Emitido en el programa Castellón en la onda de Onda Cero Castellón el 8 de marzo de 2011.
Buenos días Lorena:
Te hablo hoy desde las tierras del Baix Maestrat, donde estoy comprobando el avanzado estado de las obras de duplicación del gasoducto que atraviesa de norte a sur nuestra provincia. Una infraestructura esencial para la industria castellonense que está siendo ampliada para que el sistema gasista español sea más eficiente.
Pero más allá de esta circunstancia, quiero hoy celebrar contigo, Lorena, y con vosotras, oyentes de Castellón en la onda, el Día Internacional de la Mujer. Como cada 8 de marzo, conmemoramos el sacrificio, hace hoy 100 años, de las decenas de trabajadoras neoyorquinas que murieron abrasadas en el interior de su fábrica encerradas por los propietarios de la empresa para evitar que se sumaran a una huelga convocada para reivindicar salarios y jornadas laborales dignos, la abolición del trabajo infantil y el derecho a unirse a los sindicatos.
Porque la lucha de las mujeres por conseguir la igualdad de derechos políticos y sociales con los hombres conforma uno de los relatos más apasionantes de la historia de la humanidad. Es un argumento que nos habla de libertad, de dignidad, de igualdad, de exigencia democrática.
Soy hijo, nieto, marido, compañero y amigo de mujeres trabajadoras. Luchadoras incansables, hacedoras de riqueza y de solidaridad en un mundo predominantemente machista que nada les ha regalado.
Es cierto que, en nuestra sociedad, hemos avanzado notablemente para garantizar la igualdad legal entre hombres y mujeres. En los últimos años hemos impulsado iniciativas como la Ley contra la violencia de género, el Plan Concilia, la Ley de igualdad efectiva de hombres y mujeres o la Ley de salud sexual y reproductiva y de interrupción voluntaria del embarazo. Y hemos definido un marco normativo que posibilita una real igualdad de oportunidades para todos y todas, independientemente de nuestro sexo. Así ha sido en estos treinta años de democracia y así seguirá siéndolo en el futuro.
Queda, sin embargo, mucho por hacer. Hoy, 8 de marzo, como cada día, sigue la lucha para que las leyes que democráticamente nos hemos dado nos hagan más iguales. Porque nadie elige su sexo al nacer y nadie puede ser condenado o premiado por ello.
Es una cuestión de justicia pero, sobre todo, es una cuestión de decencia. Porque no será la nuestra una sociedad decente mientras persista la discriminación por razón de sexo.
A todas y a todos, buen día de la mujer. Buena suerte y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
08 marzo 2011
05 marzo 2011
A 110 por hora
Publicado en Mediterráneo el 5 de marzo de 2011.
El próximo lunes, como aprobó el último Consejo de Ministros de febrero, la limitación de velocidad máxima en nuestras autovías y autopistas pasará de 120 a 110 kilómetros por hora. Una medida transitoria que el Gobierno ha acordado en un paquete de decisiones destinadas a minimizar el impacto que sobre nuestra factura petrolera puedan tener los cambios que, tan aceleradamente, se están produciendo en el norte de África y el Oriente Próximo.
España importa la práctica totalidad del petróleo que consumimos. Cada vez que llenamos el depósito de combustible de nuestros vehículos estamos comprando derivados de petróleos importados de Rusia, Irán, Arabia Saudí, Libia y otros países productores. Somos muy dependientes del crudo exterior y, consecuentemente, muy vulnerables a las subidas de su precio.
Miren, en febrero de 2001, el barril de petróleo costaba 27 dólares; hoy está por encima de los 115 dólares, y subiendo. Pero es que en los últimos tres meses se ha incrementado en un 35 por 100. Las turbulencias provocadas por la crisis política norteafricana en el mercado petrolero y la incertidumbre institucional generada en los países productores de la zona, así como la fuerte demanda de las economías emergentes y la especulación en los mercados de futuros de estos productos explican la tendencia al alza de los precios. En esta situación, y de mantenerse la cotización actual del barril, la factura petrolera española tendrá un sobrecoste en 2011 de más de 12.000 millones de euros: para hacerse una idea, el doble de lo que invierten todas las administraciones públicas españolas en I+D+i en un año.
En estas condiciones, el Gobierno, atendiendo al interés general (el de todos, el suyo también, amable lector), ha adoptado estas medidas de ahorro energético. Porque en estos momentos ningún gobierno ni organismo internacional en el mundo pueden pronosticar cuanto tiempo va a durar esta situación.
Algunos vuelven a recurrir al mantra populista de la improvisación. Este ha sido, con mucho, el Ejecutivo que ha apostado con mayor determinación por disminuir la dependencia energética de nuestro país, incrementar la eficiencia y diversificar nuestras fuentes de energía, con un esfuerzo enorme por las energías renovables. Las convulsiones del tiempo que vivimos exigen, ahora, en este momento, tomar estas medidas.
Dice González Pons que esto son cosas del soviet y del castrismo renaciente. Dolores de Cospedal afirma que Zapatero es como Franco por tomar estas medidas. Es decir, si transitamos a 120 vivimos en democracia y si vamos a 110 nos convertimos en una dictadura atroz. Sí, ese es el valor que separa, para la derecha española, la libertad de la opresión: 10 kilómetros por hora. No hay más consideraciones: Zapatero es un dictador y el Gobierno de España es un gobierno ilegítimo por hacernos ir a ¡110 kilómetros por hora en las autovías para ahorrar gasolina! Por circular, hemos de saberlo, a la misma velocidad que los estadounidenses, los suecos, los británicos, los rusos o los noruegos. A estas alturas ya nada nos asombra, bien cierto es. Se han dicho tantas barbaridades que a nadie extraña escuchar al Partido Popular afirmar que volvemos a los tiempos de Carrero Blanco y Arias Navarro.
En todo caso podrían preguntarle al alcalde de Castellón por qué ha disminuído la intensidad lumínica del alumbrado público de nuestra ciudad. O a la alcaldesa de la Vall d'Uixó, o al de Zorita, o al de Catí, o a tantos y tantos ayuntamientos de nuestra provincia que han puesto en marcha responsablemente planes de eficiencia energética en los últimos años. ¿Vivimos, acaso, en la pequeña Habana? ¿Es esto la Siberia soviética? ¡Basta ya de engaños y filibusterismo! ¡Basta ya!
El próximo lunes, como aprobó el último Consejo de Ministros de febrero, la limitación de velocidad máxima en nuestras autovías y autopistas pasará de 120 a 110 kilómetros por hora. Una medida transitoria que el Gobierno ha acordado en un paquete de decisiones destinadas a minimizar el impacto que sobre nuestra factura petrolera puedan tener los cambios que, tan aceleradamente, se están produciendo en el norte de África y el Oriente Próximo.
España importa la práctica totalidad del petróleo que consumimos. Cada vez que llenamos el depósito de combustible de nuestros vehículos estamos comprando derivados de petróleos importados de Rusia, Irán, Arabia Saudí, Libia y otros países productores. Somos muy dependientes del crudo exterior y, consecuentemente, muy vulnerables a las subidas de su precio.
Miren, en febrero de 2001, el barril de petróleo costaba 27 dólares; hoy está por encima de los 115 dólares, y subiendo. Pero es que en los últimos tres meses se ha incrementado en un 35 por 100. Las turbulencias provocadas por la crisis política norteafricana en el mercado petrolero y la incertidumbre institucional generada en los países productores de la zona, así como la fuerte demanda de las economías emergentes y la especulación en los mercados de futuros de estos productos explican la tendencia al alza de los precios. En esta situación, y de mantenerse la cotización actual del barril, la factura petrolera española tendrá un sobrecoste en 2011 de más de 12.000 millones de euros: para hacerse una idea, el doble de lo que invierten todas las administraciones públicas españolas en I+D+i en un año.
En estas condiciones, el Gobierno, atendiendo al interés general (el de todos, el suyo también, amable lector), ha adoptado estas medidas de ahorro energético. Porque en estos momentos ningún gobierno ni organismo internacional en el mundo pueden pronosticar cuanto tiempo va a durar esta situación.
Algunos vuelven a recurrir al mantra populista de la improvisación. Este ha sido, con mucho, el Ejecutivo que ha apostado con mayor determinación por disminuir la dependencia energética de nuestro país, incrementar la eficiencia y diversificar nuestras fuentes de energía, con un esfuerzo enorme por las energías renovables. Las convulsiones del tiempo que vivimos exigen, ahora, en este momento, tomar estas medidas.
Dice González Pons que esto son cosas del soviet y del castrismo renaciente. Dolores de Cospedal afirma que Zapatero es como Franco por tomar estas medidas. Es decir, si transitamos a 120 vivimos en democracia y si vamos a 110 nos convertimos en una dictadura atroz. Sí, ese es el valor que separa, para la derecha española, la libertad de la opresión: 10 kilómetros por hora. No hay más consideraciones: Zapatero es un dictador y el Gobierno de España es un gobierno ilegítimo por hacernos ir a ¡110 kilómetros por hora en las autovías para ahorrar gasolina! Por circular, hemos de saberlo, a la misma velocidad que los estadounidenses, los suecos, los británicos, los rusos o los noruegos. A estas alturas ya nada nos asombra, bien cierto es. Se han dicho tantas barbaridades que a nadie extraña escuchar al Partido Popular afirmar que volvemos a los tiempos de Carrero Blanco y Arias Navarro.
