizarla, con una Policía ejemplar, compuesta por hombres y mujeres cabales, disciplinados, excelentes profesionales comprometidos con el imperio de la ley. Hombres y mujeres que habéis sabido ganaros el respeto y la admiración de toda la sociedad. Sois vistos por todos los ciudadanos honrados como garantía de sus derechos y sus libertades. Y por ello os consideran una de las instituciones más valoradas del Estado, como los estudios del Centro de Investigaciones Sociológicas vienen corroborando año tras año.

Hoy todo el mundo admite que la lucha contra la delincuencia no es una tarea exclusiva de las fuerzas policiales. El delito es un fenómeno complejo, variable y policausal en el que inciden múltiples factores de carácter individual, social e institucional. Pero aunque sólo con policía seremos incapaces de combatir el delito, es incuestionable que para combatirlo la policía juega un papel esencial. Una policía que debe ser eficaz para defender a nuestros ciudadanos y ciudadanas de la pequeña delincuencia callejera, así como de la delincuencia organizada, de la nacida en el seno de las relaciones de género y también de tipos de delincuencia más refinados como la financiera, la alimentaria, la medioambiental, la informática o la delincuencia asociada a la gestión pública e institucional.

Por eso, durante estos años, el Gobierno de España al que represento, ha realizado un gran esfuerzo para dotar al Cuerpo Nacional de Policía de los recursos materiales y humanos que le permitan dar respuesta eficaz a todos los fenómenos delincuenciales. Para continuar con ese compromiso, el Proyecto de Ley de los Presupuestos Generales del Estado para 2010, a pesar del contexto general de austeridad en el gasto, prevé destinar más de 5.800 millones de euros a las políticas de seguridad (un 3,2 por 100 más que en este ejercicio), especialmente dedicados a la lucha contra la delincuencia organizada en general y contra el terrorismo en particular, la lucha contra el tráfico de drogas y el blanqueo de capitales, la lucha contra la inmigración irregular, y la coordinación y especialización de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Estas políticas del Gobierno han permitido impulsar durante estos años en nuestra provincia:
  • La modernización de las estructuras y medios materiales con que cuenta la Policía en Castellón, lo que nos está permitiendo dar respuesta eficaz y preventiva contra la actividad delincuencial en la conurbación Castellón-Vila-real.
  • El incremento del número de efectivos con que cuenta la Policía Nacional en la provincia. De los 265 policías que configuraban nuestro catálogo en 2005 hemos pasado a 390 en la actualidad.
  • La construcción de una nueva Comisaría Provincial en la ciudad de Castellón, que a fecha de hoy se encuentra muy avanzada y que podrá ser inaugurada el próximo año.

Todo ello está posibilitando la implementación continuada de programas de calidad que incidan en la atención a las víctimas y demás usuarios de los servicios policiales, refuercen las estrategias preventivas y nos permitan mejorar la percepción subjetiva que los ciudadanos y las ciudadanas tienen de su seguridad. En esa línea, estamos estrechando la relación con los agentes sociales y promoviendo una estrategia de comunicación más eficaz que permita a la ciudadanía conocer en mejor medida el trabajo de su Policía.

Como consecuencia de todo ello, pero fundamentalmente gracias al esfuerzo denodado y a la profesionalidad de cuantos formáis parte de este equipo ejemplar, la Comisaría Provincial de Castellón se ha convertido en una de las más eficaces de España, habiendo conseguido el descenso sostenido de la delincuencia desde 2005 en Castellón y Vila-real y el incremento paralelo de la eficacia policial y del número de detenidos.

Buen trabajo en seguridad. Buen trabajo, también, en el resto de competencias que os reconoce nuestro ordenamiento legal. Los funcionarios y funcionarias de los cuerpos generales han expedido más de 100.000 DNIs y pasaportes electrónicos en el último año y han atendido a más de 56.000 ciudadanos extranjeros. Nunca os agradeceré lo suficiente vuestra dedicación.