En todo caso podrían preguntarle al alcalde de Castellón por qué ha disminuído la intensidad lumínica del alumbrado público de nuestra ciudad. O a la alcaldesa de la Vall d'Uixó, o al de Zorita, o al de Catí, o a tantos y tantos ayuntamientos de nuestra provincia que han puesto en marcha responsablemente planes de eficiencia energética en los últimos años. ¿Vivimos, acaso, en la pequeña Habana? ¿Es esto la Siberia soviética? ¡Basta ya de engaños y filibusterismo! ¡Basta ya!
01 marzo 2011
El Centro para la Dinamización Económica y Social de Els Ports
Emitido en el programa Castellón en la onda de Onda Cero Castellón el 1 de marzo de 2011.
Buenos días Lorena:
Ayer inauguramos en Morella el Centro para la Dinamización Económica y Social de Els Ports. Un hito importante en el devenir de las tierras interiores del norte de la provincia que contribuirá a activar las enormes posibilidades de desarrollo de esa comarca.
El CEDES de Morella forma parte de la red de centros de este tipo que la Diputación está creando en toda la provincia, con el respaldo del Gobierno de España. Morella se suma así a la Vall d'Alba, Albocàsser, Llucena y Segorbe, municipios que ya disfrutan, o lo harán en breve, de estas instalaciones.
El apoyo del Gobierno de España a esta iniciativa ha permitido que la Comisión Europea financie, a través de los fondos Feder el 70 por 100 de la inversión, esto es casi 3 de los 4,2 millones presupuestados. Un magnífico ejemplo de cooperación administrativa que involucra a las administraciones europea, nacional y provincial a fin de responder eficazmente a las necesidades y aspiraciones de los emprendedores y emprendedoras de nuestro mundo rural.
Una colaboración entre administraciones que es habitual, en este y en muchos otros ámbitos. Porque más allá del ruido interesado que algunos provocan para ocultar la normalidad de ese trabajo conjunto, la ciudadanía debe saber que es así como avanzamos. No hay alternativa a esa colaboración. Y es en ese espacio de encuentro de iniciativas y de suma de recursos donde nacen los mejores proyectos, las más eficaces propuestas para desarrollarnos más y mejor.
El Gobierno de la Nación sabe que es así. Sabe que todos contamos para superar los retos que tenemos para encarar el futuro con éxito. Sabe que no podemos perder energías en desencuentros falsos y estériles. Por eso seguirá trabajando lealmente con el resto de administraciones del Estado para garantizar las mejores oportunidades a los ciudadanos y ciudadanas de nuestra tierra.
A todas y a todos, buena suerte. Y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
Buenos días Lorena:
Ayer inauguramos en Morella el Centro para la Dinamización Económica y Social de Els Ports. Un hito importante en el devenir de las tierras interiores del norte de la provincia que contribuirá a activar las enormes posibilidades de desarrollo de esa comarca.
El CEDES de Morella forma parte de la red de centros de este tipo que la Diputación está creando en toda la provincia, con el respaldo del Gobierno de España. Morella se suma así a la Vall d'Alba, Albocàsser, Llucena y Segorbe, municipios que ya disfrutan, o lo harán en breve, de estas instalaciones.
El apoyo del Gobierno de España a esta iniciativa ha permitido que la Comisión Europea financie, a través de los fondos Feder el 70 por 100 de la inversión, esto es casi 3 de los 4,2 millones presupuestados. Un magnífico ejemplo de cooperación administrativa que involucra a las administraciones europea, nacional y provincial a fin de responder eficazmente a las necesidades y aspiraciones de los emprendedores y emprendedoras de nuestro mundo rural.
Una colaboración entre administraciones que es habitual, en este y en muchos otros ámbitos. Porque más allá del ruido interesado que algunos provocan para ocultar la normalidad de ese trabajo conjunto, la ciudadanía debe saber que es así como avanzamos. No hay alternativa a esa colaboración. Y es en ese espacio de encuentro de iniciativas y de suma de recursos donde nacen los mejores proyectos, las más eficaces propuestas para desarrollarnos más y mejor.
El Gobierno de la Nación sabe que es así. Sabe que todos contamos para superar los retos que tenemos para encarar el futuro con éxito. Sabe que no podemos perder energías en desencuentros falsos y estériles. Por eso seguirá trabajando lealmente con el resto de administraciones del Estado para garantizar las mejores oportunidades a los ciudadanos y ciudadanas de nuestra tierra.
A todas y a todos, buena suerte. Y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
22 febrero 2011
Igualdad salarial
Emitido en el programa Castellón en la onda de Onda Cero Castellón el 22 de febrero de 2011.
Buenos días Lorena:
Hoy conmemoramos el Día Internacional de la Igualdad Salarial. En noviembre de 2008, el Parlamento Europeo acordó que en todos los países de la Unión esta jornada se dedicara a concienciar a la ciudadanía, a las empresas y a las instituciones de la brecha salarial que separa a los hombres de las mujeres.
Porque, a pesar de lo mucho que hemos avanzado en las últimas décadas en la igualación de las condiciones laborales entre los dos géneros, siguen existiendo diferencias notables en el salario que perciben un hombre y una mujer por realizar un mismo trabajo.
Esa es una desigualdad inaceptable que sigue dando valor a la vieja reivindicación sindical de “a igual trabajo, igual salario”. Hoy, en el conjunto de la Unión Europea, las mujeres se ven obligadas a trabajar un año y 53 días para cobrar el mismo sueldo que los hombres perciben en un año. Esto es, han de trabajar un 15 por 100 más que sus compañeros para obtener la misma retribución. En España, esa diferencia se sitúa en el 22 por 100.
No podemos resignarnos a perpetuar esa realidad que condena a la mitad de la población a peores salarios por el mero hecho de ser mujer. Una muestra más de la indigna desigualdad entre géneros que debemos combatir para hacer de la nuestra una sociedad mejor, con más oportunidades para todos y para todas y con mejores condiciones para alumbrar el futuro.
Esta es una lucha que nos concierne a toda la ciudadanía. El Gobierno impulsó la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, que junto a otras muchas medidas promovidas por el Ejecutivo y las Cortes, han establecido el marco legal para garantizar la igualdad real entre los géneros y combatir cualquier tipo de discriminación. Pero queda, todavía, mucho camino por recorrer, muchas batallas por ganar.
Reflexionemos hoy sobre ello, querido oyente. Asumamos nuestro compromiso, cada uno y cada una en su ámbito de responsabilidad, para avanzar decididamente en la superación de una desigualdad intolerable: aquella que santifica que una mujer cobre menos que un hombre por realizar el mismo trabajo.
A todas y a todos, buen Día Internacional de la Igualdad Salarial. Suerte y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
Buenos días Lorena:
Hoy conmemoramos el Día Internacional de la Igualdad Salarial. En noviembre de 2008, el Parlamento Europeo acordó que en todos los países de la Unión esta jornada se dedicara a concienciar a la ciudadanía, a las empresas y a las instituciones de la brecha salarial que separa a los hombres de las mujeres.
Porque, a pesar de lo mucho que hemos avanzado en las últimas décadas en la igualación de las condiciones laborales entre los dos géneros, siguen existiendo diferencias notables en el salario que perciben un hombre y una mujer por realizar un mismo trabajo.
Esa es una desigualdad inaceptable que sigue dando valor a la vieja reivindicación sindical de “a igual trabajo, igual salario”. Hoy, en el conjunto de la Unión Europea, las mujeres se ven obligadas a trabajar un año y 53 días para cobrar el mismo sueldo que los hombres perciben en un año. Esto es, han de trabajar un 15 por 100 más que sus compañeros para obtener la misma retribución. En España, esa diferencia se sitúa en el 22 por 100.
No podemos resignarnos a perpetuar esa realidad que condena a la mitad de la población a peores salarios por el mero hecho de ser mujer. Una muestra más de la indigna desigualdad entre géneros que debemos combatir para hacer de la nuestra una sociedad mejor, con más oportunidades para todos y para todas y con mejores condiciones para alumbrar el futuro.
Esta es una lucha que nos concierne a toda la ciudadanía. El Gobierno impulsó la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, que junto a otras muchas medidas promovidas por el Ejecutivo y las Cortes, han establecido el marco legal para garantizar la igualdad real entre los géneros y combatir cualquier tipo de discriminación. Pero queda, todavía, mucho camino por recorrer, muchas batallas por ganar.
Reflexionemos hoy sobre ello, querido oyente. Asumamos nuestro compromiso, cada uno y cada una en su ámbito de responsabilidad, para avanzar decididamente en la superación de una desigualdad intolerable: aquella que santifica que una mujer cobre menos que un hombre por realizar el mismo trabajo.
A todas y a todos, buen Día Internacional de la Igualdad Salarial. Suerte y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
15 febrero 2011
Trabajar por la empleabilidad
Emitido en el programa Castellón en la onda de Onda Cero Castellón el 15 de febrero de 2011.
Buenos días Lorena:
60.000. Ese es el número de hombres y mujeres que buscan empleo en Castellón y no lo encuentran. 60.000 conciudadanos y conciudadanas que queriendo trabajar no pueden hacerlo. 60.000 razones, Lorena, para no descansar ni un solo momento, desde la acción pública, para encontrar solución al mayor problema que aqueja a nuestra sociedad.
Un problema de empleo y también de empleabilidad. Porque no se trata sólo de encontrar ocupación para los desempleados. El mundo, la sociedad en que vivimos, está cambiando de forma muy acelerada. Actividades que ayer demandaban mucha mano de obra, no lo van a hacer en el futuro con la misma intensidad. Y aparecen nuevas demandas, nuevas ocupaciones, nuevas necesidades para las que hemos de prepararnos todos.
Se trata, pues y sobre todo, de capacitar en las nuevas exigencias a quienes perdieron su empleo y a los jóvenes que llegan al mercado de trabajo. Por eso hablamos de empleabilidad, de facilitar a todos y a todas las herramientas, las capacidades para acceder a nuevos empleos, para disfrutar de nuevas oportunidades.
Esa es la ruta, querido oyente. Ese es el camino para recobrar el futuro. El Gobierno ha puesto en marcha, en los últimos años, numerosas medidas para estabilizar nuestra economía y relanzar el crecimiento frente a la mayor crisis que ha sufrido Occidente en los últimos 80 años. Ahora estamos consolidando las reformas necesarias para garantizar la recuperación.
En esa línea, el Gobierno de España aprobó el pasado viernes un plan de estimulo a la contratación de jóvenes que buscan empleo y mayores de 45 años parados de larga duración. Un plan que contempla, por un lado, la reducción de las cotizaciones a la Seguridad Social de las empresas contratadoras. Y, por otro, la intensificación de las acciones de orientación, formación y recualificación profesional para los buscadores de empleo, a fin de que tengan más y mejores oportunidades de reinsertarse en el mercado laboral.
Termino ya, Lorena. Me permitirás lanzar un mensaje a los más jóvenes: esfuerzo, dedicación, estudio, responsabilidad y compromiso, esas son las mejores armas para que podáis construir vuestro proyecto de vida con garantías de futuro. Ese es el mejor camino para alejar el drama del desempleo de nuestras vidas.
A todas y a todos, buena suerte. Y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
Buenos días Lorena:
60.000. Ese es el número de hombres y mujeres que buscan empleo en Castellón y no lo encuentran. 60.000 conciudadanos y conciudadanas que queriendo trabajar no pueden hacerlo. 60.000 razones, Lorena, para no descansar ni un solo momento, desde la acción pública, para encontrar solución al mayor problema que aqueja a nuestra sociedad.
Un problema de empleo y también de empleabilidad. Porque no se trata sólo de encontrar ocupación para los desempleados. El mundo, la sociedad en que vivimos, está cambiando de forma muy acelerada. Actividades que ayer demandaban mucha mano de obra, no lo van a hacer en el futuro con la misma intensidad. Y aparecen nuevas demandas, nuevas ocupaciones, nuevas necesidades para las que hemos de prepararnos todos.
Se trata, pues y sobre todo, de capacitar en las nuevas exigencias a quienes perdieron su empleo y a los jóvenes que llegan al mercado de trabajo. Por eso hablamos de empleabilidad, de facilitar a todos y a todas las herramientas, las capacidades para acceder a nuevos empleos, para disfrutar de nuevas oportunidades.
Esa es la ruta, querido oyente. Ese es el camino para recobrar el futuro. El Gobierno ha puesto en marcha, en los últimos años, numerosas medidas para estabilizar nuestra economía y relanzar el crecimiento frente a la mayor crisis que ha sufrido Occidente en los últimos 80 años. Ahora estamos consolidando las reformas necesarias para garantizar la recuperación.
En esa línea, el Gobierno de España aprobó el pasado viernes un plan de estimulo a la contratación de jóvenes que buscan empleo y mayores de 45 años parados de larga duración. Un plan que contempla, por un lado, la reducción de las cotizaciones a la Seguridad Social de las empresas contratadoras. Y, por otro, la intensificación de las acciones de orientación, formación y recualificación profesional para los buscadores de empleo, a fin de que tengan más y mejores oportunidades de reinsertarse en el mercado laboral.
Termino ya, Lorena. Me permitirás lanzar un mensaje a los más jóvenes: esfuerzo, dedicación, estudio, responsabilidad y compromiso, esas son las mejores armas para que podáis construir vuestro proyecto de vida con garantías de futuro. Ese es el mejor camino para alejar el drama del desempleo de nuestras vidas.
A todas y a todos, buena suerte. Y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
08 febrero 2011
Cevisama
Emitido en el programa Castellón en la onda de Onda Cero Castellón el 8 de febrero de 2011.
Buenos días Lorena:
Te saludo hoy desde Valencia, donde en estos momentos está dando comienzo la vigésimonovena edición de Cevisama, la feria internacional de la cerámica, la piedra natural y los equipamientos de baño y cocina. Un año más, cientos de nuestros emprendedores se mostrarán ante el mundo para dar noticia de su capacidad de liderazgo en un sector vital para la construcción del futuro de progreso que desea nuestra tierra.
Y para dejar constancia, una vez más, de que, a pesar de las dificultades del presente, nuestra industria señera sigue generando talento creativo de altísima calidad. Talento comprometido con nuestra gente y con nuestro desarrollo, con la innovación y con la excelencia.
El Gobierno de España así lo entiende. Ayer mismo acompañé a la delegada del Gobierno en la Comunidad, Ana Botella, en la inauguración de las nuevas instalaciones de KeraJet en Almassora. 15.000 metros cuadrados dedicados a la proyección, diseño y fabricación de una tecnología líder en el mundo para la impresión sobre productos cerámicos y otros soportes. Ese es el camino; esa es la fuerza de la convicción que necesitamos para afrontar el futuro.
Y no tengas duda, Lorena, ni usted, amable oyente, de que el Gobierno seguirá ayudando a la industria cerámica castellonense. Continuaremos colaborando con KeraJet y con muchas otras empresas. Porque es un sector estratégico para el porvenir de Castellón y de España.
El Ministerio de Industria ha transferido más de 45 millones de euros en los últimos dos años para ayudar a la modernización tecnológica y empresarial de nuestras azulejeras. Y continuará acompañándolas en su estrategia de internacionalización. Con la determinación de contribuir al desarrollo de un sector clave en el nuevo modelo de crecimiento que requiere nuestro país.
A todas y a todos, desde Cevisama, buena suerte. Y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
Buenos días Lorena:
Te saludo hoy desde Valencia, donde en estos momentos está dando comienzo la vigésimonovena edición de Cevisama, la feria internacional de la cerámica, la piedra natural y los equipamientos de baño y cocina. Un año más, cientos de nuestros emprendedores se mostrarán ante el mundo para dar noticia de su capacidad de liderazgo en un sector vital para la construcción del futuro de progreso que desea nuestra tierra.
Y para dejar constancia, una vez más, de que, a pesar de las dificultades del presente, nuestra industria señera sigue generando talento creativo de altísima calidad. Talento comprometido con nuestra gente y con nuestro desarrollo, con la innovación y con la excelencia.
El Gobierno de España así lo entiende. Ayer mismo acompañé a la delegada del Gobierno en la Comunidad, Ana Botella, en la inauguración de las nuevas instalaciones de KeraJet en Almassora. 15.000 metros cuadrados dedicados a la proyección, diseño y fabricación de una tecnología líder en el mundo para la impresión sobre productos cerámicos y otros soportes. Ese es el camino; esa es la fuerza de la convicción que necesitamos para afrontar el futuro.
Y no tengas duda, Lorena, ni usted, amable oyente, de que el Gobierno seguirá ayudando a la industria cerámica castellonense. Continuaremos colaborando con KeraJet y con muchas otras empresas. Porque es un sector estratégico para el porvenir de Castellón y de España.
El Ministerio de Industria ha transferido más de 45 millones de euros en los últimos dos años para ayudar a la modernización tecnológica y empresarial de nuestras azulejeras. Y continuará acompañándolas en su estrategia de internacionalización. Con la determinación de contribuir al desarrollo de un sector clave en el nuevo modelo de crecimiento que requiere nuestro país.
A todas y a todos, desde Cevisama, buena suerte. Y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
07 febrero 2011
La posición del PP respecto de la Ley para luchar contra el tabaquismo
Para evitar confusiones, es interesante leer lo que dijo el diputado popular Santiago Cervera Soto durante su intervención ante el pleno del Congreso el 21 de diciembre de 2010 al defender la postura de su grupo favorable a la aprobación de la Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco. Aquí adelanto un extracto:
"Señora presidenta, señorías, estamos ante el principal problema de salud pública de España. Estamos, al igual que lo está la mayor parte de los países del mundo civilizado, ante la primera causa evitable de enfermedad y ante la primera causa evitable de muerte por enfermedad. Estamos, por tanto, asistiendo a esta realidad epidemiológica, la causada por el tabaco, en una actitud política que tiene que suponer para todos un imperativo, el imperativo de regular, el imperativo de legislar, el imperativo de intentar corregir aquellos comportamientos que está generando la gravísima afección del tabaco en la salud de la población. Por tanto, este grupo parlamentario entiende que estamos ante una intervención legislativa plenamente justificada. Lo puede decir un grupo parlamentario en el que también la ideología liberal está perfectamente presente e identificada y en el que pensamos que la libertad de las personas es un principio que hay que saber defender en todo caso. Porque aquí, señorías, incluso desde esta perspectiva liberal, estamos intentando corregir lo que no ha sido capaz de ordenar un orden convivencial adecuado en la utilización del tabaco en nuestro entorno social, y estamos también defendiendo muchas libertades: la libertad, por ejemplo, del no fumador, que no quiere ser contaminado por el humo del tabaco del fumador, y la libertad del fumador que quiere dejar de serlo.