Comisario, permíteme que concrete el compromiso de todos vosotros con el conjunto de la sociedad en un hecho puntual. A primera hora de la tarde del pasado 23 de julio la Policía de Castellón movilizó todos sus recursos ante el avance del fuego en las inmediaciones de las urbanizaciones de montaña en el oeste de nuestra ciudad. Los ciudadanos encontraron en vuestro valor y sentido del servicio público el apoyo que en esos momentos difíciles precisaban. Gracias a todos y a todas por ese ejemplo de solidaridad. Gracias también a la Guardia Civil y al resto de servicios de emergencias intervinientes en las tareas de rescate y de lucha contra el fuego.

Jorge, querido Comisario, quiero reconocer públicamente una vez más tu profesionalidad, tu entrega y tu buen hacer. Tú, el equipo de dirección que comanda la Comisaría y los funcionarios y funcionarias que tienes a tu cargo sois los principales responsables del buen trabajo hecho y de sus excelentes resultados. La gente de Castellón y Vila-real nos sentimos en deuda con quienes os jugáis la vida a diario por defender nuestra dignidad.

A quienes hoy habéis sido condecorados, señalaros que lo habéis sido por los servicios prestados a la sociedad a la que servís y que representáis mejor que nadie el carácter abnegado y valeroso de la Policía. Vosotros y vuestras familias merecéis nuestro reconocimiento sincero, y el de toda la sociedad de Castellón.

No puedo olvidar aquí a aquellos agentes que perdieron su vida o su salud defendiendo los derechos y las libertades de todos nosotros. Ni a sus familiares, que sintieron el dolor y el desconsuelo de la pérdida.

A todos, de todo corazón, muchas gracias.

24 septiembre 2009

Discurso con motivo de la celebración de Nuestra Señora de la Merced en el Centro Penitenciario Castellón II en 2009

La de hoy es una jornada histórica para todos nosotros porque, por primera vez, celebramos la festividad de la Merced en Albocàsser, en el nuevo Centro Penitenciario Castellón II, que cumple ahora su primer año de vida. Y, aunque siempre es difícil y complicado poner en marcha un centro de estas características, creo que podemos decir, sin caer en la autocomplacencia, que las cosas han ido razonablemente bien durante este tiempo, gracias a la profesionalidad del personal que presta servicio en estas instalaciones, al buen hacer del equipo directivo que encabeza Ana Acosta y a las políticas impulsadas por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias del Gobierno de España.

Decía el presidente Azaña que “La libertad no hace felices a los hombres, los hace sencillamente hombres”. Yo creo que don Manuel estaba en lo cierto; la libertad convierte a los seres humanos en hombres y mujeres en toda su plenitud. No ha de sorprender que hablemos de libertad en un centro penitenciario. Porque todos tenemos ante nosotros un reto importante: conseguir que el mayor número posible de internos e internas alcance su plenitud como hombres y como mujeres una vez hayan cumplido su pena. Ayudar a los reclusos a reconocer sus errores, a rectificar y a poner rumbo hacia una vida de plenitud ciudadana, de compromiso social, supone un reto apasionante del que nuestra sociedad no puede abdicar. Debemos contribuir a que se sientan nuevamente hombres y mujeres libres.

Decía antes que Castellón II cumple su primer año de existencia. Un corto pero intenso trayecto, que os ha permitido poner en funcionamiento con la máxima eficacia esta infraestructura penitenciaria. A pesar de la complejidad del proceso, la normalidad ha sido la tónica dominante en el día a día de Castellón II, un centro que ya cuenta con 1.649 internos, 205 de los cuales realizan un trabajo remunerado. De estas personas que gozan de un puesto de trabajo y de un sueldo, 50 trabajan para las cuatro empresas externas que se han instalado en los talleres productivos de la prisión.

El trabajo es importante, sin duda, pero también lo es la formación. Por ello, 310 internos están siguiendo un curso de formación laboral que cuenta con distintas especialidades como lavandero-planchador, viverista, jardinero, electricista, soldador o informático a nivel de usuario. El objetivo final no es otro que la reinserción de estas personas en el mercado laboral, una vez que hayan cumplido condena que les ha conducido a prisión.