Por tanto, desde nuestra óptica -una óptica, reitero, liberal en cuanto a la regulación de los comportamientos de la sociedad-, se justifica plenamente que abordemos una labor legislativa como la que hoy vamos a concluir con este acto parlamentario.
[...] con esta normativa no hemos hecho nada que no hayan hecho otros países europeos. Nuestro interés en todo caso ha sido adaptar a la realidad española las medidas que hay que poner en marcha. Ahora queremos que esta ley sea efectiva y estamos convencidos de que también todas las comunidades autónomas van a trabajar para ponerla en marcha de una manera razonable y acorde con los objetivos que hemos planteado en esta iniciativa. Somos también nosotros quienes auspiciamos para la población española un futuro libre de enfermedades generadas por el tabaco."
"Señora presidenta, señorías, estamos ante el principal problema de salud pública de España. Estamos, al igual que lo está la mayor parte de los países del mundo civilizado, ante la primera causa evitable de enfermedad y ante la primera causa evitable de muerte por enfermedad. Estamos, por tanto, asistiendo a esta realidad epidemiológica, la causada por el tabaco, en una actitud política que tiene que suponer para todos un imperativo, el imperativo de regular, el imperativo de legislar, el imperativo de intentar corregir aquellos comportamientos que está generando la gravísima afección del tabaco en la salud de la población. Por tanto, este grupo parlamentario entiende que estamos ante una intervención legislativa plenamente justificada. Lo puede decir un grupo parlamentario en el que también la ideología liberal está perfectamente presente e identificada y en el que pensamos que la libertad de las personas es un principio que hay que saber defender en todo caso. Porque aquí, señorías, incluso desde esta perspectiva liberal, estamos intentando corregir lo que no ha sido capaz de ordenar un orden convivencial adecuado en la utilización del tabaco en nuestro entorno social, y estamos también defendiendo muchas libertades: la libertad, por ejemplo, del no fumador, que no quiere ser contaminado por el humo del tabaco del fumador, y la libertad del fumador que quiere dejar de serlo.
Por tanto, desde nuestra óptica -una óptica, reitero, liberal en cuanto a la regulación de los comportamientos de la sociedad-, se justifica plenamente que abordemos una labor legislativa como la que hoy vamos a concluir con este acto parlamentario.
[...] con esta normativa no hemos hecho nada que no hayan hecho otros países europeos. Nuestro interés en todo caso ha sido adaptar a la realidad española las medidas que hay que poner en marcha. Ahora queremos que esta ley sea efectiva y estamos convencidos de que también todas las comunidades autónomas van a trabajar para ponerla en marcha de una manera razonable y acorde con los objetivos que hemos planteado en esta iniciativa. Somos también nosotros quienes auspiciamos para la población española un futuro libre de enfermedades generadas por el tabaco."
05 febrero 2011
Walhalla
Publicado en Mediterráneo el 5 de febrero de 2011.
Hace unos días tuve la oportunidad de asistir al acto en que se puso la primera piedra de un proyecto de extraordinario interés para nuestro futuro. Se celebró en el Parque Científico, Tecnológico y Empresarial de la Universitat Jaume I, Espaitec, y congregó a una nutrida representación institucional, empresarial y académica de nuestra tierra. Ese acto oficializaba el comienzo de la construcción de uno de los más avanzados y seguros centros de datos de Europa, Walhalla.
Créanme si les digo que tuve la sensación de asistir a uno de esos momentos que abren un tiempo nuevo. Porque Walhalla, más allá de la importante inversión en obra y equipamientos, es una apuesta motora para generar una nueva cultura empresarial en nuestras comarcas. Un proyecto tractor que debe trascender su mera presencia física en nuestra universidad para convertirse en un referente en la configuración de ese espacio de reputación que muchos imaginamos para Castellón.
Así debe ser, pues no podemos ya perder más oportunidades para encarar el nuevo tiempo que está naciendo. Esta iniciativa pionera de la empresa valenciana Tissat ha de proyectar sobre el semillero tecnológico de la UJI y el tejido empresarial castellonense la señal del cambio de conductas y actitudes que necesitamos. Y ahí se requiere de la suma de esfuerzos e iniciativas, públicas y privadas, para irradiar su efecto más allá de los muros de hormigón que ahora se construyen.
Walhalla, además, nos devuelve una imagen de Castellón que, a menudo, se desdibuja bajo los discursos huecos del victimismo. El director general de Tissat, Manuel Escuin, al explicar las razones por las que su empresa decidió construir el centro de datos en Castellón, nos da tres argumentos esenciales: el dinamismo del entorno de innovación y talento que representa el Espaitec de la Universitat Jaume I; la calidad y capacidad de la conexión de fibra óptica de nuestra provincia con el resto de España y Europa, que le garantiza una conectividad privilegiada; y la disponibilidad de un gasoducto de altas prestaciones que permita proveer con seguridad y solvencia las necesidades energéticas del centro.
Tenemos mimbres, pues, para abordar proyectos de excelencia. Disponemos de infraestructuras de calidad, que deberán ser necesariamente completadas cuanto antes, pero que son ya una realidad suficiente para competir con nuestro entorno. Y por ello resulta ya imperativo que, además de reclamar y exigir lo que no tenemos, pongamos en marcha todas nuestras capacidades emprendedoras y creativas para aprovechar al máximo lo que ya tenemos.
Walhalla es, así, un símbolo de lo que queremos ser. Y no es el único. El propio Espaitec y los múltiples proyectos empresariales allí desarrollados. O las innumerables apuestas innovadoras que presentará nuestro distrito cerámico la semana próxima en Cevisama. O la apuesta por la calidad de nuestras empresas agroalimentarias. O tantas otras iniciativas que, a pesar de la crisis, muestran la capacidad de regeneración de nuestro sistema productivo.
Lo saben nuestros empresarios y nuestra universidad: hemos de caminar sin titubeos para hacer de nuestra provincia un entorno de reputación, que atraiga y fidelice el talento creativo, que nos haga atractivos para vivir, para trabajar y para divertirse, que nos referencie como un territorio de prestigio. Un espacio reputado por su vigor imaginativo, su transparencia institucional, su capacidad para socializar la inteligencia y su afán de progreso. Este es nuestro gran reto y esa es la senda por la que ya transitan muchos de nuestros emprendedores.
Hace unos días tuve la oportunidad de asistir al acto en que se puso la primera piedra de un proyecto de extraordinario interés para nuestro futuro. Se celebró en el Parque Científico, Tecnológico y Empresarial de la Universitat Jaume I, Espaitec, y congregó a una nutrida representación institucional, empresarial y académica de nuestra tierra. Ese acto oficializaba el comienzo de la construcción de uno de los más avanzados y seguros centros de datos de Europa, Walhalla.
Créanme si les digo que tuve la sensación de asistir a uno de esos momentos que abren un tiempo nuevo. Porque Walhalla, más allá de la importante inversión en obra y equipamientos, es una apuesta motora para generar una nueva cultura empresarial en nuestras comarcas. Un proyecto tractor que debe trascender su mera presencia física en nuestra universidad para convertirse en un referente en la configuración de ese espacio de reputación que muchos imaginamos para Castellón.
Así debe ser, pues no podemos ya perder más oportunidades para encarar el nuevo tiempo que está naciendo. Esta iniciativa pionera de la empresa valenciana Tissat ha de proyectar sobre el semillero tecnológico de la UJI y el tejido empresarial castellonense la señal del cambio de conductas y actitudes que necesitamos. Y ahí se requiere de la suma de esfuerzos e iniciativas, públicas y privadas, para irradiar su efecto más allá de los muros de hormigón que ahora se construyen.
Walhalla, además, nos devuelve una imagen de Castellón que, a menudo, se desdibuja bajo los discursos huecos del victimismo. El director general de Tissat, Manuel Escuin, al explicar las razones por las que su empresa decidió construir el centro de datos en Castellón, nos da tres argumentos esenciales: el dinamismo del entorno de innovación y talento que representa el Espaitec de la Universitat Jaume I; la calidad y capacidad de la conexión de fibra óptica de nuestra provincia con el resto de España y Europa, que le garantiza una conectividad privilegiada; y la disponibilidad de un gasoducto de altas prestaciones que permita proveer con seguridad y solvencia las necesidades energéticas del centro.
Tenemos mimbres, pues, para abordar proyectos de excelencia. Disponemos de infraestructuras de calidad, que deberán ser necesariamente completadas cuanto antes, pero que son ya una realidad suficiente para competir con nuestro entorno. Y por ello resulta ya imperativo que, además de reclamar y exigir lo que no tenemos, pongamos en marcha todas nuestras capacidades emprendedoras y creativas para aprovechar al máximo lo que ya tenemos.
Walhalla es, así, un símbolo de lo que queremos ser. Y no es el único. El propio Espaitec y los múltiples proyectos empresariales allí desarrollados. O las innumerables apuestas innovadoras que presentará nuestro distrito cerámico la semana próxima en Cevisama. O la apuesta por la calidad de nuestras empresas agroalimentarias. O tantas otras iniciativas que, a pesar de la crisis, muestran la capacidad de regeneración de nuestro sistema productivo.
Lo saben nuestros empresarios y nuestra universidad: hemos de caminar sin titubeos para hacer de nuestra provincia un entorno de reputación, que atraiga y fidelice el talento creativo, que nos haga atractivos para vivir, para trabajar y para divertirse, que nos referencie como un territorio de prestigio. Un espacio reputado por su vigor imaginativo, su transparencia institucional, su capacidad para socializar la inteligencia y su afán de progreso. Este es nuestro gran reto y esa es la senda por la que ya transitan muchos de nuestros emprendedores.
03 febrero 2011
Acordando el futuro
Emitido en el programa Castellón en la onda de Onda Cero Castellón el 1 de febrero de 2011.
Buenos días Lorena:
Permíteme, en este tiempo de dificultades, que dedique este espacio que tan amablemente me cedéis a celebrar el acuerdo social sobre las reformas que están cerrando estos días el Gobierno de España, los sindicatos y los empresarios.
Es bueno, para todos, para cada uno de nosotros y para la sociedad española en su conjunto, que encontremos espacios de acuerdo y de concertación para afrontar las importantes reformas que necesitamos.
Estamos en un tiempo nuevo que exige nuevas políticas y decididas apuestas para asegurarnos un futuro mejor. Y, sin duda, el pacto con los agentes sociales sobre las pensiones, las políticas activas de empleo, la negociación colectiva o la política industrial y energética es una buena noticia. A ese acuerdo fundamental quiere el Gobierno sumar también a los grupos parlamentarios para impulsarlo con toda determinación.
Sé que el camino de reformas iniciado por el Gobierno estos últimos años ha generado desconcierto a muchos ciudadanos. Y a una parte importante del electorado progresista. Pero créanme que se ha hecho y se está haciendo lo necesario para salir de la mayor crisis que ha sufrido el mundo desarrollado y, por supuesto, España en las últimas décadas. Y no ha sido fácil.
Había que reformar ahora el sistema público de pensiones, para que quienes hoy tienen 40 años tengan garantizada su pensión cuando se jubilen. Había que reformar ahora las políticas de empleo, para que la recuperación genere empleo de calidad y estable. Había que emprender muchas reformas para que el dolor que esta crisis ha provocado a tantas familias no se vuelva a repetir. Para salvar nuestro estado del bienestar y la cohesión social sin renunciar a un crecimiento basado en más productividad, más competitividad y más solidaridad.
Por todo ello, Lorena, quiero mostrar aquí el reconocimiento del Gobierno de España a la Unión General de Trabajadores, a Comisiones Obreras y a la Confederación Española de Organizaciones Empresariales por su compromiso con nuestro futuro.
A todas y a todos, buena suerte. Y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
Buenos días Lorena:
Permíteme, en este tiempo de dificultades, que dedique este espacio que tan amablemente me cedéis a celebrar el acuerdo social sobre las reformas que están cerrando estos días el Gobierno de España, los sindicatos y los empresarios.
Es bueno, para todos, para cada uno de nosotros y para la sociedad española en su conjunto, que encontremos espacios de acuerdo y de concertación para afrontar las importantes reformas que necesitamos.
Estamos en un tiempo nuevo que exige nuevas políticas y decididas apuestas para asegurarnos un futuro mejor. Y, sin duda, el pacto con los agentes sociales sobre las pensiones, las políticas activas de empleo, la negociación colectiva o la política industrial y energética es una buena noticia. A ese acuerdo fundamental quiere el Gobierno sumar también a los grupos parlamentarios para impulsarlo con toda determinación.
Sé que el camino de reformas iniciado por el Gobierno estos últimos años ha generado desconcierto a muchos ciudadanos. Y a una parte importante del electorado progresista. Pero créanme que se ha hecho y se está haciendo lo necesario para salir de la mayor crisis que ha sufrido el mundo desarrollado y, por supuesto, España en las últimas décadas. Y no ha sido fácil.
Había que reformar ahora el sistema público de pensiones, para que quienes hoy tienen 40 años tengan garantizada su pensión cuando se jubilen. Había que reformar ahora las políticas de empleo, para que la recuperación genere empleo de calidad y estable. Había que emprender muchas reformas para que el dolor que esta crisis ha provocado a tantas familias no se vuelva a repetir. Para salvar nuestro estado del bienestar y la cohesión social sin renunciar a un crecimiento basado en más productividad, más competitividad y más solidaridad.
Por todo ello, Lorena, quiero mostrar aquí el reconocimiento del Gobierno de España a la Unión General de Trabajadores, a Comisiones Obreras y a la Confederación Española de Organizaciones Empresariales por su compromiso con nuestro futuro.
A todas y a todos, buena suerte. Y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
28 enero 2011
Castellón en Fitur
Emitido en el programa Castellón en la onda de Onda Cero Castellón el 25 de enero de 2011.
Buenos días Lorena:
La semana pasada nos encontramos en Fitur, la Feria Internacional de Turismo que anualmente se celebra en Madrid. Uno de los más importantes escaparates mundiales del sector turístico. Sin duda, una magnífica oportunidad para mostrarnos ante el mundo y de trasladar lo que somos a los miles de operadores que allí se dan cita.
Nuestra riqueza natural, patrimonial, gastronómica, cultural encuentra cada año en Fitur un espacio de proyección internacional único. Por ello es importante estar allí. Estar, por supuesto, en las mejores condiciones, del modo más atractivo posible, buscando el interés de los grandes mayoristas de una actividad que es esencial para nuestra economía y nuestro futuro.
Nos queda, sin embargo, mucho camino por recorrer para que nuestra presencia en Fitur sea fructífera. Para que ese esfuerzo no pase desapercibido en un escenario tan competitivo como ese. Para que el pabellón de Castellón en la feria no sea un pabellón de compromiso, sino un pabellón comprometido con el futuro de nuestra tierra.
Porque el turismo es una actividad básica sobre la que afianzar el progreso y la prosperidad de las comarcas castellonenses. Llevamos mucho hablando de ello pero, más allá de las palabras, el tiempo que vivimos exige imaginación para poner en valor nuestra riqueza natural y cultural, determinación para llevar los proyectos adelante y capacidad para hacernos atractivos.
Es tiempo ya de dar un salto adelante en nuestro compromiso turístico. De cambiar actitudes y de superar modelos obsoletos. El tren de alta velocidad, el aeropuerto, las autovías, el puerto facilitan la llegada de viajeros. Pero sólo vendrán turistas si somos capaces de atraerlos. De convencerlos de que Castellón, su costa y su interior, merece la pena el esfuerzo de un viaje. Tenemos condiciones excelentes por nuestro clima, por nuestro paisaje, por nuestra gente para que así sea. Y no podemos permitirnos el lujo de tardar ni un minuto más en ponernos a trabajar con ilusión e imaginación en ello.
A todas y a todos, buena suerte. Y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
Buenos días Lorena:
La semana pasada nos encontramos en Fitur, la Feria Internacional de Turismo que anualmente se celebra en Madrid. Uno de los más importantes escaparates mundiales del sector turístico. Sin duda, una magnífica oportunidad para mostrarnos ante el mundo y de trasladar lo que somos a los miles de operadores que allí se dan cita.
Nuestra riqueza natural, patrimonial, gastronómica, cultural encuentra cada año en Fitur un espacio de proyección internacional único. Por ello es importante estar allí. Estar, por supuesto, en las mejores condiciones, del modo más atractivo posible, buscando el interés de los grandes mayoristas de una actividad que es esencial para nuestra economía y nuestro futuro.
Nos queda, sin embargo, mucho camino por recorrer para que nuestra presencia en Fitur sea fructífera. Para que ese esfuerzo no pase desapercibido en un escenario tan competitivo como ese. Para que el pabellón de Castellón en la feria no sea un pabellón de compromiso, sino un pabellón comprometido con el futuro de nuestra tierra.
Porque el turismo es una actividad básica sobre la que afianzar el progreso y la prosperidad de las comarcas castellonenses. Llevamos mucho hablando de ello pero, más allá de las palabras, el tiempo que vivimos exige imaginación para poner en valor nuestra riqueza natural y cultural, determinación para llevar los proyectos adelante y capacidad para hacernos atractivos.
Es tiempo ya de dar un salto adelante en nuestro compromiso turístico. De cambiar actitudes y de superar modelos obsoletos. El tren de alta velocidad, el aeropuerto, las autovías, el puerto facilitan la llegada de viajeros. Pero sólo vendrán turistas si somos capaces de atraerlos. De convencerlos de que Castellón, su costa y su interior, merece la pena el esfuerzo de un viaje. Tenemos condiciones excelentes por nuestro clima, por nuestro paisaje, por nuestra gente para que así sea. Y no podemos permitirnos el lujo de tardar ni un minuto más en ponernos a trabajar con ilusión e imaginación en ello.
A todas y a todos, buena suerte. Y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
22 enero 2011
Construyendo seguridad
Publicado en Mediterráneo el 22 de enero de 2011.
Esta semana hemos inaugurado la nueva Comisaría provincial del Cuerpo Nacional de Policía en Castellón. El vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ana Botella, presidieron este miércoles la inauguración oficial de un edificio que simboliza el compromiso del Ejecutivo con un servicio público policial moderno y eficaz para nuestra tierra.
Casi siete millones de euros invertidos en los más de 7.500 metros cuadrados de una comisaría que venía siendo demandada por la sociedad castellonense desde hace mucho, demasiado tiempo. Un edificio modélico, energéticamente eficiente, en cuya construcción se han empleado casi siete mil metros cuadrados de materiales cerámicos diseñados y fabricados en nuestra tierra. Un edificio que añade valor urbanístico y ciudadano al entorno en el que ha sido levantado. Un edificio, en fin, que permite a nuestra Policía desarrollar su esencial contribución a la sociedad en condiciones propias de su alta cualificación profesional.