El sistema penitenciario español mantiene a los presos y penados en los centros en condiciones de dignidad, a lo que contribuye, sin duda, la práctica del deporte. En este centro de Albocàsser se hace más visible esta circunstancia, por tratarse de unas muy modernas instalaciones deportivas perfectamente equipadas, en las que alrededor de 450 internos practican varios deportes: fundamentalmente fútbol, fútbol-sala y pelota valenciana.

Castellón II es la novedad del último año en la provincia, pero no nos podemos olvidar del veterano centro de Castellón I, dirigido con gran acierto por Olga Ballesteros y su equipo. La prisión de la carretera de l’Alcora ha sufrido históricamente un problema de sobrepoblación. En la actualidad acoge a un total de 776 internos, una cifra importante, sin duda, pero inferior a la que se registraba hace tan sólo unos meses. Respecto a abril de 2009, se ha producido un descenso de la población reclusa de casi el 6%. Ahora Castellón I cuenta con 70 presos menos que el pasado mes de abril.

Sucede que España tiene una muy elevada población penitenciaria, sobre todo si comparamos nuestra realidad con la de otros países europeos de nuestro entorno. Esta elevada cantidad de internos tiene que ver con las particularidades del sistema judicial español, y con la eficacia del trabajo policial desarrollado por el Cuerpo Nacional de Policía y por la Guardia Civil. El generoso trabajo de los integrantes de ambos cuerpos está permitiendo reducir significativamente las tasas de criminalidad y aumentar de forma importante el índice de eficacia policial y la cifra de detenidos.

Como no podía ser de otro modo, a los funcionarios y funcionarias de Instituciones Penitenciarias que prestáis servicio en Castellón I y en Castellón II quiero agradeceros en nombre del Gobierno de España, y del conjunto de la sociedad, la extraordinaria labor que desarrolláis.

La gente no sabe mucho de las prisiones, ni de quien en ellas trabajáis a diario. Quizá porque no quiera saber; quizá porque vivimos en una sociedad que prefiere negar la evidencia de lo que no gusta. Por eso debéis reivindicaros; debemos reivindicar la dignidad del servicio público penitenciario. Sin vuestro trabajo la sociedad sería mucho menos libre, porque, sencillamente, sería mucho menos segura. Gracias por vuestro compromiso con todos nosotros, por tanto esfuerzo, por tanta dedicación. Por ser capaces de superar los retos emocionales del quehacer diario; o las incomprensiones generadas por avatares desgraciados.

Sin vuestra profesionalidad nuestros centros penitenciarios no podrían afrontar los múltiples programas rehabilitadores que están en marcha. Como los conveniados por Castellón I con la Universitat Jaume I, que permiten el desarrollo del practicum de los alumnos de Psicología y Derecho en el propio centro penitenciario o la realización de trabajos de los condenados en beneficio de la comunidad.

O la colaboración con la Agencia para la Mediación y la Integración y la Convivencia Social del Ayuntamiento de Castellón para poner en marcha programas de intervención con internos extranjeros.

Otras entidades como Cruz Roja, Patim, Proyecto Amigó o Pastoral Penitenciaria también colaboran con nuestras prisiones, a través de diversas actividades y programas. Hoy, en Madrid, el ministro Rubalcaba está entregando a la Fundación Patim, en la persona de su presidente Francisco López, la medalla de plata al Mérito Social Penitenciario como reconocimiento público a la importantísima tarea que realizáis.

Quiero dar las gracias a todas las asociaciones e instituciones que ayudan a los centros penitenciarios de la provincia de Castellón a poner en marcha una amplia gama de actividades rehabilitadoras a favor de los presos. Muchas gracias por vuestro compromiso. A vosotros, y a las empresas que colaboran para que los internos puedan disfrutar de un trabajo remunerado intramuros.

Para concluir quiero personalizar mi admiración y agradecimiento hacia todos vosotros en los servidores públicos a los que ahora se les hará entrega de las menciones honoríficas, gracias a Antonio Carretero, Santiago Rincón, Julio Blázquez, Emilio Llanos, Ester Guzmán, José Luis Martín y Manuel Burgos. Representáis los valores de compromiso y vocación de servicio en los que todos creemos.