Han tenido que pasar treinta años para que nuestra ciudad volviera a inaugurar un edificio policial de nueva construcción. En 1981 se puso en servicio la Comandancia de la Guardia Civil, en Rafalafena. Tres décadas después, el Gobierno pone a disposición de nuestra sociedad la nueva Comisaría. Con la voluntad decidida de mejorar la seguridad de los y las castellonenses y de modernizar y hacer más eficaz la prestación de los servicios públicos en la provincia.
En menos de un año, desde el pasado mes de julio en que inauguramos el cuartel de la Guardia Civil en l’Alcora hasta la inauguración del de Oropesa en los próximos meses, pasando por la Comisaría y el cuartel de Morella, el Gobierno habrá puesto en servicio 15.000 metros cuadrados de instalaciones policiales en la provincia, con una inversión de más de 13 millones de euros. Para seguir construyendo seguridad para la gente y las empresas de nuestra tierra.
Hoy el Cuerpo Nacional de Policía tiene en Castellón más y mejores medios humanos, técnicos y tecnológicos que nunca. La plantilla policial se ha incrementado en los últimos cinco años en un 75 por 100. Todo ello nos garantiza una mayor capacidad de respuesta ante los retos de la nueva delincuencia. No es casual, por ello, que la tasa de criminalidad sea ahora muy inferior a la del trienio negro 2001-2003. Y vamos a seguir trabajando para que la ciudadanía, en este tiempo de dificultades, se sienta segura y pueda seguir construyendo sus proyectos de vida futura con confianza y sosiego.
Como representante del Gobierno de España en Castellón, quiero aquí manifestar mi agradecimiento al Ayuntamiento de la capital, que cedió el solar sobre el que se ha construido la Comisaría provincial. A Juan María Calles, que impulsó como subdelegado del Gobierno el proceso que ahora ha culminado. Al comisario jefe provincial, Jorge Marti, y al equipo directivo del Cuerpo Nacional de Policía en Castellón, por las muchas horas empleadas en el seguimiento del proyecto. A los sindicatos policiales y a todos los funcionarios y funcionarias de la Comisaría, por su dedicación y esfuerzo continuo, en las viejas instalaciones de la Ronda Magdalena durante muchos años, como en las nuevas de la Ronda Este en las últimas semanas de mudanza y adaptación al nuevo espacio. Y a los ciudadanos y ciudadanas castellonenses, destinatarios de esta nueva infraestructura, que han contribuido a financiar con sus impuestos la nueva sede de la Policía de Castellón.
Esta semana hemos inaugurado la nueva Comisaría provincial del Cuerpo Nacional de Policía en Castellón. El vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ana Botella, presidieron este miércoles la inauguración oficial de un edificio que simboliza el compromiso del Ejecutivo con un servicio público policial moderno y eficaz para nuestra tierra.
Casi siete millones de euros invertidos en los más de 7.500 metros cuadrados de una comisaría que venía siendo demandada por la sociedad castellonense desde hace mucho, demasiado tiempo. Un edificio modélico, energéticamente eficiente, en cuya construcción se han empleado casi siete mil metros cuadrados de materiales cerámicos diseñados y fabricados en nuestra tierra. Un edificio que añade valor urbanístico y ciudadano al entorno en el que ha sido levantado. Un edificio, en fin, que permite a nuestra Policía desarrollar su esencial contribución a la sociedad en condiciones propias de su alta cualificación profesional.
Han tenido que pasar treinta años para que nuestra ciudad volviera a inaugurar un edificio policial de nueva construcción. En 1981 se puso en servicio la Comandancia de la Guardia Civil, en Rafalafena. Tres décadas después, el Gobierno pone a disposición de nuestra sociedad la nueva Comisaría. Con la voluntad decidida de mejorar la seguridad de los y las castellonenses y de modernizar y hacer más eficaz la prestación de los servicios públicos en la provincia.
En menos de un año, desde el pasado mes de julio en que inauguramos el cuartel de la Guardia Civil en l’Alcora hasta la inauguración del de Oropesa en los próximos meses, pasando por la Comisaría y el cuartel de Morella, el Gobierno habrá puesto en servicio 15.000 metros cuadrados de instalaciones policiales en la provincia, con una inversión de más de 13 millones de euros. Para seguir construyendo seguridad para la gente y las empresas de nuestra tierra.
Hoy el Cuerpo Nacional de Policía tiene en Castellón más y mejores medios humanos, técnicos y tecnológicos que nunca. La plantilla policial se ha incrementado en los últimos cinco años en un 75 por 100. Todo ello nos garantiza una mayor capacidad de respuesta ante los retos de la nueva delincuencia. No es casual, por ello, que la tasa de criminalidad sea ahora muy inferior a la del trienio negro 2001-2003. Y vamos a seguir trabajando para que la ciudadanía, en este tiempo de dificultades, se sienta segura y pueda seguir construyendo sus proyectos de vida futura con confianza y sosiego.
Como representante del Gobierno de España en Castellón, quiero aquí manifestar mi agradecimiento al Ayuntamiento de la capital, que cedió el solar sobre el que se ha construido la Comisaría provincial. A Juan María Calles, que impulsó como subdelegado del Gobierno el proceso que ahora ha culminado. Al comisario jefe provincial, Jorge Marti, y al equipo directivo del Cuerpo Nacional de Policía en Castellón, por las muchas horas empleadas en el seguimiento del proyecto. A los sindicatos policiales y a todos los funcionarios y funcionarias de la Comisaría, por su dedicación y esfuerzo continuo, en las viejas instalaciones de la Ronda Magdalena durante muchos años, como en las nuevas de la Ronda Este en las últimas semanas de mudanza y adaptación al nuevo espacio. Y a los ciudadanos y ciudadanas castellonenses, destinatarios de esta nueva infraestructura, que han contribuido a financiar con sus impuestos la nueva sede de la Policía de Castellón.
18 enero 2011
La Comisaría que merecemos
Emitido en el programa Castellón en la onda de Onda Cero Castellón el 18 de enero de 2011.
Buenos días Lorena:
Me vas a permitir que, desde esta ventana, salude a vuestra nueva directora, Ana Belén Vicente, y le desee la suerte que merece en este nuevo reto profesional. Porque la sociedad castellonense precisa de medios de comunicación comprometidos con nuestro futuro, desde el sentido común, la voluntad de superación y el respeto a la diversidad, mucha suerte Ana.
Estamos hoy en la víspera de un día muy importante para la ciudad de Castellón. Mañana, miércoles, a las 12 del medio día, el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, inaugurará la nueva comisaría provincial del Cuerpo Nacional de Policía.
Han pasado tres décadas, ¡30 años!, desde que se inaugurara el último edificio policial de nueva construcción en nuestra capital. En 1981 fue la comandancia provincial de la Guardia Civil en Rafalafena. Mañana, la comisaría, en la Ronda Este.
El proyecto que impulsara en 2005 el entonces subdelegado del Gobierno Juan María Calles ha culminado en un edificio emblemático para la ciudad, para su ciudadanía y para los funcionarios y funcionarias del Cuerpo Nacional de Policía en Castellón.
Casi siete millones de euros para levantar unas instalaciones modélicas que nos permitieran abandonar la vieja comisaría de la Ronda Magdalena. Una aspiración de todos los castellonenses que el Gobierno de España presidido por Rodríguez Zapatero afrontó con determinación. Hoy tenemos 8.000 metros cuadrados para prestar un servicio público policial de calidad, cuatro veces más que hace apenas un mes. Y hemos incrementado de forma muy notable nuestra plantilla de policías, y sus equipamientos técnicos y tecnológicos. Todo ello para garantizar más seguridad, más derechos y más libertad a los y las castellonenses.
Quiero agradecer al Ayuntamiento de la capital la cesión del solar sobre el que se ha construido la comisaría. Y a los hombres y mujeres de esta tierra el aliento y la confianza que siempre han prestado a la Policía de Castellón.
A todas y a todos, buena suerte. Y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
Buenos días Lorena:
Me vas a permitir que, desde esta ventana, salude a vuestra nueva directora, Ana Belén Vicente, y le desee la suerte que merece en este nuevo reto profesional. Porque la sociedad castellonense precisa de medios de comunicación comprometidos con nuestro futuro, desde el sentido común, la voluntad de superación y el respeto a la diversidad, mucha suerte Ana.
Estamos hoy en la víspera de un día muy importante para la ciudad de Castellón. Mañana, miércoles, a las 12 del medio día, el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, inaugurará la nueva comisaría provincial del Cuerpo Nacional de Policía.
Han pasado tres décadas, ¡30 años!, desde que se inaugurara el último edificio policial de nueva construcción en nuestra capital. En 1981 fue la comandancia provincial de la Guardia Civil en Rafalafena. Mañana, la comisaría, en la Ronda Este.
El proyecto que impulsara en 2005 el entonces subdelegado del Gobierno Juan María Calles ha culminado en un edificio emblemático para la ciudad, para su ciudadanía y para los funcionarios y funcionarias del Cuerpo Nacional de Policía en Castellón.
Casi siete millones de euros para levantar unas instalaciones modélicas que nos permitieran abandonar la vieja comisaría de la Ronda Magdalena. Una aspiración de todos los castellonenses que el Gobierno de España presidido por Rodríguez Zapatero afrontó con determinación. Hoy tenemos 8.000 metros cuadrados para prestar un servicio público policial de calidad, cuatro veces más que hace apenas un mes. Y hemos incrementado de forma muy notable nuestra plantilla de policías, y sus equipamientos técnicos y tecnológicos. Todo ello para garantizar más seguridad, más derechos y más libertad a los y las castellonenses.
Quiero agradecer al Ayuntamiento de la capital la cesión del solar sobre el que se ha construido la comisaría. Y a los hombres y mujeres de esta tierra el aliento y la confianza que siempre han prestado a la Policía de Castellón.
A todas y a todos, buena suerte. Y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
11 enero 2011
Buenos humos
Emitido en el programa Castellón en la onda de Onda Cero Castellón el 11 de enero de 2011.
Buenos días Lorena:
Muchas gracias por permitirme asomarme a esta ventana de información y participación ciudadana que es tu programa. Aprovecho la ocasión para desearte a ti y a todos los oyentes de Onda Cero Castellón, un feliz 2011.
Desde hace unos días, nuestros bares, cafeterías, restaurantes, pubs, discotecas y otros espacios públicos, se han convertido en lugares libres de malos humos. Como lo eran, desde hace ya tiempo, los hospitales, los colegios, los trenes o los centros de trabajo. Con el nuevo año hemos abierto más espacios para el bienestar de la ciudadanía. Hemos dado, como sociedad, un paso importante para mejorar nuestra salud y avanzar en el respeto a los derechos de la mayoría, en la línea de los países europeos de nuestro entorno.
Llevamos muchos años sacando el tabaco de los espacios públicos cerrados. Porque sabemos todos del efecto nocivo que su humo tiene para nuestra salud. Lo dicen los expertos, como nuestro admirado doctor Khalaf en Castellón; y lo sabe la ciudadanía, aquí y en todo el mundo. Hemos dado, pues, un nuevo paso. Era necesario. Así lo entendieron las Cortes Generales que, unánimemente, respaldaron la nueva ley contra el tabaquismo. Todos los partidos, todos, votaron a favor de la propuesta del Gobierno de España.
Porque no es una ley contra nadie. Es una ley en defensa de todos y de todas, de nosotros y de nuestros hijos, de nuestra salud y de nuestro bienestar. Así lo han interpretado el Gobierno de España y el parlamento. Y diría también que el conjunto de la población, que en cuestión de horas se adaptó a la nueva situación con una normalidad y civismo encomiables.
A todas y a todos, buena suerte. Y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
Buenos días Lorena:
Muchas gracias por permitirme asomarme a esta ventana de información y participación ciudadana que es tu programa. Aprovecho la ocasión para desearte a ti y a todos los oyentes de Onda Cero Castellón, un feliz 2011.
Desde hace unos días, nuestros bares, cafeterías, restaurantes, pubs, discotecas y otros espacios públicos, se han convertido en lugares libres de malos humos. Como lo eran, desde hace ya tiempo, los hospitales, los colegios, los trenes o los centros de trabajo. Con el nuevo año hemos abierto más espacios para el bienestar de la ciudadanía. Hemos dado, como sociedad, un paso importante para mejorar nuestra salud y avanzar en el respeto a los derechos de la mayoría, en la línea de los países europeos de nuestro entorno.
Llevamos muchos años sacando el tabaco de los espacios públicos cerrados. Porque sabemos todos del efecto nocivo que su humo tiene para nuestra salud. Lo dicen los expertos, como nuestro admirado doctor Khalaf en Castellón; y lo sabe la ciudadanía, aquí y en todo el mundo. Hemos dado, pues, un nuevo paso. Era necesario. Así lo entendieron las Cortes Generales que, unánimemente, respaldaron la nueva ley contra el tabaquismo. Todos los partidos, todos, votaron a favor de la propuesta del Gobierno de España.
Porque no es una ley contra nadie. Es una ley en defensa de todos y de todas, de nosotros y de nuestros hijos, de nuestra salud y de nuestro bienestar. Así lo han interpretado el Gobierno de España y el parlamento. Y diría también que el conjunto de la población, que en cuestión de horas se adaptó a la nueva situación con una normalidad y civismo encomiables.
A todas y a todos, buena suerte. Y que la semana les sea propicia. Salud, Lorena.
08 enero 2011
Carreteras más seguras
Publicado en Mediterráneo el 8 de enero de 2011
Hace unos días, el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, hacía público el balance de seguridad vial de 2010. En él se destacaba que por séptimo año consecutivo ha descendido la inseguridad en las carreteras españolas. Durante el año que acaba de terminar han muerto 1.730 ciudadanos y ciudadanas víctimas de accidentes de circulación; y 7.954 han sufrido heridas de gravedad. Son cifras dolorosas, sin duda. Miles de familias españolas han visto truncado su proyecto de vida en la carretera.

No obstante, 2010 ha consolidado la tendencia de los últimos años en la fuerte disminución de la siniestralidad vial. En el trienio 2001-2003 las víctimas mortales fueron 12.027; en 2008-2010 han sido 5.813. Por lo que se refiere a los heridos graves, se ha pasado de 57.130 en los tres primeros años de la década a 28.292 en el último trienio. Esta evolución ha permitido bajar significativamente el promedio diario de muertos en nuestras carreteras: hemos pasado de 10,9 en 2003 a 4,7 en 2010. En Castellón, el año recién concluido, han muerto 27 personas, 35 menos que en 2009 y 80 menos que en 2003.

Tras estas cifras sigue habiendo dolor, mucho dolor. Pero, también, esperanza. Miles de hombres y mujeres siguen con vida gracias a esa evolución. En los últimos siete años hemos reducido en un 57 por ciento las víctimas mortales. Hay que retrotraerse hasta 1963 para encontrar una cifra similar de muertes a las producidas en 2010; entonces nuestro parque de vehículos era de 1,7 millones, hoy superamos los 31 millones.
A lo largo de estos años hemos avanzado notablemente en el ranking europeo de seguridad vial. Así, mientras en 2003 ocupábamos el puesto 17, por detrás de Eslovenia, Estonia o Eslovaquia, en 2009 habíamos avanzado hasta el puesto 9, muy cerca de Dinamarca y por delante de países como Francia o Italia. Este es un logro colectivo, sin duda. Un logro de país, del que debemos sentirnos razonablemente satisfechos como sociedad.
El Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero entendió desde el primer momento que era radicalmente inaceptable que 4.000 compatriotas perdieran su vida cada año sobre el asfalto. O que 19.000 sufrieran graves heridas en accidentes de tráfico. Por ello se redobló el esfuerzo que durante tantos años se venía realizando en este ámbito. Desde 2004 se han incrementado de forma significativa los medios técnicos y tecnológicos contra la inseguridad vial; se ha puesto en marcha el permiso de conducir por puntos; ha entrado en servicio la Fiscalía Especial para Delitos contra la Seguridad Vial; se ha modificado el Código Penal para sancionar con mayor dureza a quienes ponen en riesgo la vida de sus conciudadanos en la carretera; y se ha mejorado nuestra red viaria.
Algunos hicieron chanza del carnet por puntos, o de los radares, o de la restricción en el consumo de alcohol… o de tantas cuestiones amparándose en su, decían, libertad para actuar como les viniera en gana. Hasta un expresidente del Gobierno se sumó al coro para pontificar contra esas medidas: “Déjame que beba tranquilamente; no pongo en riesgo a nadie ni hago daño a los demás”, dijo públicamente Aznar en 2007. Hoy suenan muy lejanas y sin crédito esas palabras.
Hemos hecho un buen trabajo, todos, las autoridades y la ciudadanía. Y hemos de seguir en ese empeño colectivo que nos hace mejores como sociedad. Porque no podemos consentir que la irresponsabilidad o la falta de escrúpulos de unos pocos acabe con la tranquilidad, el bienestar o la vida de la inmensa mayoría.
Hace unos días, el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, hacía público el balance de seguridad vial de 2010. En él se destacaba que por séptimo año consecutivo ha descendido la inseguridad en las carreteras españolas. Durante el año que acaba de terminar han muerto 1.730 ciudadanos y ciudadanas víctimas de accidentes de circulación; y 7.954 han sufrido heridas de gravedad. Son cifras dolorosas, sin duda. Miles de familias españolas han visto truncado su proyecto de vida en la carretera.
No obstante, 2010 ha consolidado la tendencia de los últimos años en la fuerte disminución de la siniestralidad vial. En el trienio 2001-2003 las víctimas mortales fueron 12.027; en 2008-2010 han sido 5.813. Por lo que se refiere a los heridos graves, se ha pasado de 57.130 en los tres primeros años de la década a 28.292 en el último trienio. Esta evolución ha permitido bajar significativamente el promedio diario de muertos en nuestras carreteras: hemos pasado de 10,9 en 2003 a 4,7 en 2010. En Castellón, el año recién concluido, han muerto 27 personas, 35 menos que en 2009 y 80 menos que en 2003.
Tras estas cifras sigue habiendo dolor, mucho dolor. Pero, también, esperanza. Miles de hombres y mujeres siguen con vida gracias a esa evolución. En los últimos siete años hemos reducido en un 57 por ciento las víctimas mortales. Hay que retrotraerse hasta 1963 para encontrar una cifra similar de muertes a las producidas en 2010; entonces nuestro parque de vehículos era de 1,7 millones, hoy superamos los 31 millones.