Buenas tardes, mucha suerte y feliz día de la Merced. Muchas Gracias

12 julio 2009

Adelantando el futuro

Publicado en Mediterráneo en julio de 2007.

¿Sabe usted cuánto son 43 hectómetros cúbicos de agua? Cuarenta y tres mil millones de litros de agua. Algo así como 43 depósitos con la planta del estadio Castalia y 35 pisos de altura repletos de agua. Miren, si embotellamos toda esa agua en botellas de un litro y las plantamos una junto a otra daríamos más de 120 vueltas a la Tierra o llegaríamos más lejos que la Luna. Sin duda, mucha agua. Esa es la capacidad máxima de producción anual de la desalinizadora de Cabanes-Oropesa cuyas obras hemos comenzado esta semana. Ese es el compromiso del Gobierno de España con nuestro futuro.

En efecto, este miércoles el delegado del Gobierno, Ricardo Peralta, y la directora general del Agua, Marta Morén, han dado el inicio oficial a las obras de una infraestructura esencial para nuestro futuro. El de todos. El de los municipios de Cabanes, Oropesa y Benicàssim y el de otros que se adherirán en el futuro al convenio de explotación de la desaladora. Son 55 millones de euros en una primera fase que permitirá producir más de 21 hectómetros cúbicos para atender la demanda presente y futura de agua potable de gran parte de la Plana Alta.

Será esta la primera desalinizadora de nuestra provincia, a la que se unirá la de Moncofa, en la Plana Baixa, cuyo proyecto se encuentra en fase ya muy avanzada de tramitación administrativa. Estas dos instalaciones se sumarán a las más de 800 plantas desaladoras españolas que abastecen a millones de ciudadanos. Y su construcción, además de generar empleo, permitirá a las empresas adjudicatarias aplicar los desarrollos tecnológicos que han convertido al sector en referente mundial.

He leído y oído estos días a algunos que la planta va a generar más agua de la realmente necesaria. Bueno, esto es una novedad. Lo que se decía a menudo es que la falta de agua limitaba nuestro desarrollo. Que necesitábamos más agua. Eso siguen diciendo las pancartas sempiternamente colgadas de los balcones de la Diputación provincial.

Tal vez, la crisis y el frenazo en los proyectos urbanísticos nos hagan perder la perspectiva. Este tipo de infraestructuras no pueden estar condicionadas por los vaivenes coyunturales. El Gobierno tiene el compromiso de garantizar las necesidades hídricas de nuestra provincia actuales y futuras. Y para ello, a través de la acción concertada de Acuamed, las confederaciones hidrográficas del Júcar y del Ebro y del SEIASA ha puesto en marcha todo tipo de iniciativas para la provisión y adecuada gestión del agua en nuestra tierra. En colaboración con la Generalitat y las administraciones locales. Con la firme convicción de que las comarcas castellonenses precisan ver asegurada su suficiencia hídrica.

Esto es una apuesta por nuestro futuro. Y por el futuro de nuestros hijos. Esos 21 hectómetros cúbicos de la primera fase de la desaladora no sólo van destinados al desarrollo urbanístico. No. Esos miles de millones de litros de agua vienen a enriquecer nuestro patrimonio hídrico, nos hacen más ricos. Permitirán, también, gestionar mejor nuestros acuíferos, evitar su sobreexplotación, disponer de más recursos a nuestro sector agropecuario, proveer la demanda del desarrollo industrial y turístico. Es un aporte neto de agua potable que no detraemos de la ya existente en nuestro subsuelo o en nuestros ríos.

En 2011 la desaladora de Cabanes-Oropesa entrará en servicio. Y contribuirá, con las obras del embalse de Arenós, o la balsa de recogida de excedentes del río Belcaire (inaugurada en la Vall d’Uixó hace unas semanas), o la modernización de nuestros regadíos promovida por la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias y otras iniciativas en marcha, a construir un mejor futuro para esta tierra.