A lo largo de estos años hemos avanzado notablemente en el ranking europeo de seguridad vial. Así, mientras en 2003 ocupábamos el puesto 17, por detrás de Eslovenia, Estonia o Eslovaquia, en 2009 habíamos avanzado hasta el puesto 9, muy cerca de Dinamarca y por delante de países como Francia o Italia. Este es un logro colectivo, sin duda. Un logro de país, del que debemos sentirnos razonablemente satisfechos como sociedad.
El Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero entendió desde el primer momento que era radicalmente inaceptable que 4.000 compatriotas perdieran su vida cada año sobre el asfalto. O que 19.000 sufrieran graves heridas en accidentes de tráfico. Por ello se redobló el esfuerzo que durante tantos años se venía realizando en este ámbito. Desde 2004 se han incrementado de forma significativa los medios técnicos y tecnológicos contra la inseguridad vial; se ha puesto en marcha el permiso de conducir por puntos; ha entrado en servicio la Fiscalía Especial para Delitos contra la Seguridad Vial; se ha modificado el Código Penal para sancionar con mayor dureza a quienes ponen en riesgo la vida de sus conciudadanos en la carretera; y se ha mejorado nuestra red viaria.
Algunos hicieron chanza del carnet por puntos, o de los radares, o de la restricción en el consumo de alcohol… o de tantas cuestiones amparándose en su, decían, libertad para actuar como les viniera en gana. Hasta un expresidente del Gobierno se sumó al coro para pontificar contra esas medidas: “Déjame que beba tranquilamente; no pongo en riesgo a nadie ni hago daño a los demás”, dijo públicamente Aznar en 2007. Hoy suenan muy lejanas y sin crédito esas palabras.
Hemos hecho un buen trabajo, todos, las autoridades y la ciudadanía. Y hemos de seguir en ese empeño colectivo que nos hace mejores como sociedad. Porque no podemos consentir que la irresponsabilidad o la falta de escrúpulos de unos pocos acabe con la tranquilidad, el bienestar o la vida de la inmensa mayoría.
13 diciembre 2010
Estado de Derecho
Publicado en Mediterráneo el 11 de diciembre de 2010
El pasado jueves escuché en la radio a un padre de Benicàssim contar con amargura y resignación el momento en el que comunicó a su hijo que no podría realizar el esperado viaje a EuroDisney. Así lo habían decidido un grupo de controladores aéreos, a quienes no tembló el pulso a la hora de recurrir al chantaje para aferrarse a los privilegios desorbitados de que venían disfrutando desde hace muchos años.
Su intención era clara: querían poner de rodillas al Gobierno de España y al conjunto de la ciudadanía. Se sentían poderosos, imprescindibles e intocables. Aunque como es público y notorio, midieron mal las consecuencias de su envite. El error fue de bulto y su disparatada osadía fue respondida con firmeza por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Un gabinete que frente al chantaje, exhibió valentía. Frente a la sinrazón, enarboló la bandera del Estado de Derecho. Y frente al atropello, recurrió a la Constitución.
El Gobierno respondió con rapidez, serenidad y firmeza, lo que permitió restablecer el tráfico aéreo en tan sólo 24 horas. Se trataba de restituir la legalidad con la mayor celeridad posible, salvaguardando los derechos de los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país. Había que hacerlo de inmediato y se hizo. Se optó por militarizar a los causantes del conflicto y éstos reaccionaron con rapidez.
No deja de causar extrañeza que una vez militarizados y tras la declaración del Estado de alarma, al ser informados de que podrían verse abocados a un posible proceso por sedición, los controladores recuperaran la salud de forma abrupta y sorprendente. La tarde del pasado viernes decidieron jugarse el todo por el todo y acabaron perdiendo la razón, el prestigio social y el respeto de la ciudadanía. El sábado, de manera repentina, todos ellos habían superado sus recurrentes cuadros de ansiedad.
Quisieron afrentar al Gobierno y éste respondió con la máxima contundencia. Con la Constitución en la mano recurrió al proceso de militarización y a la declaración del estado de alarma previsto en nuestra Carta Magna. Hizo, durante el puente de la Constitución, lo que tenía que hacer. Supo estar a la altura de las circunstancias, a pesar de la presión ambiental del momento. Lo prioritario era recuperar la normalidad en el espacio aéreo español y en nuestros aeropuertos, y a esta tarea se entregó obteniendo resultados deseados en un corto espacio de tiempo.
Parece claro que, a tenor del mensaje lanzado por el Gobierno, habrá un antes y un después del órdago de los controladores. Creo que a estas alturas ya todos tenemos claro que los ciudadanos no pueden ser tomados como rehenes por nadie y que en el futuro no se van a consentir afrentas de ningún tipo.
Vivimos en un Estado de Derecho, en una democracia de ciudadanos y ciudadanas libres y responsables. Los actos de cada uno de nosotros tienen consecuencias y es la Ley la que marca los límites que no pueden ser traspasados. Es algo que ya están comprobando los controladores que decidieron transgredirla. Si en esa deriva cometieron un delito, la Justicia impondrá las penas convenidas en nuestro ordenamiento legal. En todo caso, más allá de su responsabilidad penal, quienes así se condujeron renegaron del compromiso de lealtad que todo servidor público tiene ante la ciudadanía y el Estado.
No se trata de perseguir ni de demonizar a nadie, sino de dejar claro que vivimos en un Estado de Derecho y que los poderes públicos están obligados a salvaguardar los derechos de los ciudadanos, entre ellos, el derecho a viajar. Y también el derecho al trabajo, que sin duda ha quedado menoscabado en determinadas zonas de España, donde además de los efectos de la crisis, ha habido que soportar las consecuencias derivadas de la irresponsable actuación de un grupo de controladores aéreos.
El pasado jueves escuché en la radio a un padre de Benicàssim contar con amargura y resignación el momento en el que comunicó a su hijo que no podría realizar el esperado viaje a EuroDisney. Así lo habían decidido un grupo de controladores aéreos, a quienes no tembló el pulso a la hora de recurrir al chantaje para aferrarse a los privilegios desorbitados de que venían disfrutando desde hace muchos años.
Su intención era clara: querían poner de rodillas al Gobierno de España y al conjunto de la ciudadanía. Se sentían poderosos, imprescindibles e intocables. Aunque como es público y notorio, midieron mal las consecuencias de su envite. El error fue de bulto y su disparatada osadía fue respondida con firmeza por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Un gabinete que frente al chantaje, exhibió valentía. Frente a la sinrazón, enarboló la bandera del Estado de Derecho. Y frente al atropello, recurrió a la Constitución.
El Gobierno respondió con rapidez, serenidad y firmeza, lo que permitió restablecer el tráfico aéreo en tan sólo 24 horas. Se trataba de restituir la legalidad con la mayor celeridad posible, salvaguardando los derechos de los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país. Había que hacerlo de inmediato y se hizo. Se optó por militarizar a los causantes del conflicto y éstos reaccionaron con rapidez.
No deja de causar extrañeza que una vez militarizados y tras la declaración del Estado de alarma, al ser informados de que podrían verse abocados a un posible proceso por sedición, los controladores recuperaran la salud de forma abrupta y sorprendente. La tarde del pasado viernes decidieron jugarse el todo por el todo y acabaron perdiendo la razón, el prestigio social y el respeto de la ciudadanía. El sábado, de manera repentina, todos ellos habían superado sus recurrentes cuadros de ansiedad.
Quisieron afrentar al Gobierno y éste respondió con la máxima contundencia. Con la Constitución en la mano recurrió al proceso de militarización y a la declaración del estado de alarma previsto en nuestra Carta Magna. Hizo, durante el puente de la Constitución, lo que tenía que hacer. Supo estar a la altura de las circunstancias, a pesar de la presión ambiental del momento. Lo prioritario era recuperar la normalidad en el espacio aéreo español y en nuestros aeropuertos, y a esta tarea se entregó obteniendo resultados deseados en un corto espacio de tiempo.
Parece claro que, a tenor del mensaje lanzado por el Gobierno, habrá un antes y un después del órdago de los controladores. Creo que a estas alturas ya todos tenemos claro que los ciudadanos no pueden ser tomados como rehenes por nadie y que en el futuro no se van a consentir afrentas de ningún tipo.
Vivimos en un Estado de Derecho, en una democracia de ciudadanos y ciudadanas libres y responsables. Los actos de cada uno de nosotros tienen consecuencias y es la Ley la que marca los límites que no pueden ser traspasados. Es algo que ya están comprobando los controladores que decidieron transgredirla. Si en esa deriva cometieron un delito, la Justicia impondrá las penas convenidas en nuestro ordenamiento legal. En todo caso, más allá de su responsabilidad penal, quienes así se condujeron renegaron del compromiso de lealtad que todo servidor público tiene ante la ciudadanía y el Estado.
No se trata de perseguir ni de demonizar a nadie, sino de dejar claro que vivimos en un Estado de Derecho y que los poderes públicos están obligados a salvaguardar los derechos de los ciudadanos, entre ellos, el derecho a viajar. Y también el derecho al trabajo, que sin duda ha quedado menoscabado en determinadas zonas de España, donde además de los efectos de la crisis, ha habido que soportar las consecuencias derivadas de la irresponsable actuación de un grupo de controladores aéreos.
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